Hola aqui regreso con el segundo capitulo de esta historia, espero que les guste y porfavor! dejen sus comentarios para animarme a seguirlo.
Nota: Los personajes de naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto pero la historia si es mía.
Y tambien quería decirles, que tratare en lo mas posible, subir la conti cada miercoles y viernes.
Ahora sí, que lo disfruten :)
Capitulo II:
Me acerqué a la recepción, hacía ya un poco más de 4 años que no estaba en ese lugar, observé a una mujer que se encontraba en la recepción hablando con por teléfono con quien supuse sería uno de los ejecutivos de la empresa.
Ella me observó e hizo cara de sorpresa al reconocerme, sonrió y me hizo una seña con su mano dándome a entender que la esperara un momento; después de un par de minutos, colgó el teléfono, salió del mostrador y me abrazó con fuerza.
-No puedo creerlo Sakura… ¿Cómo estás?
-Yo estoy muy bien Temari gracias y ¿tú? –Respondí el abrazo.
-Muy bien, pero ¿Qué haces aquí? Después de lo que paso con el señor Itachi… no creí volver a verte por aquí.
-No estaría aquí si no tuviese la necesidad de estarlo. –Le respondí sinceramente.
-¿Pasa algo? –Me preguntó preocupada.
-Vine a hablar con… con Sasuke Uchiha.
-¡Dios mío! ¿Estás segura de ello?
-Desafortunadamente si, lo estoy… por favor, dile que quiero hablar con él.
-Le diré pero creo que tendrás que esperar un rato… digamos que se encuentra… algo ocupado.
-Me imagino la clase de ocupación que tiene en este momento.
-Pues si…de hecho… ahí viene su novia. –Me dijo señalando hacia el ascensor de donde iba saliendo una mujer un poco más alta que yo, con ropa bastante "vulgar" por así decirlo, tenía el cabello rojo y usaba lentes.
-Cada vez están peores las mujeres que escoge.
Temari rio al escuchar mi comentario y pasó a su lugar en la recepción, la pelirroja me observó atentamente más no me dirigió la palabra, solo camino y pasó a mi lado si detenerse.
-Se llama Karin. –Me dijo Temari después de que la pelirroja salió del edificio.
-¿Podrías avisarle a Sasuke?
-Sí.
Temari tomó el teléfono y marcó una de las extensiones, habló unas cosas de las cuales la verdad no entendí ninguna, yo solo quería salir lo más rápido posible de ese lugar.
-Dice que puedes pasar… suerte.
-Gracias.
Caminé rápidamente hasta el ascensor y oprimí el botón que me llevaría hasta la oficina de ese hombre, después de unos minutos por fin llegue al último piso del edificio, no había cambiado nada ese lugar, caminé por el enorme pasillo hasta llegar a una enorme puerta con una placa que decía: "Presidente Sasuke Uchiha". Con todo el valor que podría tener, toqué la puerta en espera de que me dejaran pasar, fue entonces que escuche su voz, abrí la puerta y entré a la enorme oficina lujosamente amueblada; cerré la puerta detrás de mí y lo observé… no había cambiado en lo más mínimo, seguía siendo un hombre realmente atractivo, alto, con su cabello negro y ligeramente despeinado, piel blanca y rasgos perfectos eso sin mencionar su cuerpo atlético y perfectamente bien moldeado… definitivamente cualquier mujer caería ante su galantería… pero yo no era cualquier mujer yo era su "querida ex cuñada".
-Pero mira nada más a quien tenemos aquí… Sakura Haruno… que gusto volver a verte. –Saludó en tono sarcástico.
-Déjate de tonterías Sasuke… no vine a saludarte.
-Sakura… ¿qué modales son esos?
-No vine a hablar contigo de modales así que no sigas con tus tonterías.
-La última vez que te vi, estabas mejor vestida. –Respondió con una sonrisa al ver mi atuendo para nada elegante que llevaba en ese momento.
-Como yo me vista es mi problema así que no te metas.
-Tan salvaje como siempre querida… pero está bien, no discutamos… ¿A qué debo el honor de tu visita?
-Quiero pedirte un favor. –Dije con un dolor en mi corazón.
-¿Qué clase de favor? –Preguntó acercándose a mí de manera peligrosa.
-No de la que claramente estás pensando. –Respondí sin moverme ni un centímetro.
-¿Qué necesitas?
-Necesito que me prestes $50000 dólares.
-¿$50000 dólares? Y ¿Para que los quieres?
-Mi padre está muy enfermo, tiene un problema en el corazón y necesita ser operado de urgencia… si no estuviese así de grave jamás hubiese venido a pedirte dinero.
-¿Sólo eso necesitas?
-Si… te lo pagaré sea como sea.
-Te propongo algo querida.
-No me lo dejaras fácil, ¿Cierto?
-Nada es gratis en esta vida querida.
-Habla ya.
Sasuke se alejó hasta la ventana detrás de su escritorio, observó el panorama y después de unos segundos se giró hacía mí, debía admitir que me moría de miedo ante su silencio, estaba claro que no planeaba nada bueno… si bien no era un libro abierto ya que conociéndolo nunca daba un paso en falso… era frío y calculador así como de la misma manera malvado.
-¿Qué es lo que quieres Sasuke?
-Es algo muy sencillo Sakura… -Se defendió acercándose a mí peligrosamente. –El trato es que yo pago todos los gastos de la operación y me hago responsable de la salud de tu padre y madre… es decir, tómalo como si yo fuese su seguro de vida a cambio de que seas mi esposa en toda la extensión de la palabra.
Esperaba todo menos eso, ¿Cómo se atrevía a pedirme eso? Se supone que su hermano había sido mi esposo y que además el gran Sasuke Uchiha me odiaba de una manera que a nadie le desearía la manera en la que me trato desde que empecé a salir con su hermano.
-¿Qué? –Respondí sin dar crédito a lo que había escuchado.
-Si te casas con migo, yo seré el seguro de vida de tus padres.
-Jamás… estás loco si crees que voy a aceptar semejante cosa… ¿no se supone que me odias?
-Bien… entonces olvídate del préstamo para la operación.
Ese sí que era un truco demasiado bajo incluso para él, cerré mis puños con ganas de golpearlo y salir de ese lugar al que jamás debí haber ido… pero, si no aceptaba sus condiciones el dinero sería muy difícil de conseguir… y si dejaba pasar mucho tiempo podría ser demasiado tarde, con todo el dolor de mi corazón y dejando a un lado mi orgullo y mi dignidad…
-De acuerdo… acepto el trato.
-Perfecto, entonces en un mes será querida Sakura. –Se alejó de mí y caminó hasta su escritorio, tomo una chequera y una pluma y comenzó a llenar uno de los cheques.
-Prométeme que cumplirás con lo que dijiste Sasuke… prométeme que mis padres estarán bien atendidos. –Le pedí evitando a toda costa que las lágrimas salieran a flote.
-Soy un hombre de palabra Sakura. –Respondió dándome el cheque con una cantidad aun mayor a la que yo le había pedido. –Lo que prometo lo cumplo.
-Gracias.
Salí de la oficina, con el cheque en mis manos, en el ascensor me derrumbé, no entendía porque me había pedido cosa semejante, él nunca me soportó… ¿Tanto me odiaba como para hacerme la vida imposible? Seguro que sí, limpié mis lágrimas para después salir del ascensor, me despedí de Temari y volví al hospital.
Y que les pareció? espero que les haya gustado, dejenme sus comentarios, nos leemos pronto :)
