¡Estoy de regreso! Literalmente. Perdón por la tardanza, estaba atrapada en el mundo real y no me quedaba tiempo para publicar nada. Pero prometo seguir con este drabble, me emociona mucho este proyecto, así que me encantaría darle seguimiento. Hoy traigo un nuevo drabble y espero que lo disfruten.
Disclaimer: Digimon no me pertenece.
Dedicado a Jacque-kari. Imagen número 105.
Personajes: Yamato y Hikari.
Segunda Viñeta: Alas Rotas.
Por años, lo he mantenido en secreto. Tras una vitrina que se rompe en pedazos cada vez que me diriges aquella mirada que tanto me gustaba, y que ahora odio con pasión. Todo este tiempo, he sido una espectadora sin esperanzas, mientras día con día, ella se vuelve tu novia luego tu esposa; y finalmente, la madre de tus hijos. Luego me doy cuenta de la ironía del pensar que eras tú el que estaba en esa cajita de cristal; cuando en realidad, he sido yo todo este tiempo. Una mariposa cuyas alas han sido clavadas con los mismos pedazos rotos de esa cajita. La misma que resguarda nuestros más preciados recuerdos. O tal vez, solo los míos. A veces pienso que en realidad, es la transparencia lo que mata. El ser capaz de ver lo que más lastima, ver que esta a centímetros de ti, pero a la vez, tan inalcanzable.
― ¡Hikari! Con que aquí estabas. Vamos a dentro, Taichi estaba buscándote― Después de tanto tiempo, aún siento como el timbre de tu voz me clava espinas en el corazón.
Voltee, y me encontré con tus océanos azules. ¿Sabes qué es realmente maravilloso como tus ojos contrastan con el paisaje de este hermoso jardín? Creo que no, y es una lástima que nunca lo sabrás.
― ¿Sabes porque me gustan las mariposas Yamato?― La pregunta repentina y fuera de contexto te saco una sonrisa ladeada. Una sonrisa que me mata lentamente, como veneno inyectado directo a la sangre
― Pues, no lo sé ¿Por qué son bonitas? ― Respondiste, inseguro. Tal vez porque sabes que no es la respuesta correcta, pero aun así, decidiste no deducir más. Regrese la mirada al jardín de flores y las coloridas alas de las mariposas que revoloteaban sin cesar.
― Sí, claro. Son hermosas ¿No es cierto? ― Sonreí al ver dicha escena con algo de recelo en mi pecho. Ellas pueden volar y ser libres, algo que yo nunca podré hacer. No creo que llegue el día en que pueda liberarme de estos sentimientos que he aprendido a enterrar.
―De cierta forma, son como tú. Vamos, los demás nos esperan. Espero que tengas hambre porque creo que prepare demasiada comida.
Con una ruidosa risa, nos adentramos a la casa de campo que nos habían prestado los padres de Mimi. Tú reíste conmigo, como siempre lo haces. A veces desearía que dejaras de matarme de esta manera, pero de alguna forma, es lo que me mantiene viva.
¿Sabes algo? A veces, las personas más sonrientes son las que más derraman lágrimas.
Jaque-kari es una amante del Yamakari y del desamor como yo, así que decidí dedicarle esto. ¡Gracias a todos por leer! Besos :)
