¡Hola, gente! Aquí tenéis el segundo capítulo de mi primer fanfic, I.L.Y.I. Antes de empezar, informarles de un par de cositas. La primera, en este fanfic utilizo por primera vez el flashback. En segundo lugar, decirles que este ha sido el capítulo que más me ha costado escribir, por la tragedia que ocurrirá. Y por último, hoy miércoles 25 de mayo es mi cumpleaños. Son ya 15 años paseándome por esta gigantesca canica azul. ¡Disfruten y dejen muchos reviews!

Capítulo 2: El accidente

Mientras Phineas e Isabella se iban a repartir carteles, y Ferb trabajaba en la construcción de la noria, Candace tenía cosas mucho más importantes que hacer. De hecho, estaba en su habitación hablando con Stacy Girano, su mejor amiga de siempre, sobre un tema muy importante.
-Veamos, ¿cuál es el problema?- preguntó Stacy.
-Que no sé cómo decirle a Jeremy que le quiero.- respondió la pelirroja.
Candace se refería a Jeremy Johnson, un chico del cual estaba enamorada desde hace mucho.
-Te entiendo perfectamente. Es complicado declararse. Pero te recomiendo que lo hagas cuanto antes.
-En eso tienes razón, porque si no me quedaré a dos velas. Fíjate tú que Phineas ya se me ha adelantado.
-¿Tu hermano? ¿Y quién es la afortunada?
-Isabella García-Saphiro, la vecina de enfrente. Está tan colado por ella que le ha comprado un colgante de oro y está construyendo una noria solo para decirle que la quiere.
-¡Madre mía! Un momento. Noria... ¡Pues claro! Ven conmigo.
Stacy se llevó a Candace al jardín y allí se quedaron alucinadas: ante ellas había una imponente noria, aún en construcción.
-Dios mío, es más grande de lo que pensaba.- dijo Stacy.
Justo en ese momento, Phineas e Isabella volvieron de repartir la propaganda de la noria.
-Hola, chicas. ¿Os gusta?- preguntó el pelirrojo.
-Es realmente increíble. Pero Stacy, ¿Para qué necesito yo la noria?- preguntó Candace a su amiga.
-Piénsalo. Es un lugar cerrado, silencioso y alejado de la sociedad. ¡Es perfecto para declararte a Jeremy! ¿Sino por qué crees que Phineas ha decidido declararse a Isabella aquí?- le respondió Stacy.
-¡Tienes razón, que gran idea! ¿Phineas, podemos subir nosotras en noria?
-Claro, no hay problema.- respondió el pelirrojo.
-Phineas, quisiera decirte que yo...quiero subir contigo en la noria.- dijo Isa un poco sonrojada.
Phineas se sorprendió por la propuesta de su amiga, pero el chico le dijo lo siguiente:
-¿Sabes una cosa, Isa? Estaba a punto de invitarte.- admitió Phineas bastante colorado.
A Isabella casi le da un ataque. ¡Ella y Phineas, solos en una noria! La chica estuvo a punto de desmayarse.
Justo entonces, Ferb bajó de lo alto de la noria.
-Oye Ferb, ¿Sabes dónde está Perry? No lo he visto en toda la mañana.- dijo Phineas a su hermano.
Ferb se encogió de hombros, alegando que no sabía dónde estaba su ornitorrinco.
-Bueno ya aparecerá.- acabó diciendo Phineas, antes de pulsar el botón que ponía la noria en marcha. -Venga, todos adentro.
Phineas, Isabella, Candace y Stacy entraron en sus respectivas cabinas y comenzaron el viaje.
Al cabo de un rato, había una gran cola para acceder a la noria y todas las cabinas estaban llenas. Mientras esto pasaba abajo, arriba Stacy analizaba con la precisión de una lupa todo lo que había dentro de su cabina. Estaba concentrada hasta tal punto, que Candace incluso se extrañó:
-¿Pero qué haces?- preguntó Candace, curiosa por la conducta de su amiga.
-Creo que eso es bastante evidente.- respondió Stacy. -Estoy comprobando si este es un buen lugar para que le digas 'eso' a Jeremy.
Obviamente, Stacy se refería con 'eso' a los sentimientos de Candace por el chico.
-¡Ah, es verdad!- exclamó la pelirroja. -Por cierto, me pregunto cómo le irá a Phineas en su intento de conquistar a Isabella.
Justo en ese momento, la 'parejita' admiraba las vistas del Área de los Tres Estados desde la cabina de la noria.
-¡Que vistas más hermosas!- dijo Isa, maravillada.
Fue entonces cuando Phineas recordó lo que le dijo su hermana.

Flashback
-¿Y cómo lo piensas hacer? ¿Tienes claro lo que le vas a decir?- preguntó Candace.
-Pues no lo sé. Lo único que había pensado era darle esto. - contestó Phineas enseñándole el colgante a su hermana.
-¡Guau! Phineas, solo con eso creo que caerá rendida a tus pies enseguida. Pero te doy un consejo. Antes de nada, intenta coquetear un poco con ella. ¿I si en vez de Isabella la llamas Isa?
-Bueno, ¿Por qué no?

Y al recordar esas palabras, le dijo lo siguiente a Isabella:
-Yo creo que tú eres más hermosa.
Isa se sonrojó bastante, pero evitó que se la comieran los nervios.
-¿Sabes, Isa? Esta noria no la he construido porque sí. Hoy es diferente. Y es diferente porque quería decirte algo aquí, sin que nos oiga nadie.- dijo Phineas, preparándose para su momento de gloria.
A Isabella se la aceleró el ritmo cardíaco y empezó a sonrojarse mucho. ¿Acaso Phineas estaba enamorado de ella? Era el momento de conocer la verdad:
-Isa, yo…
Pero en ese instante, un misterioso haz de luz verde fosforito cubrió la cabina de los dos chicos y, de forma totalmente inexplicable, la cabina se desmontó parcialmente. ¡E Isabella estaba suspendida en el aire! Rápidamente Phineas agarró fuertemente la mano de la chica para evitar que cayese desde el punto más elevado de la noria.
-¡Agárrate fuerte a mi mano, Isabella!
Candace y Stacy contemplaron impotentes la escena sin posibilidades de hacer nada.
-¡Hay que hacer algo, sino se matará!- gritó Candace, desesperada.
-¡No podemos salir de esta maldita cabina!- dijo Stacy muy nerviosa.
Mientras, Phineas intentaba subir a Isabella, pero le fallaban las fuerzas. Entonces, se hundió la parte de plataforma que había sobre Phineas y el chico tuvo que apoyar los pies sobre el marco de la única ventana que se tenía en pie y que él mismo abrió previamente. En el cambio de posición, al chico casi se le resbala la mano de Isa.
-¡Phineas, suéltame! ¡Lo único que conseguirás es que te arrastre hacia la muerte!- le gritó la chica.
-¡No pienso soltarte, Isa!- le respondió el pelirrojo.
Al final, sucedió lo inevitable. A Phineas se le resbaló la mano e Isabella cayó desde lo alto de la noria.
-¡Isa, nooooo!
Candace y Stacy vieron como la chica caía desde la cabina de la noria hasta el duro asfalto, pero tanto ellas como Phineas se taparon los ojos para no ver la tragedia y sólo escuchar el golpe de gracia. Pero su sorpresa fue que no escucharon uno, sino dos golpes.
Extrañados y muy preocupados, bajaron abajo utilizado la salida de emergencia, que consistía en un tobogán plegable. Los tres corrieron hacia la calle para ver lo ocurrido y, una vez allí, la sorpresa no pudo ser peor. Al lado de un árbol, había un coche que acababa de pegar un buen frenazo. Y al lado, la tragedia. Phineas se acercó y lo único que pudo hacer fue caer de rodillas y comenzar a llorar. A su lado, tenía un cuerpo sin vida pero con los ojos todavía abiertos. Estaba encima de un charco de sangre y tenía la marca de un neumático en la cabeza. Stacy y Candace solo podían contemplar horrorizadas como Phineas lloraba desconsoladamente por lo que había ocurrido.
Isabella García-Saphiro había muerto.

Isa está muerta pero se va a llevar al cielo dos valiosos objetos... O tal vez no. Descúbranlo en el próximo capítulo de I.L.Y.I. 'De amor a dolor en 1 segundo'.