Capítulo 2

El baile

La noche llegó por fin, el salón de la casa estaba adornado con muchas flores a un lado de uno de los enormes ventanales había una gran mesa llena de comida, pastelitos adornados con rosas, canapés, los más finos vinos, cubiertos y charolas de plata, copas de champagne y todo lo que el lujo podría comprar; los invitados iban llegando poco a poco principalmente socios de Albert a los que la chica no conocía pero si algo sabía bien era que esas reuniones eran más que nada un pretexto para estrechar lazos y hacer negocios, Candy se sentía al mismo tiempo alegre y preocupada pues no sabía porque pensaba que esa era la noche que Albert le pediría matrimonio, Dorothy le había traído en la tarde mientras ella descansaba una caja con un vestido azul turquesa adentro que era como un sueño, era de seda con una falda llena de volantes que remataban con pequeñísimas flores bordadas alrededor tenia además un drapeado en la parte posterior que se ajustaba perfectamente a su cuerpo y al frente un escote discreto que resaltaba las curvas de su pecho, las mangas en forma de campana aunque dejaban al descubierto los hombros que eran el pretexto ideal para lucir una gargantilla de diamantes y zafiros con unos aretes a juego que también venían con el vestido pero Candy sintió un poco de pena pues nunca se ponía un vestido tan descubierto así que completo el atuendo con un sencillo recogido de sus rizos en la parte posterior que caían en cascada por su espalda y al mirarse al espejo por primera vez se dio cuenta que tenía una linda figura que nunca antes noto pues casi siempre usaba su uniforme de enfermera y al pensar como la vería su amado amigo se sonrojo y pensó que si el vestido no hubiera sido un regalo de Annie que siempre estaba enterada de la moda para la ocasión lo dejaría de lado pero además no tenía nada que ponerse para una ocasión como aquella ya que a pesar de ser hija de los Andley asistía muy poco a las reuniones de sus parientes además a la tía Elroy no le gustaba encontrarse con ella y podía usar eso de pretexto pero esta vez era diferente ya que la fiesta era en su honor y la odiosa tía no estaría presente.

Por fin bajo la rubia al salón con la cara cubierta por una máscara tipo veneciana de plumas de pavo real en tonos azules y verdes que le cubría solo la mitad de la cara y dejaba ver perfectamente esas dos esmeraldas que tenía por ojos además de su hermosa boca sólo retocada con un brillo que resaltaba los rosados labios, saludo a sus amigos Annie y Archie quien de inmediato le pidió le concediera el primer baile lo que le pareció extraño, pero como no vio impedimento acepto de buena gana, mientras se preguntaba dónde estaría Albert lo que pudo ver fueron un par de ojos azul verdoso que desde que entró en el salón no se habían apartado de ella ni un momento sólo que no reconoció al dueño de aquellos ojos pues este tenía una barba que lo hacía verse mayor y ella no conocía a un hombre como aquel así que pensó que era algún socio de Albert pero estaba equivocada aquel hombre no era otro que Terry disfrazado para que ella no lo reconociera hasta que llegara el momento de acercarse y platicar con ella mientras pensaba que esa mujer que estaba ahora en medio del salón bailando con Archie era la misma que robaba sus pensamientos desde adolescente solo que ahora era una criatura mil veces más seductora y que si él no se apresuraba cualquiera podría arrebatársela y no estaba nada equivocado.

-Estás muy linda esta noche querida Candy (le dijo Archie distrayéndola de aquel hombre que se preguntaba porque insistía en verla)

-Gracias Archie también tú y Annie parecen salidos de un cuento, no te enojes no es que me incomode o algo pero ¿porque quisiste bailar primero conmigo y no con tu prometida? ¿Pasa algo?

-Ah te diste cuenta… pues la verdad es que sí prima como sabes soy el único de tus guardianes oficiales que quedan por eso siento como mi obligación darte un consejo que quizá te sirva esta noche

-Me asustas que pasa primo porque el misterio

-No te asustes es solo que quiero que tomes la mejor decisión, hoy quizá las cosas cambien para ti después de ciertas declaraciones que alguien que quieres va a hacerte yo solo te pido que escuches a tu corazón casi siempre tiene la razón pero también hagas un balance de lo mucho que puede esa persona lastimarte si se equivoca

-Archie ¿de qué me hablas? no entiendo

-No te preocupes en algún momento de esta noche lo entenderás sólo prométeme que antes de tomar una decisión pensarás en lo que acabo de decirte

-Está bien no entiendo pero te prometo que lo pensaré (Candy creyó que Archie hablaba de Albert aunque no entendía porque podría lastimarla)

Terminó la música y fueron a sentarse con Albert, Annie y el señor de la barba de aquellos ojos azules que Candy no sabía porque pero le recordaban los ojos de alguien más aunque en ese momento no recordaba a quien, se lo presentaron como el señor Grant y platicaron todos muy animados mientras algunos otros invitados se acercaban a la hermosa rubia para felicitarla o para pedirle que bailara con ellos, Terry se ponía muy celoso cada vez que alguien se le acercaba pero le tranquilizaba al ver que la rubia los mantenía a la mayor distancia posible o los rechazaba pretextando estar cansada y por fin se decidió a sacar a la chica a bailar una vez que comenzó a sonar la melodía que una vez bailaron en Escocia, al principio la chica no estaba muy entusiasmada con la idea pues esa pieza le traía amargos recuerdos pero sus parientes insistieron tanto que no le quedó más remedio.

Una vez en el centro del salón Candy se sintió como hacía mucho no lo hacía protegida en los brazos de aquel desconocido, olió un aroma a lavanda que le era familiar solo que este hombre era más fuerte y más alto de lo que era Terry cuando bailó con ella al menos así lo recordaba; el caballero que ahora la tomaba por la cintura la hacía sentirse pequeña y como si hubiera llegado a casa después de una larga caminata sin rumbo cuando la tomo en sus brazos para que bailaran, pero ese pensamiento la hizo sentir que estaba loca porque aquel personaje que acababa de conocer le resultaba tan extrañamente cautivador como si lo conociera de mucho tiempo atrás lo que le hizo dar un pequeño suspiro en señal del alivio que tenía su alma.

Terrence estaba disfrutando la vista que le ofrecía la figura de la joven mientras bailaban y la fue pegando cada vez más a su cuerpo sintiendo su calor y como este curaba de repente todas sus heridas, ahora más que nunca estaba convencido, la muchacha era su destino y nunca quería soltarla, pensaba que pasaría con gusto el resto de sus días así pegado a su cintura y la amaría por el resto de su vida así que más le valía hacerla volver a sus brazos o de lo contrario viviría solo para siempre sin que el frío de su alma se terminara, no estaba seguro como haría para convencerla pero estaba dispuesto a suplicar si era necesario después de todo ella era todo lo que él necesitaba en el mundo para ser feliz, pasaron así tres piezas lentas como en un sueño sin que ninguno de los dos notara que no había espacio entre ellos, los amigos de Candy si lo notaron sobre todo Annie que les comento a Albert y Archie como parecía que los demás hubieran desaparecido del salón y solo quedaran Candy y Terry ahí uno en brazos del otro sin la menor duda de que sus corazones se comunicaban mejor de lo que lo hacían ellos con palabras.

Después de tres bailes Candy se sintió cansada y le dijo a su acompañante que se sentaran pues estaba exhausta, Terrence acepto no de muy buena gana pues eso lo saco de la tranquilidad que encontraba teniendo a la chica entre sus brazos pero comprendió que sólo estaba tomando pretextos para no hacer lo que debía así que la siguió hasta la mesa, la cena se desarrolló de modo tranquilo mientras un lenguaje mudo entre ellos estaba presente y ya que el joven estaba sentado justo junto a la muchacha de vez en cuando propiciaba algún roce que le daba choques eléctricos a través de todo el cuerpo, una vez terminada la cena Candy se disculpó y salió del salón sintiendo en cada paso que le faltaba el aire aunque no entendía porque aquel hombre a su lado le causaba aquellas sensaciones olvidadas mucho tiempo atrás, tomo una de las puertas y termino caminando por el sendero de las rosas de Anthony se tiró en una de las bancas y aspiro aquél olor que le era tan familiar y la calmaba por momentos, entonces notó que unos pasos la habían seguido, era el Sr. Grant parado junto a ella.

-Te ves mucho más hermosa a la luz de la Luna (dijo Terrence esta vez sin fingir la voz)

Candy entendió entonces porque se sentía así en presencia de aquel hombre era Terry y su alma se lo había dicho desde el minuto en que entro en el salón, se levantó de la banca de un brinco en cuanto oyó aquella voz y volteo a verlo aún sin poder creerlo, se encontró de frente a Terry que ya se había quitado la barba y lucía mucho más atractivo de lo que ella recordaba, le tomo un momento casi eterno poder decir palabra.

-¿Terry que haces aquí? Pensé que mi carta había sido muy clara lo que menos quería era volver a verte

-Candy aunque me gustaría mucho complacerte me es imposible ya que una vez que me di cuenta que mi amor por ti sigue intacto y más aún después de bailar esta noche contigo me doy cuenta que me embrujaste y no quiero ni puedo resistirme a tu encantamiento

-Pero que cosas dices Terry (dijo la chica tratando de sonar convincente pero su voz se quebró pues comenzaron a liberarse lágrimas de sus hermosos ojos)

Terrence trato de abrazarla pero ella lo rechazó cruzando sus brazos alrededor de ella, y se volteó como pensando huir, así que el joven la tomo del brazo y la obligo a sentarse en la banca de nuevo una vez que Candy se calmó él se decidió a hablar sabía que no tendría otra oportunidad como aquella así que decidió hablar aunque la chica no lo mirara.

-Candy sé que no tengo derecho de estar de nuevo diciéndote que te amo pero es verdad te amo y siempre lo he hecho ni por un momento he podido dejar de sentir esto por ti, es verdad que por obligación elegí quedarme con Gusana (dijo tratando de aligerar el pesar que sentía en el pecho) como tú le llamaste y sí que me sorprendiste, pero esto no significo dejar de amarte todo lo contrario lo sigo haciendo con cada latido de mi corazón, con cada respiración, con cada parte de mi cuerpo y alma. Si no te busque antes es porque me pesaba demasiado esta carga de haberte hecho daño, pero mi amor me di cuenta que debía intentarlo al menos porque nuestro amor vale la pena y cualquier sacrificio es pequeño junto a la dicha que sería poder tenerte conmigo de nuevo, por favor mírame y dime algo

La joven tardo algunos minutos en voltear a ver a Terry a la cara y entonces la atraparon aquellos ojos azules que ella nunca olvido, podía sentir aquella mirada suplicante y conociendo al muchacho tan bien sabía que aquella charla no iba a ser nada fácil para ninguno de los dos lo que no entendía era porque ahora cuando estaba decidida a hacer un último intento de olvidar y darse una oportunidad con Albert, Terry parecía más convencido que antes de hacerla volver, talvez la soledad de no tener a Susana(ella creía que Terrence amó a Susana), talvez el recuerdo del amor que se tuvieron o quizá la confusión de saber que ella seguía sola y disponible pues no tenía ninguna propuesta de matrimonio, prometido o algo que le hubiera impedido al joven actor regresar a buscarla aquella noche, tomó aire y comenzó a hablar.

-Sé que es difícil deshacerse de los recuerdos Terry sobre todo cuando se pasa por una pérdida como la que tú viviste de tu amada esposa lo sé bien porque como sabes yo también he sufrido pérdidas de personas importantes en mi vida ese dolor nos hace aferrarnos al pasado y a veces buscamos ahí el alivio a nuestro dolor, pero esa no es la solución créeme, lo único que nos queda en momentos así es seguir adelante y enfrentarnos con valor a nuestro destino, porque el pasado es humo y como tal no podemos detenerlo entre nuestras manos, yo también guardo sentimientos por ti y bueno si ya los puse en una carta que más da decírtelo de frente, es verdad eso nunca cambiara ni aunque ame a otra persona, pero regresar a lo vivido no es posible y sólo nos queda construir hacia adelante

-Pero Candy…

-Por favor déjame continuar…en que estaba…a sí. Terry no sabes lo que significó para mi dejarte en brazos de ella me desgarre por dentro y en alguna parte de mi espere que te arrepintieras y volvieras diciendo que todo era un mal entendido o que por algún milagro Susana volviera a ser una mujer completa y poder luchar por nuestro amor porque créeme si ella hubiera sido una mujer completa no le hubiera dejado el camino libre pero como dicen por ahí Dios no cumple antojos y tuve que ver mi realidad, Albert me ayudó a entender que debía dejar de lamentarme y seguir adelante con la vida que elegí y es ayudando a los demás donde pude encontrar alivio, así que ahora te digo lo mismo debes encontrar algo que te alivie el dolor pero no es conmigo donde encontrarás paz, debes ser fuerte y enfrentarte a esta nueva etapa de tu vida y quizá en algún momento encuentres de nuevo alguien que te ame y ames como lo he hecho yo aunque me llevo tiempo darme cuenta creo que estoy lista para dar ese paso de nuevo

Una nube negra se apoderó de la cabeza del joven actor mientras las palabras de Candy entraban por sus oídos inundándolo de dolor, cómo era posible que ella no se diera cuenta del lazo que los unía, cómo pensaba ser feliz con alguien más si él tenía amor para cubrirla con él por el resto de sus vidas, sería verdad que habían cambiado tanto que ya no podía existir nada entre ellos o solo era el despecho lo que hablaba por la joven, aunque algo dentro de él le decía "que esperabas alcornoque que ella te esperaría eternamente, si es tan hermosa, dulce y mucho más mujer de lo que recuerdas".

-Tienes razón mi amor no debí buscarte por querer olvidar mi vida al lado de Susana, pero quiero que me escuches con mucha atención porque quizá nunca vuelva a repetir lo que voy a decirte (le dijo levantándole la cabeza para que lo viera directo a los ojos), nunca pude sentir nada ni siquiera parecido por aquella a la que todos llamaban mi esposa como lo que desde que te vi entre la neblina de aquel barco sentí por ti, tu cabello, tu aroma, tu figura incluso tus pecas son todo lo que ha llenado mi vida desde entonces, si bien lo que viví con ella fue pacífico porque me hice a la idea de que ese era el destino que la vida tenía para mí y con las largas jornadas en el teatro en realidad no tuve que estar a su lado durante mucho tiempo, pero en ti pensé cada minuto del día al despertarme, al desayunar, al ir al teatro, al dedicarte mi trabajo, siempre te he llevado tatuada a mi piel y me ha dolido el cuerpo por no poder abrazarte o contarte mis planes y más caros anhelos, sabía que si yo permanecía casado con ella nunca podría acercarme a ti y eso me tenía muerto en vida y el último clavo a mi ataúd sería precisamente el que tú estés con alguien más, pero lo único que te pido con el corazón en la mano es que me des una última oportunidad de reconquistarte, de ganarme tu amor de nuevo de demostrarte que esta vez las cosas pueden y serán diferentes si me concedes ese honor te juro que nunca volveré a fallarte Candy

-Calla Terry no puedes prometerme nada igual que antes la vida nos coloca en una encrucijada y yo tomé mi decisión voy a luchar por mi felicidad y aunque sé que tus palabras provienen de lo más profundo de tu alma no puedo hacer nada porque mis sentimientos cambiaron y sé que son correspondidos, ya elegí a alguien más para pasar mi vida y él nunca me haría daño aún si tú lo hiciste sin querer

Al escuchar aquello el muchacho hizo un gran esfuerzo para mantener la calma pero no pudo pues en su interior se dio cuenta que una vez más la felicidad se le escapaba y no iba a admitirlo pues era consciente que no iba a ser fácil recuperar a Candy y si tenía que luchar con algún rival con gusto lo haría después de todo la felicidad es el premio de aquellos que luchan por obtenerla, esto pensaba el joven cuando notó que ella se levantó de la banca y le dio la mano en señal de despedida.

-Adiós Terry deseo que encuentres tu camino y esta vez logres ser feliz

El joven se puso de pie en ese momento y la tomo por la cintura para besarla si aquella era de verdad la despedida al menos dejaría el recuerdo de sus labios en la boca de la chica para que nunca lo olvidara, como si lo poseyera de repente una necesidad imperiosa de reclamar su derecho a tenerla, el beso fue muy apasionado ya que después de desearla durante tanto tiempo se engolosino con los encantos de la joven y loco de rabia por no poder llevársela en ese mismo momento con él no fue un beso nada casto todo lo contrario vertió en ella todo su deseo y reclamo con ese beso su cuerpo y alma hasta que la chica pudo deshacer el abrazo y le dio una cachetada que le dolió más en el corazón que en la mejilla porque significaba un rechazo franco hacía sus sentimientos, Candy corrió con todas sus fuerzas antes de que él reaccionara hacia uno de los carros pidiéndole al chofer que la llevara de regreso al hogar de Pony.

Unos ojos azules como el cielo vieron la escena del beso y Albert se sintió agradecido de que Candy rechazará a su joven amigo pues él también quería a esa mujer con todas las fuerzas del corazón y entendía el dolor que su rechazo debía significar en aquel momento, sin embargo él no podía hacer nada hasta saber cuáles eran los sentimientos de su protegida por el actor ahora que parecía estar todo claro entre ellos por fin iba a acercarse como algo más que su amigo y así comenzó este triángulo amoroso del cual solo dos personas saldrían victoriosas, solo que Albert pensaba tener una mejor oportunidad que el dueño de aquella cachetada, entonces sonrió pensando que ese golpe le debía doler como el demonio a Terry.

Mientras tanto Terrence se quedó en silencio sentado en la banca sintiendo como el frío regresaba a congelar su corazón pero después de sentir el fuego en los labios de Candy pues ella en algún momento de aquel contacto correspondió la caricia abriendo los labios ahora como nunca estaba dispuesto a pelear y derrotar a quien sea que estuviera tratando de arrancarle la única persona que podía hacerlo feliz decidió alejarse por un par de días para dejar que las cosas se calmaran después de todo mientras ella no estuviera casada nada le impediría recuperarla, entonces pensó quien sería ese otro hombre del que ahora no tenía un rostro o un nombre, no importa pensó" él no me la quitará", sin saber que se trataba de uno de sus más estimados amigos.

Al día siguiente Candy despertó más confundida que antes pues lo que se imaginaba era cierto Terry seguía metido en su corazón sin que nadie lo sacara de ahí pero el miedo era tanto que se repetía que no era bueno estar con él y si volvían a fracasar como sobreviviría de nuevo así que tendría que tomar el destino en sus manos sin que este le jugara otra mala pasada le iba a decir a Albert lo que sentía por él y de ahí en adelante las cartas estarían sobre la mesa sólo era cuestión de tiempo y ver si su amado protector podría darle la paz y estabilidad que tanto ansiaba en su vida si bien el beso de Terry despertó a la mujer que llevaba dormida también despertó en ella el deseo de sentirse segura y eso sólo pasaría al lado de Albert.

Albert llegó al hogar de Pony mientras Candy estaba arreglándose y le mandó a decir que necesitaba hablar con ella así que la esperaría en el despacho, el joven millonario daba vueltas por el cuarto como si estuviera enjaulado, pensando si lo que iba a revelarle a su protegida sería una buena idea después de todo ellos eran grandes amigos y lo que menos necesitaba era perder a su mejor amiga la única que lo entendía lo suficiente para contarle como su vida no era del todo satisfactoria pues siempre le faltaba algo, un rayo de felicidad en esos largos días haciendo negocios, siempre pensaba que si Candy estuviera en casa a su regreso todo sería mejor y más llevadero ya lo había experimentado en el pasado cuando vivieron en el mismo departamento cuando perdió la memoria.

La muchacha bajo por fin al despacho sintiendo como en el pecho se agolpaban los sentimientos que había ocultado por tanto tiempo, si bien nunca tendría la pasión que con Terry, si un amor tierno y alentador que le haría compañía para siempre, le tomo unos minutos decidirse a tocar la puerta y cuando lo hizo una sonrisa se dibujó en el rostro de Albert.

-Hola Albert siento mucho haberme ido de la fiesta sin despedirme que pensarás de mí que sigo siendo la misma chiquilla sin modales

-Bueno por eso no te preocupes que ya sabes que a nuestra familia la tachan de excéntrica así que eso no tiene importancia yo les dije a los invitados que te encontrabas indispuesta y no hubo mayor problema por fortuna la tía Elroy no se encontraba ahí, pero dime que fue lo que sucedió pequeña (aunque Albert sabía la respuesta quería confirmar lo que vio la noche anterior)

-Hay Albert por donde comenzar (dijo la chica suspirando y dirigiéndose a un ventanal desde donde se veía el gran árbol), estoy muy molesta contigo, Archie y Annie por traer a Terry de nuevo a mi vida, seguramente él los convenció para que lo ayudaran pero por desgracia las cosas entre nosotros no tienen remedio

-Pero porque dices eso, ¿acaso ya no lo amas?

-Bueno no es que lo odie yo no puedo sentir eso por nadie pero la verdad es que decidí hace tiempo enterrar el pasado y él es el pasado no puedo volver atrás las memorias son demasiado dolorosas y ya no tienen remedio, además Terry decidió vivir sin mí ¿no? Yo solo tuve que aceptar su decisión

-Entonces… ¿no hay vuelta atrás, estás segura?

-Así es, decidí mirar al futuro y vivir como me he propuesto ayudando a los demás y haciendo lo que pueda por ser lo más feliz posible cada día, ya vez incluso Stear me dijo que fuera feliz antes de partir a la guerra y si él estuviera aquí seguramente me echaría en cara el no haberlo logrado así que seguiré luchando por ser feliz y espero que tú me ayudes como siempre

-Cuenta con ello Candy, por eso estoy aquí quiero proponerte que me acompañes en un viaje a Florida tengo algunos negocios que quiero revisar y mientras tú podrás tomar un poco de sol que buena falta te hace ya casi estas tan blanca como las sábanas del hospital (dijo soltando una carcajada) además puede que algunos días te acompañe ya que a mí también me hace falta un poco de descanso después de todo Archie ya puede encargarse de los negocios y es hora de que me ayude un poco más, él sí que nació para esa vida es un gran negociante y además lo disfruta

La muchacha se puso como betabel ante el comentario pensando que tendría que ir a la playa con Albert y tendría que usar un traje de baño y aunque le parecía lindo viajar con su amigo no sabía cuáles eran los planes reales de Albert tal vez todo se lo había imaginado y él sólo la seguía viendo como su hermana pequeña o peor aún como su ¡hija! pero acepto después de todo no le caerían mal unos días de sol y así podría pasar más tiempo con él y saber qué es lo que sentían en realidad uno por el otro.

A la mañana siguiente partieron muy temprano a la estación para tener un viaje lleno de confesiones y decisiones que ya no podían ser aplazadas, una vez en el tren Albert y Candy disfrutaban como siempre de contarse lo que tenían planeado para el futuro, recordaron como se conocieron hacía ya tantos años en la colina de Pony y entonces Candy recordó que este hombre que viajaba con ella era en realidad su primer amor "el príncipe de la colina".

-Oye Albert ¿recuerdas cuando nos vimos por primera vez?, desde entonces supe que era estar enamorada porque tú eres mi príncipe (dijo la muchacha sonrojándose)

-Candy (dijo Albert tomando las manos de la muchacha entre las suyas), que cosas dices pequeña…aunque sabes ya que lo mencionas yo quiero preguntarte algo…que es lo que sientes por mi Candy

-Aaalbert bueno yo te quiero mucho eres mi mejor amigo (cobarde pensó la chica)

-Y por Terry

-Él fue una parte importante de mi vida pero es el pasado por eso me extraño mucho que lo hubieras invitado a mi cumpleaños

-Bueno yo necesitaba saber que era lo que sentías por él, después de todo yo sólo quiero que seas feliz y ya que no hay oportunidad de reconciliación entre ustedes, yo necesito pedirte que intentemos ser más que amigos después de todo tenemos una maravillosa amistad y eres la persona que mejor me entiende y ya puedo decirte que estoy enamorado de ti pequeña

-Yo…yo creo que es hora de ser feliz y que mejor que a tu lado Albert aunque no creo que la tía Elroy éste de acuerdo

-Bueno creo que eso no importa recuerda que nosotros siempre hacemos nuestra voluntad, tu escapándote del colegio y yo yéndome a África a cuidar animales y ayudar a las personas así que no te preocupes por ella hace mucho que deje de oír sus necedades y por favor llámame solo Bert, así me llamaba la persona que más he amado mi hermana Rosemary la madre de Anthony

-Está bien solo Bert (dijo la chica sonriendo)

Los jóvenes se abrazaron y sintieron como sus corazones latían aceleradamente mientras el tren continuaba avanzando, mientras Candy le decía adiós a Terry en silencio y pidiendo que él encontrara la felicidad que le fue negada, pensando que algún día amaría a este hombre que la sostenía en brazos y junto al cuál se sentía protegida y feliz.

Mientras tanto un joven de ojos azules penetrantes y presencia gallarda se presentaba ante la puerta del hogar de Pony, gritando el nombre de Candy, sólo que su encuentro no se produciría en ese momento, a su encuentro salió la hermana María y le pidió pasara el despacho que tenían mucho de qué hablar, Terrence la siguió aunque de mala gana.

-Terry siento mucho que esta vez ella tampoco este aquí, recuerdo la primera vez que te vimos cuando recién llegaste de Inglaterra y dijiste que venías a ver dónde había crecido "tu pecosa" aunque eso fue hace mucho tiempo

-No me la niegue hermana María tengo que verla y hablarle

-De verdad ella se fue esta mañana, dijo que ya no podía estar aquí más tiempo

-Por favor dígame regreso a Chicago acaso (dijo levantándose de la silla)

-Siéntate por favor, y tomate este té que necesitas calmarte o te dará algo muchacho

-Es que usted no entiende, necesito recuperarla y ya perdí demasiado tiempo

-Lamento que las cosas no les salieran como querían pero todos tenemos un destino y parece que sus tiempos nunca coinciden ¿no?

-Así es hermana parece que alguien o algo siempre se interpone, primero Archie, luego Eliza, después Susana e incluso yo mismo

-Pues eso debería darte en que pensar ¿no crees? No será que ustedes no deben estar juntos

-Pero yo la amo y sé bien que ella a mí aunque lo niegue

-Talvez pero hay amores que no pueden ser

-Hermana (dijo Terry exasperándose) antes no luche por ella y he sufrido por mi estupidez pero esta vez hare lo que sea por ella

-Bueno si eso quieres no seré yo quien te lo impida solo pienso que debes darle algo de tiempo para que aclare sus sentimientos

-Usted ¿sabe de quién cree estar enamorada?

-Ciertamente ella nos lo conto a la señorita Pony y a mí y aunque nos parece una locura creemos que ella sola debe darse cuenta

-Por favor dígame dónde está y yo la sacare de ese error

-Se fue a Florida con…Albert

-Con Albert

Terry entendió por primera vez lo que la voz de la mujer le decía de su rival esta vez no era un fantasma como Anthony era alguien muy real a quien consideraba un muy buen amigo, tiró la taza con el té que sostenía entre sus manos porque aquella era una revelación demasiado dura como podría competir con aquel que consideraba un mejor hombre que él, esta vez su lucha estaba perdida antes de comenzar porque sin duda Albert sería una mejor opción para ella ya que siempre estuvo ahí cuando lo necesito, comenzaron a salir lágrimas de sus hermosos ojos y se levantó sin decir palabra tomando la decisión de dejar a Candy ser feliz aunque eso le volvió a romper el corazón como cuando la dejo ir en Nueva York.

Salió en silencio de la casa y al llegar a su auto le dijo al chofer que lo llevara de regreso a su casa, esto le provoco un estremecimiento al pensar que nunca se llenaría ese vacío de su corazón y que la soledad sería su única compañera pues aquel hogar que la chica compartiría con él junto a sus hijos que ya se imaginaba desde que compro la mansión nunca se verían en sus anhelos cumplidos, después de todo él trato de olvidarla y lo único que consiguió fue aferrarse a su recuerdo cada día más "Candy te llevo en mi alma y nunca podre tenerte debe ser una maldición", aunque quizá me lo merezco y como dice la hermana María hay amores que no pueden ser.

Así salió de nuevo de la vida de Candy reprochándose el no haberla raptado del colegio antes de que Susana se metiera en su camino, si ella hubiera estado con él podrían haberle ganado al destino y desde entonces estarían juntos como él siempre quiso, pero esta vez ya no había nada que él pudiera hacer porque si Candy lograba ser feliz con Albert aunque un pedazo de su corazón siempre le perteneciera ya no habría espacio para él así que entendía muy bien las palabras de la carta de Candy "el amor que nos tuvimos ya no es más que el recuerdo que nos llama desde algún rincón del pasado donde la memoria se pierde y pensamos que hubiera pasado si…"

Candy se quedó dormida durante el trayecto mientras Albert la observaba pensando que aquella hermosa chica sería su compañera para siempre, lamentaba de verdad que las cosas no le salieran bien a Terry pues sentía mucho cariño por su amigo pero si ella lo hubiera aceptado él jamás habría revelado sus verdaderos sentimientos y sabía bien que debería ser cauteloso para no asustar a la joven pues ya había sufrido demasiado con el amor pero se prometió que junto a él encontraría el amor y la paz que tanto le faltaba, ella nunca ocultó lo que sentía así que Albert era el único que conocía a la perfección el corazón de la chica y si bien ella no lo amaba aprendería a hacerlo con el tiempo el cariño que le tenía era suficiente por el momento.