Holaa! De nuevo! Me atrase mucho con esto, gracias escuela, gracias exámenes, gracias novio!
Disclamer. Naruto no es mio, ya que su copyright esta en manos de Masashi Kishimoto (canto de ángeles) ^_^U.
Nnn: recuerdo.
Kkk: énfasis.
"": pensamiento o dialogo del recuerdo.
-…-: dialogo común
"Wow... Oturan es realmente parecido a Naruto menos por esa cola felpuda y orejitas lindas... orejistas lindas?"
-Um... Oturan-san? -dije con mi acostumbrada voz suave.
-Si Hinata?- dijo dandose la vuelta (estabamos llendo a no se donde)
tengo dos preguntas. 1) Estas dizfrasado?- pero me interrumpio.
-Jajaaj, buen chiste Hinata!- se rio descaradamente rascandose la nuca y cerrando sus dos cielos, pero al ver mi cara se dio cuenta de mi seriedad al preguntar eso- oh... iba en serio... jeje; bueno yo soy un kitsune-dijo orgulloso de su "raza" por asi decirle- y tu Hinata? por lo menos yo no te he visto ninguna cola u oreja hasta ahora- agrego extraniado bajando sus dos orejitas.
-Y-yo? Yo s-soy huma-humana- dije con un notorio sonrojo en la cara al ver tal adorable carita. Pero luego Otunar me miro con los ojos bien abiertos. Casi a la velocidad de un rayo, me tomo de los hombros y me dejo inconciente.
Fin de lo que podria ser un suenio. Que sera?
Hoy es un tipico jueves de Noviembre, instituto, tarea, cena, y ese tipo de rutina aburrida que ni Jesus seria capaz de aguantar. No se sinceramente que hora es, es mas; no me interesa saber que hora es. Voy como zombi hacia mi armario y al abrirlo encuentro lo de siempre: camisetas a montones de bordo, negro, kaki oscuro, blah, blah, blah. Agarro la que esta al alcance de mi mano, ya que de todas maneras a nadie debo impresionar aunque sea mi primer dia en este instituto. Hace una semana fui expulsado de el ultimo colegio que quedaba de donde vengo; me mude aqui con mis dos hermanos mayores, Temari y Kankurou.
Salgo de mi habitacion a paso tortuga, y al salir de casa cierro con un portazo. "De todas maneras, Temari tiene que despertarse para ir a su nuevo empleo".
Una vez que llego al instituto, veo que soy el primero en llegar, por lo tanto puedo elegir el asiento que quiera (osea el de punta izquierda mas lejana a la pizarra.) Con el tiempo el salon se fue llenando, pero yo vivia en mi propio mundo, que es vastante distinto al de un muchacho de mi edad, que vive pensando en estupideses como el pecho de las compañeras de clase, o cosas asi. Bajo mi cabeza hacia la butaca y caigo en un tipo de ensoniacion. Pero de repente escucho que la puerta de entrada al salon se abre estrepitosamente y entra un aroma que podria ser de jazmines... no, caramelo... no, nectar de rosas... bueno el caso es que era un aroma agradable y deseaba que ese aroma se quedace cerca mio por siempre...
-Gomene sensei! Esta lloviendo muy fuerte, y me tomo desprevenida- dijo una voz suave, casi como la seda al otro lado del salon.
-Vaya a sentarse, Seniorita Hyuga- dijo el profesor casi de modo monotono. Lentamente el aroma fue aumentando hasta que casi me aficciaba; que delicioso aroma, como desearia poder estar con el siempre.
-Um... disculpame, puedo sentarme? es que no hay otro asiento- escuche un susurro a mi derecha y lo unico que hice fue voltearme. Nunca pude haber imaginado que pudiese encontrar un copo de nieve hablandome. Estaba tan embobado que puedo jurar que mi boca se hallaba abierta, pero de todos modos conteste con un movimiento vertical con mi cabeza, dando permiso para que me acompañe.
Buenoo espero que les allá gustado.
Espero sus comentarios!/ Perdon por que sea tan corto, es que simplemente no tengo muchas ideas por ahora. Es mas, haciendo este se me ocurrio una buena historia (que no tiene nada que ver con anime) triste medio asquerosa. Pero bueno, ese proyecto tendra que esperar.
Un beso enormee, Ampie.
