¡Hola! Regresé esta vez con un capítulo un poco corto, lo siento no será así la próxima vez... pero estará muy revelador! Por cierto muchas gracias a Hiisae que soy como una fangirl tuya por tus fics lapidot! me emocioné bastante cuando vi el review! gracias infinitas, espero lo disfrutes y lo disfruten todos aquellos lectores que lo leen y por favor les pido dejen un comentario, eso me anima a escribir más rápido.
Steven Universe no es mío.
Capítulo 2: Pidiendo ayuda
Peridot la miró poniendo automáticamente cara de asombro.
– L-lazuli… ¿Por qué tienes mi playera? – La chica rubia se incorporó casi inmediatamente de su sofá y se agarró el cabello con ambas manos en señal de desesperación. Lapis solo la miró expectante.
– Aún no he traído mis cosas, Peridot – por primera vez desde que cruzaron palabras, la peli azul había llamado por su nombre a la más pequeña. – Además, ¿no crees que se me ve bastante bien? – Lapis se tomó de las caderas mientras la veía con una media sonrisa y con su típica mirada entrecerrada que aparentemente no reflejaba ninguna emoción.
Peridot se sonrojó y podría jurar que su pregunta sonó en un tono bastante sugestivo. Estaba claro que ella no sabía mucho de esas cosas, pero al haber visto todas las temporadas de su serie favorita "Camp Pining hearts" podía entender un poco sobre los temas amorosos y como los seres humanos interactuaban entre sí haciendo muchos "rituales" (como Peridot llamaba a los besos, el coqueteo y el acercamiento en general) para agradarle a la otra persona.
– ¡T-tengo que irme! – la chica de lentes se sonrojó y salió rápidamente de su habitación dando un fuerte portazo.
Lapis sonrió mientras se sentó en el sofá tomando el control de la televisión. Le gustaba molestar a Peridot por alguna razón, desde que la vio en la clase. Su mirada tan inocente con esos ojos verdes, su cabello tan extrañamente acomodado y por momentos hasta despeinado, la forma en la que acomodaba sus lentes tomándolas por una de sus patas laterales mientras explicaba algo sobre algún tema de la clase y sobre todo… sus pecas que se veían de lo más tiernas en su piel pálida. De verdad que la chica gamer era adorable a los ojos de cualquier persona. Esperen… acaso ¿le estaba comenzando a interesar Peridot de otra forma en su primer día de clases? No, no puede ser, Lapis tomó su cabeza con ambas manos y negó varias veces. Imposible, a ella solo le gustaba molestarla, era gracioso porque la chica rubia parecía ponerse bastante nerviosa al respecto. Pero solo era eso, ¿verdad?
La chica más alta trató de no darle importancia y siguió pasando los canales con el control remoto sin dejarlo más de cinco segundos en uno solo.
Peridot caminaba a paso lento sobre el jardín del campus mientras trataba de calmarse un poco. – ¡¿Por qué Lazuli me pone tan nerviosa?! – gritó no importándole que alguien pudiera escucharla, solo quería sacar lo que sentía en ese momento. Realmente nunca había tenido ese sentimiento, nunca se había interesado por alguna persona, todo eso se le hacía tan tonto. La chica gamer resopló con molestia mientras se recostaba sobre el pasto en señal de frustración. Cerró los ojos deseando que todo eso fuese una pesadilla, hasta que su tranquilidad se esfumó efímeramente.
– ¿Peridot? – Perla preguntó haciendo saltar a la chica más pequeña – ¿Qué haces aquí? creí que estarías jugando tu videojuego nuevo – la chica de nariz larga la veía de manera preocupada – ¿Está todo bien? –
– Hey… si bueno todo está bien…– Peridot se rascó la parte trasera de su cuello sin querer hacer contacto visual con la chica más alta. Perla lo notó.
– Oye no hay problema si no quieres contarme – la chica de cabello color melocotón le sonrió comprendiendo su estado de ánimo – Yo lo entiendo, lamento haberte asustado – Perla se rascó la mejilla tímidamente en señal de nerviosísimo mientras tomaba con la otra mano su bolsa de entrenamiento junto con su espada de kendo. – Bueno, nos vemos mañana, Peridot – la chica de ojos azules dio una última sonrisa disponiéndose a marcharse, cuando la chica rubia habló – Perla, espera… – Peridot exclamó de manera casi inaudible. – La chica más alta paró en seco para hacerle frente.
– Yo… eh… tengo algunas preguntas que hacerte – Peridot dijo mientras se frotaba los brazos para sentir un poco de calor, ya que la noche fría se estaba acercando.
– Puedes hacerlas – Perla le sonrió – Podemos ir a tu habitación porque ya está anocheciendo y hablar ahí si te parece bien – la chica de cabello color melocotón dijo mientras le tendía la mano a la oji verde para que se levantara del pasto, al escuchar eso reaccionó de manera muy graciosa.
– Errr… preferiría mejor en la de ustedes – Peridot se sonrojó mientras trataba de reincorporarse.
– E-está bien – Perla la miró desconcertadamente, sin embargo, ya no dijo nada más y comenzaron a caminar en silencio hacia la habitación que compartía junto con Garnet y Amatista.
Perla abrió la puerta de su habitación y suspiró con satisfacción cuando se dio cuenta que ni Garnet ni Amatista habían llegado aún de su practica con el equipo de fútbol americano, seguidamente prendió las luces, dejó a un lado su mochila junto con su espada de kendo y le invitó algo de tomar a la chica rubia, pero esta se negó de forma cortes. Ambas se sentaron en el sofá más grande de la sala bastante amplia que tenían dentro de la habitación.
La chica de ojos verdes jugaba sus manos nerviosamente, Perla la miraba con curiosidad y le dio un empujoncito para comenzar la conversación.
– Espero que no haya sido para hablar sobre "Camp Pining hearts" – Perla se cruzó de brazos y continuó – Amatista es la indicada para eso, Peridot – dijo esto último con un dejo de molestia en su voz, ella misma lo notó cuando vio que la chica más pequeña la miraba de manera desconcertada, la chica de cabello color melocotón, se aclaró la garganta rápidamente para intentar disimularlo – ¿Qué te pasa? –
– Es Lazuli…– Peridot susurró dándose una palmada en la cara en señal de desesperación.
– ¿Lazuli? – Perla la miró sin entender – ¿La chica nueva? – Peridot asintió con la cabeza confirmando la respuesta a su pregunta. – ¿Qué pasa con ella? – la chica más alta preguntó cautelosamente.
–No lo sé… ella se comporta extraño conmigo… – Peridot miraba sus manos como tratando de encontrar las palabras correctas para poder describir como se sentía.
–Pero apenas y se hablaron en clas-... – Perla no pudo seguir hablando porque la chica rubia la interrumpió casi de inmediato – ¡Ella será mi nueva compañera de piso, ¿sí?! El director de algún modo la puso en la misma habitación que yo… –
Perla quedó con la boca abierta y Peridot continuó desahogándose mirándola con desesperación y miedo. – No entiendo su comportamiento hacia mí, ella… ella me pone muy nerviosa, me molesta todo el tiempo, agarra mis cosas y solo ha estado unas horas conmigo – Terminó diciendo mientras se tomaba del cabello.
La chica más alta observó a su amiga comprendiendo por completo lo que acontecía. Perla se sentó junto a ella y le puso una mano sobre su hombro mientras le daba una sonrisa sincera, Peridot la miraba expectante.
–Le gustas, Peridot – Perla se sonrojó un poco y prosiguió – Cuando una persona te molesta mucho todo el tiempo, hace bromas contigo e invade tu espacio personal, es probablemente porque le gustas… o es porque es Jasper – Perla rió nerviosamente recordando como la capitana de fútbol americano acosaba constantemente en el pasado a la pequeña oji verde.
Peridot quedó roja como un tomate y luego recordó algo que hizo que se parara de un salto del sofá –¡ohhh es por eso que ella tomó mi playera favorita de aliens! – la chica rubia empuñó su mano y la pegó con su palma entendiendo perfectamente que tal vez Perla tenía razón en lo que decía.
La chica más alta la miró esperando que su reacción fuese una broma, sin embargo, conocía bien a Peridot, era tan inocente cuando se trataba de esos temas que todo en su humanidad gritaba una sola cosa: ternura.
Perla iba a comenzar a decir algo cuando la puerta se abrió estrepitosamente haciendo saltar a ambas de su lugar.
– ¡Heeeeeeeeeeeeeeeeeeey P! – Amatista gritó con una gran sonrisa mientras Garnet venía detrás de ella saludando apenas con la mano. – Oh Per, ¿Q-qué haces aquí? – La chica de gruesos labios corrió rápido al baño para ponerse una playera que no estuviera mojada del frente.
–Hey ¿qué haces, Amatista? Siempre te he visto así – Peridot murmuró sin entender el repentino comportamiento de su amiga. La chica bromista salió rápidamente del baño y le sonrió un poco nerviosa mientras pasaba los brazos por detrás de su cabeza – Jeje, lo sé P-dot, es solo que realmente quería cambiarme de playera… de todas formas ¿Qué haces aquí, nerd? – desde el otro lado, Perla miró a Amatista con tristeza mientras esta hablaba con la rubia y se sonrojaba tratando de ocultarlo detrás de sus bromas, Garnet al ver esto, caminó al lado de la chica de nariz larga, poniendo una de sus manos en su hombro, Perla se estremeció un poco al toque, sin embargo, lo agradeció dedicándole una media sonrisa.
– ¿No me digas que viniste a hablar otra vez con P sobre si Newton era mejor que Einstein? – Amatista resopló con desgano y Peridot la miró no sabiendo que decir.
–Es obvio que Newton es mejor, Peridot – Perla exclamó de repente con voz fuerte llamando la atención de todas en la habitación. La chica rubia la miró con cara de que no entendía nada, hasta que Perla le guiñó el ojo.
Peridot le dio un pulgar arriba en señal de que había entendido, mientras que Perla quedó helada tratando de hacerle señas para que no fuese tan obvia.
– Jajaja, eso es lo que tú crees, solo las tontas creen que es mejor que el todo poderoso Einstein – la chica más alta le envió una mirada de coraje por la agresión, mientras que Peridot trató de meterse más en el papel – Tú tonta, es por eso que nunca podrás superar mi intelecto, no tengo nada más que hacer aquí, no se puede razonar con personas así. Garnet, Amatista nos vemos mañana, Perla deberías pensar un poco más tus argumentos – Peridot la miró pidiendo disculpas y deletreando un gran "gracias" que solo la chica de ojos azules pudo descifrar.
– Jezz, sí que son nerds– Amatista cerró la puerta mientras veía como se marchaba la chica de cabello rubio.
Lo sé, lo sé bastante corto... Perdonen, realmente mañana regreso a seguir trabajando en mi tesis y no es muy alentador el panorama. De todas formas actualizaré cada semana, ¡si comentan será más rápido! ¡Nos vemos en el próximo capítulo!
