TAL VEZ
By ASUKA02
CAPITULO 2
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-¿Quien anda allí? –pregunto la chica alarmada, apuntando la varita hacia donde estaba Harry. –¡salga de allí o lanzaré una maldición!.
No teniendo más opción el joven de lentes salió con ambas manos detrás de su cabeza.
-¿Potter? –se extraño ella. –¿qué hacías espiándome?.
Harry bajo lentamente las manos, y se pregunto que podía decirle, a pesar de tener ese exceso de seguridad en sí mismo, no se movía bien en el campo de las conquistas, tenía a Ginny, que aun no era su novia, si no lo era aun, era porque Ron lo mantenía alejado de la pelirroja hasta que no volviera a la normalidad. Y el año pasado tuvo su primera cita con Cho Chang, pero del resto nada.
-¡Responde!. –se estreso la chica.
Así que Harry estaba nervioso ante una Slytherin, -Yo… no estaba espiando, solo vine a tomar aire puro… luego te vi… y.
-¿Y qué? –interrogo ella.
-Y quise acercarme, entonces…
La voz de Harry se fue apagando hasta quedarse callado, ella no le grito o amenazo como cualquiera de su casa, solo se guardo la foto en su túnica, -Bien Potter, puedes ir a contarles a tus amiguitos que viste llorar a una serpiente.
Dichas esas palabras se alejo, teniéndola lejos Harry de sintió más seguro, -las serpientes no lloran. –comento él.
Ella se volvió, vio la sonrisa arrogante de Potter y marcho con un profundo ceño en su frente, ese simple comentario la había ofendido, los siguientes días para ella fueron muy raros, siempre, no importa el lugar donde se encontrara se sentía vigilada. Y sus paranoias tenían pie, pues era Harry quien con su capa de invisibilidad la seguía a todas partes.
-Harry, donde te metes últimamente, -le reclamo Hermione cuando los tres cenaban en el gran comedor.
-Espero que no andes detrás de mi hermanita. –gruño Ron con la boca llena de comida.
Harry no respondió, echo un vistazo a todo el comedor y no vio a la rubia por ninguna parte, y al no ver a Malfoy frunció el ceño, en sus horas de espionaje había descubierto que Daphne era una Slytherin muy diferente, era por lo general amable con los alumnos de todas las casas, y muy protectora con su hermana pequeña.
Potter se sentía atraído por ella de una manera casi insana, buscaba oportunidades para hablarle, pero era difícil acercársele sin que estuvieran sus propios amigos, o los amigos de ella. Harry nunca se había sentido tan frustrado de ser un Gryffindor. "La Poción Multijugos"estaba tentado a tomar la forma del odioso de Malfoy, pero su orgullo no le permitía hacer eso, así que de momento no haría algo tan desesperado.
La única ocasión en la que la encontró sola, fue en la biblioteca, pero con él estaba Hermione, así que el muchacho no hacía más que rogar internamente para que la castaña lo dejara solo antes de que la Slytherinse marchara.
-Oh, no, disculpa Harry tengo que irme, olvide que le prometí a Neville ayudarle con sus deberes, -le anuncio Hermione repentinamente, comenzando a guardar sus útiles en la mochila, el chico no pudo ocultar su sonrisa, afortunadamente la castaña no la vio porque miraba su reloj -el pobre ya lleva más de una hora esperándome en la sala común.
Hermione salió de la biblioteca y mientras Harry pensaba en que hablar con la Slytherin, la rubia se puso de pie y fue a buscar un libro, como el libro quedaba un poco más alto de su alcance, el chico con un movimiento de varita lo hizo levitar en el aire y ponerlo a la altura de la joven. Ella lo tomo y miro fríamente a muchacho.
-Hola. –Saludo él, -el otro día no quise hacerte sentir mal…
Ella arrugo la frente y no lo dejo continuar -No tienes ese poder Potter, y no sé qué pretendes saludándome, pero ya deja de vigilarme cuando crees que no te estoy viendo, no sé cómo demonios lo haces, pero…
-Yo no te vigilo. –se defendió él interrumpiéndola. –además… ¿porque haría algo así? –pregunto suspicaz.
-Lo he pensado. –respondió ella frotándose el mentón de manera pensativa.
-¿Has pensado en mí?-pregunto a manera de broma.
-Más bien en la patética idea de que seas tú, nadie de mi casa se comporta tan cobardemente.-agrego ella con ese aire superior que caracteriza a todos los de Slytherin.
Eso sí hizo que Harry se ofendiera, él podía ser de todo menos cobarde, ella se fue dejándolo indignado, ahora Potter necesitaba desquitar su frustración. Ya no lo hacía con los de primero porque hasta Ron le decía que era una cobardía.
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Harry ahora estaba empeñado en demostrarle a la mayor de las Greengrass que no era ningún cobarde. Así que en la siguiente clase que compartían con los Slytherin, cuando el profesor de pociones lo llamo "pobre estúpido" el chico de lentes se vanaglorio diciendo: "Yo he enfrentado a Voldemort cinco veces, mientras usted sigue añorando el puesto de profesor de defensa contra las artes oscuras".
Obviamente eso le valió un castigo, el de limpiar los baños de los varones sin magia, pero aun tenía hasta el fin de semana para pensar en lo que haría para librarse del castigo, salía de despacho de Severus cuando Daphne sospechosamente pasaba por allí y sola.
El moreno se acomodo la mochila de un lado y se apuro para alcanzarla, -¿viste la cara de Snape cuando lo hice quedar como un estúpido en su propia clase? –comento él.
Daphne lo vio como si recién reparara en su presencia, -La vi, pero realmente sentí más pena de ti, ¿ya no te importa lo que piense tu club de fans?, esta actitud no va contigo Potter, ya déjala. –le recomendó con sinceridad.
Ella se atrevió a darle una palmadita en el hombro como si lo estuviera consolando, luego se fue, ahora él nuevamente se encontraba perdido, sin saber cómo abordar a la chica, pensó en pedirle un consejo a Hagrid, pero lo descarto enseguida, pero luego se le ocurrió una idea mejor, "Albus Dumbledore", el hombre más sabio que conocía.
Y lo hizo, hablo con el viejo dos días después, pero no sobre lo de Daphne, porque eso pasó a segundo plano cuando el director le comunico que el nuevo profesor de pociones seria un tal Horace Slughorn, de paso le encomendó la misión de intentar hacer que el nuevo profesor le contara un recuerdo oculto sobre Tom Riddle. Harry no tenía idea de cómo hacer eso, pero cuando conoció al viejo Slughorn, supo que sería un arduo y tedioso trabajo, lo que indicaba que ya no podría estar al tanto de todo lo que hiciera la chica de sus quebraderos de cabeza. En el gran comedor Potter ingería tranquilamente sus alimentos cuando una chica pelirroja apareció.
-¡Harry! –lo saludo Ginny con alegría sentándose frente a él, Ron gruño por lo bajo, -¿dónde te metes?, apenas terminan las practicas de Quidditch te desapareces,ya ni me acompañas. –le reprocho en tono lastimero, haciendo que Hermione sonriera y Ronald viera a su hermana con gesto severo.
-Es que tengo cosas que hacer. –respondió distraído el chico.
La pelirroja se entristeció un poco y Hermione se encargo de iniciar una conversación sobre los próximos exámenes, Harry termino rápidamente su comida y se puso de pie.
-¿Ya te vas? –preguntaron los otros sorprendidos.
-¿Eh?, si… tengo que hablar con la profesora McGonagall. –invento.
-¿La profesora McGonagall.?, ¿sobre qué?-se extraño la castaña revisando sus apuntes, por si se había pasado algo por alto. –¡Harry no te metas en problemas! –le advirtió la castaña antes de que este cruzara una esquina.
-Yo también recordé que tengo que hacer algo. –dijo Ginny, dejando la comida y apresurándose a seguir a Potter.
Hermione miro a Ron y este pregunto. -¿Qué?, estoy hasta aquí –se toco la frente el pelirrojo, -de estar cuidándola, Harry ya se ve más controlado.
-¿Controlado?, ¿acaso no viste y escucharte lo que le dijo al profesor Snape? –le recrimino Hermione.
-Sí. –afirmo sonriente el Weasley, algo que todos siempre hemos querido hacer. –agrego con orgullo.
Hermione lo miro negando con la cabeza, -no generalices, no estoy en esa lista.
Ron no le creyó, todos en el mundo mágico debían tener una razón para odiar a Severus Snape, -Hoy investigaremos los dos en la biblioteca. –anunció la chica.
-¡Ah, no!, hoy tengo prácticas. –invento Ron.
-Harry es nuestro amigo, debemos actuar antes de que cometa algún delito, o un error del que no pueda zafarse. –insistió Hermione con la idea de buscar una cura para la actitud odiosa de Potter.
-¡Bien!, pero tendrás que ayudarme con mis deberes. –le advirtió.
-Ron… no estás diciéndome nada nuevo. –respondió irónica.
Mientras Ron comía como un animal, Ginny buscaba a Harry, y lo hallo en los jardines, la pelirroja queriendo darle una sorpresa le tapo la vista, cubriendo con sus manos los anteojos del chico.
-¿Adivina quién soy?.
-Ginny –dijo él con aburrimiento.
Ella aparto las manos extrañada por la falta de emoción del chico, Harry se quito las gafas y las limpio con la túnica, la chica sonrió, había pasado gran parte de la noche pensando en una manera de hacer que Harry le pidiera el noviazgo, y ya tenía el plan perfecto.
La chica apoyo los codos del muro de piedra y admiro el paisaje al igual que él, -Harry… este sábado toca salida a Hogsmeade, ¿qué dices si vamos a Las Tres Escobas juntos?, sin Hermione, ni mi hermano.
Harry detecto un tono seductor en esas palabras, y la miro, -No creo que a Ron le agrade la idea, -respondió con frialdad, ella se entristeció -pero de todas maneras tengo un castigo para ese día. –añadió con una sonrisa arrogante.
El chico miro a lo lejos a su objetivo y se marcho dejando a la pelirroja sola, Harry camino y camino hasta llegar al mismo lugar donde hace una semana la rubia lloraba con la foto del imbécil de Malfoy. Esta vez ella estaba sola y Harry no se escondió.
-No vale la pena. –Dijo el muchacho de ojos verdes asustado a la rubia, quien le apunto rápidamente con la varita, pero al ver de quien se trataba bajo la mano -él es un imbécil.
Daphne arrugo la frente, -¿de qué hablas Potter?.-pregunto fríamente.
Él se agacho frente a ella para quedar a su nivel, -de Malfoy, - Greengrass abrió la boca para decir algo pero Harry continuo, -es un estúpido, y me alegro de que no te haga caso.
-¿Qué? –gruño ella apuntándolo nuevamente con la varita de Nogal, nervio de dragón, él noto que era rígida, de debía medir como 32 centímetros.
Pero no se podía distraer en esas cosas, iba a declarársele, -sí, me alegro de que no te haga caso, porque me gustas mucho.
Ella parpadeo en silencio, pero luego se tomo las palabras del chico como una broma de mal gusto. –Potter, no sé qué demonios te pasa, -masculló con rabia, -pero si es verdad lo que dices… tu a mi no me gustas.
Esas palabras fueron como miles de dagas en el corazón de Harry, y se sintió menos preciado, él había salvado al mundo mágico cinco veces, y ella prefería al retrasado mental del hurón. Potter apretó los puños y mirando fijamente a los ojos de la chica dijo.
-Malfoy, NO sale con chicas v-í-r-g-e-n-e-s, -sabia que se estaba jugando la vida, pero no podía pensar con claridad, la rabia nublaba su mente.
Ahora ella enfureció, porque no solo insultaba al chico que le gusta, sino que que también se estaba metiendo con su vida íntima, la Slytherin respiro hondo para controlarse y no perder los estribos.
-¿Que te hace pensar que soy virgen?. –Gruño ella con las mejillas coloradas, -No lo soy.
-Te escuche comentárselo a Tracey Davis, -respondió con toda tranquilidad, la rubia abrió la boca sorprendida y avergonzada.
-Entonces tu… SI me has estado espiando,-lo acuso con enfado.
Harry asintió descaradamente, -Si tanto quieres salir con Malfoy, puedo ayudarte, -ella parpadeo confundida, -te quito lo virgen.
Eso la saco de quicio totalmente y apretando su varita conjuro un hechizo que lanzo al muchacho varios metros lejos.
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N/A: El siguiente capítulo será el final de este minific, ¿qué tal el atrevimiento de Harry?, ¿se imaginan la cara de Daphne?, bueno ya sabrán lo que piensa ella de todo esto.
