Bueno me he demorado demaciado, lo se pero tengo mis razones....
he estado fuera de la ciudad estos ultimos dias... y ahora he tenido un problema con el internet ademas de la pereza que me dio actualizar mis historias (a pesar de que estan escritas)
Gracias por sus comentarios, me alegra mucho de que les haya gustado. Sin mas que decir, aqui dejo el primer capitulo y pronto publicare los demas =D
Disclaimer: Naruto no me pertenece. Los diálogos semejantes, son extraídos del Libro Amanecer, el cual tampoco me pertenece, solo es una fuente de inspiración.
Comprometida
Todo saldrá bien. Me dije en mis adentros. No es la gran cosa, Todo saldrá bien.
Llevaba de noviazgo con Naruto más de tres años y medio. Había logrado al fin liberarme de lo que tanto me oprimía: el miedo al rechazo del hombre que había amado desde los 10 años. ¡Vaya, que amor le he tenido! Me sorprendí a mi misma tratando de distraerme la tensión del momento en la sala de mi hogar. Después de todo, ahora ya tenía los 22 años bien cumplidos, y Naruto los 24 por cumplir dentro de poco.
Naruto me había pedido que reúna a la familia en la sala de la casa, que tenía una sorpresa para mí y algo importante que decirle a mi padre, en especial a él. Fue una sorpresa sin duda que Naruto me haya dicho que sería algo extremadamente importante, que tenía que hacerse ya, que no había que esperar más. Y yo seguía sin enterarme de sus "planes macabros".
—Hiashi, te agradezco inmensamente que hayas aceptado la relación que llevo con tu hija desde hace más de tres años. —Comenzó Naruto. Mi mirada se dirigió a su rostro de manera involuntaria, sorprendiéndome por completo, por la seriedad que se llenaba en su expresión— Sabes bien que respeto y amo a Hinata mas que a nada en esta vida, y es por eso que vengo ahora—volteo hacia mí y yo empezaba a sospechar lo que vendría. Mi corazón se preparo para dispararse. — a pedirte la mano de Hinata Hyuuga.
Olvide respirar, y sentí como mi corazón saltaba y gritaba dentro de mi pecho, los colores subían a mi rostro y atónita notaba que me había quedado con la boca abierta por este acontecimiento. No cabía en mí la felicidad.
Mi padre se puso rígido en el sofá y yo le mire de reojo para estudiar su reacción. Hanabi me sonreía casi igual de feliz que yo por la noticia y Neji, bueno Neji no podía creerlo, por su rostro, estaba casi tan boquiabierto como yo. Y jamás había visto a Neji Hyuuga tan impresionado. Estaba en total shock.
—Vale, Vale—dijo mi padre luego de unos minutos eternos de silencio— he comprendido a lo que vienes, Uzumaki. Pero dime que no es una broma para ilusionar a mi hija.
—Jamás estuve más seguro de algo en mi vida, dijo sin dejar de mirarme, y yo sentí como me derretía en sus ojos azules. Volteo a mirar con decisión a mi padre.
— ¡Bien! ¡Vale! ¡Cásense! —Dijo mi padre esbozando una pequeña sonrisa. Mi explosión de alegría se limito a una grande sonrisa. —Pero más te vale cuidar a Hinata, ¿Entendido?
— ¡Gracias, Padre! — salté a abrazarle, el me sonrió cálidamente como nunca lo habría hecho y me dijo al oído algo que jamás pensé escuchar de él.
—Se feliz, Hija mía. Ya estas bastante madura para manejarte por ti sola, pero jamás olvides que te amo, Hija mía—El día no dejaba de sorprenderme. Sonreía como jamás lo había hecho.
—Hinata—escuche una voz a mi espalda. Mi padre me soltó el abrazo mirando hacia él y yo volteé y me acerqué a él. Me miro con una sonrisa que yo respondí con ternura.
Se arrodillo frente a mí, y note la elegancia con la que vestía. Había salido de la oficina en donde hacia prácticas para su carrera: Ingeniería Comercial en la Universidad de Dartmouth, así que parecía haber elegido minuciosamente la ocasión.
—Hinata, quiero hacer esto como es debido. Sabes que no miento cuando digo que te quiero, y sabes que los tres años ni para mí ni para ti han pasado en vano, es por eso que ahora estoy aquí a tus pies, Hinata; es por eso que ahora te pido que aceptes ser mi esposa. Te cuidare y amare toda mi vida, lo aseguro, como me llamo Naruto Uzumaki—Las lágrimas no dudaron al salir de mis ojos. Pestañee dos veces para relajarme, él me miro nuevamente, sus manos temblaban sosteniendo una cajita cuadrada abierta, mostrándome un anillo de oro blanco adornado por miles de diamantes a su alrededor. Suspire embelesada he impresionada por la pequeñísima fortuna que sostenía en sus manos. Era una belleza.
Le mostré mi mano izquierda y respondí.
—Acepto, mi amor—Sonreí de la manera más tranquilizadora, el sonrió aliviado se levanto de un salto, tomando mi mano y posicionando el anillo donde debía ser, me abrazo contento, y yo respondí su muestra de cariño. Suspire.
— ¡Felicidades, Hermana! —Salto al fin Hanabi, quien parecía haberse contenido durante mucho rato la necesidad de saltar y gritar contenta por mi situación.
—Felicidades, Hinata-sama—Escuche a Neji decir, aun un poco turbado por la situación. Parecía empezar a entenderme un poco más ahora que era una mujer comprometida.
Comprometida.
Era increíble la situación en la que me hallaba. Había soñado con esto durante años desde pequeña, y ahora parecía todo encajar como yo deseaba. Mi padre estrecho la mano en anuncio de tregua hacia mi Novio. Jamás se había llevado bien con él, a pesar de que Naruto había tratado ganárselo durante todo este tiempo. Me sorprendió más aun analizar la situación, pues no había tenido más que decir la palabra »Matrimonio« frente a mi padre y éste ya se había relajado con Naruto. Alucinante. Pensé.
—Bien, — hablo mi padre luego de los efusivos abrazos por parte de mis familiares— si es así, me gustaría saber cuándo planean empezar las preparaciones, ¿Cuál será la fecha de vuestro matrimonio?
Naruto y yo nos miramos sonrientes. Simplemente era demasiado aterrador ver a mi padre tan entusiasmado.
—Pues, no lo había pensado—comento mi rubio abrazándome desde la cintura— ¿te parecería bien en un par de meses? —Espere un cambio de expresión departe de mi padre.
— ¡Estupendo! Hinata—me llamo y yo tímida voltee a verle. Temía moverme y despertar de mi sueño.
— ¿S-sí, Padre?
—Empezaremos a arreglarlo todo mañana, ¿Os parece bien? —Vale yo empezaba a sentir que la situación estaba envuelta como en una nebulosa. ¿Qué le había dado Rose en el desayuno?
—Claro
—Sin problemas, Hiashi —respondimos casi al unísono Naruto y yo. Respire aliviada al notar que todo estaba pasando en verdad.
*
Sin duda había sido el mejor de los días. Naruto y yo habíamos decidido pasear lo que restaba de la tarde. Fuimos entusiasmados buscando mis atuendos para el día de la boda. Luego de horas de risa por nuestra actitud decidimos cenar en un restaurante cercano. Ambos pensábamos que era demasiado tener ese entusiasmo, pues no había pasado ni siquiera doce horas desde que pidió la bendición de mi padre.
—Hinata, ¿Tú de verdad les crees aquel entusiasmo de esta mañana? —pregunto ahora analizando la nebulosa alrededor de la sala que había flotado durante la conversación con mis familiares. —Asusta mucho, ahora que lo pienso, que tu padre este tan de acuerdo con esto; recordando que tu padre me ha odiado, casi toda la vida.
—La verdad, fue como si no les conociera en absoluto. Pero supongo que mi padre ya debía haber decidido dejarlo. Me refiero a vuestra rivalidad, aun que tú jamás le dijiste nada en contra, el único que hecho chispas durante estos años fue él—me encogí de hombros— supongo que en vez de preocuparnos, deberíamos disfrutar la tregua—reí con ganas—quien sabe, tal vez luego mi padre lo analice.
—Tienes razón—Tomo un sorbo de su jugo de naranja—pero bueno. Estoy tan feliz de que esto suceda al fin, no sabes cómo había planeado todo lo que ha paso esta mañana
— ¿Desde hace cuanto?
— ¿Él qué?
—Quiero decir, ¿Desde hace cuanto tiempo venias planeando pedirme Matrimonio? —al pronunciar la palabra se quedo en mi garganta unos minutos. No lo asimilaba todavía. Naruto me sonrió con un pequeño rubor en sus pómulos. Tomo mis manos entre las suyas y me miro con una sonrisa llena de picardía.
—Pues, a decir verdad, hace más de seis meses, aproximadamente—comenzó— nuestra relación se ha vuelto muy seria, Hinata. Y la verdad, no me pensaba esperar a tener los veintisiete para pedírtelo. Así que decidí »actuar rápido« por así decirlo. Pero me faltaba el valor, me aterraba la idea de que me dijeses que no.
—ahora entiendes el por qué demore tanto decirte sobre lo que siento hace tres años.
—Sí, así es. Pero ahora es ahora, mi amor. Todo va a estar mejor a partir de ahora. —me sonrió besando el dorso de mi mano con dulzura.
—Te amo, Naruto-kun—sonreí y él me devolvió la sonrisa, se acerco a mí lo más que pudo y poso un delicado beso en mi frente.
—Yo a ti, Hinata-chan.
Bueno muchisimas gracias por leer este fic.... espero les haya gustado el capitulo =D
hasta pronto
