JKR, es dueña de los personajes yo solo juego con ellos para crear mi propia historia/final. Algunas cosas que uso las busco en la wiki de Harry así que es una mezcla de las películas y los libros, espero sigan leyendo.


CAPÍTULO 1:

Pertenecer

Julio mes interminable, al menos para ella, desde hacía ya un año que esperaba su oportunidad para poder ser parte de este maravilloso mundo, al menos reconocida, que bien cualquiera podría decir pertenecía ya con sobresaliente a los muros del lugar, una de las pocas personas que logro descifrar todos los misterios del lugar sin siquiera haber pertenecido a él, aunque si alguien del Ministerio te llega a preguntar, ella nunca ha pisado el lugar ni siquiera para visitar a su familia, pero como decía, tras esperar un año y ya con su carta solo esperaba que este mes terminara por fin y estar más cerca de entrar, aunque claro aún faltaba Agosto pero ella al igual que Ron querían conocer de una vez por todas cuál de las casas iba a ser a la que pertenecieran.

Hermione estaba más que ansiosa por que fuera primero de Septiembre, nunca había viajado en tren a Hogwarts, y por primera vez iba a pisar el colegio como una alumna, cuando cumplió los once años estaba tan emocionada por entrar pero lamentablemente tuvo que esperar un año para hacerlo nunca odio más haber nacido el 19 de Septiembre, ¿por qué no nació en Julio o en Marzo?, así hubiera sido más pronta su llegada a Hogwarts, quizá ahora ya estuviera en Ravenclaw sacando las mejores notas, o en Gryffindor sacando las mejores notas o en Hufflepuff sacando… ya entienden, a lo mejor formaría parte del equipo de Quidditch de su casa o estaría creando nuevas pociones… pero no, tuvo que nacer justo después de ser el inicio del curso en Hogwarts.

Mientras que Hermione se lamentaba haber nacido tan tarde, según ella, en otra parte de la madriguera una familia estaba tan contenta que su hijo menor había recibido por fin su carta de aceptación de Hogwarts, había tardado más de cuatro meses en llegar y ya pensaban que no la obtendría, pobre Ron siempre tiene la peor de las suertes, pero como dije en este momento estaban celebrando con la comida preferida del joven Weasley, por supuesto hecha por la Sra. Weasley una exquisita comida para su pequeño. Ronald Weasley el más joven de la familia, sin contar a su hermana, ahora por fin puede decir que pertenece a Hogwarts, sus hermanos Fred y George no paraban de hacerle bromas y hostigarlo con la incertidumbre de no pertenecer a la gran y maravillosa historia de Hogwarts como le decía Hermione.

Ambos chicos esperaban ansiosos su llegada a Hogwarts, quizá no se lleven bien pero compartían el sentimiento de querer pertenecer a algo nuevo, algo que podría traerles mejores cosas en un futuro, su relación nunca fue muy amena pero sabían comportarse ante Molly, quien siempre insistía en que podrían llegar a ser algo más que amigos, cosa que les hacía querer vomitar a ambos, cuando Ron por fin recibió su carta fue una oportunidad por conseguir un par de libros nuevos así que Hermione decidió acompañar a la familia Weasley por los materiales que ocuparían.

Hermione POV

Por fin Ronald obtuvo su carta, ya era hora. Aunque debo admitir que pensé nunca la recibiría ese chico parece tener un hechizo de mala suerte encima de él, será mejor que baje antes de que se olviden de mí. Llego a la sala de la madriguera para ver a los señores Weasley acomodando a su familia, Percy ya estaba en la chimenea listo para marcharse, mientras que los gemelos parecían ansiosos, Ron por su parte no hacía más que removerse pues Sra. Weasley le estaba "arreglando" la capa.

– Oh, Hermione aquí estas – dijo el Sr. Weasley

– Hermione vamos querida tenemos que salir, tú sigues después de los gemelos y luego va mi Ronnie, quiero que me esperen y no se alejen – dijo la Sra. Weasley antes de que Fred desapareciera seguido de cerca por George.

– Callejón Diagon – dije lazando los polvos Flu, y apareciendo en la chimenea del caldero chorreante. Cuando localice a Fred y George la Sra. Weasley ya había aparecido.

Ahora que lo pienso en el caldero chorreante es el único lugar donde llegas diciendo "callejón Diagon" verán los polvos Flu son polvos mágicos capaces de transportar a una persona de un lugar a otro mediante la Red Flu, esta red conecta la mayoría de los hogares y edificios del mundo mágico, los polvos fueron inventados por Ignotia Wildsmith perteneciente a la casa Ravenclaw. Es una forma más rápida de viajar que las escobas pero aún más lenta que la aparición, pero para poder utilizar la aparición se necesita una licencia y es menos revoltoso. Para utilizar estos polvos se deben lanzar en el fuego de una chimenea que los vuelve de color verde esmeralda, y decir de manera clara el lugar a donde se quiere llegar, de no hacerlo, podrías terminar en un lugar equivocado, pero ni a Ron le ha pasado eso, así que no creo conocer alguien que se equivoque… ¿verdad?

– Mione vamos – dice Fred sacándome de mi trance y guiándome fuera del caldero chorreante.

– Bueno, a ver Percy ve por los libros que ocupan tú y tus hermanos – dice la Sra. Weasley entregándole una lista, aunque no creo que Percy la ocupe – Fred, George confiare en que pueden ir a buscar los ingredientes que pide su lista – indico y en cuanto les dio la lista desaparecieron – bien chicos nosotros iremos con Madame Malkin para conseguir sus túnicas – nos dijo a Ron y a mí.

Déjenme aclarar Percy estaba en su cuarto año ya pertenecía a Gryffindor al igual que sus hermanos aunque Charlie y Bill ya habían terminado, es un chico delgado y alto con el mismo cabello pelirrojo que el de su familia, destaca por su inteligencia y su carácter además se toma las normas muy en serio, a mi parecer es un poco arrogante pero un gran chico. Charlie es más bien un chico arriesgado, le encanta trabajar con dragones y aunque nunca lo he visto en persona las historias que el Sr. Weasley cuenta de él y su trabajo lo ponen como un chico encantador y responsable. Por otra parte Bill siendo el mayor cuenta con una personalidad un tanto más caballerosa, lo he visto solo un par de veces y puede ser todo un caballero pero mientras este alejado de los gemelos, sino se vuelve muy "inmaduro" según la Sra. Weasley, aunque era increíble las ideas que se le ocurrían, ahora trabaja en Gringotts. Los gemelos nacidos el 1 de Abril hacen honor a su día, siendo el día de los inocentes, no encuentran mejor manera de pasarla que haciendo bromas, incluso a su propia madre, son chicos verdaderamente encantadores, rasgo que comparten con sus hermanos mayores ahora estarán cursando su tercer año en Hogwarts. Siento que Ron es más parecido a su hermano Percy, es un chico amable pero desesperante y no entiende las bromas que sus hermanos y a veces yo realizamos, y un poco más miedoso que sus hermanos, incluyendo a Percy.

Una vez obtuvimos las túnicas y demás ropas que íbamos a ocupar en Hogwarts, la señora Weasley nos llevó con Olivander, quien es considerado el mejor fabricante de varitas en el mundo, muchos magos y brujas llegan al callejón Diagon para comprar sus varitas con él. Ron estaba de mal humor, porque la señora Weasley no le había permitido comprarse una varita, ya que la de Percy iba a hacer un buen trabajo para él.

– Bienvenidos – dijo Olivander cuando entramos, la tienda de varitas estaba un poco muy desordenada para mi gusto pero si así logra trabajar el Sr. Olivander yo no puedo hacer nada.

– Hola Garrick – saluda la Sra. Weasley a su viejo amigo.

– Por fin nos conocemos señorita Granger, aún recuerdo cuando su madre vino a comprar su primer varita – mientras hablaba buscaba entre sus cajas.

– ¿Usted conoció a mi madre? – no pude evitar preguntar.

– Puedo decir que pocas veces he vendido una varita como la suya, fresno 10 pulgadas con núcleo de pluma de fénix, si pocas veces, probemos con esta – dice entregándome una de las varitas, pero parece que esta no es, tras agitarla hacia la lámpara que estaba en la repisa de la tienda, esta exploto – No, no es esta, tal vez... no lo creo – tras dejar una de las cajas coge una de la derecha y me la acerca – Quizá esta.

Tras agitarla con dirección al suelo, no vaya a romper nada importante, una corriente de aire me envuelve, según lo que me había comentado mi tía Sybill el aire indica que la varita ha elegido, si, porque siempre es la varita quien elige al mago y no al revés, si la varita no te escoge no la podrás utilizar.

– Hecha de vid, 13 pulgadas, con un núcleo de corazón de dragón, impresionante.

Después de pagar los galeones la Sra. Weasley nos indicó que era hora de reunirnos con los chicos, los gemelos Weasley estaban en la tienda de artículos para Quidditch, mientras que a Percy lo encontramos ya en el caldero chorreante platicando con alguno de sus amigos.

– Hermione – cuando llegamos a la madriguera fue Ginny quien me recibió, parecía que estaba ansiosa por saber que habíamos estado haciendo – ¿ya tienes tu varita? ¿Qué núcleo tiene? ¿Cuántos intentos te llevo encontrarla? ¿Tienes…?

Ginny Weasley, una chica increíble, aunque la más pequeña de los Weasley es una de las más sensatas, creo que heredo la calma de su padre, y la autoridad de su madre, he llegado a ver como con una mirada puede calmar a los gemelos, como si la misma Molly Weasley les estuviera riñendo, aunque también es arriesgada y le encanta formar parte de las travesuras de los gemelos.

– Ginny, hija luego podrás preguntarle lo que quieras, ahora mejor vayan a lavarse las manos que vamos a cenar – le sonreí a la Sra. Weasley y fui a lavarme las manos. Tras la comida ya no pude quitarme a Ginny y sus atosigadoras preguntas, pero que puedo decir, esa niña está más emocionada que yo por entrar a Hogwarts y ser parte de la increíble historia del castillo.

– Entonces – dice Ginny cuando estamos ya en el cuarto que compartimos.

– Pues, claro que conseguí mi varita Ginny – empecé recordando las preguntas que me había hecho cuando llegue – está hecha de vid con un núcleo de dragón y mide 13 pulgadas – dije orgullosa.

– Wow, de seguro fue a la primera – dijo refiriéndose a los intentos, yo me sonroje un poco y negué con la cabeza

– La primera hizo explotar la lámpara del señor Olivander – dije sonriendo un poco – Pero fue al segundo intento que la varita me escogió, suerte para la tienda de varitas – comente y ambas comenzamos a reír.

– ¿Cómo crees que sea pertenecer a Hogwarts? – pregunto cuando ya estábamos acostadas listas para dormir

– Pues… ya he estado en el castillo, es un lugar increíble, te encantara, hay muchos pasadizos y las pinturas se mueven y…

– Mione, me refiero a ser parte del alumnado, aprender hechizos – dijo recostando su cabeza en mi hombro y bostezando. Estuve un rato pensando, que es ser parte de Hogwarts, aunque conocía el lugar nunca he pisado el castillo como una alumna y ahora que nos esperará.

– Creo que será divertido, aprender y realizar hechizos aunque sea para una clase, crear pociones e incluso inventar algunas, pero no te olvides de divertirnos, cuando seas aceptada te mostrare los pasadizos y le haremos competencia a los gemelos – dije, aunque Ginny ya estaba dormida – Si, será impresionante pertenecer a Hogwarts.

Fin Hermione POV

Conseguir una varita es algo que un mago anhela desde que nace, no siempre son compradas algunas varitas llegan a ser heredadas, pero sin importar como lo hagas, conseguir tu primer varita es interesante. Mientras que Hermione conseguía su primera varita, otro de nuestros chicos estaba por descubrir su verdadera procedencia y cambiar el mundo como lo conocía. Claro hablo de Harry Potter sin el nuestra historia no sería la misma.

Harry Potter, creció con la familia de su madre, una familia que poco le quería y quienes le trataban peor que a un perro, incluso el perro de estos no le quería. Petunia creció envidiando a su hermana por lo que, cualquier cosa de ella le desagradaba, incluyendo su hijo. Vernon odiaba todo lo que involucraba magos y hechizos así que despreciar a Harry no fue tarea nueva, con padres como los Dursley, era de esperarse que su hijo Dudley menospreciara a su primo.

Harry no esperaba la hora de cumplir la mayoría de edad e irse lejos de su "familia", nunca perdió la esperanza de que le quisieran un poco, después de todo es su familia, pero a sus 10 años sabía que no debía esperar mucho de los Dursley. Fue en el cumpleaños de Dudley cuando descubre que es diferente tras hablar con una serpiente y hacer desaparecer el vidrio que la contenía. Un par de días después encontró una carta dirigida a él, pero nunca pudo leerla. Incluso cuando lechuzas tras lechuzas llegaban con cartas para él, el Sr. Dursley se empeñó en impedir que las leyera, llegando al punto de aislarse de la sociedad, en una choza que pertenecía a uno de los socios de Dursley. Lugar donde conoce a Hagrid una figura importante para él.

Hagrid llega justo el día de su cumpleaños número 11, revelando su mágica procedencia, y llevándose al niño con él. Es Hagrid quien introduce a Harry a la magia, al menos lo primero que conoce de ella, le lleva al callejón Diagon donde Harry es identificado como el "niño que vivió", todos parecen conocerlo y él está más confundido que nada. Olivander es el encargado de mostrarle su varita, pero como ya saben ella le eligió, su varita guarda una historia, la relación que mantiene con su hermana al menos, siendo la susodicha quien le dejo la característica marca que lo identifica. Acebo de 28 cm y núcleo de pluma de fénix.

Tras comprar su varita Hagrid sorprende a Harry con un regalo de cumpleaños muy peculiar, una lechuza de nombre Hedwig, pasa la noche en el cardero chorreante, intrigado por lo que le espera, ahora forma parte de Hogwarts quizá su nuevo hogar, tal vez el lugar donde conocerá por fin su historia, donde lograra nuevas amistadas tal vez, tal vez pertenecer a una familia pero sabe que cualquiera que sea lo que le espera tarde o temprano lograra pertenecer, sin importar a que por fin tendrá lo que más anhela, compañía de gente que lo aprecia.

Si, pertenecer a Hogwarts es increíble, pertenecer es sin duda inigualable.


Espero tener pronto los siguientes capítulos, el 2 esta en proceso de edición así que creo no tardará mucho.