Capítulo 2 ¿Qué esta mal con migo?

Tarde casi medio minuto en procesar todo esto, no había lógica.

O tal vez sí, ella es la hija de Haruhi, aquella niña que no conocí por cobarde.

Bien, acabo de digerir eso, pero lo que no entiendo es, ¿qué hace ella aquí?

—Bien, gracias—me dirijo hacia ella—. Me llamo Hikaru Hitachiin, es un gusto.

—No sabe las ganas que tenía de conocerlo, mi mama y mi tío Kaoru me han hablado mucho de usted—dice separando su rostro ligeramente de mi pecho.

—Si, me lo imagino—respondí dirigiéndole una mirada inquisitiva a Kaoru.

—Te explico luego—se limito a responderme.

—Es mejor irnos, este lugar es sofocante—bueno, no precisamente el lugar, ella lo era aún mas.

—Si hermano, hay tantas cosas que tengo que contarte.

—Si claro, me las dices luego.

Tome las cosas de la niña y Kaoru tomo las suyas, y salimos rápidamente del lugar.

Por fortuna, mi auto convertible estaba cerca, pues al parecer esta niña cargaba piedras en sus maletas.

A decir verdad, me comencé a preguntar si tenía monos en la cara o si tenía alguna deformidad de la que no me hubiera percatado antes, pues ella me estuvo mirando fijamente durante todo el trayecto, admito que fue un poco incomodo.

—Siento haber venido sin avisarte tío Hikaru—murmuro con timidez una vez que llegamos al auto.

Tío, eso sonaba tan, raro.

—No importa, hay un cuarto más en mi piso, esta bien Karin—respondí tratando de sonar lo menos perturbado posible.

—Muchas gracias—sonrió con enorme emoción, creo que me recuerda algo al Señor.

—Por cierto Hikaru, ¿qué tal Zoey? —me pregunto Kaoru.

—No preguntes eso.

Kaoru solo asintió calmadamente comprendiendo al parecer la situación.

El camino al departamento se me hizo un poco incomodo, esto me cayo como balde de agua fría, no, más bien, congelada y me dejo noqueado.

Al llegar, ella parecía aún más emocionada que al principio, sus ojos brillaban intensamente, sus mejillas adquirieron un vivo sonrojo y su sonrisa era de par en par.

Le pedí a la servidumbre que subiera todas las cosas y que alistara otra habitación para nuestra otra invitada.

A pesar de que yo estaba casi seguro, que ella no vivía precisamente en una pequeña choza en un asolado bosque, Karin miraba todo el lugar con asombro y ese brillo en sus ojos ya habitual para mí.

—Es muy lindo tío Hikaru—sus ojos miraban a todas direcciones, como quien entra a un especie de palacio o algo así.



—Es tal y como te dije preciosa—comentó Kaoru mientras acariciaba su pelo.

—Es incluso mejor, gracias—se dirigió a mí y me abrazo otra vez.

Era extraño, ella me abrazaba de una manera tan afectuosa, no lo entendía, y aún sin hacerlo, correspondí a su abrazo.

Era frágil, pequeña, pero se amoldaba delicadamente a mí, como si estuviera hecha para ello.

Me sonroje ante mi propio pensamiento, pero aun así, esa era la sensación que me provocaba.

—Nena, mejor será que ya te duermas—sugirió Kaoru, irrumpiendo bruscamente esa atmosfera que ambos teníamos, no pude evitar mirarle algo frustrado.

Ella también parecía tener un ligero toque de enfado en su mirada, pero rápidamente sacudió su cabeza y me soltó. Me sentí algo solo.

—Si, tienes razón tío Kaoru—asintió con una adorable sonrisa—. Mi papá debe estar intentando llamarme, si no le contesto llamara al FBI.

—Conociendo a tu padre eso es algo probable—comente con ironía recordando súbitamente a Tono, ni los años lo harían cambiar.

—Eres amigo de mis papas, me da gusto, ellos me hablan mucho de ti y de cómo solían divertirse en el instituto—me conto con gran alegría.

—Si, eran buenos tiempos.

Bueno algunos, otros, sinceramente, prefiero enterrarlos en lo más profundo de mi mente.

—Buenas noches y gracias por todo—se despidió y fue en dirección a su cuarto.

Me quede congelado viendo como se iba, todo fue tan repentino, una niña —mas bien, una jovencita—, que apenas acabo de conocer, causaba un extraño efecto en mí.

Tenía un nudo en la garganta y no sabía por que, y lo mas absurdo, era que comenzaba a encariñarme con ella, sencillamente no lo entendía.

—Fue inesperado, pero pensé que seria una buena idea—dijo Kaoru sacándome de mi ensoñación.

—SÍ, no importa—balbucee, creo que apenas si podía hablar.



—Iba a traer a mi prometida, pero se le presento un compromiso serio—creo que noto mi mirada interrogativa y añadió—. Es una de las razones por las que vine hermano, para invitarte a mi boda.

Lo vi fijamente por un par de segundos, sin entender el significado de esas palabras, prometida, boda, Kaoru. Un conjunto de palabras que sencillamente me costaba armar en una oración ahora mismo, de hecho estaba tan pasmado que cualquier cosa parecía inentendible para mí.

Como pude, le respondí.

—Es una gran noticia, felicidades Kaoru.

—¿Serás mi padrino verdad?

—Claro, será un honor—le conteste prácticamente sin darme cuenta, mi cerebro se había ido ya hace mucho agarrado de la mano con mi sentido común, en realidad, no se que me impulso a decirle que sí, tal vez, el hecho de que alguna parte de mi, aún recordaba que era mi hermano.

—Gracias, no sabes lo importante que es para mí—sus ojos estaban llenos de brillo, y supe, que él realmente ya había encontrado a la persona indicada, eso me hizo feliz, pero también, me hizo darme cuenta de lo solo que me encontraba.

Ahora mismo, sentía la urgente necesidad de ponerme ebrio y olvidarme de todo, pero con ellos aquí, creo que tal cosa no será posible.

—Si, claro hermano.

La sonrisa de Kaoru se ilumino, y para mi suerte, pareció no notar que una parte de mi se encontraba vagando en alguna parte del universo.

Comenzó a contarme como conoció a su futura esposa y algunos detalles mas sobre su relación, respondía con monosílabos y gestos para indicarle que estaba prestando atención al relato, bueno un poco al menos.

Definitivamente, algo es diferente, esto es una verdadera porquería. Genial.

Karin (POV)

Me faltaba el aliento. Él es, sencillamente como lo había soñado desde siempre.

En cuanto supe que mi tío Kaoru vendría, y su prometida no podría, vi brillar la oportunidad que había estado esperando toda mi vida.

Suena totalmente absurdo, pero es algo que simplemente debía hacer, un impulso incontrolable.



Mi necesidad por conocerle rayaba prácticamente en lo obsesivo, y al estar aquí, no soy capaz de describir el remolino de sensaciones que me invaden. Felicidad, nerviosismo, regocijo, temor y miles de mariposas revoloteando en mi estomago.

No pude seguir pensando mucho, mi celular suena y apostaría todo a que es mi padre.

Con algo de fastidio, contesto, no es que no lo quiera, pero es algo exagerado.

—Si, habla Karin.

Hija, ¿cómo es que no has hablado?, tu madre y yo estamos muertos de preocupación, si tienes miedo dime, y tomo el jet enseguida —prácticamente lloraba al otro lado de la línea, me comenzaba a preguntar seriamente quien habría muerto.

—Estamos bien papá, mi tío Kaoru y yo tuvimos un vuelo tranquilo—le respondí tratando de reprimir mi entusiasmo, no quería alargar mas la platica.

Mas le vale cuidarte bien, hija, papito te extraña muchísimo princesa—dijo en el tono de voz mas dulce que puede haber, suspire, y recordé que en mi tierna infancia, tenía un grave complejo de Elektra, bueno, él aún es mi príncipe particular.

—Yo te extraño también papi—le respondí en un tono cariñoso.

¿En donde están?

—Ah, en el departamento del tío Hikaru—al decir su nombre, mi voz sonó particularmente emocionada, mi padre lo noto enseguida.

Pareces feliz al hablar de él—aseguro con una seriedad que me asustaba.

—Es mejor de lo que me habían contado, es un hombre tan apuesto y encantador me siento tan feliz de estar aquí—mi voz sonaba casi con una religiosa devoción, cuando me di cuenta de que había metido la pata, ya era algo tarde.

¿Y eso que significa? Ese tono que usaste… ¿Piensas así de otro hombre que no soy yo? ¿Que no vez que le destrozas el corazón a papá? —casi podía sentir sus lagrimas escurrir por el teléfono.

—Nada, no exageres papá, solo dije que es una, buena persona—idiota, no sabía ni que decir para salir de esa.

Mi papa sonaba enojado, y al parecer mi madre y mis hermanas escuchaban, pude oír claramente la voz de mi madre diciéndole que dejara de exagerar, que era normal que, al ser yo una chica, me llevara esa primera impresión de él. Luego, al parecer a la fuerza, tomo ella el teléfono.

Bien cariño, saluda a Hikaru de nuestra parte, no hagas cosas peligrosas tu papa y tus hermanas te mandan todo su amor, cielo cuídate mucho ¿de acuerdo?

—Lo hare mama y dile a papa que lo amo.

Lo hare linda, cuídate.

Claramente podía escuchar los lloriqueos de mi padre, y como repetía "ella no puede hacer eso, ¿que tal si esos vagos no la cuidan bien?, ¿y si dejan que otro hombre se la lleve?, ella no puede fijarse en nadie que no sea yo hasta los 30 años", solo suspire, él siempre es así.

—Les hablo mañana, adiós—me despedí al mismo tiempo que colgaba el teléfono.



Mi familia es mi adoración. Comenzado por mi padre, el es apuesto, refinado, encantador, algo tonto, pero es el mejor padre que hay. Y de niña, estaba enamoradísima de él.

Mi madre es una mujer hermosa, inteligente, divertida, en fin, la adoro, ella ha hecho todo por mi, se sacrifico en mis primeros años y entro algo grande a la escuela de leyes, para cuidarme, pero eso no impidió que fuera la mejor de todas, ella es admirable.

Tengo dos hermanitas pequeñas, Kotoko y Anne Sophie, son mellizas, una tiene un cabello rubio precioso y la otra castaño muy claro, como el del abuelito Ranka. Yo soy la única que tiene los ojos de mi papá. Ellas son pequeñas, apenas si tienen 5 años, son un verdadero encanto.

Aún no puedo creer lo que pasa, estar aquí me causa una interminable sensación de vértigo, mariposas en el estomago y nerviosismo en general.

Mi papa exageraba, no venía a New York para coquetear con chicos, la idea, sinceramente, no me emocionaba demasiado.

Además quería conocer más a la persona con la que he soñado desde hace tanto, y por supuesto que no perderé mi oportunidad, se exactamente a lo que vine.

Hikaru, con este último pensamiento, me desplome en mi cama.

Hikaru (POV)

Me desperté mas temprano de lo usual, son las siete de la mañana, y es temprano, considerando el hecho de que son mis vacaciones.

Algo se sentía raro esta mañana, algo que paso anoche y no logro recordar con claridad, recuerdo a Kaoru, si es verdad, él esta aquí, pero, aún y con eso, algo hay que no recuerdo.

Me ducho con rapidez, y voy directo a mi armario, al verme en el espejo, puedo notar que no soy nada mal parecido, de hecho, todas las mujeres de la empresa se me tiran prácticamente encima, pero eso es lo patético, solo eso, mujeres, jamás seré feliz con alguna, lo sé.

Nublado por mis pensamientos, me visto lo mas rápido posible, hace tanto calor, que creo andaré un rato sin camisa.

Al acercarme a la cocina, escucho un ruido, probablemente sea Kaoru preparando el desayuno.

—¿Qué preparas? —pregunté percibiendo el delicado aroma—, huele muy bien—añadí.

Pero, cuando vi con claridad quien estaba ahí, me quede paralizado.



—Bue..buenos días—me saludo con un gran sonrojo—. Te estoy preparando Hot Cakes, espero te agraden tío Hikaru, ¿no te desperté verdad?

Bien, mi mente me trajo los bizarros recuerdos del día anterior, y algo encajo otra vez en mí.

—¿Y Kaoru? —solo atine a preguntar.

—El tío Kaoru salió, dijo que tenía algo importante que hacer, y pues, pensé que sería bueno que yo te prepara algo, él me dijo que tu cocinera no esta, y bueno yo, solo quise hacerte esto.

La pobre estaba mas roja que la nariz de Rodolfo el reno, eso me causo algo de gracia, pero note que mi pulso se había acelerado en el mismo instante que la vi ahí, parada con ese delantal, preparándome el desayuno exclusivamente a mí.

—Gracias, no te hubieras molestado—le asegure con algo de pena.

Ella me miraba fijamente y un gran sonrojo adornaba sus mejillas, lucía encantadora, luego desvío su mirada violentamente, parecía aún más abochornada. Fue cuando caí en cuenta, no llevaba camisa, soy un hombre y estas cosas no deberían apenarme como a un vil adolecente, pero ella lo hacía, ella causaba en mí esa sensación de enorme vergüenza al no llevar una camisa puesta. Cielos esto no estaba bien, si su padre me viera.

—En…enseguida estará listo—dijo volviendo su mirada a la comida.

—Enseguida vuelvo—le anuncie saliendo en busca de una camisa, esto no podía estarme pasando.

Corrí, y para ser sinceros me puse lo primero que vi, no tenía cabeza para nada, algo me pasaba y no era precisamente algo agradable.

No tarde demasiado y cuando llegue, ella estaba poniendo la mesa.

—Déjame ayudarte—le dije al entrar a la cocina.

—Está bien ya termine, siéntate por favor.

Asentí y fui en dirección al comedor, era verdad, todo estaba listo.

Ella llego y se en la otra esquina de la mesa, quedamos frente a frente, ninguno de los dos decía algo, pronto, ese silencio se volvió muy incomodo.

—¿Qué tal tus padres? —pregunte intentando romper el silencio.

—Bien, ellos y mis hermanas están muy bien.

—¿Hermanas?

Eso no me lo esperaba.

—Si, mis hermanitas mellizas, tiene cinco años, son preciosas—dijo en un tono de voz lleno de devoción.

—Ah, que bien—no tenía una respuesta muy inteligente a eso, me pillo desprevenido, aunque en realidad, ya no me dolía.

—Si, y mi papá me llamo anoche y como siempre, lloraba y decía que me extrañaba mucho—me contó con una reluciente risita, era a mi parecer, adorable.

—Y supongo que me matará si no cuido bien de ti—agregue recordando al Señor, él jamás cambiara.

—Algo así, es muy paranoico.

—Lo sé.

Como por arte de magia, todo se volvió placentero, su comida, nuestra charla, estar con ella, me sentía tan bien, que hubiera querido que este momento durara siempre.

Algo andaba muy mal, y lo sabía, esto se estaba volviendo una reverenda locura, Kaoru, te culpo por todo.

Ella era, como un ángel que venía a sacarme de mi infierno personal, un oasis en el desierto mas seco, solo una niña.

Mierda, esto esta muy mal.

OoOoOoOoOoOoOo

Bueno otro capítulo mas. Espero que me haya quedado un poco mejor, esta historia me resulta algo complicada.

Gracias a los que me dejaron su review en verdad significan mucho. Continuare esforzándome en todas las historias que tengo, y para quien me pregunto del manga, lo leo en ingles en una pagina llamada OneManga.

Bye.