Cap.2

Correteaba de un lado a otro por el 'jardín', riendo infantilmente mientras se detenía de vez en cuando para inspeccionar el vegetal rojizo que adornaba la planta .Ya había pasado una semana desde que la sacaron de aquella isla a la que había denominado hogar, hoy día encontrándose en la casa de Feliciano (bueno la casa de su hermano y de España , ya que había decidido visitarles).

-¡FeFe! ¡FeFe!- la niña (que aun no poseía un nombre) corrió hacia Italia que hablaba en esos momentos con su gemelo que le reprochaba de algo. El italiano desvió su atención de su hermano para ponerla en la pequeña que al no poder llamarlo por su nombre completo le había puesto un sobrenombre.

-Veee~ ¿que sucede cosita lindaaaa~?-se arrodilló para estar al nivel de ella. Su hermano, Lovino refunfuñando y cruzándose de brazos , miró también a la menor, fastidiado.

-¿Que quiere ahora esa mocosa? ¿No puede ver que estábamos hablando?-

-Veee~ pero Fratello(1) ella no sabe esooo~-

-¡FeFe! ¡Riak Riak!- la pequeña le mostro al mayor un tomate grande y rojo mientras sonreía.

-¡Aaah! ¡Que hace ella con eso!- el mayor de los Italia le arrebató de las manos a la menor el tomate, y lo inspeccionaba para ver que no estuviese dañada.

-Lovinooo~ no deberías de quitarle de esa manera algo a una niñita- apareciendo con una canasta llena de tomates y secándose el sudor de la frente, Antonio miraba, siempre con su sonrisa caracterizada a su Italiano, que se sonrojó, le sacó la lengua e infló sus mejillas ante tal comentario. La pequeña giró para ver a España, y sonriendo mas grande que nunca, ya que por alguna extraña razón, le encantaba estar cerca de él y escucharlo hablar y reír, se acercó a el y señaló el tomate que se encontraba en las manos de Lovino

-¡Tomaite tomaite! ¡Riak Riak! ¿De fraitu tai tai?- el español ladeó la cabeza ante el idioma extraño de la niña, sonriéndole mientras le acariciaba la cabecita rubia y asentía, solo pudiendo adivinar lo que la menor quería decir.

-Tai Tai, tomaite fraitu- a pesar de que no podía pronunciarlo tan bien como la menor, intentaba aunque sea comunicarse con ella como pudiese.

-Veee~ ¡Toni sabe hablar el mismo idioma que la cosita lindaaa~!-

-Jajaja cuanto me gustaría Feliciano, pero solo adivino lo que significan esas palabras-

-¿Enserio? ¿y que es lo que significan?- Saliendo de su puchero de hace unos momentos, miraba ahora a Antonio, que sonreía aun.

-Pues Tomaite quiere decir tomate, obviamente, Riak quiere decir mira, o eso creo yo, fraitu significa grande y tai significa si- los hermano Italia se quedaron mirando a España mientras le preguntaban mas palabras que habían escuchado de la menor para ver si este las traducía también.

Mientras tanto, entrando a la casa del español con sigilo y cuidado estaba Prusia, que visitaba a su mejor amigo, pero tenia cuidado con no encontrarse al temible italiano de carácter explosivo. Suspiró cuando no lo encontró ni en la cocina ni en la sala, a si que decidió por ir al huerto y ver si su suerte lo acompañaba; y en efecto, ahí se encontraba su mejor amigo, hablando con los dos italianos de algún tema. Sonriendo abrió la puerta hacia donde estaban ellos con algo de fuerza para llamar su atención

-¡Lo awesomeness a llegado! –exclamó el prusiano sonriendo mientras veía a Antonio sonreír e ir a abrazarlo, aun con la canasta de tomates en una de sus manos.

-¡Gilbo! ¡Que bueno que hayas venido a visitarme!-

-¡Claro! ¿Por que no te visitaría?- le devolvió el abrazo por un momento para luego separarlo y mirarle.

-Es que desde esa vez que discutiste con F- -

-¡Bauier Bauier! -La pequeña que se había puesto a ver las plantas, interrumpió al español cuando escuchó la voz de Prusia, sonriendo y yendo hacia el con los brazos extendidos para que la cargase.

Agradecido a que la menor no hiciera completar la respuesta que estaba dando su amigo, la cargó y le revolvió el cabello rubio que estaba ya desordenado y algo sucio (por haber estado jugando entre las plantas). Aun no entendía lo que la pequeña quería decir con aquella palabra, pero al parecer así era como ella lo identificaba(a pesar de que le dijo varias veces a que le dijera Gil o el Awesome a lo que la menor parpadeaba y seguía diciéndole Bauier).

-Hola Mädchen(2),¿ que haces por aquí?-

-Veee~ Prusiaaa~ ella ha venido conmigo de visitaaa~-

-¡Ah Feli! Ya veo, entonces no tengo que preocuparme de que tu hermano le vaya a hacer daño o que Toni la haga adicta a los tomates, jajajajaja-

-Jajajaja, es mejor que tampoco no la dejes con Feliciano, o se hará adicta a la pasta- la menor parpadeó mirando el rostro sonriente del hombre que la cargaba, inclinó la cabeza a un lado y después miró la cruz que llevaba el otro, curiosidad invadiéndole al ver de nuevo aquel collar que poseía el otro.

-Cruioz eis Bauier?- le tocó una mejilla con su pequeña manita, captando la atención del hombre que la miraba ahora. La pequeña parpadeó y luego le sonrió ; Gilbert por un momento creyó que había visto al francés sonreírle, cerró los ojos cuando algunos recuerdos invadieron su mente; momentos alegres, momentos tristes…y llenos de ira.
Sacudió su cabeza y bajó a la pequeña que aun lo miraba, ahora con confusión.

-¿Bauier?-

-¿Gilbo?- Antonio se acercó a su amigo y le tocó el hombro, lo cual sacó de sus pensamientos al prusiano.- ¿Te encuentras bien?-

-Yo… aah…si, estoy bien. Discúlpame Toni, pero me acabo de acordar que debo hacer algo importante ahora; tal vez nos veamos en otro momento, ¿De acuerdo?- le revolvió el cabello castaño al español, asintió con la cabeza en forma de despedida hacia los italianos y miró por un momento a la pequeña que seguía mirándolo; ojos carmesí perdiéndose en la mirada azulada violácea de la menor que, dolorosamente, eran parecidos a los de…

-Bis bald, Klein (3)- le acarició la cabeza rubiecita, sonriendo forzadamente y se marchó del hogar de su amigo.


FDR: ahm, no me pude aguantar y postee el cap.2 w En el cap.3 se resolvera lo que la peque es realmente~ asi que pacienciaaaaaaa~ x3
(1) 'Hermano' en italiano
(2) 'Niña' en aleman
(3) 'Nos vemos pronto,pequeña' en aleman


Cap. 3 preview: -…Parece que quisiera recordarme lo que me falta a mi lado…- murmuró mientras cerraba las cortinas y se recostaba en su cama, intentando dormir un poco, ya que mañana habría nuevamente una de esas conferencias mundiales, y como siempre todo seria un caos.