Capítulo 2: "¿Harry, pésimo en Defensa?"
Draco se olvidó de Hermione, pues ya tenía a muchas chicas a su alrededor, inclusiva algunas de otras casas, que tímidamente se acercaban a el, era como si tuviera un imán irresistible para las mujeres, porque la gran mayoría quería hablar con el.
Esto molestaba mucho a Ron, quien solo agradecía que ni su hermana ni su mejor amiga, se emocionaran demasiado con el hecho de acercarse a semejante tipo, pero no podía dejar de hablar de ese tema y aparte que Harry le seguía la charla.
-Mejor dejen de hablar tonterías – dijo Hermione, fastidiada – Y terminen los deberes de defensa… No va nada bien en sus tareas…
-¡Oh, vamos Hermy! – Refunfuñó Ron - ¿Por qué no nos dejas copiar lo que has hecho?
-¡Jamás¿Si no como aprenderán¡Apúrense! – Chilló y salió del salón, sin poder evitar mirar a Draco, que sonreía con tres chicas rodeándolo, sin duda, ellas debían estar haciendo su tarea. Pero por más ruido que ella hizo, Draco no le dirigió una sola mirada.
-Ese tipo – seguía farfullando Ron – No conforme con hacerse el galancito con esas chicas, también coquetea con la profesora Gillian, seguramente quiere que ella le considere… ¡Te apuesto a que no lo logra!
-Podría ser – respondió Harry, recordando su descaro coqueteo con ella… Pero no lo culpaba, Freya Gillian era demasiado guapa ¿podría el, hacer lo mismo?
Al día siguiente, al inicio de la clase, Draco fue el primero en llegar, y al entrar, Freya se acercó a su lugar discretamente.
-¿Y bien?
-Olvídalo, con Granger nunca… no está lo suficientemente buena como para hacerle el favor…
-Bien – suspiró resignada – me has decepcionado, así que mas vale que te hayas preparado para la clase… ¡Porque si no, no te la paso!
-¡Pero eres mi pariente!
-¡En el salón de clases no te conozco!
Los chicos comenzaron a entrar atropelladamente, y cuando todos estuvieron sentados, comenzó la pesadilla, para los menos pensados.
-¡Tareas! – agitó la varita y de repente todos los pergaminos, estuvieron en sus manos, como eran dos horas de clases, se podría dar ese lujo, revisando uno por uno.
Los chicos permanecían en silencio, mientras le veían revisar sus tareas, sentada en el escritorio y cruzada de piernas, en una pose por demás, coqueta.
-¡Magnífico trabajo señorita Granger! – Elogió Freya – No podía esperar menos de usted, es la mejor alumna de este colegio, sin duda… le haré un par de preguntas – sonrió y las hizo, Hermy las respondió perfectamente.
-¡Bien! – sonrieron sus compañeros
-¡AH! Buen trabajo señor Malfoy – y todos se quedaron en silencio – Veo que se ha esmerado, me agrada… - y le hizo otras preguntas, dejando a todos perplejos - ¡Pero que desastre¡Harry Potter! – gruñó de pronto.
-¿Qué?
-¡Tu trabajo es una porquería! Y parece que le copiaste al señor Weasley… que es mucho peor…
Todos quedaron callados
-¿Perdón? – murmuró Harry sonrojado
-Explícame los principales métodos de defensa de la espiral acuática de los lagos del este en contra de la maldición de los Inkiris…
-Eh?…
-¡O los distintos tipos de punkatas aéreos que transitan en el norte de noruega y los métodos de defensa en contra de sus lágrimas de hierro!
-Pues…
-¿Hizo usted mismo este trabajo?
-S-si…
-¿Y cual es el motivo por el cual no estudió lo que escribió?
-Tal vez no entendió lo que el mismo escribe – dijo Draco entre dientes y algunos rieron.
-¡No te entrometas! – espetó Hermione
-Silencio – ordenó Freya, muy seria, era la primera vez que perdía su sonrisa y se tornaba seria – No entiendo porqué dicen que Harry Potter es el mejor en Defensa… la práctica no lo es todo señor Potter, a mí también me interesa la teoría…
-Harry es muy bueno en defensa – Lo defendió Hermione – Mucho mejor que "otros"… - y dirigió su mirada a Draco.
-Señorita Granger – se acercó la profesora – éste es el trabajo de Draco Malfoy… pregúntele lo que desee…
-¿Por qué?
-Porque estoy mucho mejor preparada que usted… soy excelente en legeremencia… y aunque no me gusta hacerlo, a veces me veo obligada… pregúntele a Draco Malfoy, lo que quiera, si el no responde… sólo por esta vez, se lo perdonaré a Harry Potter y a Ronald Weasley…
-B-bien – tomó la chica el trabajo, y al verlo, reconoció que estaba bien hecho… sin duda, debieron ser obra de sus amiguitas y buscó hasta lo más difícil, lo mínimo… para su desgracia, Draco parecía haber estudiado…
-Es obvio que ustedes dos – dijo Freya al término de las preguntas bien contestadas de Draco – se copiaron y ni siquiera estudiaron esta mediocridad… Lo siento, por hoy, no tendrán prácticas, hasta que no me entreguen un buen trabajo… por lo menos uno decente...
-OOOOOOOOOH – gimieron el resto de la clase
-Pero no serán los únicos – volvió a atacar la profesora, revisando otros trabajos – Justin Finch-Fletchley… tu trabajo no es bueno, te preguntaré… como a todos…
Freya siguió así por esa hora, preguntándole a todos… y al final de la clase, de todos, solo seis alumnos fueron llevados a otro salón, para practicar algunas técnica… quedando el resto, sentados en el aula… Harry estaba muerto de vergüenza… el que había sido el mejor, ahora, a los ojos de la profesora, era el peor de todos y no podía sentirse más humillado.
Draco estiraba las piernas, mientras que Neville, quien había sido unos de los seis para sorpresa de muchos, batallaba con los hechizos y Freya le explicaba pacientemente. Hermione no pudiendo aguantar mas, se le puso enfrente, con los brazos cruzados.
-¡Este juego no te durará mucho Malfoy!
-No me molestes Granger
-¡Sé que no pudiste haber echo tú, ese trabajo!
-¿A no¿Entonces quien, según tu?
-¡Debieron ser el grupito de tontas que te siguen a todas partes!
-¿Y que te molesta¿Qué le haya quitado el espacio a Potter? Tú misma me preguntaste y te respondí… Si dices que alguien más hizo el trabajo por mí… por lo menos lo estudié…
-¿Entonces aceptas que te lo hicieron?
-mejor entiende… que Potter y Weasley no son los mejores – se puso de pie y se acercó a Hermione, hablándole casi al oído, haciendo que ella se desconcertara un poco de tenerlo tan cerca, era desagradable…
-¡Son los mejores! – les defendió
-Pues no están aquí… hoy – y de pronto, inconscientemente, el chico tomó un rizo de su cabello, enrollándolo en su dedo y pasándolo por sus labios, Hermione quedó absorta con ese gesto, mirando de reojo, el semblante sonrosado del chico y ese perfume…
-¡Draco! – de pronto le llamó Freya y al volverse se quedó asombrada ¿Qué hacía su primo con la sangre sucia en un acto de coquetería con la siempre despreciable Hermione Granger?
-¡Voy profesora! – el chico soltó el rizo y se acercó de inmediato a Freya.
-¿Qué¿Cambiaste de opinión sobre Granger? – preguntó bajito
-No… ¿Por qué?
-¿Y porque le coqueteabas?
-¿Yo?
-¿Acaso solo tratabas de perturbarla? Creo que lo has conseguido… anda, te toca practicar de nuevo los hechizos… y mas te vale que hagas lo mismo con todos los deberes que deje… porque ya sabes…
-Que cruel eres… somos primos…
Freya sonrió y le dio un empujoncito a Draco, quien fue a hacer pareja con Zabini para realizar la práctica, la profesora envió una mirada a Hermy, la chica se había quedado pasmada, de pie, sin moverse, mirando a Draco, totalmente turbada.
Al término de la clase, cuando los seis elegidos, Hermy, Draco, Neville, Ernie, Padma y Zabini regresaron con Freya al salón, el resto de la clase, estaban aburridos y aún molestos.
-¡Ha sido una clase genial! – chilló Neville, y tanto Harry como Ron, le enviaron una mirada asesina.
-¡Muchachos! – habló Freya en alto – Les dejaré nuevos deberes… Y si piensan que ahora fui dura… no saben que puedo ser peor… les haré lo mismo en todas las clases, y les advierto, si tengo que trabajar con uno solamente en la práctica, lo haré y si es con ninguno, también.
Los chicos comenzaron a protestar bajo, ella era peor que Snape, aunque oculto bajo una atractiva mata de pelo rojo y unos ojos espectaculares. Pero eso no intimidaba a Freya, durante su entrenamiento en la academia de Aurores, había tratado con gente peor.
La profesora les dejó sus deberes y al final de la clase, Draco no se movió de su asiento, Harry al ver esto, trató de hacerse tonto con sus cosas, para ver un poco el plan de ataque de Draco, aunque eso lo desconcertó un poco, el rubio parecía no intimidarse nada ante ella, le hablaba con tanta naturalidad, ambos reían, el se relajaba y Harry sintió un poco de envidia.
¿Envidia de Draco Malfoy¡Eso sí que era gravísimo!
-¿Por qué te atrasaste tanto Harry? – preguntó Ron cuando el chico salió por fin con sus cosas
-Estaba observando el plan de ataque de Draco para con la profesora…
-Puede que le haya dado confianza – dijo Hermione – pero yo misma le hice preguntas difíciles sobre el tema y me las respondió, tal vez solo trata de impresionarla…
-¿Estudiando?
-Pues tal vez tú deberías hacer lo mismo – espetó Hermy – al parecer a ella no le ha impresionado que seas Harry Potter, todo lo contrario, te has desempeñado mal…
-No empieces con eso…
-Si no te pones a estudiar, creo que serás de los que no reciban las prácticas…
Hermione se alejó molesta de sus amigos, en realidad, aún se sentía perturbada por el tonto acercamiento de Malfoy, el modo en como había tomado su cabello, el sentirlo tan cerca de su rostro… trataba de no pensar en ello, aunque reconociera que se había convertido en un buen mozo, ella jamás ligaría con un ser tan despreciable como el.
Sin embargo, durante las semanas siguientes, parecía que el rubio, se esforzaba demasiado en las clases, y Harry iba de mal en peor, por más empeño que le ponía, sus notas decaían y estaba muy atrasado con las prácticas, si seguía así ¿Cómo le iría en los exámenes?
-Señor Potter, quédese al final de la clase – dijo Freya en la última clase.
El chico asintió brevemente, y cuando terminó, se sentó al frente, Draco recogió sus cosas y se despidió amistosamente de la profesora, ella se cruzó de piernas en el escritorio frente a Harry y le miró por unos instantes, por primera vez le analizó, era un niño guapetón, con esos hermosos ojos esmeraldas, y ese despeinado cabello.
-Tienes excelentes calificaciones pasadas – comenzó a decir la profesora – casi todos los profesores hablan bien de ti… pero debo decir que me he sentido decepcionada… tus notas son bajísimas en mi clase… ¿Por qué?
-No… se…
-¿Tienes algún problema? – se acercó a el, sentándose a su lado, empujando una silla, Harry se volvió por un instante, de solo ver de cerca, ese rostro, esos labios, esos ojos, hizo que su garganta se secara y que comenzara a sudar.
-No
-¿Entonces porque no pones interés en la clase? Tengo entendido que quieres entrar a la academia de Aurores… como dije al principio de la clase… no solo la práctica cuenta, si no la teoría ¿quieres que te de clases extras?
-Bueno yo…
-Puedo hacerlo por escrito a la fuerza – suspiró Freya acercando mas su rostro al de Harry, quien estaba sonrojándose – el director te tiene aprecio, y creo que estará de acuerdo…
-Pero… ¿clases extras? – Y al volver el rostro, casi se rozan sus narices y Harry se puso de pie con violencia – Lo… lo pensaré y luego le aviso profesora…
-Como quieras, pero si no te apuras con los deberes, te las verás negras – sonrió la profesora y el chico salió casi corriendo del salón de clases, mientras que Freya soltaba una carcajada - ¿Qué te pasa Freya¡Es un crío¿Cómo puedes coquetear descaradamente con un niñito? No es ético y tampoco agradable, pareces una solterona desesperada…
Harry estaba aferrado al barandal de la escalera, su corazón latía a mil por hora, aún podía oler el perfume de la profesora, podía sentir su presencia, el casi roce de su nariz perfecta… ¿Qué estaba pasando? Acaso… ¿Acaso la profesora solo estaba jugando con el por ser el peor de la clase?
-¿Estás bien Harry? – preguntó Neville, quien cargaba muchos libros.
-Eh… si… ¿y esos libros?
-Los tomé prestados de la biblioteca, para hacer los deberes de la profesora Gillian… iré a devolverlos…
-Te… te acompaño – respondió harry aún confundido y subió a la biblioteca, ahí, se asombró de ver a Draco, metido entre un montón de libros, y a unos pasos, Hermione, detrás de otro tanto, miraba de reojo al rubio.
-¿Cómo vas Hermione? – preguntó Harry
-Casi termino…
-Veo que Malfoy se aplica ¿no es así?
-Si… hablé con algunas chicas, desde el primer día de clases, Draco se la pasa encerrado en la biblioteca por lo menos dos o tres horas… es por ello que ha aplicado en Defensa… aunque nadie me quita que es para impresionar a la profesora.
-¿Por qué no haces lo mismo Harry? Eso de hacer tus trabajos a la última hora… en serio, si pensábamos que esa profesora sería pan comido, nos equivocamos… lleva un par de días y es demasiado estricta…
-Lo se…
-¿Entonces?
-Está bien, haré mis deberes en un momento, lo prometo…
-Como quieras – Negó Hermione con la cabeza, pero a Harry ya no le dio tiempo, pues tuvo que ir a entrenar Quidditch con Ron y a la media noche estaban haciendo sus deberes, la castaña decidió no decir nada, finalmente si algo sucedía con ellos, no sería su culpa.
Y al día siguiente, era obvio que ambos bostezaban escandalosamente, y la profesora Gillian no perdonaba una, porque de nueva cuenta pidió los pergaminos y al revisarlos rápidamente separó siete y el restante, sin decir más…
-¡Inflamarus! – Y los quemó delante de todos, quienes estaban boquiabiertos – Tengo un nivel de lectura muy rápido… lo aclaro para todos aquellos que se preguntan cómo es que los leí muy rápido… Todos estos trabajos son verdaderamente patéticos, un asco, descaradas copias mal hechas, rechazo absolutamente como es que han pasado esta materia…
Todos estaban estupefactos, Freya Gillian estaba muy seria, furiosa, y miraba a todos con una mirada penetrante y poco amigable, pero así lo había decidido ¡Ella no compartiría sus conocimientos a una partida de incompetentes¡Si uno solo merecía aprender, pues a uno solo le enseñaría!
-Bien muchachos, debo decir que después de la ultima clase pensé que se aplicarían, pero de nueva cuenta… los que pasan conmigo al entrenamiento ahora son… la señorita Granger por supuesto… el señor Finnigan… Malfoy… la señorita Parkinson, estoy sorprendida, buen trabajo… Longbotton, Padma Patil y McMillan…
El resto de chicos ni siquiera chistó, aunque Harry tuvo un ataque de ira, de nueva cuenta estaba en la banca, sin pasar al otro lado, y no se atrevía a levantar la vista, porque sabía que había algunas miradas burlonas y Ron estaba mas rojo que la grana.
-Dice Ginny que lo mismo hace en todas las clases – Murmuró a Harry para animarse un poco
-Bien… Es perfecto…
-Por supuesto que todos los que pasan conmigo tendrán adentro una ronda de preguntas y hay de aquel que no me conteste, porque aparte que lo saco, se lleva un castigo ¡Vamos! Y el resto, se pone a leer, si me entero que están platicando o perdiendo el tiempo… les irá peor…
Hubo algunas murmuraciones y Freya se volvió para terminar la amenaza.
-¿Piensan que soy mala y demasiado estricta? Esto no es nada, cada día seré peor sin importar las consecuencias, no saben hasta donde llegaré y si solo uno sale sabiendo verdadera defensa contra las artes oscuras, me sentiré complacida…
Y la predicción antes dicho por Freya resultó cierta, Parkinson fue echada de la clase práctica al no poder contestar las preguntas que le hizo Freya, así que furiosa se sentó en su lugar a echar maldiciones, y eso alegró un poco a Harry, aunque se preguntaba como era que Draco seguía sobreviviendo a todo eso…
