El Conde de Monte-Cristo

-Versión Poni-

Primer Acto: Le Chateâu d´If.

Presentación: Primer Acto.

Tras un pesado viaje, Dantés regresa a Ponyville, donde su amada Fluttershy le espera con ansias, pero Rainbow Dantés no tenía en cuenta de que él, un pobre marinero sin nada que dar más que su amistad, haya tenido que pasar por tales torturas…

Capítulo Uno: El regreso de El Faraón.

No hace poco en Equestria, hubo una revolución en el que los reyes fueron decapitados, durante años Equestria estuvo en un desorden político, pero luego, el tercer cónsul equestriano, se nombró así mismo… Emperador Discord Bonaparte, derrotado por el ejercitó de los Grifos, Discord fue enviado al Tartarus, a dos días de la pequeña ciudad comercial de Ponyville.

La pequeña ciudad de Ponyville, un centro comercial, una de los pocos pueblos de tierra que cuenta con su propio puerto de "barcos nubosos", majestuosas naves fabricadas con nubes y madera, especializadas para que los pegasos, unicornios y ponis terrestres puedan cruzar los cielos y transportar grandes mercancías. Cerca de Ponyville, se extiende el bosque Everfree, el cual solamente se puede cruzar a través de un barco nuboso, en sus profundidades, se alza imponente y terroríficamente El Chateâu d´If, prisión en funcionamiento.

Atravesando lentamente por encima del bosque Everfree, un majestuoso barco nuboso, con adornos en las maderas únicas de Ponyville, las velas de nube blanca y preciosa, con la bandera de Equestria a media asta, El Faraón.

En Ponyville, desesperado por llegar al puerto, corriendo y empujando entre la multitud de ponis que esperan las mercancías de los barcos, el Mr Smithrrel, un viejo poni que a pesar de su edad sigue siendo tan hábil como un joven, está desesperado por tener su encuentro con El Faraón, Mr Smithrrel, dueño de la compañía naviera: Smithrrel e Hijo, llevaba esperando ya tres meses a que su barco viniera de La Arabia Equina, con la costosa mercancía y con lo más importante que contenía el barco, sus tripulantes, Mr Smithrrel ya había perdido muchos tripulantes a lo largo del año, reconocía lo que significaba la bandera a media asta… Alguien había muerto.

En el interior del barco, el que más ansias tenía de bajar del navío, era un joven pegaso, que a pesar de poder volar, se reusaba a abandonar El Faraón, hasta que este atracara, Rainbow Dantés, un muchacho de 18 años de edad, melena y cola de un bello tono brillante color arcoíris, pelaje azul y suave, con unos bellos ojos rosados y brillantes de vida, usando de ropa una casaca y su gorrito de marinero, impaciente por tocar puerto, liderando libremente el navío.

En el mismo barco, con un aire y mirada tan fríos como la sidra que tenía en el casco, estaba Appleglars, segundo capitán de El Faraón, un poni terrestre con la melena y cola brillantes en un curioso color amarillo, su melena y rabo bien peinados en una cola, vestido con una casaca y encima un chaleco, usando su sombrero para protegerse del sol, pero a pesar de su rango, sus ojos cansados y verdes como la esmeralda, Rainbow, que solamente es el tercero, le hacía caso omiso, Appleglars escuchaba con recelo, como Dantés daba órdenes a los marineros para atracar.

Cuando por fin la pesada nave y su valioso contenido se establecieron correctamente en el muelle, Mr Smithrrel, fue a buscar al capitán del navío,

-¡Bonyour!—grito Mr Smithrrel—Bienvenidos seáis vosotros, ¿Dónde está Mr Caballerón?—

Appleglars no respondió quedo callado unos instantes, y cuando se dispuso a abrir la boca para responder, Rainbow hablo primero:

-Mr Smithrrel, lamento infórmale que… - Dantés dio un respiro largo- … que Mr Caballerón, murió en alta mar, a pocas horas de El Tartarus… -

Mr Smithrrel quedo callado un minuto, el cual fue interrumpido por la voz de Appleglars:

-Mr Smithrrel, esa no fue la peor desgracia, Dantés tomo el control del navío sin mi autorización, el ordeno ir al Tartarus, ¿E n que estaba pensando?—

-Appleglars,-añadió dulcemente Dantés—Mr Smithrrel, fueron las últimas palabras del Mr Caballerón, ir a Tartarus y entregarle una carta a un viejo amigo… yo di mi palabra de entregársela—

Mr Smithrrel se mantuvo silencioso, luego de largos segundos hablo:

-Venid conmigo, los dos—

Mr Smithrrel, Appleglars y el joven Dantés, cruzaron la pequeña calle hasta llegar frente a un edificio mediano que en la cabecera, estaba un inscrito que decía: Compañía Naviera Smithrrel e Hijo.

Los tres entraron al edificio, cruzaron por un amplio jardín que servía de adorno, hasta llegar a la oficina del Mr Smithrrel.

La habitación era pequeña con unos cuadros de barcos-nube y una maqueta de El Faraón, un escritorio con adornos de madera tallada y una foto encima, muchos papeles, plumas y otros objetos. Mr Smithrrel se sentó en su vieja silla.

-Dantés, —añadió Mr Smithrrel, mientras que Appleglars construía en su rostro una sonrisa—eres un joven noble, pese a vuestra edad, la gente como vos, ya no se encuentra todos los días, ¿os gustaría un ascenso?

Rainbow esbozo una sonrisa y salto de alegría, pero Appleglars, trago saliva y grito:

-¿Qué os ocurre? En serio, piensa dejar que este irresponsable joven dirija El Faraón, ¿Está usted despidien…?

Mr Smithrrel interrumpió con el casco a Appleglars, fastidiado de su llanto.

-Mr Appleglars, sé que usted ha estado más tiempo conmigo que Dantés, pero al parecer, Dantés tiene futuro como capitán, además, no te estoy despidiendo, seguirás siendo el segundo… bajo las órdenes del capitán Dantés, además, vos sois un poni terrestre y corres más peligro de muerte, en cambio Dantés no—

Appleglars miro a Dantés, el cual esperaba con el casco arriba, un saludo, Appleglars le hecho una mirada al casco del joven Dantés, relincho y se retiró sin siquiera complacer al joven pegaso que estaba esperando un simple "broohoof".