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CAPITULO 2. Ino
Shikamaru parecía mucho más fuerte que la última vez que lo vio. Tendría ahora 18 años, ella 21. Sin embargo parecía mucho más maduro por su conducta hosca. Su presencia silenciosa e introvertida terminaba aturdiendo los sentidos de Temari. Pero este preciso día, pareció cambiar de personalidad radicalmente.
-Temari-volvió a repetir Shikamaru-¡Otra vez con esa cara! Ya no me hablas, no me miras siquiera. ¿Es que ya no somos amigos?.
-Quizás una vez lo fuimos, pero……pero….ya no me apetece. Tengo otras cosas en que pensar. –Temari era un manejo de nervios y su voz sonaba a mentira.
-¿Porqué diablos?
……….
-Habla……..sea lo que sea dilo.
Temari necesitaba sacar de donde ya no tenía fuerzas. Era ahora o nunca. Debía alejarlo de ella o acabaría con robarle el último vestigio de orgullo que le quedaba.
-Pienso que quizás somos muy diferentes como para ser amigos. Aún eres un niño y no entiendes de estas cosas. Estas acostumbrado a aferrarte a la gente que te rodea, yo no. Prefiero vivir mi vida libre de amigos fastidiosos y ataduras.-Respondió fingiendo altanería.
-¿A qué demonios te refieres con eso?-Por primera vez en todo el tiempo que se conocían, a ella no le importó el tono autoritario y sereno de su voz.
-A eso me refería niño, jamás me entenderías. Tú ya me has expresado tus conceptos sobre la amistad hasta la muerte y tus románticas historias de vida: tener una esposa, dos hijos, bla bla bla. Escuchame…………………. esas cosas no me interesan, no quiero amigos de por vida, ni un marido que me joda, mucho menos bastardos que me griten. No queremos las mismas cosas, así que porqué perder el tiempo el uno con el otro.-diciendo eso le dio la espalda y comenzó a caminar.
Temari percibía el silencio que dejaba tras esa "confesión." La luz de un poste la iluminó súbitamente y pudo comprobar con alivio que guardaba ya una distancia prudente del Nara, fue entonces cuando sintió la parálisis corporal que ya conocía. Las sombras se movían como espectros alrededor de su cuerpo inmóvil. Cuando la hubieron cubierto completa, notó la cercanía física de Shikamaru.
-¿Y que se supone que debo entender? Las cosas que he escuchado de ti, no son muy agradables y por tu respuesta, parece ser que sean ciertas.-Shikamaru hablaba calmado, casi susurrando en su oído. Respiró profundamente y bajó la mirada, le costaba respirar, mucho más decirle lo que pensaba y le dolía-Los amigos fastidiosos, como yo, somos los que estarán a tu lado siempre, en las buenas y en las malas y, respecto a las ataduras, acostarte con un hombre por que estés ovulando no te hace una mejor shinobi, ni una mejor mujer a los ojos de los demás.
-Lo que yo haga o deje de hacer no es de tu incumbencia.
Él no dijo nada. Se limitó a mirarla fijamente. Shikamaru se sentía iracundo tras la actitud de ella hacia él.
-Debo confesarte mi indignación, Temari.
-Mira niño, estoy muy ocupada para conservar amigos, eso debes entenderlo perfectamente. Crecí sola, sin nadie más que mis hermanos, que no sirven de mucha compañía. Por otro lado, me criaron para creer en el amor libre. Si me siento sola, simplemente salgo con un amigo especial y prefiero que no sea más de dos veces para no crear lazos. ¿Es eso muy difícil de entender en tu infantil cabecita?
Suspirando, Shikamaru se pasó la mano por el pelo.
-No es que no lo entienda, Temari. Es que me niego a creer que seas tú. Y ya deja de llamarme niño.
Temari notó como las sombras empezaron a liberar su cuerpo inerte. Se atrevió a encararlo.
-Si mi actitud te ofende, lo siento mucho. Pero me da igual lo que pienses, siempre que dejes de meterte conmigo. –Temari se cruzó de brazos, mostró una sonrisa de triunfo y lo miró airadamente.
En fracciones de segundos, Shikamaru la tomó entre sus ahora poderosos brazos y la estrechó contra su cuerpo. Ella intentó escaparse pero al final la venció el deseo de seguir un minuto más sintiendo el calor que emanaban ambos cuerpos. Él bajó la boca y le recorrió la delicada superficie de los labios de ella, indagando en la humedad de Temari con la decisión imparable de su lengua.
Temari se sintió morir y volver a nacer. No era esto lo que ella se esperaba. Sabía que no debía dejar que la besara, pero su cuerpo se negaba a responder a su cabeza. Sus sentidos estaban contra ella, controlados por él.
El corazón de la kunoichi palpitaba a un ritmo acelerado. Notó de pronto como él se separaba de ella bruscamente.
-Esto no está bien…………lo siento, Temari. No es buena idea………
-Ves la mierda de la amistad. Si no me consideraras tu amiga, nos iríamos a mi habitación y tendríamos sexo como animales, sin rencores.-Ni Temari misma se creía sus palabras.
-Temari odio que me mientan, prefiero la gente sincera. Estás mintiendo y lo sabes, esa no eres tú.
-Extraña actitud para alguien que acaba de besar una mujer que no es su novia. ¿A donde se fue tu sinceridad, Niño? ¿A tu otra cabeza?-Esto último dicho burlonamente mientras miraba la creciente erección del pantalón del joven ninja.
Esa respuesta sorprendió a Shikamaru. ¿Novia? –No seas vulgar, Temari.-escuchó por respuesta de él, quien avergonzado le dio la espalda.
-Eso no es vulgaridad, niñato. Es sinceridad. ¿Acaso no estoy siendo sincera contigo al decirte que sé que me deseas? ¡Acabas de tener una erección con solo besarme! Eso lo entiendo por tu inexperiencia. No tienes porque avergonzarte, pero no es razón para que me tildes de vulgar.
-No me refiero a eso, sino a la forma en que lo dices y creo que tienes razón. No soy lo suficientemente maduro como para "controlar" lo que siento por ti. Yo sólo quería expresarte mi ……-Shikamaru prefirió ahorrarse la confesión de amor que tenía años repasando en su cabeza, ella no era la mujer de la cual se había enamorado. Era preferible alejarse de ella y lo mejor era terminar con esa conversación o acabaría con él.- Quizás mi inmadurez me impida ver que no podríamos llevar una relación.
-¿Una relación dices? ¡A eso quería llegar, por fin lo has entendido! Escucha, niñito. Tú y yo nos veremos diariamente por un par de semanas aquí y queramos o no se formaría un vínculo entre nosotros. Y…..en fin, digamos que no me interesa forma una relación seria con nadie..
-Te entiendo. Gracias por no partirme la cara. –pero sí mi corazón, pensó.
-Pero yo no a ti. Así que déjame aclarar las cosas un poco, yo si deseo acostarme contigo, no me malinterpretes, pero sin compromisos, sin ataduras, ni niñerías. –Temari quería desde el fondo de su ser que él aceptara ese reto. Una noche de pasión bastaría para hacerla feliz.
-No…………….así no.-Shikamaru hubiese aceptado esa oferta con cualquier otra mujer, excepto con ella. De hecho ya lo había hecho en varias ocasiones. A pesar de su corta edad, muchas mujeres habían pasado por su vida sin dejar rastros. Pero este no era el caso, estaba seguro que amaba a Temari y si se acostaba con ella estaría perdido.
-Debo admitir que estoy un poco confusa. Es evidente que nos gustamos, ¡Nos deseamos! Sé hombre y admite que acabas de sentir el cielo en mi boca.
-Ahora olvidas que soy un "niño".-Shikamaru le retó con la mirada.-Temari yo no puedo separar las cosas como tú.
-En realidad separar las cosas no es posible. Yo soy yo, tú eres tú. Es por esta misma razón que creo que es absurdo querer complicar más las cosas.
-Si eso es lo que quieres, me parece bien entonces.-Shikamaru se encogió de hombros y bajó la mirada.
-Estupendo, sígueme…….-pero una mano la retuvo por el hombro.
-Ahora eres tú la que no entiendes, yo no he cambiado de pensar, Temari, simplemente te estoy aceptando como eres. Estoy loco al rechazar tu oferta, pero soy muy "niño" y no deseo salir herido.-Temari inclinó la cabeza a un lado, tratando de entender el significado de las palabras que acababa de escuchar. Nunca se imaginó que la expresión "derrumbarse el mundo" fuera tan cierta- Adiós, Temari, nos veremos estos días
-Adiós, Shikamaru.-lo vio directo a la cara, y le partió el alma al sentir el dolor que reflejaban sus ojos. Pero ella no podía dejarse llevar por los sentimientos, debía dar el golpe final-Ah y dale mis saludos a Ino.
Shikamaru la dejó sola con un amargo sabor en la boca. Temari no supo cuanto tiempo le tomó a él alejarse de ella, pero le pareció una eternidad. Cuando él se hubo alejado lo suficiente, ella se abrazó fuertemente y se convenció asimisma de que había hecho lo correcto. Ahora él la consideraba una cualquiera, el daño estaba hecho y eso era lo mejor.
-Lo siento tanto…………Espero que me odies con toda tu alma, mi amor. Si me desprecias, acabaras matando lo que siento por ti.
Los recuerdos volvieron a asfixiar su alma sintiendo un fuego en su corazón como lava ardiente. El recuerdo de la mujer que le había robado el sueño aún retumbaba dentro de su cabeza Yamanaka Ino.
FLASHBACK
Temari llegó muy tarde a la fiesta que le habían ofrecido a Shikamaru. Se había encontrado con los ninjas que más se había relacionado anteriormente, Haruno Sakura, Akimichi Choji y Rock Lee. Hablaban tonterías de la vida diaria, mientras engullían alcohol como agua. Temari miraba nerviosa a su alrededor preguntándose donde se había metido el festejado.
-Y bien, cuando aparecerá el festejado.
-Llegó hace dos horas. Hace 15 minutos estaba hablando ahí-Sakura le señaló con el dedo el lugar donde lo había visto.
Temari aprovechó que los vasos estaban a medio vaciar.
-Bueno, voy a buscar más cóctel y a cargarlo con un poco más de Sake. ¿Les parece?
-Hurra por Temari-gritó Sakura. Rock Lee y Choji sonreían y asentían muy contentos.
Temari se dirigió al sitio donde se encontraban las bebidas. Miró hacia el lugar donde minutos antes habían visto a Shikamaru. Él la alcanzó a ver y corrió hacia ella en un gesto infantil pero infalible para el corazón de ella. Corría hacia ella……..con el pelo suelto, camisa azul pálida que contrastaba con su piel morena con las mangas largas abiertas en los puños, quizás por la poca costumbre al uso de la misma. Un pantalón de mezclilla a medio ajustar. Toda una tentación viviente se acercaba a ella a pasos demasiado rápidos como para reaccionar.
-¡Temari!
-¡Feliz cumpleaños, niñito!
-Gracias, "mujer"
-Estás muy feliz hoy y eso me alegra.
-Lo estoy. –sonrió levemente, le tomó la mano derecha con la suya y se acercó peligrosamente a su oído-quiero decirte algo.
Temari no pudo evitar sonrojarse de pies a cabeza. En segundos su mano se puso fría y resbalosa por el sudor.
-¿Ahora?
-No, dame una hora, ¿quieres? No voy a dejar a todo el mundo aquí en mi propia fiesta.-Sonrió de medio lado, de la misma forma con las que tantas veces hizo temblar a Temari-
-Sí, claro, te espero.
-Por cierto, te ves increíble con ese vestido rojo. –La miró de arriba abajo sin pudor absoluto, al parecer el alcohol estaba haciendo sus efectos y a Temari le encantaba el nuevo Shikamaru que tenía frente a ella.
-Creo que has tomado mucho-sonrió divertida.
-No lo suficiente-rió a boca abierta mostrándole sus perfectos marfiles-Otra razón por la que necesito tiempo. Aún me falta mucho para sacar el valor para lo que voy a decirte.
Y sin más la dejó parada y expectante. No seré yo quien se me lo diga, me lo dirá él y es perfecto. Pensó para si misma.
Temari tomó las cuatro bebidas con ambas manos y se dirigió feliz hacia su grupo de amigos. Esa era su noche.
Una hora más tarde empezaron a disiparse los amigos. Hacía rato que no encontraba a su adorado tormento. Pidió excusas a sus amigos y se armó de valor para buscarlo. Si él le decía lo que ella esperaba, se lo comería a besos. Si no, ella se lo diría a él. Pero de esa noche no pasaba. Había esperado mucho tiempo para conseguir una oportunidad así.
Buscó en los cuartos posibles de la enorme vivienda de los Akimichi, donde se celebraba el encuentro. Se decidió a tomar un poco de aire, la cantidad de personas y la búsqueda desesperada le habían dado mucho calor. Fue entonces cuando notó una sala espaciosa a medio iluminar en la parte lateral izquierda de la casa. Parecía más bien una terraza.
Temari se aventuró a abrir la puerta sin preguntar. Algo le decía que allí estaba él. Pero sus sentidos no estaban preavisados para lo que vio y sintió.
-Shikamaru, creo que encontré lo que buscabas.-Escuchó decir a una esbelta mujer que se dirigía hacia ella. Temari se colocó tras una cortina de gruesa tela que tendía de un ventanal. La mujer pareció notar su presencia pero no dio muestras de ello. Cerró la puerta con el pie y se acercó al joven que venía tras ella.
-Ino,……….¿Que haces?-preguntó Shikamaru al sentir los labios de ella posarse sobre los suyos.
-¿Tú que crees?-contestó seductoramente la rubia y se apretó contra él. Lo besaba desesperadamente.
Shikamaru tropezó contra el mueble que estaba detrás de él y cayó en éste quedando inmovilizado entre el hermoso cuerpo que apretaba el suyo y el mueble de terciopelo negro de la sala. Ino comenzó a acariciarlo crudamente. Llevaba una falda y blusa tan pequeñas que no dejaba nada a la imaginación. Comenzó a restregar sus caderas contra el sexo masculino enloqueciéndolo.
-Ino……Ino….Basta o acabaré aquí y ahora-Ella sonrió triunfante.
Shikamaru se bajó la cremallera del pantalón en gesto desesperado, y le abrió las pantaletas a Ino con fuerza neardental. Se apoderó de las caderas de la Yamanaka y las volvió a friccionar contra sus sexos ahora desnudos. Ella se frotaba contra él con el mismo fervor y arrancó su camisa de un tirón apoderándose de su pecho con su lengua juguetona.
El Nara sacó protección de su cartera y se lo colocó con increíble agilidad. Él dejó escapar un bramido mientras la embistió abruptamente. El mueble se movía acompasándolos, haciendo crujir la madera del piso. Los gemidos guturales de Ino llenaron la habitación acallando los sollozos de la mujer que miraba destrozada como se entregaba a otra el hombre que ella amaba.
Jamás pudo borrar esa escena de su mente. Jamás pudo acallar los gemidos de Ino que latían en sus sienes en cada intento de olvido. Jamás olvidó la sonrisa en los labios de Ino cuando miró fijamente hacia donde ella se encontraba mientras galopaba sobre su hombre. Jamás pudo silenciar el suspiro de satisfacción de Shikamaru cuando llegó al clímax. Ni cuando éste sonrió satisfecho y susurró algo al oído de Ino, que ella nunca escuchó. Quizás fue mejor así. Le pidió al cielo que ella no la viera, porque no iba a permitir que la vieran derrotada. Si la descubrían se derrumbaría el mundo para ella. Jamás se perdonó haber sido tan ingenua como para enamorarse y se juró a si misma que nunca lo haría.
FLASBACK END.
Temari parpadeó y volvió al presente. Ya no se abrazaba, era algo más. Había adoptado la posición fetal en cuclillas sobre la acera desértica. Lloró hasta hartarse. Nunca imaginó que una vieja herida pudiera abrirse y sangrar exprimiéndole el alma hasta vaciarse por completo.
Disculpen si existen errores de readacción, verso u ortografía. Debo admitir que no me dio tiempo a revisar este capítulo antes de irme, me voy a Cabarete y no regreso sino hasta el sábado en la noche. Prometo postear ese día y revisar los desastres que haya dejado en éste palabra de fan fic autora jejeje
