Ser nueva
Lo peor que te puede pasar, cuando estás en el tempo del colegio, es ser la nueva y extraña, sobre todos si el colegio al que asistes es un internado y casi todos los alumnos se conocen desde que apenas y sabían escribir su nombre, aunque eso no pasaba con todos. De igual manera no se puede evitar sentirse como una hormiga entre tanta abeja.
Una semana desde su ingreso, y desde ese día no había podido evitar notar muchas cosas en aquel internado. Como por ejemplo, la gran y peculiar manera n que se trataban los de diferentes rangos pertenecientes. Los dorados, para su molestia, siempre parecían solo notar a los de su círculo, o por lo mucho a aquellos que hayan tenido un contacto, más que académico, con alguien exterior a su rango. Ese era el caso de muy pocos y pocas. Marín, aquella pelirroja que la recibiera y la guiara por el edificio de las habitaciones, pertenecía a ese grupo "privilegiado", como se ganó ese "privilegio"?, era la novia de uno de ellos, por lo consiguiente era nota y tratado por los once dorados. Si, esa era la forma para que una chica fuera notado por esos…chicos y no es que los conociera mucho como para pensar eso, pero ya llevaba una semana observándolos y eso era lo que podía decir.
Aunque, también debía aceptar que muchos de plata y bronce eran notados por los dorados, eso sí era extraño y más si estos de rangos distintos los trataban con tanto respeto. Allí, encontró su pregunta para hacérsele a su compañera de cuarto, una tarde.
Ella no era muy sociable y al parecer la joven de su habitación padecía de lo mismo, porque jamás busco hablar con ella más de lo necesario y cordial. Tal vez no era de su agrado, o que sabría Shaina. La cosa es que ellas solo se limito a contestarle: los dorados han sido asesores de muchos de plata y bronce, eh allí su trato de estos para con ellos de esa manera, y también que los dorados los noten. Le explicó y luego de ello e instauro el silencio en su habitación.
Pero vamos que ese no era su único problema, o claro que no. ser nueva le acarrearía más molestias. Como por ejemplo el cambio de maletas que sofrío, eso sí fue malo porque tuvo que pasar por casi todas las habitaciones, que habían recibido sus maletas ese mismo día, las cuales no eran pocas, para luego encontrar sus amadas maletas en un edificio alejado y de otra "facultad", por así decirlo. Porque fue allí que se entero que ese colegio escondía más de lo que ella se informo, y que su madre omitió…destino o descuido?, lo que sea que haya sido le hizo investigar más sobre Saint.
El saint, no solo es Saint D´ Atenea. En si la institución se llama Saint, pero este se divide en saint D´ Atenea, el que pisas ahora. Saint D´ Poseidón o puedes decirle Atlanta, como la mayoría de los chicos le dice por su uniforme medio celeste marino, allí los de rango superior son los "generales"- hizo comillas con los dedos en forma burlesca- el edificio que está ah lado de color azul y como vez es un poco más pequeño, porque es más exclusivo… algo así como más seleccionados. Luego está Saint D´ Hades o el inframundo, le dicen así por la forma tan peculiar de su uniforme, vez algo morado oscuro y casi, casi todos allí están locos- le comento con un gesto de falso miedo- los de rango más elevado son los jueces, aunque esos son solo tres…-hizo una mueca de desagrado- el edificio color blanco es de los saint D´ Asgard, el edificio verde saint D´ Artemisa y Apolo, y así…como vez hay unos más, pero vamos que no tengo todo el rato de explicarte…- le dijo con desgano- tengo que hacer otras cosas, pero no te preocupes que ya de a poco y durante el año escolar te conocerás a todos y todo, ya que todos compartimos aulas e estudio, aunque claro siempre veras competencias para demostrar que "facultada" es la mejor, aunque Shion tiene su preferida…-concluyó su explicación mientras le guiñaba y le sonreía, para luego alejarse de ella- nos vemos!- se despidió, dejándola en medio de aquel lugar.
Ese había sido el encuentro más raro que había tenido. Raro por el hecho de que se había quedado como una boba, mirando de aquí y allá sin saber cuál era el edificio de clases. Si el primer y segundo día había sido un caos, y más por que se quiso guiar por su instinto o seas seguir a los demás alumnos y ver a qué edificio iban todos, pero claro al haber tantos edificios y ver tanto mucho joven ir y venir la dejaron más aturdida que otra cosa. Y al ser la nueva, era mirada como bicho raro en lugar de que alguien la ayudara…que odioso era ser nueva y más en un colegio de niños "especiales". Pero dejemos ese rato atrás, ya que cuando se sintió frustrada y molesta porque al parecer llegaría tarde a clase o peor aun no llegaría, se choco de manera accidental con uno de los que conoció, en la presentación, como uno de los dorados. Dioses, se sintió el peor ser de ese momento al ver la forma en que los dorados le veían, porque dioses seguramente uno de estos la odiaban, ya que allí además del dorado con el que había chocado, estaban los once de ese rango. En ese momento deseo gritar tierra trágame y más al ver la cara de indiferencia con el que había chocado. Pero no todo fue tan malo o no claro que no, para su suerte Marín iba con ellos y gracias a la pelirroja, no sufrió de algo si es que ya no lo había sufrido. La cosa es que Marín la presento, y estaba casi segura que por lo menos más de dos fue sincero al decir "un gusto". Su perdida y su desorientación, hizo reír a uno de ellos, exageradamente, porque en si más de uno lo hizo, y los odio por ello.
Milo, ya que estas tan de ánimos, muéstrale a la señorita el internado- ordeno el que se notaba mayor de ellos, a lo que vio que Milo dejo de reír y quiso protestar pero al ver la, mirada de "nada de replicas" de Saga, solo se limito a bufar- nos vemos…-y con ello le dejaron con Milo, quien se encargaría de mostrarle a medias el Saint-
Y una semana después se encontraba allí, en la puerta de su habitación viendo sorprendida al que había llamado a esta y le mostraba una hoja, con una cara de pocos amigos. Lo cual le tenía un tanto desconcertada.
Qué hacía allí Milo?- se pregunto pero al ver que este le pegaba más el papel decidió prestarle más atención a este-
No seas animal Milo…-una voz fría y distante escucho atrás este y pudo ver a Camus, un dorado también y por lo poco que los había observado, lo cual en verdad era mucho, sabía que Camus y Milo eran muy unidos por lo que supuso que el peli aguamarina estaba acompañando a Milo-
Cállate Camus- le reclamó Milo, llamando de vuelta su atención- por ordenes de su ilustrísima- esto último lo dijo con tanto sarcasmo que Camus no pudo evitar reprimir un bufido- seré tu asesor…-bien, ahora sabía que sea quien controle el destino tenía uno muy malo para ella o no tan malo?-
