Disclaimer: YOI no me pertenece.


Crawling In My Skin

Desde aquel día, Victor había estado muy raro. El día siguiente fue extraño, yo no dormí sino escasas dos horas, y él lo hizo casi hasta medio día. No era necesario despertarlo así que no lo hice, dejándolo descansar. No entendía cómo podía dormir así después de haber matado a dos personas que ni siquiera lo conocían, de molerlos a golpes de esa manera y, sobre todo después de haber escuchado cómo crujía el cuello del primero y cómo brotaba toda esa sangre del segundo. Tardé mucho en limpiar todo, y me tocó hacer compras de última hora, de utensilios que me ayudaran a deshacerme de toda esa evidencia, porque sencillamente no podía entregar a Victor a las autoridades ni mucho menos, yo le había dicho que íbamos a estar bien, y eso íbamos a hacer.

Sin embargo, el "estar bien" cada vez es más difícil. Cuando despertó, lo hizo como si nada hubiera pasado. Desayunamos a pesar de ser medio día y me contó lo bien que había dormido la noche anterior, agradeciéndome por mi ayuda, y hasta ahí llegó el asunto. No habló de eso, nada, ni un ápice, tampoco mostraba culpa alguna, lo que me pareció muy extraño. No quise presionarle, así que dejé las cosas así.

Los días pasaron, nos levantábamos, entrenábamos, comíamos, hablábamos, todo normal. No parecía haber ningún cambio en Victor, tenía ese carisma de siempre, todo era igual que antes. Eso hasta que tuvimos que entrenar en serio y hacer la nueva rutina para la temporada.

Para aclarar, antes de este punto, cuando entrenábamos, sólo practicábamos saltos y piruetas, pero ninguna composición. Cuando nos tocó formar las coreografías, ahí fue donde noté que sí le pasaba algo. Victor siempre había escogido canciones no muy movidas en donde pudiera tener la oportunidad de expresar aquello que quería mostrar para sorprender a todos a través de una historia, en sus pasos y en sus combinaciones de saltos, en su rostro, en su lenguaje corporal. Todo él era un conjunto indivisible que formaba una obra de arte cuando patinaba. Y ahora, a pesar de haber elegido canciones similares y tener una coreografía competitiva, al entrenar se veía demasiado apresurado. Fallaba los saltos, no completaba las combinaciones, sus pasos empezaban bien, pero se volvían flojos al final y todo parecía un desastre. No se parecía en nada al Victor de la temporada anterior que me ganó el oro por diez décimas de diferencia en el campeonato mundial, o que ganó la plata dos décimas por debajo de mí en el Grand Prix Final.

Yakov le dio un sermón ese día. Lo sé porque los vi discutir desde lejos, aunque parece que terminó bien, porque Victor abrazó a su entrenador al final, y al regresar a la pista lo hizo mejor. Sólo un poco mejor.

Sobra decir que traté de hablar con él al respecto, pero no me soltaba ni una palabra. Nada. Me dijo la excusa de que estaría bien pronto y que sólo era una falla de inspiración pasajera, que tenía un bloqueo y que todo volvería a la normalidad después de tener un tiempo a solas para reflexionar. Ese día salió a beber afuera, solo. Yo no tenía un buen presentimiento, y aun así lo dejé ir.

Las horas pasaban y pasaban y no había rastro de Victor.

Alrededor de las 2:00 am, Victor no había regresado. Normalmente cuando salía solo, regresaba antes de las doce. Yo estaba preocupado y él no respondía el celular, ni por mensajes, ni por llamadas, y ninguno de sus conocidos cercanos lo había visto. Me cansé de marcarles a todos en vano. Me cambié para salir y tomé el abrigo para salir a buscarlo, y fue allí cuando me llegó un mensaje de él.

"Ayúdame por favor, Yuuri."

Debajo de eso había escrita una dirección, pero lo que me alarmó fue lo que siguió a eso.

"Lo hice otra vez. Lo siento. Por favor, date prisa."

No sé cómo supe instantáneamente a qué se refería. Sentí…No sé qué sentí. Quería tirar el celular lejos como lo hacía Yurio cuando estaba furioso, pero también estaba triste y sentí que se humedecieron mis ojos. ¿Cómo podría con esto? Me aguanté y me recompuse, mis sentimientos en ese momento no importaban, era más urgente la situación de Victor y yo tenía que ayudarle, antes de que se metiera en problemas. Él me necesitaba.

Llegué al lugar que me indicaba, y lo examiné con la mirada, llevándome las manos a la boca de la horrible sorpresa que me llevé. Hice acopio de todas mis fuerzas para no vomitar.

Era un pequeño cuarto de baño dentro de una fábrica abandonada que estaba bastante afuera de la ciudad. Las baldosas del lugar eran blancas, o eso podía notar detrás de todas las manchas de sangre que lo cubrían, en las paredes, en el techo, en el suelo. En la bañera yacía alguien, o algo que había sido alguien. Estaba llena de agua hasta la mitad, teñida de rojo oscuro y el cuerpo tenía un puñal enterrado en medio del pecho, aunque tenía heridas en varias partes del mismo. Era un hombre de mediana edad, parecía tener el cabello negro, pero era difícil distinguirlo por la viscosidad que cubría esa parte también. No pude divisar sus ojos ya que estaban cerrados. La cortina no se salvó del desastre tampoco. Todo estaba lleno de ese horrible color, y yo estaba examinándolo todo en modo automático, perdería la batalla si me dejaba llevar por las emociones, porque esto era demasiado para mí, de verdad lo era. Pero me forcé a ser fuerte una vez más, por mí y por él.

En la esquina contraria a la bañera estaba Victor, acurrucado en posición fetal y con la cabeza hundida entre las rodillas, rodeado de un círculo de sangre que al parecer se había formado por el movimiento que hacían sus manos en el suelo, como si jugara con ellas, pintando. Me acerqué y pude distinguir su voz, un susurro. Estaba cantando algo, parecía ruso pero no lo comprendí. Al verme levantó la cabeza y me sonrió. Su ropa también era un desastre, así como sus manos y parte de su cara. Sus ojos azul cielo mostraban demasiada alegría, y su sonrisa fue tan brillante que desentonaba por completo con todo ese paisaje.

- Sabía que llegarías, Yuuri.

- Aquí estoy, Victor.

Me agaché para ayudarlo. Y se lo dije de nuevo.

- Todo va a estar bien.

El "estar bien" se estaba volviendo complicado. Y yo lo sabía, pero no quería admitirlo aún. Quería creer que ese iba a ser el final de ese horror, pero algo dentro de mí me decía, que mi mal presentimiento no había acabado.

Suspiré, recogiendo la fuerza que me faltaba para continuar y me resigné a empezar.

Esta iba a ser otra noche sin dormir.


Primero muchas gracias por leer hasta aquí. Y después, bueno, el primer capítulo era eso mismo, un prólogo. A partir de aquí se contará la historia en POV's salvo uno que otro flashback y por eso el cambio de narración de tercera persona a primera.

Gracias a MemoriesOfRhapsody por betear aunque le cause trauma(?) - inserte corazón aquí- y a Noire Rigel por animarme a convertir un one shot en una historia completa.

¡Buen día! ~