Al día siguiente Alfred fue directamente a casa del mayor para que fueran ambos a la facultad, al llegar notó una molesta presencia, estaba aquel muchacho conversando con el inglés, dándose suaves empujones… ¿Estaban jugando? Rodó los ojos con molestia, intentando controlar sus impulsos de golpear a aquel muchacho, se preguntaba de donde había salido, nunca antes le había visto, se le hacía bastante raro aquello.

-¡Hola Iggy!- Se les acercó, palmeando el hombro del otro rubio mientras este le reclamaba por el apodo y le recordaba cuanto odiaba que le tocaran los hombros, cosa que hizo enojar al americano, el cual se tragó los reclamos por un momento.

-Hola Alfred, ¿Qué tal has estado? Espero que no te hayas resfriado por lo de ayer.- Aquella voz, como la detestaba el de ojos azules, no toleraba ver a Raven tan cerca de su amado, ¿Pero qué era lo que estaba viendo? Arthur dejaba que el moreno tocara sus hombros.

-Claro, a él lo dejas y a mi no, ¿es que acaso son novios ya?- Habló sin pensar, cubriéndose la boca con cierta vergüenza, mirando a otro lado, estaba haciendo una de esas escenas de celos que tanto odiaba del resto, ¡Pero es que ese chico era SU chico! No permitiría que otro se metiera en medio.

Arthur sólo frunció el ceño, intentando articular alguna palabra luego de esa asombrosa declaración por parte de Alfred, no entendía que le pasaba, pero intentaba de hacerlo de alguna forma; el americano se colocó en medio de ambos muchachos, caminando mientras estos se miraban de reojo extrañados por aquel comportamiento.

-Creo que ustedes deberían hablar, así que me voy, cuídate Arthie.- Raven se sentía incómodo por la situación, así que decidió adelantarse, dejando un suave beso en la frente del inglés, provocando que este enrojeciera por ello, provocando que el otro rubio enfureciera más que antes.

-¿Qué diablos te pasa a ti? ¡Ya no puedo hablar con nadie! Sólo somos conocidos con Raven, no sé porque siempre te enojas porque hablo con los demás, Alfred, mi mundo ni gira en torno a ti.- El de ojos esmeralda decidió adelantarse, dejando solo al menor, el cual sólo apretaba los puños, no sabía que decir, sólo quería gritarle cuanto lo amaba, pero él siempre le esquivaba, sobre todo en momentos así.

El día transcurrió totalmente normal para el de cejas espesas, al igual que para el muchacho de los ojos rojos, no le molestaba en lo más mínimo la discusión de la mañana, tampoco se habló del tema; ahora estaban en la azotea almorzando, comentando un poco la película que habían visto cada uno en su hogar la noche anterior.

-Definitivamente no me gustó esa película, era realmente fantástica, no me gustan tanto las películas así, supongo que a ti si…- Raven terminaba de preparar el té mientras observaba algunos pétalos volar hacia el cielo; sonrió un poco mirando al inglés, abrazandole cortamente para luego alejarse.

-En realidad la película apestaba, no le encontré sentido una cosa con la otra, la trama no estaba bien definida y su personaje era totalmente perfecto, sólo a él debían pasarle las cosas y luego reponerse tan rápido como si nada hubiese sucedido, no me gusta eso…- giró su rostro al sentir el calor del otro, pensó en acurrucarse un momento en sus brazos, pero prefirió apartarle, sus mejillas estaban un tanto encendidas por la vergüenza.

Arthur se preguntaba qué era lo que sentía dentro de sí, definitivamente al estar con aquel muchacho se sentía libre y feliz por todo, incluso hasta había dejado de pensar en Alfred por más de cinco horas, no podía creer aquello, incluso su corazón comenzaba a latir de una forma un tanto estruendosa por la cercanía.

-Arthur, ¿Pasa algo?- El menor le veía extrañado, parpadeando con suavidad mientras acariciaba esas mejillas coloreadas, mirándole de cerca, pensó por un momento que este tenía fiebre, aquello le hacía preocuparse un poco, por lo que le soltó, buscando entre sus cosas un termómetro.

-No… no pasa na… ¿Y eso? ¿Traes un termómetro a la facultad?- Le miró, arrugando un poco la nariz, alejando aquel objeto de él, no quería que el otro le tomara la temperatura; cayó en cuenta que tal vez el otro estudiaba medicina; el día anterior estaba con algunas pastillas en el bolso para la gripe.

Alfred comía en uno de los salones, no había hablado absolutamente nada dentro del día, cosa que preocupaba a sus compañeros, puesto que aquel muchacho era el parlanchín de la clase de Español; no, Alfred no estaba enfermo, sólo se sentía deprimido, de verdad con la discusión de aquella mañana había perdido a su amado, el otro seguramente no le hablaría quizás hasta cuándo.

Al momento de salir, ambos muchachos que anteriormente estaban en la azotea, reían divertidos por los chistes que Raven le contaba al inglés, cosa que provocaba un vacío en el interior del americano, con él Arthur jamás se reía, incluso se enfadaba diciendo que sus bromas eran de pésimo gusto; bajó la mirada un momento.

-¿Qué sucede Alfred?- Preguntó con curiosidad el estudiante de medicina, observando de forma atenta al rubio menor, sonriendo con suavidad mientras extendía su mano.

A la mente del de ojos azules llegó un pensamiento un tanto incómodo, había juzgado al menor sólo por su apariencia y su forma de ser con Arthur, en el fondo él era un buen muchacho; sonrió, pero claro aquella sonrisa era fingida, pues los ánimos de este no eran del todo favorables y tomó la mano contraria, con la cual comenzaron a caminar, ahora, Raven también era conocido de Alfred.


Kai: Hooola a todos, Bueno, todas xD, espero que les haya gustado el capitulo dos, como también espero que no los haya dejado con gusto a poco, el próximo capítulo está netamente basado en Raven, para que le conozcan un poco más, esto comienza a colocarse interesante :D

¿Reviews? Sin ellos no subo continuación~.