Unos rayos de luz le daban directo al rostro lo que provoco que despertara. Mala idea, pues en cuanto abrió los ojos un punzante dolor de cabeza la atacó. "Maldita sea, otra resaca" se sentó lentamente sobre la cama en lo que sus ojos se fueron acostumbrando, comenzó a sentir como el pánico la invadía al ver que no estaba en su casa. "¿Dónde estoy?..." la habitación era amplia pero no tanto como la suya, tenía algunas fotos en las paredes, un tocador café oscuro con un espejo. En una de las paredes había un enorme afiche de una película, un poco de ropa amontonada en una silla, había unos estuches de lo que parecían instrumentos en una esquina y una repisa repleta de cámaras antiguas. La habitación era linda, podría seguir observándola pero nuevas punzadas llegaron a su cabeza obligándola a llevarse las manos a las sienes y frotarlas levemente. Escucho un ladrido que la asusto un poco, se levantó y se dirigió al espejo, era un caos, su cabello estaba horrible y tenía unas ojeras enormes. Se arregló un poco pues tenía que averiguar con quien estaba y no podía espantarlo con ese exótico peinado.

Al abrir la puerta de la habitación la invadió el olor a café y el sonido de la música llenaba el ambiente, camino por el pasillo hasta llegar a la sala, el lugar era muy lindo, sencillo y armonioso. Las paredes blancas tenían fotografías, repisas con algunos trofeos, juguetes de colección, mas cámaras y en el sofá azul pudo ver unas mantas ya dobladas perfectamente y una almohada encima de ellas, eso la tranquilizo un poco, no durmió con nadie anoche. Camino un poco más y volteo hacia la cocina donde vio a una chica alegre tarareando la canción que salía de la bocina que estaba en la barra de la cocina.

Asami estaba paralizada, esa chica estaba buenísima, era morena, de cabello corto, tenía un cuerpo increíble a pesar de que vestía unos pijamas y una sudadera azul marino. Pero cuando volteo a verla casi pierde la razón al ver esos ojos azules claro tan perfectos y penetrantes, brillaban aún más con la luz, eran como dos hermosos zafiros.

-¡Hola Asami! Buenos días, espero que tengas hambre, prepare el desayuno- dijo la chica con una cálida sonrisa dirigiéndose hacia ella con una taza de café y un frasco de píldoras.

-Emm...Bueno días, como es que... ¿Cómo sabes mi nombre?- dijo la pelinegra sin poder moverse, estaba muy confundida a pesar de estar en compañía de alguien tan atractiva.- Oh cierto, discúlpame de seguro te asuste, soy Korra, muchos gusto.- la morena le extendió una mano y Asami la tomo un poco más confiada pero al tener contacto con la piel de Korra tuvo la sensación que sus piernas le fallaban, era tan suave aunque sus dedos eran un poco ásperos, sintió como paso una chispa a través de su cuerpo paralizándola por completo pero al mismo tiempo una calidez increíble.

- Mu...Mucho gusto Korra, soy Asami, aunque al parecer eso ya lo sabes. Disculpa pero, ¿puedo saber que hago aquí?- Korra comenzó a reír y Asami se sintió tan bien al escucharla, pensó que daría toda su fortuna por escuchar siempre ese sonido. Korra le hizo una seña de que se sentara en el pequeño comedor mientras le acercaba un plato con el desayuno.- Claro, anoche que entre al baño del Bar me encontré con una hermosa señorita bastante ebria que apenas podía mantenerse en pie, así que decidí ayudarla pero solo conseguí que me diera su nombre, me pareció imposible averiguar su dirección para llevarla a su casa.- Korra no dejaba de moverse, iba hacia la cocina y traía cosas hacia el comedor. Azúcar, crema para el café, cubiertos y demás mientras le explicaba la situación.

- Oh, no puede ser. Estoy muy apenada, de verdad lo siento muchísimo pero también te lo agradezco bastante, no sé qué hubiera pasado si no me hubieras sacado de ahí.- Asami no dejaba de frotarse las sienes por el dolor de cabeza que no la dejaba tranquila.

- Anda, come un poco y tomate dos píldoras, te ayudaran a sentirte mejor. No te preocupes por eso, fue un placer ayudarte, no podía dejar que una chica tan linda se quedara ahí sola.- Korra no dejaba de verla, sostuvieron sus miradas por un momento sonriendo tontamente hasta que Asami se ruborizo un poco, bajo la mirada y probo un bocado.

- ¡Wow esto esta delicioso! Muchas gracias, me estaba muriendo de hambre.- le dijo la pelinegra mientras veía como Korra le aceptaba el cumplido con una enorme sonrisa. Asami no podía dejar de pensar que aparte de guapa, graciosa y amable, cocinaba muy bien.- Amm... y dime, ¿eres fotógrafa? no pude evitar ver la colección de cámaras que tienes en tu habitación y al parecer en toda tu casa.- dijo mientras volteaba a ver las otras cámaras que adornaban la sala de estar.

- Que observadora, es uno de mis pasatiempos, me encanta tomar fotos y filmar de todo. Tengo tantos pasatiempos que mis amigos se sorprenden de que tenga tiempo para hacer de todo- la morena hablaba con orgullo y felicidad, era evidente lo mucho que le agradaba que Asami lo notara.

- ¡Increíble! yo quisiera tener tiempo para dedicarme a lo que me gusta pero desde que comencé a estudiar mi segunda carrera y ayudar a mi padre con...- Asami hablaba con toda naturalidad pero Korra estaba con la boca abierta.

- ¡¿Segunda carrera?!... no te ves tan... ¿Cuántos años tienes?- Asami se ahogó un poco con el café porque la pregunta de Korra le dio mucha gracia.

- No eres la primera que lo pregunta, tengo 22 años. Soy una clase de genio, comencé una Ingeniería a los 16 años y ahora estoy estudiando Artes, es algo que me apasiona totalmente, aunque mi padre no está de acuerdo... Vaya, discúlpame, ya estaba abrumándote con detalles personales de mi vida. Lo siento, no pude evitarlo, es solo que...pareces alguien en quien se puede confiar.- Asami estaba muy apenada, como es que tan fácil comenzó a hablar de su vida, hace apenas unos momentos estaba despertando en la cama de una extraña a la

que ya le está hablando de sus problemas. Volteo su mirada para encontrarse con la de Korra que la observaba tan interesada y divertida. Le dio una enorme sonrisa y volteo a ver su reloj.

-¡No puede ser, se me hizo tarde! Lo siento Korra pero tengo que irme.- Se levantó rápidamente, le dio un enorme trago a su café mientras tomaba su celular y caminaba hacia Korra que ya estaba poniéndose de pie.- Muchísimas gracias por rescatarme, te debo una, pero debo irme pronto al trabajo seguro me están esperando, tomare un taxi, espero verte pronto.- la pelinegra se acercó a Korra y le dio un beso en la mejilla, ni siquiera Asami entiende como esto paso, pero al igual que la morena, se paralizo impresionada de lo que acababa de hacer.- Lo siento, no fue mi intención.-

- No te preocupes, eres muy linda. Vamos no quiero que se te haga más tarde y te metas en problemas. Esta realmente frío afuera, toma mi abrigo, así tengo una excusa para volverte a ver.- le giño un ojo mientras acompañaba a Asami a la puerta, Naga daba vueltas por todos lados ladrando emocionada.

- Claro, considéralo un hecho. Linda mascota por cierto, ¿cómo se llama?- Asami acariciaba a Naga mientras salía por la puerta y sentía como el frío le paralizaba un poco el rostro.

- Se llama Naga, es mi mejor amiga. Al parecer también espera volverte a ver pronto.- Korra volteo a ver la hermosa mirada verde de Asami, se quedaron viendo por un momento, sin decir nada, era evidente la conexión que tenían.

- Creo que será más pronto de lo que crees.- esta vez la voz de Asami tomo un tono más seductor y juguetón lo que provoco que Korra sonriera aún más. La vio alejarse y bajar por las escaleras cerró la puerta y se fue rápidamente a la terraza para verla tomar el taxi y marcharse. No podía sentirse más feliz, ya quería volver a verla, por un momento olvido completamente todo lo que la agobiaba, todo el sufrimiento que llenaba su vida desapareció para darle paso a una calidez que la embriagaba y llenaba su cuerpo completamente.

Asami iba en el taxi con una sonrisa tan grande que por más que intentaba controlar no podía, se sentía radiante, ni esa horrible resaca podía evitar que se sentirá tan feliz. Ya quería ver de nuevo a Korra, estaba profundamente agradecía por lo que hizo por ella en el Bar. Se hundió en el asiento disfrutando del aroma que desprendía el abrigo de Korra, un aroma dulce mezclado con tabaco, era delicioso. "¡Demonios! Olvide pedirle su número" pensó Asami casi castigándose por ese error tan grande. Metió la mano en el bolsillo de la chaqueta para sacar su celular, tendría que buscarla por Facebook o donde sea para poder contactar con ella e invitarla a salir. Al tomar su celular sintió otra cosa, saco la mano para ver que era un pequeño trozo de papel doblado. Lo abrió lentamente y leyó el mensaje.

"Llámame cuando quieras" y debajo estaba el número de Korra. Asami casi explota de alegría, Korra era fantástica, pronto le devolvería el enorme favor.

- ¿A dónde la llevo señorita?- pregunto el taxista sacando a Asami de sus pensamientos

- A Industrias Futuro, por favor.- dijo un poco más seria. Necesitaba terminar el montón de trabajo que la esperaba en su oficina antes de invitar a salir a Korra.

Korra estaba terminando de limpiar la cocina cuando escucho el timbre seguido de los ladridos de Naga. Se apresuró hacia la puerta, no tuvo la necesidad de revisar por el orificio de la puerta para averiguar quién era pues escuchaba las voces de sus amigos.- ¡Korra! apresúrate, más vale que tengas puesto algo de ropa después de traer a esa chica a tu casa.- grito Opal con todo el propósito de que Asami escuchara si aún se encontraba ahí.

- ¡Opal, por dios! ya todos los vecinos se enteraron de la primera parte de la historia.- la morena se hizo a un lado al abrir la puerta para dejar a sus amigos pasar mientras seguía el juego de su amiga. Estaba inmensamente agradecida de no trabajar ese fin de semana pues sabía que esa visita se extendería más de la cuenta al ver a Bolin entrar con unas cervezas.

- Muy bien Korra, cuéntanos que sucedió, ¿te aprovechaste de ella? te comprendo totalmente si lo hiciste y no pienso juzgarte, esa chica es una belleza.- Kai soltó un bufido al recibir un puñetazo de Jinora en el estómago por su comentario.- Vamos Jinora, tu sabes que solo tengo ojos para ti, pero debes admitir que Asami es un excelente ejemplar...para Korra obviamente.- dijo asustado por la mirada que le lanzaba su novia.

-Eso espero Kai, pero si Korra, dinos que tal te fue.- Todos la observaban emocionados esperando la explicación de la morena mientras Bolin pasaba cervezas para todos.

- Calma chicos, no pasó nada. No iba a aprovecharme de ella, al llegar la lleve a mi habitación, la recosté y le quite los zapatos para que durmiera más cómoda, la arrope y yo dormí en el sofá.- Todos se relajaron un poco de la tensión que tenían por la emoción de que hubiera sucedido algo, sus amigos de verdad deseaban que Korra encontrara a una chica especial para poder sacarla de esa depresión que la había hecho cambiar tanto, querían a su amiga graciosa, alocada y llena de vida de vuelta. Todos apostaban a que Asami era la persona ideal para su amiga.

- Bueno, entonces ¿qué sucedió al despertar? no me digas que Asami sigue dormida en tu habitación.- Bolin ya estaba levantándose para ir a la habitación de Korra.

- ¡Claro que no! yo desperté y prepare desayuno, después ella vino hacia la cocina y platicamos un poco mientras ella comía. Es una persona increíble y lo digo con lo poco que se de ella, es simpática, interesante, hermosa e inteligente. Me contó que es ingeniera, una muy joven por cierto, inicio su primera carrera a los 16 años y ahora está estudiando Artes. Es una chica maravillosa.- Korra hablaba de ella recordando su charla matutina y sentía que volaba, en verdad que Asami tenía algo que estaba derritiéndola.- Charlamos un poco y al ver la hora se apresuró a irse porque tenía que trabajar, quedamos en vernos pronto.-

Los chicos aplaudieron y no dejaban de hacer burlas a Korra. Estaban haciendo planes para que su amiga invitara a la pelinegra a salir y como podía impresionarla. Ordenaron una pizza y pasaron la tarde bromeando, bebiendo y dándole ánimos a Korra para su próxima cita con Asami. La morena no podía estar más feliz, había pasado un largo tiempo hundida en su tristeza que se había apartado de todo lo que más amaba en su vida. Sus amigos, su carrera, sus pasatiempos y le había dado la espalda a su vida amorosa por completo. Estaba muy contenta de haber conocido a Asami, pero aun así el miedo la invadía ¿Y si Asami no le corresponde? ¿Qué tal que solo busca una amistad? ¿Y si la lastimaba al igual que Kuvira?