Shaoran estaba fuera del baño, sentado en un gran sillón. La preocupación, los nervios y la impaciencia lo estaban volviendo loco. Sin poder esperar más, se levantó y fue hacia la puerta del baño, a la que llamó con los nudillos.
_ Sakura_ llamó suavemente_ Sakura, por favor, mi vida, sal de ahí, ven...
_ No puedo... _dijo ella entre sollozos mientras se restregaba fuertemente la piel_ ¡No puedo quitarme sus sucias manos! ¡No puedo!
Muy bien, ¡suficiente!, pensó él, dominado por la furia. Shaoran no lo soportó más. Con una patada tumbó la puerta del baño y se metió en la ducha con ella sin quitarse la ropa. Sakura lo volteó a ver y sin pensárselo dos veces, se echó en sus brazos llorando desconsoladamente...
_ ¡Oh, Shaoran!_ sollozó_ Shaoraaaaaan...
El agua caía sobre los cuerpos de ellos, ella desnuda y el aun con ropa, empapado, pero eso a él no le importa ni lo más mínimo.
Shaoran alzó sus manos y tomó a Sakura por el rostro.
_ Shhh, tranquila, cariño. Ven_ le dijo tomándola en sus brazos_ Deja que yo…Déjame ayudarte a olvidarlo, mi amor...
_ Pero…_se ella le atragantaba la garganta por el llanto_ pero, ¿cómo Shaoran?¡ ¿como?_le preguntó casi gritando desesperada.
_ Así...
Aún con el rostro de Sakura entre sus manos y con el agua tibia cayendo sobre su cuerpo Shaoran baja la cabeza y besa a Sakura suavemente. Un beso tierno, lleno de amor, amor verdadero. Al principio fue suave, pero luego se fue haciendo más intenso y más apasionado. Casi automáticamente, Sakura paró de llorar, hasta que con ese beso, los dos cuerpos se estrecharon tanto que ni siquiera se habría sabido decir donde terminaba uno y donde empezaba el otro. Un cuerpo pequeño, débil y destrozado por el dolor estuvo perdido con otro más grande y fuerte que estaba dispuesto a reparar el daño que le habían infligido.
_Shaoran, te amo, mi amor. Gracias…
_ Sakura... ¿gracias por qué? ¿Que no entiendes que mi vida eres tu? te amo, mi vida...
Sakura se conmovió por sus palabras y, tratando de mantenerse tranquila, alzó sus manos para empezar a acariciar el pecho de Shaoran sobre su empapada camiseta. Unas caricias que para nada disimulaban sus intenciones. Shaoran le agarró suavemente las muñecas.
_ Espera…_susurró cariñosamente_ Cielo, tú…estas segura que quieres que...
Ella le mira fijamente a los ojos.
_ Si, mi amor. Por favor, es la única manera que podré, te lo ruego...
_Sakura_ la interrumpió él_ No tienes que rogar, mi vida. Te amo. Y sabes de sobra que yo amo hacer el amor contigo.
Sakura empezó a quitarle la camiseta empapada a Shaoran mientras él la tomaba de las caderas. Shaoran comenzó a besarle su cuello mientras ella proseguía a quitarle los pantalones.
El miembro de Shaoran ya estaba erecto, como cada vez que se acercaba a ella. Él le acarició la espalda mientras le susurraba en su oído palabras de amor. Sakura dirigió sus manos a la cinturilla del bóxer de Shaoran y él las suyas a sus senos para acariciarlos con ternura, con suavidad, con delicadeza. Fue entonces cuando Sakura empezó a temblar debido a que, sin poder evitarlo, comenzó a recordar al vagabundo y a su toque. Se separó de él llena de pánico.
_ ¿Qué pasa, pequeña?
Sakura vio a Shaoran y no se creía lo que había pasado. Se tapó la cara con las manos y se echó a llorar.
Shaoran tuvo que hacer un gran esfuerzo para no estrecharla fuertemente entre sus brazos. En vez de eso, la tomó de los hombros lentamente para no asustarla.
_ Mi vida, soy yo. Cálmate, mírame. Yo te amo, jamás te lastimaría, mi vida...
Sakura se quitó las manos de la cara y miró a Shaoran. Lo mira directamente a los ojos, donde ve reflejados el amor y la ternura.
Sakura lo abrazó y él le devolvió el abrazo más fuertemente
_Shhh, Sakura._ le acarició la espalda_ Esta bien, cariño, no te preocupes. Juntos lo superaremos, todo esta bien. Todo va ir bien, te lo prometo.
_Shaoran, lo siento. Lo siento mucho. Yo no quería…yo quiero estar contigo pero...No se, tengo miedo...yo…
_Lo entiendo, mi vida._ la interrumpió él_ Lo entiendo.
Shaoran cerró la ducha, tomó una toalla y envolvió a Sakura en ella. Luego la llevó en brazos hacia la cama. La recostó y él fue a secarse y cambiarse rápidamente. Se puso un pantalón de un pijama. Usualmente él dormía desnudo pero no quería incomodar a Sakura. Él entendía que ella estaba pasando por un momento difícil y en su interior se sentía culpable por no haber estado allí.
Se acercó a Sakura, quien seguía acostada en la cama envuelta en la toalla. No se había movido un milímetro. Le pasó ropa interior y una bata.
_Ten, mi amor...
_Gracias...
Sakura se puso sus braguitas y su sujetador y encima una gruesa bata que el hotel disponía para sus huéspedes. Luego se recostó de nuevo en la cama y miró a Shaoran. Sus ojos se llenaron de lágrimas. No podía evitarlo. Shaoran la vio...y se adueñó de él una gran impotencia y un insoportable dolor.
_ No, no, no mi vida, no llores, ven...
Shaoran la abrazó y entre sus brazos Sakura encontró seguridad y protección. Él le acarició su cabello...
_Te amo..._la besó en la frente.
Shaoran siguió abrazando y acariciando el pelo de su esposa hasta que ella se durmió casi una hora después. Le acomodó una almohada, la acostó, la tapó con una sabana y se dirigió a la ventana, donde, sin poder soportar un minuto más, se liberó. Un par de lágrimas se deslizaban por su rostro. Las de Sakura eran lágrimas de dolor y vergüenza mientras que éstas, eran lágrimas de rabia, de impotencia y más que nada, sin razón alguna, de culpabilidad. Se acercó a la orilla de la cama y le acarició el rostro y el cabello con ternura y cariño y amor.
_ Perdóname, cariño. Es mi culpa. Yo tengo la culpa. Debí pensar que las calles de una gran ciudad como Hong Kong no son seguras para un par de mujeres indefensas como vosotras. Si hubiera estado allí esto no habría pasado. Le doy gracias a Dios y a Tomoyo porque no paso nada, pero de todos modos, me siento tan culpable. Perdóname _llorando, bajó la cabeza.
Sakura se despertó y vio a Shaoran llorando.
_ Perdóname...fue mi culpa, fue mi culpa..._continuó diciendo él cabizbajo.
Sakura alzó la mano y le acarició el cabello. Shaoran levantó la vista y trató de limpiarse las lágrimas. Tenía que ser fuerte por ella.
_ No, mi amor, tu no tienes la culpa de nada. Ese tipo estaba borracho. Tu no tienes la culpa, Shaoran ¿me oyes?_ le aseguró sakura con una voz suave pero firme.
_ Pero yo te deje sola, mi cielo, no debí hacerlo. Una ciudad como esta no es segura para un par de mujeres como vosotras. No se como pude no pensar a algo como eso…
_ Ya, cariño, no fue tu culpa ¿de acuerdo? La que tiene la culpa soy yo. No debí seguir a ese hombre para recuperar mi bolsa. No se en que estaba pensando, la verdad. Soy tonta…
_Mi amor, reaccionaste como cualquiera lo habría hecho. Pero la cuestión es que aunque tú estabas sola, eso tampoco era necesario para que un desgraciado te atacara. También podía haber pasado que ese hombre os hubiera atacado a las dos en plena calle. Todo estaba oscuro y eso, es más que suficiente para un atracador.
_ Shaoran, en serio, no tiene sentido que te culpes. Y lo mejor es que nos olvidemos de todo. _ hubo un largo silencio que Sakura se encargo de romper_ Shaoran, ven…
Shaoran se subió a la cama con Sakura. Ambos se abrazaron, dándose confort mutuamente hasta que Shaoran se quedó dormido. Sakura se durmió un poquito más tarde, sin embargo al rato se volvió a despertar. Miró a Shaoran, allí junto a ella, se acercó a sus labios y los rozó con los de ella
"A ti no puedo tenerte miedo, Shaoran. No puedo, porque te amo…"pensó ella.
Shaoran entre sueños sintió los labios de Sakura. Adormilado, la tomó entre sus brazos y rodó con ella dejándola debajo de él. Continuaron besándose tiernamente hasta que él abrió los ojos. Dándose cuenta de que podía hacer que Sakura recordara de nuevo trató de separarse pero ella lo le dejó.
_No Shaoran, no tengo miedo, mi amor_ le aseguró mirándole a los ojos_ Ven, hazme el amor.
Shaoran contempló sus ojos y sonrió. Se acercó a ella y la besó. Segundos después, le abrió la bata y con la delicadeza más extrema la acarició. Como si acariciara un cristal fino a punto de romperse.
Sakura se relajó dejándose querer por Shaoran, por el único hombre que le había hecho el amor y el único que se lo haría. Ella acarició su torneado abdomen y con sus dedos delineó cada línea de el.
Shaoran besó el cuello de Sakura. Con su lengua trazó un sendero de besos por su cuello, su pecho, dando vuelta en cada uno de sus senos, pasando por su estomago, su abdomen y bajando lentamente a su vientre, haciendo una parada allí. Con sus manos le acarició las caderas y cada curva de su cuerpo.
_Te amo, Shaoran.
_Y yo a ti te adoro, mi vida.
Shaoran se quitó el pijama. No llevaba nada debajo. Al verlo, Sakura se excitó, se olvidó de todo, se bajó la tanga y lo acercó a ella. El miembro erecto de Shaoran rozó el vientre y la feminidad de Sakura, provocándole estremecimientos. Con un movimiento de caderas Sakura hizo que Shaoran entrara en ella.
En ese momento, su mundo regresó a la vida y olvidó todo lo que había pasado, pues solo sabía que amaba a Shaoran y no le importaba nada más.
Shaoran siguió masajeando suavemente los senos de su mujer mientras lentamente entraba y salía de ella.
_ Mmmm te amo, te amo, Shaoran..._murmura ella.
_ Yo también cariño._aseguró Shaoran.
Sakura sintió a Shaoran entrar cada vez más dentro de ella, lenta y suavemente, como nunca. Los minutos pasaban, pero en la cama se observaban dos cuerpos sedientos el uno del otro, dos cuerpos fundidos por el amor, la pasión y el deseo. Cada minuto que pasaba se deseaban más, se besaban con más intensidad, más querían que jamás terminara, pero la intensidad y el calor de sus cuerpos había subido. Por más que quisieran no podrían contenerlo mas.
Sakura levantó sus caderas mientras Shaoran la sostenía para entrar mas adentro. Con sus manos recorrieron cada espacio del cuerpo del otro. Ambos a punto de llegar al clímax, se miraron a los ojos y con su mirada se dijeron todo con lo que con las palabras no podían expresar. Bajo su mirada vive el amor más profundo, subiendo la intensidad.
Aun mirándose a los ojos, Sakura acarició la cara de Shaoran.
Ambos gritaron al unísono dejándose llevar por un gran estremecimiento de placer.
Luego Shaoran gimió de placer sin dejar de mirarla. Se besaron apasionadamente, sus lenguas también hicieron el amor mientras se entrelazaban y se movían al compás de sus movimientos.
Ambos se miraron una vez más, pero esa vez, llegando al clímax.
Gritaron al unísono.
Shaoran cayó exhausto sobre Sakura y rodó para quedar a su lado. La abrazó y le acarició el cabello mientras la miraba.
_ Te amo, mi pequeño cerezo de cristal.
_ No soy un cerezo de cristal, mi amor. Soy una mujer que te ama.
_ Para mi lo eres y jamás dejare que nadie te lastime_ le prometió con dicho juramento escrito en sus ojos.
FIN
