Capitulo 1: Una llamada perdida

Sasuke como siempre, volvía cansado y algo entristecido del pabellón donde se encontraba su amigo. Caminaba lentamente hacia lo que podía llamar su "hogar", miro como se avecinaba una tormenta y apurando un poco mas el paso, pudo refugiarse.

Una vez allí se encerró en su habitación, y luego de unas horas escucho un fuerte golpe en la puerta. Se levanto con desgano para atender a su inesperado visitante pero no encontró más que una joven de cabello rosado que al igual que todos los sábados por la noche.

- Sasuke-kun me preguntaba si tal vez,…. Si tú quisieras…. Podríamos…. Ir a cenar… o….o…-decía Sakura con un tono rojo en sus mejillas.

- No-interrumpió el morocho, y luego de un silencio continuo- vete, estoy muy ocupado

La joven miro al piso entristecidamente y dijo como todos los sábados- no importa, cuando puedas iremos.

Sasuke la miro indiferente y Sakura le contesto con una sonrisa.

Cerro la puerta como otras tantas veces; entendía y agradecía la actitud de su amiga, pero simplemente estaba cansado de todo.

No supo cuanto tiempo estuvo parado frente a la puerta cerrada, cuando el sonido del teléfono lo sobresalto. A paso lento se aproximo al comedor, según su reloj eran pasadas las doce. Del otro lado de la línea solo se escuchaban ruidos y sin darle demasiada importancia colgó pero al hacerlo su teléfono celular comenzó a sonar.

No se explicaba quien podía ser a esta hora y realmente no le importaba pero por insistencia del emisor tuvo que contestar teniendo el mismo resultado: otra llamada perdida.

Bufo molesto y comenzó a rastrear la llamada, era el numero de Hinata… un terrible escalofrió le corrió por la espalda. No era posible, Hinata no podía estar llamándolo.

-Me estoy volviendo loco- se dijo a si mismo masajeándose la sien, y tomando nuevamente el celular presiono el remarcado automático y espero con un nerviosismo creciente pero solo escucho el tono de marcado y nuevamente ruido.

Para ser una broma ya se habían pasado y con una ira en aumento arrojo el móvil sobre la mesa y se desprendió de su camisa azul que lo había acompañado durante el día. Esa noche durmió sin sueños….