Al día siguiente todos se levantaron muy temprano como era costumbre, se vistieron con su debido uniforme y se dirigieron a tomar sus respectivas clases, posterior a ello su debido entrenamiento como soldados. Sin embargo el instructor no formó las parejas como era costumbre, en su lugar dejaría que ellos escogieran su pareja para luchar.

-Oigan, ¿qué les parece hacer esto más interesante?- propuso Jean llamando la atención tanto de chicos como de chicas.

-¿A qué te refieres exactamente?- preguntó Marco con algo de sospecha.

-Me refiero, a qué en lugar de escoger nuestra pareja, sea alguien más quien lo haga- comentó sonriente ante la mirada un poco seria de algunos.

-Para eso hubiéramos dejado que el instructor nos formara, imbécil- le dijo Eren con obviedad y a la vez burla.

-¡Pero mi idea es mejor estúpido suicida!, quien nos impondrá nuestra pareja no puede ser alguien con quien nos llevemos bien, de esa manera será interesante ver contra quien lucharemos - finalizó Jean tratando de no quedar como un idiota.

-Me parece buena idea, ¿Entrarás Annie?- le preguntó Reiner a la rubia con la intención de retarla.

-No, me niego a perder mi tiempo en algo tan estúpido- respondió la chica sin mirarle mientras caminaba sin rumbo fijo.

-Vamos Annie, ¿o tienes miedo que alguien te dé una paliza?- volvió a decirle haciendo que la chica se detuviera, se dio la vuelta y caminó hasta quedar frente a él.

-Por tu bien, ruega que no me toque luchar contra ti, porque te juro que te haré pedazos- le dijo la rubia mientras lo miraba amenazante, haciendo que una gota fría resbalara por la sien del chico.

-Bien y… ¿Quién empieza?- preguntó Connie observando a todos los presentes.

-Yo primero- dijo Eren y después miró a Jean con malicia. –Quiero que luches contra Mikasa- finalizó sonriente ante la mirada sorprendida de muchos.

-Jajaja, si es idiota, me ha dado la oportunidad perfecta para acercarme a Mikasa y a pesar de ello ríe, estúpido- pensó Jean con una sonrisa triunfante.

-Bien, entonces yo quiero que luches contra Annie- le respondió al chico de ojos esmeralda, al escucharlo Reiner sintió alivio.

-¿Contra A…Annie?- pensó el castaño mientras sentía como la rubia se acercaba tras de él como un depredador que acecha a su presa.

-Reiner, tú contra Armin- dijo Sasha.

-Al menos no puede ser peor, ¿cierto?- pensó Armin al ver que su rival fácilmente lo superaba físicamente.

Y así fue hasta que quedaron las demás parejas de combate como Ymir contra Connie y Sasha con Krista.

-Sabes, me alegra haber quedado contigo Mikasa, creo que es una buena oportunidad de conocernos más…- decía Jean a su compañera aunque ella no le prestaba la más mínima atención.

-Prepárate- le dijo la chica colocándose en posición de combate.

-Está bien, pero tranquila no tienes que…- decía el chico pero no pudo terminar ya que Mikasa le atacó rápidamente y lo dejó mordiendo el polvo literalmente.

-Maldito Eren, ya veo por qué se reía- pensó mientras escupía el polvo que tenía en la boca.

-Continuemos- dijo Mikasa ante la mirada aterrada de Jean.

-Mami- atinó a decir el chico mientras ella se le acercaba nuevamente.

A unos cuantos metros se encontraba Eren preparándose para luchar contra Annie, pero debía admitir que enfrentarse a ella le asustaba pues sabía lo fuerte y habilidosa que era en las artes marciales.

-¡Allá voy Annie!- gritó el castaño corriendo hacia ella, la chica al ver la carrera que éste llevaba solo se hizo a un lado y le metió el pie haciendo que el chico tropezara y cayera de cara a suelo arrastrándose un par de metros formando un perfecto escorpión.

-Uuuuh- dijeron algunos al ver la dolorosa caída de Eren.

-A…Annie- le llamó el castaño levantándose poco a poco con la cara llena de polvo. La rubia solo le miraba con su típica expresión.

-¡No te librarás de mi tan fácilmente!- gritó Eren corriendo de nuevo hacia ella.

-Nunca aprendes- dijo la chica en voz baja colocándose de nuevo en posición de pelea.

Por otro lado Armin y Reiner entrenaban, era una lucha que el fortachón estaba ganando con facilidad, llegó el punto en el que el más débil de los dos terminó en el suelo y solo esperaba el ataque final, que no era nada más que lo tocara con el cuchillo de madera.

-Vaya, fue más fácil de lo que pensé, se acabó chico- dijo Reiner preparando el golpe de gracia.

-¡AAAAAHH!- el fortachón escuchó unos gritos y buscó con la mirada de dónde provenían, de pronto vio que Eren había sido lanzado directamente a él, los ojos se le salieron casi de la cara e intentó esquivarlo pero fue demasiado tarde y fue embestido directamente arrastrándose unos metros y quedando ambos chicos noqueados.

-Eso estuvo cerca- se dijo Armin a sí mismo mientras se levantaba nuevamente. Annie se acercó lentamente a él hasta quedar de frente.

-Parece que me he quedado sin compañero… ¿Te importaría serlo?- le preguntó la rubia mirándole con algo de frialdad, algo menos a la acostumbrada.

-S…sí, claro- le respondió el rubio con una gotita estilo anime en su cabeza y una sonrisa nerviosa. Ella sonrió ligeramente desconcertando al rubio unos instantes, los cuales la chica aprovechó para derribarlo en el suelo quedando ella sobre él y con sus labios a solo centímetros de unirse provocando que el chico se ruborizara por la cercanía.

-Nunca te distraigas, sin importar el oponente, no bajes la guardia- le aconsejó la chica y se levantó nuevamente, después le extendió la mano al rubio para que se colocara de pie.

Tras un largo entrenamiento los chicos por fin podían tener su rato libre en la tarde, algunos como Sasha y Connie fueron a buscar algo de comer, otros prefirieron descansar bajo algún árbol.

Por su parte, Eren, Mikasa y Armin decidieron ir a una colina donde habían visto un árbol con un columpio, la chica se había sentado en él y Eren la empujaba como cuando eran niños, en cambio Armin prefería leer un libro que recién había encontrado en la bibilioteca.

Todo parecía tranquilo y pacífico, el viento soplaba con suavidad, el sol se posaba en el horizonte tiñendo el cielo de color naranja, de pronto el chico rubio apartó su mirada del libro al escuchar el sonido de algo rompiéndose, al hacerlo pudo ver a Mikasa saliendo disparada del columpio haciendo que los ojos casi se le salgan de la cara por la sorpresa.

-M…MIKASA- gritó Eren tratando de alcanzarla antes de que cayera, pero tropezó con una roca y cayó rodando colina abajo. La chica logró caer de pie y sin ningún rasguño, hasta que apareció el castaño rodando por la colina y se la llevó consigo.

-¡Chicos!- gritaba Armin tratando de alcanzarles mientras ellos rodaban.

-¡AAAAAAHH!- gritaban ambos mientras rodaban sin control. -Quiero vomitar- dijo Eren mientras se tapaba la boca. Un árbol detuvo la loca rodada que tenían.

-¿Se encuentran…bien?- les preguntó Armin al alcanzarles mientras se tiraba al suelo y recobraba el aliento. Sorprendentemente Mikasa apenas y tenía algunos rasguños, sin embargo, Eren había chocado de cara al árbol y estaba inconsciente además con cara de retrasado.

-Necesitaré llevarlos a la enfermería- dijo Mikasa a los dos chicos mientras se ponía de pie.

-Pero…si yo…estoy bien- dijo con trabajo el rubio aún tirado en el suelo.

-Parece que no te estas escuchando Armin, los llevaré a ambos- finalizó la chica mientras cargaba a Eren primero.

-Puedo ayudarte con eso- se escuchó decir a alguien tras de ella.

-Annie… ¿Qué haces aquí?- preguntó con algo de intriga la chica de cabellos azabache al verla.

-Nada en especial, en realidad regresaba de caminar sola y vi cómo rodaban colina abajo… puedo ayudarte si lo deseas- respondió la rubia con mucha serenidad aunque tan fría como siempre.

-Oigan… yo sigo aquí… ¿Mi opinión vale saben?- dijo Armin haciendo puchero aún en el suelo.

Mikasa estaba a punto de rechazar la propuesta de Annie cuando se escuchó un gran estruendo que captó la atención de ambas.

-¿Qué fue eso?- se preguntó la chica de la bufanda.

-Vayamos a ver- propuso la rubia, levantó al chico rubio en sus brazos, y de esa forma ambas fueron en dirección a donde se había escuchado aquel estruendo cerca de las cabañas.