N/A: Nuevo capítulo, espero que lo disfruten y muchas gracias por los reviews en los capítulos anteriores ^-^
Dos semanas con el mocoso… Esa frase no hacía más que retumbar en la cabeza del príncipe. La verdad, no había aceptado cuidar al mocoso por miedo a Gohan, simplemente para que la terrícola le dejase en paz. Pero no sabía que sería peor… si soportar a la terrícola o soportar al mocoso. Estas dos semanas iban a ser muy largas…
Al día siguiente…
Eran ya las siete y media de la tarde, Bulma estaba terminando de guardar las cosas en la maleta mientras miraba a su pequeño niño de poco más de un año dormir en su cunita. Estaba preocupada, desde hacía dos meses Vegeta no se había levantado de esa cama ¿Iba a cuidar a Trunks desde la cama? Bueno, cambio de pregunta ¿Iba a ser capaz de cuidar a Trunks? Tenía sus serias dudas, pero lo hecho estaba hecho y ya que había sido capaz de convencerle no iba a echarse atrás.
—Pórtate bien con tú papa—le susurro al niño y después le dio un besito en la frente
Acto seguido, la peliazul cerró la maleta, y ya con todo dentro, se fue al aeropuerto dónde la esperarían varías personalidades de la empresa…
Unas horas después…
Chibi Trunks se despertó y llamo a su mami cómo pudo, al ver que no había respuesta, él solito se las ingenio para saltar de su cunita. A pesar de ser un bebe y haber aprendido a andar hace poco tenía bastante agilidad debido a su lado saiyajin. Se marcho de la habitación y fue directo a la cocina a coger su biberón (véase: una botella gigante de tres litros, pero en vez de con un tapón, con una tetina gigante de un biberón cualquiera) para que su mamá se lo llenase.
La busco por los lugares más habituales de la casa donde solía estar, pero no la encontraba, cansado, abatido y preocupado por no encontrar a su mamá, el pequeño Trunks tiro el biberón al suelo y se puso a llorar en medio del pasillo.
¡Por que el mocoso se tenía que haber parado a llorar justo en el pasillo de al lado de su habitación! Ese mocoso gritaba aún más fuerte que su madre. Vegeta no tuvo más remedio que salir el pasillo a callar al mocoso.
—¿Qué pasa mocoso?—pregunto Vegeta enfadado
Una sonrisita se dibujo en la cara de chibi Trunks cuando vio a su papá acercarse a él. Dejo de llorar y cogió el biberón del suelo para dárselo a su padre
—Papá, bibe—pidió chibi Trunks
—Ni en broma muchacho, que crees que soy ¿Tú sirvienta?
—Papá, bibe—volvió a repetir el chibi
—Que te lo de tu ma….—Antes de terminar la frase recapacito—Vamos muchacho—se rindió finalmente
Cargo a Trunks con su giga-biberón a la espalda y se dirigió hacía la cocina. Cuando llego sentó al chibi en la primera silla que vio. ¿Dónde estaba la leche que había que echarle al biberón? ¡Buah! Para que buscar, cogió la leche semidesnatada de Bulma del frigorífico y con eso le llenó el biberón. Se lo dejo al lado de la silla y se fue, pero cuando chibi Trunks bebió el biberón lo vomito y empezó a llorar
—¡Maldito crío puedes callarte ya!—ordeno Vegeta
Pero chibi Trunks seguía llorando más fuerte.
Vegeta no tuvo más remedio que buscar la leche que Bulma le había dicho que le echara y tras media hora de búsqueda y aguantar al mocoso llorando la encontró ¿Qué más le daba al maldito crío una leche que la otra?
—Toma mocoso—dijo Vegeta metiéndole el biberón de golpe en la boca para que se callase y casi ahogando al pobre chibi Trunks—Y ahora no me molestes, voy a programar a esos robots que diseño la loca de tú madre para que limpien todo este lío y después me voy a dor…
—Papi—llamo el niño
—¿Y ahora qué mocoso?
—Caca
Menos mal que en ese momento Kami dio paciencia a Vegeta, porque si le hubiese llegado a dar fuerza seguro se hubiese cargado al mocoso. Volvió a coger al mocoso con su biberón intacto y lo llevo al cuarto de baño de abajo, al igual que la otra vez también lo dejo en la primera silla que vio (véase la taza del váter) ¿Dónde le había dicho la humana que estaban los pañales? ¿En el baño de abajo estaba abajo, en el baño de arriba estaban arriba, arriba en el baño de abajo…? Eso le pasaba por no escuchar a la terrícola.
Cuando finalmente los encontró, tumbo al mocoso en el primer sitio dónde vio que podía tumbarlo (véase la bañera) y ahí le cambio el pañal(o al menos lo intento) y después de muchos, muchos pero que muchos intentos fallidos, unos cuantos pañales rotos y un Vegeta muy cabreado a punto de darle un tic nervioso. Nuestro príncipe saiyajin consiguió cambiar el pañal a su hijo
¿Y ahora que había que hacer con el sucio? Buah, lo tiro directamente a la taza del váter. Se lavo las manos y se fue del baño, pero antes de poder salir…
—Papi—volvió a llamar su dulce diablillo
—¿Y ahora qué mocoso?—pregunto Vegeta totalmente mosqueado
—Que…quedo ju…juga
—Juega a contar ovejas—sugirió su padre de mala manera
—Quedo juga a los queqos—reclamo el chibi
Vegeta trago aire—¿Y dónde están los putos queqos?
—En mabitación
—¿Dónde?
—Ma…mi habitaón
Vegeta cargo al niño hacía la habitación y lo tiro brusca y de mala manera a la cama. Otra vez se disponía a irse cuándo...
—Papis, no alcansó—protesto el pequeño
—Vegeta, respira por favor—se dijo a sí mismo el príncipe—Si no alcanzas vuela mocoso
—Ez que no zé…
—¿Eres mi hijo y todavía no sabes volar?—pregunto Vegeta sin esperar respuesta del niño—Eso lo vamos a cambiar
—Papi ¿Me vaz a enseñar a volar?
—Claro que sí vamos mocoso
El príncipe se puso a su hijo a hombros y lo llevo al tejado de Capsule Corp
—Bien mocoso, me da igual la edad que tengas, aunque todavía seas pequeño para entrenar yo aprendí a volar casi antes que a andar, así que no deberías tener ningún…
Pero antes de que el príncipe terminase su charla, chibi Trunks ya había saltado del tejado de Capsule y al ver que no podía volar comenzó a volar. Vegeta corrió como un flash para salvar a su pequeño, cuando lo cogió lo volvió a dejar en el tejado
—Escúchame bien mocoso—ordeno el principe—Sí te pasa algo malo a ti, a mi me va a pasar algo mucho peor, así que no saltes hasta que yo te lo ordene
—Zi, papi—asintió el niño hundiendo la cabeza entre sus piernecitas
Vegeta y Trunks estuvieron en el techo de Capsule Corp durante horas, chibi Trunks estaba muy feliz. Por fin su papá jugaba con él. Iban a ser ya casi las nueve de la noche. Vegeta, que aunque no había prestado atención a Bulma, algo había captado de su discurso, decidió que ya era hora de darle otro biberón y mandarlo a acostarse, cuándo en ese momento…
—Mida papi ¡Vuelo!—exclamo el niño, que después de muchos intentos fallidos consiguió elevarse un poquito en el aire
—Muy bien, Trunks—asintió su padre orgulloso—seguiremos mañana, ahora hay que cenar y dormir
—Jooo, beno, vale…
Vegeta recapacito sobre su última frase: Muy bien, Trunks seguiremos mañana, ahora hay que cenar y dormir. Ese crío le había afectado esa tarde ¡Empezaba a hablar como Bulma!
El príncipe y su hijo bajaron de tejado y se dirigieron a la cocina, dónde, por primera vez en el día, Vegeta consiguió darle el biberón tranquilamente, después lo metió en su cuna y lo arropo, pero cuando se disponía a irse…
—¡Papi!
Otra vez el maldito mocoso pidiendo algo
—¿Qué quieres ahora mocoso?
—No tengo zueño…
—Pues yo sí, así que más te vale no hacer ruido en toda la noche
—Papi, cántame una nana—pidió el chibi
—¡Que te cante una nana!—grito Vegeta, asustando a chibi Trunks y casi rompiendo el espejo de la habitación del volumen del grito que pegó—¡Oh no, mocoso! Ya he hecho demasiado por hoy, ahora vas a dormirte, tranquilo, y me vas a dejar en paz ¿Entendido?
Chibi Trunks comenzó a llorar por el grito de su padre ¡Kami! ¡Hijo suyo y de Bulma tenía que ser! ¿Es que eso no tenía un botón para apagar?
Venga Vegeta, respira, no mates al crío, no mates al mocoso, no lo mates… KURSIVA
—Está bien mocoso te cantare una nana—acepto el príncipe saiyajin y su hijo paro instantáneamente de llorar—Duerme mocoso, duérmete ya—empezó a recitar el príncipe saiyajin—Duerme que si no papi te matara, que mata a los mocosos que no le dejan dormir, esto es un aviso especial para tí…
Por muy extraño que parezca, chibi Trunks se quedo dormido con la "nana" de su papá. Y al fin Vegeta pudo dormir en paz hasta que…
—Papi…—despertó chibi Trunks a su padre tirándole del pantalón
Vegeta se despertó de un susto ¿Cómo podía haber llegado ese mocoso desde su cuna hasta su habitación? Mierda. No debió enseñarle a volar…
—¿Se puede saber que quieres ahora mocoso?—pregunto Vegeta con el tono que tendría cualquier persona a la que despiertan a las cuatro de la madrugada
—Tengo medo, hay monstros en mi cama—le explico el chibi
—Mira mocoso, no hay monstruos en tú cama, y cómo me vuelvas a molestar otra vez, te daré un verdadero motivo para tener miedo
—Papi ¿Pedo dormir contigo
Vegeta trago aire por milésima vez contada en ese día—Sí te digo que sí ¿Me dejaras en paz por lo menos durante esta noche y dejarás de dar tanto por saco?
—Sí—respondió chibi Trunks
Y así pasaron toda la noche, chibi Trunks durmiendo plácidamente en la cama de su padre sin molestarle, siendo este el que se desvelaba más que él para ver cómo estaba su pequeño
A la mañana siguiente…
Biip, bip...
El teléfono comenzó a sonar y despertó a Vegeta, este opto por no cogerlo ¡Buah! Sería alguna amiga de la terrícola. Pero al ver que después de veinte minutos el teléfono seguía insistiendo, decidió cogerlo para amenazar a la persona que estuviese en el otro lado.
—Buenos días ¿Eres Vegeta, verdad?—preguntaron al otro lado del teléfono
—¿Mujer? ¿Eres tú?—pregunto el saiyajin
—Sí, soy yo. ¿Qué tal con Trunks? ¿Sigue vivo?—pregunto con toda la naturalidad del mundo la peliazul
—Sí, sigue vivo—respondió Vegeta ¿Algo más por lo que me hayas despertado, mujer?
—No, nada más. ¡Gracias por no matarlo! ¡Animo, solo te quedan otros trece días! —y dicho esto Bulma corto
Vegeta colgó el teléfono. Otros trece días con el mocoso…Iba a ser difícil, pero bueno, el primer día al final no fue para tanto. Incluso tuvo que admitir que se divirtió enseñando a su pequeño a volar, todavía le quedaba, pero en un solo día había conseguido elevarse un poquito. Seguro que pronto aprendería, no debía olvidar que ese bebe crecería y sería tan fuerte o más que Mirai Trunks… Pero él ya no lo podía entrenar. Se juro a sí mismo que no volvería a luchar más…
Pasaron las semanas y cada vez Vegeta tenía menos problemas con el chibi, bueno, exceptuando qué todavía le cambiaba los pañales en la bañera y una vez casi le daba un baño de excrementos, no tenía muchos más problemas, se pasaban las horas dando clases de vuelo. Al final en el último día sin Bulma, chibi Trunks echo a volar él solito y consiguió revolotear por el jardín. Vegeta, aunque no quisiese admitirlo le estaba cogiendo algo de…¿cariño?...No…como mucho apego a su hijo.
Esa noche antes de irse a acostarse, el pequeño Trunks, quería ver Los Lunnis, Vegeta, que no tenía ni pajolera idea de lo que era eso le dio el mando a su hijo, pero cuando vio a unos muñecos cantando, directamente le cambio el canal y chibi Trunks comenzó a llorar
—¡Los lunnis!—gritaba el pequeño desgarradoramente
—Oh,no—le dijo Vegeta—No voy a consentir que un hijo mío vea semejante tontería
Cogió el mando y haciendo zapping encontró una película en la que salía gente pegando tiros y diciendo tacos sobre un campo lleno de cadáveres. Por supuesto, para mayores de dieciocho y ni mucho menos apta para un crío de poco más de un año. Por fin, desde que llego a la Tierra, algo decente en la tele.
Chibi Trunks comenzó a llorar más fuerte, no le gustaba la película, le daba miedo…
—¡Calla mocoso!—ordeno su padre—¡Yo veía eso cuando tenía tú edad! Pero no era por la tele…
El chibi dio una encogida y Vegeta siguió hablando—¿Ves ese hombre tan alto de ahí que está matando a la mayoría de la gente? Pues ese en la vida real sería tú abuelo…
—¡Yayo!—soltó el niño
—¿Y ves el niño que esta su lado con esa pistola también matando gente? Pues bien ese podía ser yo. ¡Así que deja de lloriquear de una vez!
El niño inmediatamente se calló al oír el tono de voz de su padre y finalmente padre e hijo se durmieron en el sofá viendo la horrible película.
A la mañana siguiente…
Bulma llegó sobre las nueve de la mañana a la Capsule Corp, abrió la puerta con las llaves, para no despertar ni a Vegeta, ni al niño si seguía vivo…Dejo las maletas en su habitación y se dirigió a la habitación del chibi. Pero cuando entro vio la cuna vacía. No podía ser…Vegeta finalmente había matado a su hijo. Lágrimas empezaron a caer de sus ojos azules al pensar que su pequeño estaba muerto…
—¡Trunks!—No pudo evitar gritar la peliazul…
N/A:¿Qué tal? ¿Les ha gustado el capítulo? ¿Quizas también algo corto? De todos modos comenten, el fic solo acaba de empezar, todavía quedan unos cuantos capítulos...
Besos :)
