CAPITULO 1:
— Y… ¡Ahora!— dijo un pequeño niño después de analizar meticulosamente cada rincón del piso en donde se encontraba junto a sus dos amigos. Este pequeño niño se llamaba Edward Cullen.
Edward tenía apenas 7 años de edad, pero su espíritu aventurero y su afán por conocer todo lo que le rodeaba hacían que no parara en ningún minuto, ni siquiera cuando se sentía decaído producto de su enfermedad. A Edward le habían detectado cáncer de riñón hace tan solo unos cuantos meses, pero eso parecía que a él no le incomodaba y, a pesar que en un principio se había mostrado como un niño muy tímido, ahora no había quien lo detuviera y se pasaba horas haciendo travesuras junto a sus amigos. Su cabello cobrizo y desordenado, grandes ojos color esmeralda enmarcados en unas largas pestañas, nariz perfilada y piel blanca lo hacían parecer un verdadero ángel en la tierra.
Emmett, el mayor del grupo con apenas 10 años, también estaba internado junto al chico en el área de oncología pediátrica a causa de un cáncer que le habían encontrado en la tibia izquierda. Lo habían notado hace dos años y lo habían operado para eliminar el tumor, lográndolo en una primera instancia y eliminando todo rastro de este mediante las quimioterapias, pero el cáncer había regresado y ahora parecía que con mayor fuerza. A pesar de todo no deja de ser un niño risueño, optimista y muy alegre que conquista a todos con su sonrisa y sus hoyuelos en cada mejilla. Su cabello era negro como la noche y formado de pequeños rizos, piel blanca y unos hermosos ojos color gris. Era más alto que lo normal.
La última niña era Alice. Ella era la menor de los tres, tenía 6 años y era alegre, risueña y muy traviesa. Ella tenía el cabello castaño y tan largo que le llegaba hasta la mitad de la espalda, sus ojos eran castaños y muy expresivos y parecía una pequeña duendecilla. Ella, desde su nacimiento, tiene graves problemas respiratorios por lo que debe estar muchas horas del día conectado a un tanque de oxígeno, pero eso parecía no molestarle.
Los tres niños ya parecían unos verdaderos expertos en escapar del personal de salud de la planta, por lo que no tardaron nada en huir desde la sala de clases donde estaban, eludiendo a la maestra, a las enfermeras, médicos y demás personas que se encontraban en el piso.
— Son demasiado lentos— se burló Edward al darse cuenta que no los habían notado
— Es que ya son ancianos— se burló Emmett colocándose a un lado de su pequeño amigo y abrazando a Alice a su costado. La niña solo se reía y mantenía esa hermosa sonrisa en su rostro.
— Vamos a buscar a Bella— les indicó a los sus dos amigos y ellos asintieron para comenzar a caminar hacia la sala donde sabían que estaba su amiga en esos momentos.
Mientras tanto, en esa sala, la enfermera Platt y el doctor Cullen trataban de consolar a la pequeña niña que no dejaba de llorar por el malestar que sentía en ese momento.
Acababan de terminar de darle la quimioterapia y, a pesar de que le habían dado medicinas para evitar los efectos secundarios, estos se hicieron presentes y no la dejaban tranquila. Ahora estaba devolviendo lo poco que había comido en el desayuno.
— Tranquila, cariño. Ya va a pasar— le susurraba Esme al oído mientras le acomodaba el gorro que tenía en su cabeza
— Lo odio— lloró la niña mirando al doctor que estaba a su lado y el sintió que su corazón se encogía.
— Ya va a acabar, pequeña— le dijo el doctor Cullen acariciándole la espalda
— Quiero a mi mamá— sollozó la niña
— Ella ya va a venir— le dijo Esme dándole un beso en la frente— Le está empezando a subir la temperatura— comentó justo cuando Bella comenzaba a devolver nuevamente
— Bells…— escucharon tres suaves voces a sus espaldas y al voltearse vieron a los tres amigos de la niña
— ¿Chicos, qué hacen acá? — Preguntó Carlisle dejándole la palangana a Esme para acercarse a los dos niños— Venga, vamos a su clase
— No, queremos estar con Bella. Ella nos necesita— reclamó Alice
— Pequeña, este no es el mejor momento— trató de convencerla Carlisle
— Pero Carlisle— insistió el niño de cabello cobrizo
— Eleazar, Jake…— llamó el rubio médico a los dos hombres que pasaban por fuera del lugar— ¿Podrían llevarlos a sus clases?
— Claro— dijo Jacob, el más joven, acercándose a los dos niños con Eleazar. El primero era un celador del área de pediatría y el segundo era psicólogo infantil.
Los dos se llevaron a los niños de regreso a la sala de clases desde donde se habían escapado. La maestra ya había notados que los chicos faltaban y había mandado a buscarlos.
— Detesto que nos saquen así— se quejó Emmett sentándose en su puesto— ¿Por qué siempre lo hacen?
— Porque son niños y no deben andar escapándose por el hospital, chicos. Ahora quédense acá y háganle caso a la maestra ¿Vale? — les pidió Jacob. Él siempre había sido muy amigo de los niños y los ayudaba cuando podía, pero sabía que había situaciones en las que tenía que seguir las órdenes de los médicos por la propia salud de los pequeños, en este caso de Bella.
-Pues yo no estoy de acuerdo - dijo Edward mostrando su enfado - Bella es nuestra amiga y queremos estar con ella - le dijo a Jacob.
-Lo entiendo chicos, pero saben que en ese momento no se puede... - les dijo y salió del lugar dejando a los chicos en la clase y la maestra bien atenta a todo lo que hacían. Cuando la clase termino, Jake junto con Esme se encargaron de llevar a todos los niños hasta el comedor pues ya se acercaba la hora. Normalmente solo iba Jacob, pero querían asegurarse de que los chicos no se escapaban de nuevo. Al llegar al comedor, todos los niños fueron a sentarse a sus mesas y preparando las cosas. Esme se acercó a Alice y le cambió el la mascarilla por el oxígeno nasal para que pudiera comer más cómoda.
-¿Y Bella? - pregunto Edward a Esme cuando ella colocaba los cubiertos en la mesa donde estaban los chicos.
-Saben que el día de quimio no se come ni se cena en el comedor - les dijo Esme.
-Pero queremos verla - dijo Emmett.
-Más tarde irá a la habitación si quieren van a verla - les dijo Esme y los chicos parecieron verse más conformes, pero continuaban molestos. En ese momento Carlisle entro por la puerta del comedor y miro a su alrededor buscando a los chicos y cuando localizo a Esme fue hacía donde ella estaba para hablar con ellos.
-Hola - dijo Carlisle sentándose en la pequeña silla de Bella.
-Es el sitio de Bella - dijo Alice molesta porque se sentara él.
-Lo sé, pero quiero hablar con vosotros tres - les dijo con una pequeña sonrisa. Esme se marchó para continuar colocando las cosas mientras su marido se quedaba hablando con los pequeños de la mesa, que no se veían por la labor de escucharle.
-Chicos... - los llamo Carlisle y los tres giraron a verlo - No se molesten conmigo - les dijo apenado.
-Nosotros queríamos estar con nuestra amiga - dijo Emmett molesto.
-Tanto tú como Edward saben que cuando se está dando quimio no pueden ir... - les dijo a los dos muchachos.
-Pero nosotros queremos ayudarla... - dijo Alice
-La mejor manera de ayudarla en ese momento es dejarla tranquila, vosotros sabéis que por la tarde la veréis, pero en ese momento no puede ser... y menos si se escapan de clase... - dijo acusadoramente.
-Pero... - comenzó a protestar Edward.
-No Edward, no hay peros que valgan - dijo serio - Ahora a comer que estar sirviendo el puré. Por cierto Emmett, esta tarde tienes visita con tu hermana - le recordó y Emmett asintió con un suspiro. Carlisle se levantó de la mesa y dejando que Jessica otra de las enfermeras sirviera el plato a los chicos.
Mientras tanto en el dormitorio de Alice y Bella se encontraba esta última acompañada de su madre que le ayudaba a comer, aunque Bella no tenía muchas ganas ya que continuaba con vómitos y nauseas.
Bella era una pequeña niña, de hecho la más pequeña del grupo teniendo en cuenta de Alice nació en mayo y Bella en septiembre. Llevaba en el hospital desde hace casi dos años y enferma desde antes de cumplir los tres, ósea, casi toda la vida en ese lugar blanco el cual era prácticamente su casa.
-Venga cariño, trata de comer un poco más - le dijo su madre, pero Bella tenía la cabeza recostada en la almohada indicando que estaba agotada y no querías más.
-Mami... - susurro Bella cansada. Reneé le prestó atención - ¿Y mis amigos? - pregunto suspirando al final.
-Ahora comiendo como tú, seguramente cuando acaben ya pueden venir a verte - dijo la madre tratando de animar a la pequeña.
Los chicos ya habían acabado de comer cuando Esme pasó para cambiarle de nuevo a Alice el oxígeno. En ese momento por las puertas apareció una camilla con una niña rubia sobre ella.
-¿Quién es? - pregunto Emmett mirando atentamente.
-Pues una chica nueva será - dijo Esme viéndola como ellos - ¿Por qué no van hablar con ella? - dijo y los chicos se levantaron con energía para ver que le había pasado a la pequeña que acababa de entrar.
Los tres niños se acercaron con decisión a la camilla de la chica, aprovechando que los médicos hablaban entre ellos.
-Hola - dijo Edward asomándose para que la niña lo viera.
-Hola - dijo en un susurro.
-Yo soy Emmett y ellos son Alice y Edward. ¿Cómo te llamas? - pregunto Emmett con una sonrisa.
-Rosalie - dijo la chica con una sonrisa.
-¿Porque estás aquí? - pregunto Alice.
-No la ves, está muy delgada - dijo Edward como si fuera obvio.
-Yo la veo muy guapa - dijo Emmett.
-¿Qué te pasa? - pregunto Alice de nuevo.
-No lo sé... los médicos dicen cosas muy raras... - dijo encogiéndose de hombros.
-¿Qué hacen aquí chicos? - pregunto Aro el doctor que atendía a Rosalie.
-La enfermera Esme nos dijo que viniéramos a conocer a nuestra nueva amiga - dijo Alice.
-Bueno, ahora tenemos que llevarla, luego la ven - dijo el doctor y un celador comenzó a arrastrar la camilla mientras Rose se despedía de los niños.
-¿Vamos a ver a Bella? - pregunto Edward.
-¡Sí! - gritaron los otros dos y comenzaron a caminar hacia el lugar donde dormían las dos niñas. Al llegar al cuarto picarón a la puerta y se escuchó la voz de la madre de Bella así que Emmett abrió la puerta.
-Hola - dijo con una sonrisa viendo a Bella.
-Hola - dijo Bella con una sonrisa en su rostro al ver a sus amigos.
-¿Cómo estás? - pregunto Edward sentándose en la cama.
-Cansada... - dijo con un suspiro.
-Nos hemos escapado para ir a verte, pero estabas malita - dijo Alice apenada.
Los chicos estuvieron un rato en el dormitorio hablando y jugando con Bella que no podía moverse de la cama y con su madre. Cuando su padre llego un poco más tarde también estuvieron jugando todos juntos, hasta que la puerta se abrió mostrando a Jacob.
-Emmett, te están buscando tu hermana y Esme. Tienes visita con el doctor - dijo y cogiendo de la mano al chico comenzó a caminar hasta el despacho donde lo esperaban.
Emmett siempre era un niño bastante alegre y decidido, pero en momentos como estos era que se notaba que realmente era un niño que se asustaba con lo que le tocaba vivir. Jacob solo presionaba con fuerza su mano para hacerle saber que estaba ahí para apoyarlo y ayudarle en lo que el necesitara, además le sonreía cuando lo miraba.
Al llegar le abrió la puerta y lo dejó entrar a la sala donde su hermana Bree, Esme y el doctor Cullen sentados y conversando con calma. Su hermana le sonrió de inmediato y fue a abrazarlo con fuerza para luego caminar junto a él hasta las sillas frente al escritorio del doctor.
- Hola de nuevo Emmett- lo saludó Carlisle
- Hola, doc ¿Para qué me llamaron?- les preguntó con intriga, pero el ya suponía lo que estaba ocurriendo en el lugar.
- Solo para revisarte, Emmett- le indicó Carlisle mostrándole la camilla para que se fuera a subir. El niño hizo caso y se subió rápidamente para que el doctor revisara su pierna.
Tocó cada punto, lo analizó y vio cada mueca o gesto que el niño podía hacer, pero solo lo notó cuando tocó la parte más cercana a la rodilla, pero en la tibia. La misma zona donde el anterior tumor había aparecido. Justamente en esa zona es que había sentido un pequeño bulto y se notaba que estaba visiblemente inflamado. "La quimioterapia no funcionó" pensó Carlisle con pesar.
- ¿Cómo está, doctor?- preguntó Bree cuando Carlisle terminó
- Vamos a hacerle unas pruebas para asegurarnos de lo que pienso y ya después analizaremos el caso. Pero tengo que serles sincero…- con esas palabras los dos hermanos supieron lo que ocurría- Sentí un bulto en la misma zona de la otra vez y eso me hace pensar que el tumor puede haber regresado
- ¿Y qué habría que hacer? ¿Quimioterapias nuevamente?- inquirió su hermana
- Si… Había que operar otra vez, empezar con las quimioterapias.
- No quiero quimioterapias nuevamente. Eso solo me hace sentir peor- reclamó el niño que estaba con Esme sentados en la camilla mientras ella lo abrazaba suspirando al saber lo que podía pasarle a este niño
- Emmett, tu sabes que es para mejorarte- le recordó la enfermera besándole la frente
- Pero no me gusta- reclamó
- ¿Y si no mejora?- preguntó su hermana haciendo caso omiso a lo que su hermano menor decía
- No nos adelantemos a las situaciones- le pidió Carlisle, pero la chica negó exigiéndole que le dijera- Bree, hay que pensar en positivo
- Doctor, por favor- le rogó y Carlisle suspiró
- El tumor se ha mantenido en esa zona, por lo que una opción es amputarle la pierna para que no se disemine- le contestó
- ¡No!- gritó Emmett- ¡No pueden hacer eso! ¡Yo la quiero! ¡La necesito para jugar con mis amigos!- el niño ya tenía sus ojos llenos de lágrimas y trataba de soltarse de Esme, quien trataba de calmarla- ¡No quiero!
- Emmett, no llores cariño- le pedía Esme
- Hermanito…- Bree se levantó de su puesto y fue a abrazar a su hermano, pero Emmett se soltó de Esme y salió de la oficina corriendo, sin importarle el dolor de su pierna.
El niño corría con la mirada completamente nublada por las lágrimas y ni siquiera se dio cuenta cuando chocó con Jake. Solo se apartó y siguió corriendo hasta que llegó a su cuarto, donde se metió en el closet que ahí había y donde se quedó llorando amargamente.
Así pasó mucho rato y Emmett finalmente se quedó dormido. En ese momento llegó el doctor Cullen hasta el cuarto acompañado por Edward, que había visto pasar a su amigo corriendo, pero no sabía lo que le había pasado.
Comenzaron a llamarlo, pero el chico no respondía. Al final decidió revisar el closet y ahí lo encontró. Con suavidad lo tomó en brazos y lo recostó en la camilla.
- No lo encuentro- dijo Esme, pero en cuanto vio a su marido acomodando al niño en la camilla suspiró más relajada. Lentamente se acercó para revisar sus constantes y, después de ver que todo estaba en orden, salieron con el doctor Cullen para dejarlo descansar y regresar a donde la hermana del chico para seguir conversando con más calma.
La pareja entro en el despacho y le comenzó a explicar a la hermana del chico, todo lo que pasaría de ahora en adelante.
-Lo recomendable es comenzar con quimios cuanto antes, cuando el tumor reduzca de tamaño operaremos y después continuaremos con radiaciones y quimios - le dijo Carlisle con seriedad.
-¿Volverá a quedarse sin pelo? - pregunto Bree apenada.
-Sí... - dijo Esme con un suspiro.
-Tienes que avisar a tu padre, necesitamos su consentimiento... - dijo Carlisle con un suspiro.
-Mi padre ahora está de viaje, vuelve en un mes... - dijo Bree apenada - Pero tienen la autorización de la vez anterior - dijo con un suspiro.
-Si utilizaremos esa y cuando vuelva que firme la nueva - dijo Carlisle.
-¿Se recuperara? - pregunto Bree con miedo, a lo que más miedo tenía era a la idea de perder a su hermano.
-No podemos asegurar nada, pero haremos todo lo posible - dijo Carlisle.
-¿Y si todo esto que van hacer ahora no funciona? - pregunto con miedo.
-Ya te dije la solución... amputar sería lo único que nos quedaría - dijo Carlisle.
Lo que los integrantes de esa sala no sabían es que al otro lado habían dos niños escuchando toda la conversación.
-Pobrecito Emmett... - dijo Alice triste.
-¿Qué hacen aquí? - pregunto Jake parándose detrás de los chicos con una sonrisa, dándose cuenta de que le habían pillado - Vamos a la sala de juegos - dijo el chico llevando para allí a los chicos.
-Queríamos saber porque lloraba Emmett - dijo Edward con la mirada baja.
-¿Y averiguaron algo? - pregunto Jake.
-¿Que es amputar? - pregunto Alice, pues la palabra quimio y radio la conocían pero esa no.
-¿Amputar? - pregunto Jake con el rostro con miedo.
-Sí, Carlisle dijo "Amputar seria lo único que nos quedaría" imito Edward.
-Jacob, te necesito - se escuchó la voz de Esme y el chico asintió.
-Vayan a la sala - les dijo y fue donde Esme.
-Llego al medio día una niña nueva, al parecer con problemas de alimentación, Aro y Sue quieren darnos instrucciones para la hora de la comida - dijo Esme.
-¿Qué sucede? -pregunto Esme cuando estuvo frente a Aro.
-Rose, te presento a Esme y Jacob - dijo mirando a la niña mientras señalaba a sus compañeros de planta – Chicos, ella es Rosalie - dijo con una sonrisa de nuevo.
-Hola preciosa - dijo Esme agachándose para hablar con ella ya que siempre era recomendable que para hablar a un niño había que colocarse a su altura.
-Hola - dijo la chica en un susurro.
-¿Qué tiene? - pregunto Esme seriamente.
-Una anemia severa por lo baja que esta de peso - dijo Aro - Tenemos que controlar la comida y cualquier cosa quiero estar informado de todo. Si no evoluciona o no vemos mejoría tendremos que intervenir de manera más drástica - dijo seriamente Aro.
-Está bien doctor - dijo Esme - ¿Ha que dormitorio la llevo?
-Creo que la habitación trece tiene un dormitorio vacío - dijo Aro.
Esme y Jacob asintieron y comenzaron a caminar con Rosalie de la mano hasta el dormitorio indicado que casualmente era el de Bella y Alice.
Al llegar al dormitorio Jake picó la puerta y poco después ambos entraron con la pequeña. Bella estaba sentada en su cama, realmente se veía mucho mejor que en la mañana, pero todavía no estaba con fuerzas suficientes y Edward y Alice le acompañaban jugando.
-Hola Rosalie - dijeron Alice y Edward con una sonrisa a su nueva amiga.
-¿Ya se conocen? - pregunto Jake confuso.
-Sí, hablamos con ella antes - dijo Alice con una amplia sonrisa que se veía incluso con el oxígeno en el rostro.
-Rosalie, cariño este será tu dormitorio. Seguro que con Bella y Alice lo pasas genial. Ellas te enseñaran el hospital que se lo conocen todo - dijo Esme con una sonrisa y poco después ella junto con Jake salieron del dormitorio.
-¿Por qué estás en la cama? - pregunto Rosalie a Bella confusa.
- Porque hoy me dieron mi tratamiento - dijo Bella con un suspiro.
Los niños estuvieron hablando un buen rato, los chicos pidieron una silla de ruedas que Edward arrastro para poder ir todos a enseñarle la planta a su nueva amiga.
-¿Y vuestro amigo? - pregunto Rosalie al no ver a Emmett con ellos como esta mañana.
-Se enfadó y está en el cuarto - dijo Edward con un suspiro.
Cuando volvieron al dormitorio de las chicas Ángela, una enfermera bastante joven que estaba de prácticas, estaba con el carrito y las bandejas preparadas para la merienda. Le pidió a los chicos que entraran y ella les dio una bandeja a cada uno asegurándose de que cada uno tenía su nombre ya que tenían comidas especiales
-Cuando acaben vendré por las bandejas… E irán a estudiar - dijo la enfermera mientras le quitaba el oxígeno a Alice ya que unas horas por la tarde se lo sacaban y después salió del dormitorio.
- Tu merienda es mejor - dijo Edward viendo la bandeja de Rosalie que tenía no solo más comida sino con mejor pinta que la de los demás
-Te la doy - dijo Rosalie y Edward se la comió con gusto.
Cuando los chicos terminaron Ángela volvió a entrar al dormitorio y comprobó que Alice lo había comido todo, así como Rose y Edward. Ella no estaba al tanto de que la rubia se lo había dado al chico, pero la bandeja de Bella estaba casi intacta.
-Bella, apenas comiste... - susurro la enfermera con un suspiro.
-No tengo hambre... - murmuro apenada.
-Bueno vamos a la sala de estudios - dijo Ángela ayudando a Bella a subirse a la silla ya que hoy se encontraba especialmente débil.
-¿Emmett no viene? - pregunto Edward preocupado por su amigo.
-No cariño, hoy Emmett se quedara en el cuarto - comentó Ángela sin querer decir mucho, pero todos en la planta habían recibido órdenes de Carlisle de que Emmett estaba muy susceptible y tenían que darle espació.
Estuvieron explicando a Rosalie lo que estaban haciendo en clase y le explicaron a Bella también ya que ella ese día no había asistido y estuvieron estudiando y haciendo deberes hasta que se hizo la hora de comer y Esme fue a buscar a todos los chicos que habían en la sala para que fueran al comedor. Rosalie se sentó con los chicos cuando comenzaron a servir.
-Esme - le llamo Edward y la enfermera lo vio con una pequeña sonrisa - ¿No come hoy Emmett? - pregunto Edward apenado.
-Emmett está en el dormitorio, se quedó dormido y si despierta vendrá a comer - dijo la enfermera con una sonrisa tratando que el pequeño no se preocupara por su amigo.
La comida pasó con tranquilidad. Todo el personal presente durante la cena estaba pendiente de Rosalie, asegurándose de que comía, pero la niña no probo bocado. Jake se acercó a la mesa y se agacho con una sonrisa.
-¿No tienes hambre? - le pregunto con una sonrisa
-No, estoy cansada - dijo la pequeña rascándose los ojos.
-Lo sé, pero tienes que comer un poco aunque sea - le dijo Jake tratando de que la niña ingiriera algo.
Mientras el trataba de persuadir a la pequeña en el lumbral del comedor se encontraba Carlisle ya vestido con su ropa, Esme al verlo se acercó y discretamente le dio un beso.
-¿Ya te vas? - le preguntó
-No, te espero -le dijo Carlisle con una sonrisa y Esme asintió - ¿Te queda mucho? - le pregunto a su mujer.
-No, solo esperar a que los que quedan acaben de cenar y nos vamos - dijo.
-¿Emmett no despertó? - pregunto Carlisle mirando para el lugar donde solía sentarse el chico.
-No, pasé por su cuarto y continua dormido - le contesto Esme con un suspiro.
-Dame una bandeja que voy a verlo - le dijo Carlisle. Esme asintió y fue a buscar una bandeja para luego entregársela a su marido y este comenzó a caminar por los pasillos hasta llegar al dormitorio del niño. Picó varias veces y al no tener contestación entro en el dormitorio. Emmett continuaba dormido.
Carlisle se acercó a la cama tratando de revisar sus constantes vitales, para asegurarse que estaba bien. Comprobó que la presión la tenía un poco baja pero no era nada para alarmarse, lo apunto en la ficha para que el turno de la noche lo supiera.
-Emmett... - lo llamó tratando de que comiera algo y después continuara durmiendo - Emmett, campeón - lo intento de nuevo. Carlisle noto como el pequeño estaba despierto- Emmett tienes que comer algo - dijo seriamente Carlisle.
-No tengo hambre - murmuro tapándose la cara.
-Tienes que comer algo, campeón - dijo de nuevo.
-No quiero - dijo Emmett dejando mostrar su molestia en la voz.
-No puedes estar sin comer - dijo colocándose serio.
-Pues no voy a comer - le dijo molesto. Carlisle suspiro y salió del cuarto dejando la comida en el lugar por si Emmett decidía comer más adelante.
-Buenas noches Emmett - le dijo a l vez que salía del dormitorio. En la puerta a punto de entrar se encontraban su mujer y Edward.
-¿Comiste todo? - le pregunto mostrando una postura de atención. Edward asintió con una sonrisa - Así me gusta, súper campeón - dijo Carlisle despeinándolo.
-Esme - escucharon una voz de otro niño y la mujer vio que se trataba de Alec.
-¿Que pasa cariño? - le pregunto al pequeño de cuatro años que tenía VIH.
-Me ayudas a ponerme el pijama - dijo y Esme asintió despidiéndose de Edward y entrando con el pequeño.
-Buenas noches Edward - le dijo con una sonrisa.
-Buenas noches doctor - le dijo Edward y entro al cuarto. Al poco rato salió Esme del otro dormitorio y los dos pusieron rumbo a su casa.
En ese momento las chicas comenzaban a colocarse el pijama después de que Jake les acompañara a su dormitorio antes de que se marchara a su casa.
-¿Y nos tenemos que ir a dormir ya? - pregunto Rosalie pensando en que era demasiado pronto.
-No, ahora nos vamos de aventura - dijo Alice con una sonrisa
-¿Aventura? - pregunto confundida.
- Sí, pero no nos puede ver nadie - dijo Alice indicándole a Rose que no gritara - ¿Vienes Bella? - pregunto Alice.
-No, estoy muy cansada - dijo apenada acercándose a su cama.
-Vale, hasta luego - dijeron las dos niñas saliendo para encontrarse con su amigo.
-¿Dónde vamos? - pregunto Rosalie sin entender.
-Primero a reunirnos con Edward - dijo Alice con una sonrisa. Llevaba la mascarilla y una pequeña mochila donde guardaba la bombona para él día, se movió con agilidad por los pasillos hasta divisar a su amigo en el lugar de siempre.
-Ha venido un chico nuevo dijo Edward con seriedad.
-¿Cómo se llama? - pregunto Rose.
-No lo sé, estaba dormido - dijo Edward encogiéndose de hombros.
-Tenemos que averiguarlo - dijo Alice y los otros dos asintieron.
Comenzaron a caminar hasta que vieron a los médicos con la camilla y los tres se pusieron a escuchar.
-¿Dónde lo llevamos? - pregunto una enfermera.
-La habitación 3 tiene una cama vacía - dijo el celador que les acompañaba.
-Esa es la mía - susurro Edward a sus amigas.
-Llévalo a esa habitación seguramente no despierte hasta mañana - dijo el doctor.
-¿Cómo le diremos lo de sus padres? - pregunto la enfermera.
-En recepción están llamando a sus hermanas, mañana cuando despierte se encargaran - les dijo el doctor y comenzaron a caminar para el dormitorio.
-¿Se puede saber que hacen tres niños en un pasillo a estas horas? - retumbo la voz de Paul, él celador jefe de la noche.
-¿Quién es? - pregunto Edward.
-Se llama Jasper y ahora a dormir todos.
Acompaño primero a las niñas, le quitó la mascarilla a Alice y le colocó el tanque de oxígeno que utilizaba en la noche y comenzó a recargar el otro. Comprobó que Bella dormía y salió del cuarto con Edward.
Fue al dormitorio donde Emmett dormía sin haber comido nada y Jasper ya estaba en el cuarto. Edward se sentó en la cama y se quedó mirando a Paul.
-¿Que pasa Eddie? - le preguntó
-¿Que es amputar? - preguntó y Paul quedo sorprendido.
-¿Por qué preguntas?
-El doctor Carlisle se lo dijo a Emmett - explico.
-Mañana te explico, ahora a dormir - le dijo
- ¿A mí me amputaran? - pregunto con miedo.
-Mañana, ahora a dormir - le dijo y salió del dormitorio.
La noche paso sin acontecimientos y cuando comenzó a amanecer ya estaban haciendo los cambios de turnos. Médicos del turno de noche y los del día estaban sentados alrededor de la mesa de la sala de reuniones de personal, para comentar las cosas sucedidas.
HOLA!
Quiero agradecer a las que habéis comentado, aunque habéis sido pocas, espero que con el avance de los capítulos se vayan incorporando más. Este es el primer capitulo y espero que os guste y que perdáis unos segundos de vuestro tiempo dándome vuestra opinión.
Sandra
