[El hermano mayor]
Tras su larga batalla contra el gran sabio que Iguala el cielo, tras haber derrotado a la hermandad del viaje al oeste, los 3 hermanos jurados, el menor Vaisravana, el del medio Zhu Ganglie y el hermano mayor y el personaje principal del mítico viaje a las indias para recuperar los mantras budistas, el apuesto rey mono, el sabio que iguala al cielo, Sun Wukong.
Aunque no fue solo ya que obtuvo la ayuda del 3er rey demonio del mundo y del 4to rey, su apellido familiar era Luo su nombre era Cuilian y su nombre formal era Hao, la gran eminencia que había llegado al pináculo de las artes marciales, con un gran y devastador poder, como a su vez, quien ocasionó todo lo relacionado con la batalla contra el sabio que iguala al cielo.
El 4to rey era un joven adulto, quien usaba un extraño traje. Su personalidad era relajada y muy amigable, más que Baka Doni o el Marqués Voban, aunque era alguien misterioso el rey de Japón no dudaría en llamarlo amigo, incluso él pensaría en contar una alianza con el rey de los Ángeles, John Pluto Smith.
Durante cerca de 1 meses ha estado todo en paz, algo raro y hasta diría imposible el rey, pues para alguien cuyo destino sea dictado sobre la victoria, nunca pensó en algo cercano a la paz, a la tranquilidad, cosas como esa estaban lejos de ser posible, incluso en sus más bellos sueños.
Por lo que rápidamente llegó a una sola conclusión...
Su paz era la advertencia de algo realmente problemático.
Aunque no sabía si era por su sentido o tiempo como Campione o solo era una corazonada muy peligrosamente cierta.
Tras la batalla con el sabio que iguala al cielo, su poder era incluso mayor, actualmente su brazo derecho y el izquierdo poseían una divinidad del [Acero], su brazo derecho era [Ame no Murakumo no Tsuguri] o la [Hoja Kusanagi], quien pertenecía a Susanowo no Mikoto, mientras que en la izquierda portaba la [Ruyi Jingu Bang], el bastón obtenido por asesinar a Sun Wukong.
Incluso ahora, no lograba comprender todas las habilidades del sabio que iguala al cielo, incluso el poder más raro que tiene en sus manos, el poder de doblegar a los dragones y serpientes que ha derrotado, aunque solo poseía a un único dragón dentro de su [Dragon Nest], como lo nombró la Asociación mágica, [La Asamblea de Greenwich].
Aunque según Erika, ese nombre fue puesto directamente por la Princesa Blanca Alice, quien animadamente nombre todos y cada uno de los derechos divinos usurpados del rey mono de Kusanagi Godou.
Pero regresando a los que hablábamos hace 2 escritos.
Su tranquila y pacífica forma de vida del rey, era algo que lo llenaba de cierto temor, no era común para un rey asesino de dioses tener tanta paz, pero un día, su abuelo llamó a su nieto y a su nieta, Godou y Shizuka, respectivamente, a un restaurante familiar de la nada, con una noticia de su padre para ellos.
Por lo que, ahora mismo, en la mesa de un restaurante familiar cerca de la casa de la familia Kusanagi, donde trabajaban una familia encargada, donde la madre de la actual dueña, era una "gran amiga" del más grande de los Kusanagi, Ichirou, quien estaba frente a sus 2 nietos, quienes miraban con un rostro de "Explícanos qué sucede en este momento" a su abuelo, quien únicamente mantenía una sonrisa en su rostro.
- Entonces, para qué nos has llamado a este restaurante, abuelo - Pregunto la más joven de los 3 Kusanagis en el restaurante y la hermana menor del rey.
Un joven de 14 años, de un cabello castaño corto, que llegaba al final del cuello, de una tez algo morena, sus ojos de un color verde jade, hermosos y muy brillantes, su infantil rostro poseía un aura madura para su joven edad, usaba un vestido de color azul muy hermoso, resaltado la belleza delicada de la joven, ella era Shizuka Kusanagi, la hermana menor del rey Japones.
A su derecha se encontraba un joven de 16 años de cabello negro alborotado, su tez morena como la canela y sus ojos de un color caramelo, su rostro que si bien había gente más atractiva que el rey, este poseía un encanto único que llamaba la atención de las féminas pase a que no se le pudiera llamar como una persona apuesta, usaba una camisa de manga larga azul debajo de una chamarra roja y unos pantalones azules con unos zapatos negros, aquel joven era el rey demonio de Japón, Kusanagi Godou.
- Bueno, la verdad es que, su padre me pidió que les avisará de esto, que aunque es algo muy... delicado, quería que lo supieran y por eso es que me informo de todo - Ante las palabras de su abuelo y el hecho de que revelaba un asunto con su padre, quien no estaba en Japón en estos momentos, los hermanos escucharon a su abuelo - Aparentemente, su padre se volvió a casar y ahora tienen 2 hermanas, y ellas están en Japón mientras ambos padres están en su luna de miel y por eso, las 2 hijas de su madrastra, se quedaran a vivir con nosotros.
Tras esa declaración de su abuelo, ambos hermanos pusieron una mirada de atónitos, aquellas palabras estaban fuera de su línea de pensamientos, por lo que ninguno de los supo como responder o reaccionar ante ello.
Si bien la separación de sus padres, su divorcio, era obvio que había alguna forma en que ambos se volvieran a cazar, por lo que, el hecho de que tuvieran nuevos hermanos, no era una idea descabellada, todo lo contrario, era natural pensar que tendrían una nueva familia entre padre y madre, pero el simple hecho de que se lo digan de golpe y cuando vienen a verlos, era algo que no se esperaban.
Ya había pasado unos 15 minutos desde aquel sorpresivo comentario, donde tanto Godou como Shizuka estaban bastante nerviosos mirando la entrada de sus hermanas, pues debían dar una buena impresión, con tal de hacer eso, todos los presentes estaban bastante nerviosos.
- Podrían calmarse un poco los dos, porque tan nerviosos - Pregunto su abuelo con una sonrisa en su amable cara, a su vez, miraba a los 2 hermanos.
- Acaso no es obvio, vamos a conocer a nuevos familiares, acaso no es suficiente motivo para poder estar nerviosos, venir de la nada a conocernos - Dijo Shizuka, Godou asintió con la cabeza al pensar lo mismo que su hermana menor.
No sabía porque, pero algo de esta situación no parecía concordar en todo, aunque no pudiera estar seguro de eso, entonces al ver que los nervios no servían de nada, se paro.
- Iré a lavarme la cara - Dijo con algo de pesar, realmente no entendía a su padre para nada, por lo que con un suspiro, camino hasta el baño.
Entró al baño del restaurante, donde al abrir la puerta se encontró con algo inesperado.
Una hermosa joven, de su misma edad, de un cabello rojo claro, posiblemente escarlata, de una piel blanca muy hermosa, que pareciera fue hecha a mano por los dioses, sus ojos de una tonalidad como su cabello, un rojo tan profundo y hermoso como el vino, su rostro era bien definido además de encantador, si bien casi combatía con la belleza de Erika, aunque no la igualaba del todo, aunque bellezas descomunales como su hermana jurada, la opacaban por completo, ella usaba un vestido blanco que llegaba un poco antes de las rodillas, pero con una camisa morada de manga corta debajo, su cabello era atado en 2 coletas, aquella joven estaba algo inclinada y con una parte de su vestido subiendo mientras bajaba otra prende, donde los ojos del rey y de la joven su vieron.
- [Sin duda alguna, un rey de la voluntad y divinidad de acero, jajaja] - Se rió la espada negra azabache en su brazo derecho con cierta malicia mientras miraba intensamente lo que le sucedía a su rey.
- "Calla" - Dijo mentalmente Godou, quien al mirar a otra parte, noto el letrero que dejó pasar hace unos instantes, el cual decía - La puerta esta descompuesta... favor de tocar primero... - Y entonces escucho como la joven se preparaba para gritar.
Godou al ver eso, le tapó la boca con su mano y la llevó a la pared del baño, aunque obviamente, la joven forcejeaba para salir con libertad.
- Espera, se que esto parece malo, te juro que no leí el cartel que estaba en la pared, esto solo fue mala suerte, no deseaba, ni siquiera llegué a pensar en algo como esto, por favor cálmate, todo esto es un malentendido, por favor, tranquilízate - Pidió el rey, mientras la chica dejo su forcejeo y se asintió a las palabras del rey, quien se alegró ante eso - Lo entiendes, que bien - Dijo Godou al ver que la chica entendió el malentendido.
Pero entonces...
[CACHETADA]
Una cachetada lo mandó al asiento del inodoro, entonces miro a la hermosa joven de rojizo cabello.
- ¿Nande? - Pregunto incrédulo el rey ante el golpe recibido por la fémina.
- ¿Como que "¿Porque?"?, acaso no es obvio, entraste al baño mientras yo lo estaba usando, para luego poner tus manos en mi cuerpo mientras lo presionabas y luego soltabas puras excusas, piensa un poco en lo que has hecho - Dijo mientras alzaba su pie para patear a Godou, como nota al margen, con ese golpe, tendría el requisito para activar el avatar del [Camello].
- Que están haciendo ustedes 2 - Pregunto la conocida voz de Ichirou, deteniendo su patada y mirando a la puerta del baño, la cual estaba aún abierta, al más grande de la familia Kusanagi estaba de pie, con Shizuka a un lado con una horrible aura oscura que intimidó tanto a Godou como a la joven pero a su vez una niña de la edad de Hikari o un poco más joven.
De un cabello blanco y largo que llegaba hasta la espalda, estaba suelto pero con 2 adornos de esferas negras con la marca del género masculino en morado, su tez era blanca como el más dulce melocotón y sus ojos eran de un color morado, su rostro infantil e inocente era muy bello, usaba un atuendo lolitha-gothica, quien tenía una mirada de sorpresa ante lo que miraba.
- Abuelo/Señor - Dijeron ambos jóvenes al ver a Ichirou, entonces se vieron a la cara y regresaron a ver al enérgico anciano.
En la mesa, tras que la lluvia empezara a caer, se encontraban de un lado, los 3 miembros de la familia Kusanagi y en la otra, las 2 niñas anteriormente.
- Bien, ellas son las nuevas hijas de su padre y sus hermanas, como sabrán, yo soy Ichirou, seré su abuelo a partir de hoy, así que, presentémonos todos - Dijo el abuelo con total calma aún después de ver lo sucedido en el baño.
- Es un gusto conocerlos, mi nombre es Naruse María - Dijo la más joven con un tono amable mientras daba una sonrisa en su rostro.
- Kusanagi Shizuka - Dijo enojada Shizuka mientras miraba a su hermano.
- Naruse Mio - Dijo con un tono enojado la pelirroja con quien había tenido problemas con Godou.
- Kusanagi Godou y el mayor - Dijo Godou revelando su posición como el más grande de los hermanos.
- Bueno, ya que nos hemos presentado todos, es hora de que comamos como familia, aún si son del ex esposo de mi mujer, siguen siendo de la familia Kusanagi, aun si quieren conservar el apellido Naruse, como sea, llévense bien de ahora en adelante - Dijo el abuelo como si nada hubiera pasado o si no hubiera problemas.
Aunque Godou estuviera viendo a las 2 jóvenes con cierto interés, ya que sentía una rara presencia que no era del todo humana, o como si tratara de mezclarse, era algo oscura, pero que no la llamaría malvada, era diferente a la de un dios hereje, una bestia divina o un mensajero divino, por podía estarse equivocando, por lo que decidió dejarlo pasar.
En la mañana del siguiente día, el rey de Japón estaba en su cama, debido a que era domingo, no tenía que ir a levantar a su perezosa esposa, además de que la llegada de su hermana menor, aún le provocaba cierto dolor de cabeza, únicamente estaba durmiendo con tranquilidad, pero de la nada, sintió cierto peso sobre él.
Al abrir ligeramente sus ojos, para que la luz del día no diera directo a su vista y la vista se acostumbrara a la luz, noto como había alguien arriba de él, encontrando a su nueva hermana menor, Mio, arriba de él, usaba una camisa de tirantes amarillo y un short de mezclilla desabrochado que dejaba ver una parte de sus rosadas pantis, a su vez, estaba sentada a la mitad de su cuerpo, el rey sonrojado pregunto a su hermana.
- ¿Que estas haciendo? - Ante esa pregunta dada por su hermano mayor, Mio respondió con una sonrisa.
- Te vengo a despertar - Y con una sonrisa en su bello rostro, Godou solo puso una mirada confusa y soltó un "uh" - Pensé que el despertar-te de esa manera te alegraría, un servicio - Dijo mientras se sentaba en la mitad del cuerpo del rey.
- ¿"Servicio"?, en que diablos estas pensando - Dijo Godou con un suspiro ante la idea de su hermana.
- Como sea, solo levántate - Dijo para moverse de adelante a atrás una y otra vez, dejando notar a Godou el movimiento de sus pechos de Copa-G, lo que hizo que se sonrojara más fuerte, no supo donde mirar, de la nada Mio se detuvo.
- Acabo de sentir algo duro - Dijo mirando a Godou, entonces su mirada cambió y se sonrojo ligeramente.
- No es eso, yo no... - Decía Godou quien temía de que lo acusaran de algo malo.
- N-No es eso - Dijo Mio y entonces moviendo la sabana y entró, se movía de un lado a otro, entonces Godou miro como se movía la sabana, a su vez, rezaba que ninguna de sus esposas o su misma hermana lo viera ahora, entonces Mio salio - Que es... eh - Dijo para moverse atrás y caer de la cama, a la vez que la caja salió de sus manos y cayó en la cabeza de Godou.
El rey miro aquella caja, la cual decía como título "Educando a mi hermanastra en un verano infinito", sonrojando a Godou, entonces Mio quien se paro apuntó a Godou.
- Tu, vives con nosotras y con Shizuka en esta casa y tienes algo como eso - Dijo muy sonrojada y enojada - Qué tipo de hombre eres.
- Espera un minuto, eso no es mío, no se de quien es o porque esta en mi habitación, te juro que no es mío - Dijo Godou a su hermana menor - Yo no soy ese tipo de hombres, te lo juro - Dijo pero al tratar de pararse, choco contra la sabana y cayó de cara.
Su cuerpo chocó contra el de Mio, quedando cara a cara, ambos se vieron muy sonrojados, la distancia entre ambos era casi nula, ambos podían sentir la respiración del otro, sus ojos se miraban fijamente uno al otro, sus labios ligeramente abiertos, si se movían siquiera un poco, podrían unir sus bocas en un beso.
- Rey, que pasa, no es de usted... - Dijo una voz ajena a la de los 2 presentes, pero una noble voz tan suave como la brisa del mar, una voz que Godou conocía.
- Godou, como pudiste no irme a despertar... - Dijo otra voz, tan bella y elegante, que uno nunca olvidaría.
- Su majestad, Ena vino a... - Una 3ra voz, la cual era un poco menos refinada que las otras 2, pero tenía un encanto único, de manera suave pero relajada.
- Godou-san, que esta haciendo en plena mañana - Dijo una 4ta voz que sonaba muy avergonzada mientras salía de su boca.
- !Onii-chan¡ - Gritó su hermana menor quien miro el escándalo de la mañana en la habitación de su hermano.
En la puerta, a los lados de Shizuka, estaban las 4 esposas del rey.
La 1ra era una hermosa joven de cabello plateado atado en una cola de cabello, su blanca piel brillaba como la misma luna llena en el cielo, sus ojos de un color azul, tan profundo como el mismo océano, su rostro era muy hermoso e inocente, con la belleza de una pequeña hada, usaba un vestido de un azul claro cielo, que llegaba un poco antes de las rodillas, además de un chaleco blanco, aquella hermosa joven tenía una mirada de sorpresa, muy sonrojada mirando a su rey sobre una bella joven, aquella chica era la caballero y "maid" del rey, Liliana Kranjcar.
La 2da, una hermosa joven de rubio cabello, lacio y suelto que llegaba a la espalda, con unos mechones que protegían su frente, su blanca piel, que lucía como algo irreemplazable, ella poseía unos orbes morados, incluso más intensos que los de Mio, su rostro era algo que ni los dioses mismos lograrían volver a crear, su cuerpo, era cubierto por una camisa roja de manga larga y un pantalón negro de mezclilla que resaltaba su generoso busto y su perfecto trasero, su rostro que siempre era elegante, ahora poseía una vena en su cabeza mientras tenía una angelical y aterradora sonrisa, ella era la primera caballera y 1ra esposa de Godou, Erika Brandelli.
La 3ra persona era una joven tan hermosa como las otras 2, su cabello negro largo y lacio como la noche sin estrellas, unos salvajes mechones protegían su frente, su tez blanca cercana al color de la nieve, muy hermosa y sin muchos rivales, sus ojos de un rojo tan fuerte como la sangre, su rostro que portaba una misteriosa aura, era muy hermosa, usaba un conjunto de uniforme escolar, que constaba de una camiseta blanca con un chaleco marrón sin mangas arriba y una falda a cuadros rojo, unas medias negras y unos zapatos café, aquella ropa aún lograban detallar su divino cuerpo, aquel generoso busto más grande que los de Erika y posiblemente que los de Mio, aunque ocultó, su trasero podía verse formado por su falda y sus blancas como bien trabajadas piernas, ella era la nieta de uno de los dioses más conocidos de Japón, una de las 4 familias mágicas de Japón, Seishuuin Ena.
La última de las jóvenes, era una hermosa joven de cabello castaño que llegaba un poco después de la espalda, con una cinta atada al final, unos mechones que protegían su frente, unos mechones largos a los lados de su cara, atados con una tela de color verde, su blanca piel como un hermoso melocotón, su rostro era muy puro e inocente, un aura de una verdadera Yamato Nadeshiko, usaba una camisa blanca que resaltaba su busto, que si bien no era capaz de superar los de Erika o Ena, pues siegan en desarrollo, usaba una falda semi larga de color verde y estaba con un fuerte sonrojo en su cara al ver al rey en esa situación, aquella persona tan pura como una flor en pleno florecimiento, era Mariya Yuri.
- Esperen, esto no es lo que parece - Dijo el rey nervioso ante la llegada de sus 4 amantes que no tenían una buena mirada.
- Godou/Rey/Su Majestad/Godou-san/Onii-chan... Podrías explicarnos que es lo que esta sucediendo - Ante la pregunta hecha por una angelical sonrisa pero un aura asesina, el rey empezó a temblar de miedo, pero entonces una de las niñas miro algo en el piso.
Mariya Yuri recogió un paquete en el suelo de envoltura azul con oro, a su vez, al ver la tapa que era una niña de escuela primaria o escuela media, con un sonrojo y una pelota en mano, con un sonrojo, entonces leyó el título, sonrojada lo aventó y dijo "Kyaa" y el paquete terminó en manos de Ena quien leyó el título en voz alta.
- "El verano indecente con mi pequeña hermana: Paraíso sexual en la playa"... - Ante ese título, el aire del lugar quedó un tanto apagado, sin saber que podía pasar en realidad, Shizuka por su parte, obtuvo un fuerte sonrojo, mientras las demás niñas no sabían cómo reaccionar.
- Oh, parece que mis regalos si le llego, Onii-chan - Dijo la única persona que estaba fuera de la discusión y las pesadillas de Godou, su nueva hermana menor, María, entonces los ojos de todos pasaron a la joven niña.
- Entonces, tanto "Educando a mi hermanastra en un verano infinito" y "El verano indecente con mi pequeña hermana: Paraíso sexual en la playa", son tus regalos para Godou - Pregunto Liliana a la nueva hermana menor de Godou, María, quien asintió con una sonrisa.
- Cuando le pregunté a mi mamá sobre eso, ella dijo, "Un hombre siempre busca acabar con su lujuria, ya que tienes un hermano mayor, o le das tu cuerpo para que se sienta satisfecho o dale unos juegos como estos para que planee cómo usar tu cuerpo para su placer" y pensando que Godou sería un amante de los juegos S&M, le traje un juego de ese tipo y en caso de sentir un "dulce pero pervertido amor", uno como el de paraíso - Dijo María con una inocente sonrisa, aunque eso no convenció a las esposas de Godou.
- Eso realmente es innecesario, mi rey no es capaz de hacer tales actos con una niña como usted, además, su moral es tan alta, que jamás intentaría un movimiento tan... indecente a su familia - Dijo Liliana muy convencida, pero algo sonrojada - Además, la persona que revisa y verifica los aposentos de Kusanagi Godou, soy yo, Liliana Kranjcar, así que si eso llegara a suceder, la persona que decidiría eso, soy yo - Dijo Liliana con tanta seguridad.
- Godou-san - Llamó en un susurro Mariya a su rey, quien volteo a verla - Sobre su nueva familia... no siente algo raro en ella - Ante esa pregunta Godou asintió a los pensamientos de Yuri.
- Desde que nos conocimos, sentía un aura extraña en las 2, como no era el poder de un dios hereje o una bestia divina, o algo que hiciera reaccionar mis sentidos de Campione, decidí ignorarlo, pero algo sigue en mi mente con ellas, de ser posible, me gustaría que le pidieras a Amakasu-san o a Kaoru-san, que investigaran de ellas 2 - Pidió en un susurro que únicamente fue escuchado por Ena y sus bestiales sentidos.
Yuri asintió ante los pedidos de su esposo, aunque esta no lo aceptara, entonces puso una cara algo tímida, que puso a latir el corazón de Godou y con una débil voz, Mariya hablo.
- Esos juego... Godou-san tiene interés en ellos - Ante esa pregunta, Godou se quedó congelado - Aún si fueron puestos por María-san, es posible que Godou tenga interés en esas cosas - Godou trago duro ante la repentina pregunta de Mariya.
- Por supuesto que no, yo jamás jugaría juegos como esos y menos de ese tipo - Dijo Godou a su esposa con un sonrojo en cara, pero Yuri se sintió algo aliviada.
Tras haber pasado aquella pesadilla, Godou logro salvarse al tener que ir a comprar la comida, donde fue acompañado por su hermana menor, Mio, aunque eso fue posible por Erika, quien parecía tramar algo o querer descubrir algo sobre María o Mio.
Ya afuera del supermercado, Godou miraba el cielo, la repentina noticia de su nueva familia, no la había aceptado tan fácilmente, pero era obvio, ya que, la noticia y la vida que tenía hasta ahora, iba a cambiar, la llegada de su nueva familia, lo que implicaba y todo eso, era algo que el rey no sabía como reaccionar, aunque no se le podía culpar por ello.
- *Suspiro*, En que diablos esta pensando ese hombre, ni siquiera nos dijo nada, y de la nada nos llega con que se casó con otra mujer con 2 hijas y que ellas empezaran a vivir con nosotros, bueno, no es lo más raro que haya vivido este tiempo, así que no debería ser nada - Dijo el rey mirando el cielo infinito.
- Lamento la tardanza - Dijo una voz a espaldas del rey, Godou miró a la dueña de esa voz, encontrándose con Mio, quien cargaba con las bolsas de lo que debía comprar para la comida, a su vez, ella sonreía muy animadamente. entonces Godou le extendió la mano, causando que Mio volteara a ver al rey.
- Déjame ayudarte con eso - Dijo Godou a Mio, quien se sonrojo ligeramente, entonces le dio una de las bolsas que llevaba, la más pesada en realidad.
Ambos hermanos caminaron juntos, donde Mio podía sentir un calor emanar del cuerpo de su hermano, aquel calor la llenaba de diversos sentimientos, se sentía calmada y protegida por aquel calor, era un bello y suave sentimiento el que sentía, a su vez, era algo que le indicaba que confiara en su hermano y este la ayudaría, pero había también un lado que le decía lo contrarío, que se lastimaría si se juntaba con ese calor, que no lograría controlar el dolor, que se lastimaría entre más aceptara el fuego, aquello la aterraba algo.
Caminaron lado a lado, cada uno sin decir nada.
Ya llegada la noche, tras haber acabado de comer y explicar todo a las chicas, las esposas del rey se despidieron de su hogar, aunque Erika y Yuri, como Liliana y Ena comentaron cosas al rey antes de marcharse, por lo que Godou suspiro pesadamente, antes de regresar a la sala, donde estaban sentadas Mio, María y Shizuka, aunque las 2 primeras estaban con un aura solitaria y sus ojos eran tapados por una sombra.
Godou ignorando eso, se acercó a un asiento cerca de Shizuka, sentándose y para sorpresa de Shizuka, con su brazo derecho la atrajo a su pecho, Shizuka se sonrojo fuertemente, intentando preguntar qué le sucedía a su hermano, su boca quedo muda, no salía ni una sola palabra, entonces Godou hablo.
- Qué les parece si mañana vamos a un buen lugar para conocernos mejor, ya saben, aun parque de diversiones, a ver una película, incluso el Karaoke, regresando comer un helado y vemos que cenamos, pienso que es una buena forma de hacer más cercana la familia - Dijo Godou con una ligera sonrisa, dando ideas de como hacer que sus nuevas hermanas pasaran tiempo con ellos.
-...- Mio no dijo nada, pero el aura incomoda se seguía sintiendo.
- Si no les gusta, podemos rentar una película y comerla con Pizza, o sino con Sushi, de esa manera... - Mientras hablaba, fue interrumpido.
- No es necesario - Ante las palabras de Mio, que eran frías como el mismo polo sur, Godou se detuvo de hablar y miro a su hermana menor como Shizuka, su mirada se volvió fría y uno diría que hasta un poco hostil, aquellos ojos como el vino tinto, miraron a los hermanos, pero asustada, Shizuka presionó a su hermano con mucho cariño - Godou, Shizuka... váyanse de esta casa - Dijo en forma de orden la hermosa adolescente, sorprendiendo a Shizuka, pero Godou miró a Mio.
- Shizuka - La hermana legítima del clan Kusanagi miró a su hermano mayor - Sube a tu cuarto - Pidió el hermano mayor y el rey de Japón, pero Shizuka miró a su hermano tras escuchar aquellas palabras, ella estaba por negarse, entonces Godou acaricio su cabeza y dijo una vez más - Ve a tu habitación.
- Parece que aceptaron bien - Dijo María, quien sonrió - Al inicio pensé que no era posible, solo era una increíble coincidencia, "Es imposible que ellos sean descendientes de los héroes del clan Kusanagi que portan la hoja Kusanagi" y así era, pero quién iba a pensar que el joven hermano mayor, era en realidad un mago, alguien con relación en la magia - Dijo María con una sonrisa, pero Shizuka miró confusa a María - Y dado eso, ya lo sabes no es verdad, que ni yo ni Mio-sama, somos humanas - Ante esas palabras los ojos de Shizuka se abrieron, pero pensaba que era una broma de mal gusto.
Pero de la nada, el traje de María pasó a ser un traje de cuero erótico, a la vez que sus orejas se alargaban, unas alas crecían a los lados de su cuerpo y salió una cola, un aura muy aterradora salía de ella, por lo que Shizuka apretó más fuerte a su hermano.
- Ahora váyanse, este será el nuevo lugar de operaciones de la próxima reina demonio, Mio-sama - Dijo María con una sonrisa en su cara, mientras que Shizuka temblaba de miedo.
- Shizuka - La nombrada miró a su hermano y este dijo con una suave voz - Ve a tu cuarto - Shizuka tenía miedo, pero la voz de su hermano resonaba en su cabeza, parándose y corriendo, salió de la sala y fue a su cuarto como dijo Godou o eso esperaba el rey.
- Me alegro que seas tan cooperativo, muchas personas más, hubieran corrido o algo así, aunque bueno, tú estás relacionado con la magia, es normal que temas estar frente a la próxima reina... - No logro continuar pues Godou la interrumpió.
- ¿Que piensan hacer con Shizuka? - Las demonios vieron al rey tras esa pregunta - ¿Que hicieron con mi padre y mi abuelo, que piensan hacer ahora, porque escogieron a mi familia? - Ante esas palabras, fue María quien respondió.
- Hipnotizamos a su padre y abuelo para que nos aceptaran en la familia, ahora planearemos cosas relacionados con el Mundo demoníaco, solo fue pura coincidencia, además, lo único que haremos es cambiar sus recuerdos y los de Shizuka y los mandaremos con otra familia, nada grave - Dijo María con una sonrisa en su cara - Una vez acabemos con usted, iremos por Shizuka y la pondremos bajo hipnosis, aunque separarlos y que se reencuentran de manera romántica es una buena opción, le parece bien Mio-sama - Pregunto María y la demonio de cabello escarlata asintió a las palabras de María, sin saber que habían presionado un peligroso botón.
De la nada, un inmenso poder se sintió de la nada, un poder que llevaba una cierta cantidad de calor, ese inmenso poder mágico era perteneciente a Godou, quien estaba sentado con los ojos tapados por la sombra de su pelo, pero un aura dorada lo rodeaba, aquel inmenso poder alarmó a las niñas, entonces el rey se paró y miro a las 2 demonios, quienes retrocedieron al ver los ojos de Godou, que ahora eran de un color dorado.
- No crean que dejaré pasar esto así como así, tocaron a mi familia e incluso enfrente de mi cara, hablan sobre alejarme de mi hermana, las vidas humanas no son juguetes para su satisfacción - Dijo Godou con una gran ira en su voz, no podía dejar de sacar su poder mágico, pues realmente le molestaba la forma en que actuaron Mio y María - No obstante, soy una persona pacifista, si ustedes prometen alejarse de aquí y no regresar, no les haré nada, ya veré que la hipnosis sea retirada de mi familia, pero si aparecen delante de mí... no creo que deba decir lo obvio verdad - Dijo Godou quien bajo su poder mágico.
María quien estaba nerviosa, entonces lanzó un conjuro de hipnosis contra el rey, a su vez, el rey no se movió de lugar, cuando la luz del hechizo término, Godou estaba parado, pero sus ojos dorados continuaban en su rostro, María respiró hondo, creyendo que había logrado hipnotizar a Godou, suspiró en alivio.
- Debo tomar eso como un deseo a un combate - Pregunto Godou a María, quien retrocedió un paso al ver que sus poderes fueron anulados y que Godou conservaba su memoria.
- No - Dijo Mio - Nos iremos - Respondió y el rey asintió, ambas chicas se pararon y se dirigieron a la salida, entonces cuando Mio paso alado del rey dijo en un suave susurro - Aún si fue por un muy corto periodo de tiempo, me divertí mucho... Onii-chan - Dijo Mio y caminó hasta la salida acompañada de María.
- Onii-chan - Hablo una voz a espaldas del rey, una voz que reconocía muy bien.
- No te dije que fueras a tu cuarto - Pregunto el rey a su hermana menor de sangre.
- Qué pasó, qué fue todo eso - Preguntó Shizuka a su hermano.
-... - Godou no dijo nada, solo se quedó callado ante la pregunta de su hermana menor, no sabía qué decir, no sabía cómo podía reaccionar, tampoco sabía si estaba listo para decir la verdad.
- Contéstame Onii-chan - Dijo Shizuka a su hermano, pero Godou únicamente la abrazo, cosa tomó por sorpresa a Shizuka, quien se sonrojo, entonces Godou dijo en el oído de Shizuka.
- No puedo explicarlo ahora, lo siento, dame un poco de tiempo, antes de poder responderte a esa pregunta - Dijo el rey a su hermana, Shizuka asintió y devolvió el abrazo.
- [Estas bien con eso] - Pregunto una voz femenina al rey, una voz que venía directamente de su cabeza - [Incluso si puedes decir que "todo terminó", en serio este es el resultado que el [Rey de Wakoku] desea] - Pregunto con una voz algo burlona.
- "... No lo sé" - Dijo el rey a la voz en su cabeza.
Godou suspiro ante la pesada tarea que tuvo que hacer, aunque había algo que le molestaba de lo que pasó ese día, como si no hubiera hecho la decisión correcta.
En un parque con vista a la ciudad, se encontraban actualmente, Mio y María, mirando la luz de la ciudad, ambas estaban algo sorprendidas de lo que habían experimentado en la casa de Godou y más de aquel poder del rey, María estaba temblando levemente, a su vez, Mio estaba con los ojos algo perdidos recordando los sucesos anteriores.
- No se preocupe Mio-sama, me haré cargo de encontrar una nueva familia y que no tenga relación con la Magia, esta vez revisare por completo toda la familia - Dijo la Sucubo a la reina con cierta culpa en su voz.
- No María, ya no quiero hacer esto más, no quiero separar a ninguna familia más - Dijo Mio a su fiel compañera, quien miró a su hermana.
- Si usted lo desea - Dijo María a Mio, entonces miró el lugar en el que se encontraban, pero de la nada, sintieron algo alrededor del parque - Un campo anti-humano - Dijo María.
De la nada, una manta negra salió del cielo, obteniendo una forma "física", dando la imagen de una cortina negra con un par de ojos rojos como la sangre, sin cuerpo ni cara, únicamente un par de ojos rojos y una hoz, además de que sacó una guadaña.
De la nada, 2 tipos de leones aparecieron de la oscuridad de su capa, lo más llamativo de aquellos animales, era que su melena estaba hecho de fuego negro-morado, su cuerpo de un tamaño algo más pequeño que los normales y de un color negro sucio.
Esos 2 leones empezaron a buscar y atacar a la reina demonio y a María con la clara intención de matarlas.
- Entonces, cuando dijiste que irías a un templo en nombre de mamá, fuiste en realidad a Italia a entregar una tablilla de piedra a una conocida del abuelo, Lucretia Zola, pero en eso, conociste a un extraño joven, quien pase a que pasó menos de un día contigo, se volvieron amigos, tras largos sucesos, descubriste que aquel joven era un dios, pero antes de eso, Lucretia te dio la tabla de Prometeo, la cual capturó a una de las 10 formas del dios, descubriendo su nombre, [Verethragna], usaste el poder del fuego del sol en el Dios, como te dijo Erika, convirtiéndote en un Campione, un asesino de Dioses, a su vez, has pasado por cosas más difíciles entre más tiempo pasa y resulta que hace poco tiempo, cuando desapareciste, era porque peleaste contra [Sun Wukong], y ahora resulta que Mio y María son demonios, entonces eso es lo que pasa ahora - Dijo Shizuka mientras tomaba una taza de té para calmar los nervios, claro que su voz era algo apagada y preocupada.
- Sí - Dijo Godou a su hermana menor - No sabía cómo contártelo, creí que... si sabías eso... ya no sería lo mismo - Dijo el rey - Temía que me temieras, que dejaras de pensar que soy tu hermano, que... mi familia dejaría de ser mi familia - Esos profundos miedos del rey salieron con verdad de su boca, puede que el pensar en lo que había pasado hace unos momentos, de no tener el poder, perder a su familia, lo hizo revelar esas preocupaciones, aquello lo lastimaba un poco por dentro, pero ese temor, era uno que no podía olvidar, no importa cuanto lo intentara.
De la nada.
[ABRAZO]
Shizuka rápidamente abrazó a su hermano, Godou estaba sorprendido, no esperaba algo como eso, entonces Shizuka hablo.
- Te has metido en tantos problemas, te has expuesto en tantas cosas, protegías lo que querías proteger, eres mi Onii-chan, incluso si has matado a un centenar de dioses, siempre seras mi Onii-chan, no importa que o como, yo, siempre estaré ahí para ti, porque para eso esta la familia - Dijo Shizuka, entonces Godou abrazo fuertemente a su hermana, quien gustosamente acepto el abrazo de su hermano - Por eso, ahora debes de ir a buscar a Mio y María - Dijo ahora con un tono sería, que impresionó a Godou - No sé porqué lo hicieron, pero debe de haber un motivo para eso, entonces, debemos escucharlas, aún si fue por corto tiempo, son nuestra familia - Godou miró a su hermana con sorpresa, la verdad, no le importaba el ir y buscarlas, siempre y cuando no lastimaran a Shizuka y a su familia como a sus "amigas".
- De acuerdo - Dijo Godou a su hermana con una sonrisa irónica en su cara, de la nada...
[TONO][VIBRACIÓN][MÚSICA]
Del bolsillo del rey, el tono de llamada sonó, el rey sacó el celular y miró en la pantalla, sorprendido, pues aparecía el número de Kaoru, contestando, la animada voz del líder de la asociación mágica sonó a través del celular.
- "Buenos días rey" - Hablando Kaoru a Godou con su animada voz, el apuesto trasvesti hablo sobre un asunto importante - "Sobre lo que Yuri me dijo que investigara" - Ante ese comentario, el rey se quedó escuchando con seriedad - "Naruse Mio, es la hija del rey demonio Wilberto, un rey demonio pacifista que obtuvo la paz con el clan de los héroes, debido a su enorme poder demoníaco, que estaba a la par con las bestias divinas como los monos de, Sun Wukong, el reino el mundo demoníaco de manera justa, siendo apoyado por los diversos demonios que se inclinaron bajo su reinado, no obstante, así como habían demonios que se doblegaron, hay quienes se negaron a servirle y buscaban derrocarlo, sabiendo de antemano eso, cuando su única hija nació, la mandó al mundo humano, con unos siervos que la cuidaran como a una niña humana, padres falsos" - Aquella información era algo que sorprendió al rey demonio - "Pero hace menos de 2 años... Wilberto murió" - Los ojos del rey se abrieron con sorpresa - "Pero Wilberto, sabiendo que intentarían matarlo, hizo un hechizo, el cual mando todos sus poderes a su única hija, quien resulta ser...".
- Mio - Dijo Godou a Kaoru.
- "Correcto" - Dijo ella al rey - "Hace unos meses, los padres de Mio... no, los falsos padres de Mio..." - Deteniéndose por un segundo Kaoru suspiró con pesadez - "Los padres de Mio, fueron asesinados justo frente a sus ojos" - El rey abrió los ojos incrédulo ante esa información - "El tiempo exacto de ese evento fue... el mismo día que tu conseguiste la Ame no Murakumo no Tsurugi como una encarnación" - El evento nada relacionado con Mio, era una forma de decir el tiempo que el evento pasó era exactamente... 3 meses - "Esos son todos los datos que tengo actualmente, te avisare si descubro algo más" - Se despidió Kaoru de manera natural, aunque aquella información no fuera bonita de dar en realidad.
- Pasa algo Onii-chan - Pregunto Shizuka a su hermano con un tono preocupado.
-... Shizuka - Su hermana miro a su hermano cuando este la llamó - Vete a dormir, iré por nuestras hermanas - Dijo Godou con un tono calmado, aunque por dentro, estaba que ardía en furia, Shizuka asintió y abrazo una última vez a su hermano, entonces se separó.
El rey entonces salió de la casa para poder ir a buscar a su familia.
- Debo decir que usted cambia muchas veces de idea, Godou - Dijo una voz en la entrada Kusanagi, ante esa arrogante pero melodiosa voz, el rey sonrió con ironía.
- Su majestad es una persona misteriosa en verdad - Dijo otra voz, algo más animada e infantil que la otra, aquella voz solo hizo suspirar al rey.
- Como - Pregunto el rey.
- Kaoru-san nos lo contó - Dijo una tímida voz, baja y calmada, pero con un aura de elegancia.
- Supusimos lo que el rey haría y cómo manejar las cosas desde ese punto - Dijo una 4ta voz con confianza y elegancia digna de un caballero.
En la entrada Kusanagi, habían 4 niñas, quienes eran las esposas del rey, Erika, Ena, Yuri y Liliana, las 4 con unas sonrisas en su cara.
- Entonces saben quien es Mio - Pregunto Godou al grupo de féminas, quienes asintieron a las palabras de Godou - Debemos encontrarlas y rápido - Dijo Godou, no iba a dejar que algo les pasara a sus nuevas hermanas, ni ahora ni nunca.
Combatiendo a las bestias demoníacas del demonio incorpóreo, tanto María como Mio combatían como podían a las bestias con ataques mágicos de gran poder, pero era muy difícil, pues aún cuando derrotaban a uno, aparecían 6 nuevos, pero seguían cazando a cada bestia que aparecía, ya que no tenían la intención de morir, por lo que no se rendirán.
- Maldición son muchas - Dijo una cansada Mio, quien ya había acabado fácilmente a unos 30 enemigos de manera sencilla.
- Aguante un poco más, Mio-sama - Dijo María a su hermana mientras acababa con otra bestia demoníaca.
Entonces en la espalda de Mio, el ser incorpóreo ataco a Mio en la espalda, causando un corte en su blanca piel - Kyaaa - Gritó Mio por el dolor de la espada, María trato de ir a ayudar a su ama, pero una bestia demoníaca la detuvo,, cortándole el paso para llegar a la próxima reina demonio.
Entonces el demonio de túnica negra, alzó su guadaña para acabar con la vida de Mio, quien cerró los ojos, recordando a su "familia" y a sus nuevos "hermanos".
- "Fue poco tiempo, pero me divertí" - Pensamientos de la reina demonio fueron escuchados sin que ella lo supiera, entonces a escasos centímetros de su cuello...
- ¡Mio-sama! - Gritó María al ver a su reina.
- "¡Oh Guardián de los justos, te invito y ofrezco sacrificios!, Oh Guardián de los justos, te alabo y ruego, ¡A aquel que apoya al cielo y desarrolla la tierra nueva, aquel que otorga la victoria y la gracia, yo realizaré la justicia, por favor, concédeme el camino correcto y la luz!" - Una voz conocida resonó en el oscuro parque, donde de la nada.
[RAYO][CHOQUE]
Un enorme rayo de un dorado color, el cual chocó contra el demonio de tela negra, destruyéndolo al instante, seguido de eso, otros 15 rayos acabaron con las bestias que habían sido invocadas.
- Fueron menos molestos que otros seres con quienes e peleado - La misma voz que había hecho las palabras de hechizo y quien las había salvado, mirando a donde pertenecía la voz, Mio y María encontraron a esa persona.
- Kusanagi Godou - Dijo con incredibilidad la demonio de cabello plateado al ver al héroe de la mitología Japonesa.
- Como nos encontraste - Pregunto Mio a Godou igual de sorprendida que María.
- Fue fácil una vez que Lily empezó a usar el [Ojo de la Bruja] - Dijo una 4ta voz, apareciendo Erika alado del rey junto con Ena, Liliana y Yuri.
- Y que piensan hacer ahora - Pregunto María a los 5 magos delante de ellas.
- Regresamos a casa - Unas extrañas palabras salieron de la boca del rey, entonces Mio y María miraron fijamente a Godou - Y con eso me refiero a ustedes - Los ojos incrédulos de ambas niñas estaban casi fuera de su lugar, no entendían lo que pasaba - Claro, si se niegan entonces tal vez un nuevo demonio aparezca y trate de matarlas, pero sera acaso que pueda yo salvarlas otra vez, no lo creo - Ante esa respuesta y que las niñas se iban, Mio y María se fueron con ellos.
Tras haber llegado la noche, los magos se reunieron en la sala junto con su rey y su hermana, mientras escuchaban la historia de las dos bellas demonios.
AFTERWORD
Y con esto acaba el "primer capítulo" que antes fue un prólogo.
La verdad, puede que el inicio no sea tan llamativo, pero en los próximos capítulos debe de mejorar.
Este fic nació con la pregunta de, que pasaría si la próxima reina demonio interactuaba con el rey demonio de Japón, además, utilice el final de la novela del tomo 7, porque entre los dioses que enfrente después el rey, Sun Wukong creo o considero que es el más significativo, además, el grey uno no se completo como Saturno, Circe era una diosa cuya divinidad no sería entregada al rey, Lancelot, usaba la divina espada de la salvación y no tenía un "arma" real por así decirlo, Artio es del pasado con Uldin y como el Rey es del pasado, es efectivo que no pienso utilizarlo, además, solo llevo leído hasta el tomo 15 me faltan 3 para terminar y sino mal recuerdo, el enemigo del tomo 16, tenía relación con Son Wukong.
Pero bueno, el mito más que nada es el porque escogí a Sun Wukong como el dios que asesino y usurpo sus poderes.
Ahora, los enemigos no solo serán demonios, sino dioses respetando enemigos de ambos mundos.
En cuanto a cómo se harán los contratos, se verá en el próximo capítulo.
A su vez, Shizuka, ya descubrió que su hermano es el rey del Japón, ahora, como avanzara la historia, solo pueden saberlo cuando esta historia continué.
Así que sin más que decir,,,
Nos leemos luego...
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