Disclaimer: Los personajes en ésta historia son de Stephenie Meyer, tanto el desarrollo como el nombre de éste relato son míos. Para traducciones o publicaciones en cualquier otra fuente que no sea ésta, hacer acopio de valor y pedir permiso por medio de un review o PM. Gracias.
Summary: No tenía idea si esto valía la pena, no sabía si en algún momento ella se rendiría, sólo sabía —muy dentro de mí— que si algún día pensaba en el futuro, en ésta decisión, iba arrepentirme si no me decidía por ella. Por nosotros.
I miss you, love.
Stubborn Love
Capítulo 2: Anywhere
Mi sueño era extraño, sabía que soñaba pero no terminaba de decidir por que lo sabía.
Tenía cierto peso sobre mi cabeza que me impedía continuar pensando, era extraño, como una pared invisible de concreto, que hacía de aquella incomodidad un suplicio, por ratos.
—Oh, Bella ¿que vamos a hacer? —una voz que reconocí como la de mi madre murmuró cerca de donde me encontraba.
¿Quién era esa Bella?
¿Quién?
—No, no lo sé. —la voz de ángeles sonó en repuesta. Había escuchado eso voz. Pero ¿dónde?
—Lo siento cariño. Por momentos olvido que estamos en las mismas condiciones frente a esto.
¿De dónde conocía mi mamá a esa chica? ¿Sería ella Bella?
Un hipido y un sollozo casi mudo continuó a aquella afirmación.
—Elizabeth, los resultados quedaron ya claros, su hijo está de vuelta pero entró en un atípico estado de ausencia. Es como si no quisiera despertar por completo.
Una voz rasposa y grave, la de un hombre adulto, sonó está vez. ¿Habría entrado recién? Fue allí cuando volví a recordar esos ojos verdes. ¿Sería Bella?
¡Claro! Esa era la voz que me llamó por mi nombre cuando abrí los ojos hace... ¿hace cuánto?
Me esforcé por avanzar en mi mente hasta el último de los recuerdos que tenía, por lo menos el anterior a cuando desperté en una cama de hospital.
—No... ¿No hay forma de saber que partes de su cerebro están dañadas? —otra vez esa voz angelical, preguntó.
—No. Y lamento que no sea así, realmente es todo un descubrimiento para nosotros. No hay daño ni en el hemisferio derecho, ni en el izquierdo. Tampoco hay sangrado o posibles aneurismas. Tendremos que esperar a que despierte. No está en riesgo, más su aparato circulatorio podría estarlo si no lo confirmamos cuando despierte. Hay que realizar pruebas necesarias pero simples, rutina, más que otra cosa.
Me removí, lo sentí casi instantáneamente. Todos quedaron en silencio.
—Tal vez deba hablarle más a su hijo, convencerlo de que vuelva aquí. —el que supuse era el médico, recomendó.
—Y tu hija, deberías descansar un poco, Elizabeth puede—
—No me iré hasta que despierte de verdad. —era la primera vez que escuché una emoción diferente a la ternura o el amor en la voz de un ser tan dulce. Había ira, contención, cansancio y debilidad.
—Bella, creo que deberías escuchar a Carlisle. No es bueno para tu salud. A Edward no le gustaría que al despertar estés hecha un fantasma. —¿yo la conozco? ¿conozco a Bella?
Miles de cosas querían aflorar en mi mente, pero pronto me sentí exhausto. Aunque, al contrario de caer en un profundo sueño, abrí los ojos.
Lo primero que vi fue la puerta de la habitación, ellos no me veían, a excepción de... ella.
Su rostro que hasta un segundo atrás estaba repleto de dolor, ahora mostraba una sonrisa cegadora destrozando la impresión que tuve un momento atrás de cólera que transmitía su voz.
Murmuró un "hola" silencioso y se aproximó, las voces del médico y de mi madre no me distrajeron en absoluto de su rostro. Tomó mi mano libre de conexiones al aparato de mi izquierda y la apretó suavemente. No sé que sentí realmente, pero si algo podría estar doliéndome, ella lo había alejado de mi sistema por completo.
La miré directamente a los ojos, mi corazón latía rápido, lo supe por el atronador repiqueteo de la máquina esa. Fue entonces que todo pasó como borrón, sacaron a mi madre y a Bella de allí, y el doctor me examinó, veloz.
Un millón de gracias a esas personas que siguen la historia, no saben la calma y el ánimo que le brindan a ésta aprendiz de escritora. Realmente he necesitado esas pocas palabras y apoyo. Un abrazo enorme y espero que este 2015 signifique mucho más y mejores cosas que el año que acaba de irse.
Un besote!
Ale!
PD: ¿Recomendaciones? ¿ideas? ¿suposiciones?
