Hello everybody! Ookami aqui de nuevo con la conti!

-w-U queria tenerla lista antes de irme de viaje, XD y aunque mi Oka-sama me grito tres o cuatro veces que apagara la computadora, =w=UU debia acabar este fic

y adinen que! XD ADIOS A LA MUGRE ESCUELA! owó Ookami ya salio de vacaciones, momento de pensar en las contis de los fics que debo =w= y mucho mucho MUCHO~ tiempo para platicar

bueno, no les cuento mas y les dejo aqui la conti del fic! :3

las advertensias son las mismas, espero que les guste ^w^


Capitulo 2: Olor

¡Maldición!... ¡Maldición! ¡Cada cien años, deben regresar! ¿Y para que?, solo para proteger al pueblo de las "monstros" del bosque ¡Si ellos también eran "monstros del bosque"!, ¿Por qué demonios tenían que ayudar a los humanos?, cada vez que se lo preguntaba a su líder, le respondía lo mismo; "es nuestra obligación". ¿Obligación de que?, ¡Las personas los odiaban y temían a la vez! ¿Aun así, tenían que arriesgarse por ellos?... por simples buenos para nada que solo se preocupan por si mismos sin interés de lo que suceda a su alrededor...Sasori gruño a sus adentros, estaba seguro que jamás entendería a Escalo…pero aun así, seguía siendo quien lo salvo, quiera o no, tendría que ayudar… y era obvio que no deseaba levantar ni una pata por los sacos de hueso y carne que solo gastan espacio en el planeta. Pero las órdenes estaban dadas, y tenían que ser cumplidas correctamente y sin desobedecerlas… y claro, Escalo no paso en alto, también decir que no podían dañar a ni uno de los ciudadanos, al menos que sea por defensa de vida o muerte, aunque llegara aquel caso, lo máximo que podrán hacer, sería dejarlo aturdido para irse. Frunció el ceño. Eso quería decir… ¿Qué debían huir?, que bajo habían caído.

Cerró los ojos con molestia, ¡Solo mato a un humano por "accidente" hace doscientos años! ¡¿Y no lo podía olvidar? Además, esa persona se lo había buscado, no fue su culpa, ¡no, claro que no!... Seguía con sus pensamientos, cada vez molestándose más, hasta que una voz interrumpió provocando que sus ojos se abrieran, observando al poseedor de la voz.

-. Deténganse-

Fue la orden de Escalo, que en el mismo momento, fue obedecida. El pueblo quedaba a unos metros de distancia y la oscuridad reinaba completamente, era imposible hasta ver las propias manos, pero eso no era problema para ellos gracias a sus vistas nocturnas, si no fuera por eso ni podrían ver donde pisaban. Escalo camino unos pasos mas, se volteo, quedando en frente de sus subordinados. No faltaban palabras, sabían lo que tenían que hacer. Relajaron sus cuerpos poco a poco…su organismo empezó a cambiar rápidamente, por completo… sus colmillos cambiaron a quedar a la dentadura de un individuo, su hocicó y rostro, también, las pupilas rasgadas que tenían se trasformaron en unas redondas, el pelaje que rodeaba por completo sus cuerpos se fue desvaneciendo, el mismo caso con las orejas y colas. Estaban en dos pies…se habían vuelto humanos.

Kakuzu con su piel oscura, cabello castaño oscuro, largo hasta los hombros, quedo siendo el mas alto entre los seis, sus ojos quedaron igual… no sufrieron ni un cambio, ni siquiera en las pupilas, en sus labios habían unos agujeros, como si hilos la hubieran atravesado, dejando la herida permanentemente. Su ropa apareció, segundos despues de haberse trasformado-lo mismo sucedió con los demás- en un brillo amarillo que lo rodeaba hasta el cuello, cuando esta desapareció, su vestimenta era una camisa gris de cuello circular, algo pegado, sin mangas. Se podían notar sus músculos, los cuales no eran exagerados pero si visibles. El pantalón, color azul era sostenido por un cinturón marrón.

Yoru movía un poco sus piernas, hace tanto tiempo que no estaban en aquellas condiciones que sus dos piernas estaban entumidas, su cabello negro y corto que tapaba por completo la parte izquierda de su rostro-en la cual, la piel era blanca, un poco fuerte- se movía un poco dado al ritmo en lo que hacia él, cuando estuvo seguro que tenia por completo la movilidad de su cuerpo, mira hacia el frente, sus ojos negros tenían un toque de morado oscuro, casi llegando a ser también negro. Llevaba puesto una camisa de manga corta, con un chaleco negro, el cual tenía un gorro y llevaba el zíper hasta arriba, tenia puesto unos jeans grises, casi blanco.

Escalo miraba a los demás, atentamente esperando un poco para que se familiarizaran otra vez, tenía la piel ligeramente morena, su cabello-del mismo color que su pelaje- largo, se encontraba suelto. Usaba una camisa gris de cuello de tortuga, las mangas que llegaban hasta los codos estaban un poco dobladas, traía puestos unos pantalones de color oscuro. Cerró un poco sus ojos, inhalando el aire del lugar.

Itachi se encontraba sentado en una de las rocas, con una de sus manos recargada en su rodilla y la palma, a su vez, colocada en su boca, mirando la luna. Su copete llegaba hasta las mejillas, de frente su pelo negro parecía corto, pero realmente, llevaba una coleta baja amarrada que llegaba hasta su espalda, su camisa era azul marino de mangas largas y su pantalón de color azul pálido, dio un suspiro el cual choco contra la palma de su mano, bajando un poco la vista.

Kimiru se quedaba viendo a sus compañeros, relajado, con los ojos cerrados. Su piel blanca, junto con su cabello completamente blanco, (el cual era más o menos como el de Itachi, solo que en su caso el copete era mas corto y usaba una coleta alta-la coleta le llegaba hasta la cintura-), parecía un punto claro en la plena oscuridad. Abrió los ojos, los cuales eran rojos, llevaba puesto unos lentes color verde fuerte, estaba vestido con una chamarra de mezclilla con las mangas cortas, la cual llegaba hasta la cintura. La camisa era de cuello redondo, café gris, en la cadera –sobre los pantalones negros opacos- estaba una bolsa de cintura color beige.

Sasori… tenia la mirada perdida, su mente solo estaba en un lado y aunque lo deseaba olvidar, no podía… solo pensaba; en su pasado. Su alborotado cabello rojizo y corto se movía lentamente por la causa de las ráfagas repentinas del viento (lo cual le pasaba lo mismo a los demás, también), su rasgos en su piel blanca eran relajados, siempre con una mirada seria e indiferente, por lo menos, eso daba a entender cuando la veías… pero… tenía un toque de misterio a la vez. Vestía de una camisa azul bajo, casi blanco, de mangas largas, con una chaqueta-las mangas de esta, a diferencia de la camisa, llegaban arriba de los codos- de colores ligeros, la cual tapaba un poco los pantalones ya que llegaba a la cadera.

-. ¡Ah!- una exclamación de suspiro provoco que Sasori saliera de sus pensamientos y que él, junto con todos los demás, voltearan a ver al proveedor de ese sonido-. Que bien se siente estirarse despues de estar en cuatro patas duran cien años, ¿no lo creen?- comento con una sonrisa Yoru.

-. Yo prefiero nuestra forma verdadera- pronuncio Sasori. Ahora, él, recibió las miradas de los demás.

-. Sasori, bien sabes que esta es nuestra forma "verdadera"- respondió Kakuzu.

-. Kakuzu-san…-

La mirada del mencionado fue a la dirección donde se encontraba Kimiru. Este lo miraba como si le pidiera que no continuara la discusión que pronto aparecería si esto seguía. Sasori era tan terco en ese tema como si juzgabas su amado arte eterno, simplemente, saldrías perdiendo de una u otra forma, era mejor dejarlo así.

-. El sabe la verdad, que lo oculte es otra cosa- fue lo que salió de la boca del castaño para despues voltear a otro lado.

-. Abra otra forma de hacerlo entrar en razón a Sasori-san- pronuncio con respeto mientras pasaba aun lado de Kakuzu, provocando que solo este sea capaz de oírlo-. Todo pasara a su tiempo, Kakuzu-san-

-. Sería mejor seguir, ¿no?- pregunto Itachi levantándose de la piedra mientras miraba a Escalo, el cual asintió.

Siguieron su camino a paso normal, no les faltaba mucho para llegar, tal vez, solo unos veinte minutos. Era un poco incomodo caminar de esa forma pero era entendible el porqué, despues de todo habían pasado mucho tiempo desde que no estaban en dos pies. Mientras pasaba el tiempo empezaron a sentir el frio del lugar, tratando de ignorarlo. Debían admitirlo aquellas ropas no les cubría mucho del frio. Agradecían que el helado viento solo surgiera en las noches, ya que en el día, por ser verano, un ambiente considerablemente caluroso aparecía. Llegaron al pueblo… recuerdos empezaron a venir a sus mentes, algunos tristes otros alegres… otros… que desearían jamás hubieran pasado. Atravesaban las calles, que eran de esperar que estuvieran vacías.

-. "Me pregunto si aun abra el toque de queda…"- pensó Sasori, mirando a todos lados. La ciudad había cambiado notoriamente.

-. No lo creo, Sasori, ha pasado mucho tiempo para que eso siga en pie- Voltearon a ver a Yoru, confundidos-. ¿…Que…?- pregunto, al sentir las miradas sobre él.

-. Yoru, no te metas en mis pensamientos- dijo el ojimiel, algo molesto. Al escuchar eso el resto dio suspiro al entender el porqué del comentario "sin sentido" de Yoru.

-. Oye, ¿Cómo iba a saber que eran un pensamiento?- se defendió.

-. Sasori-san… Yoru-san no tiene la culpa de poder leer las mentes, sabe que no logra definir bien un pensamiento de un comentario- pronuncio Kimiru-. Despues de todo, para él es como si hubiera hablado -

-. Si, lo sé…- pronuncio en un suspiro-. Se me había olvido, lo siento-

-. Hay más cambios de los que imagine- comento Itachi.

-. Bueno, cien años es un gran tiempo- dijo Escalo, recordando como era antes el lugar.

OoOoO

El sol había salido con mucha intensidad… sería un día muy caluroso, era mas que obvio. Unos ojos azules empezaron abrirse lentamente al sentir los rayos de sol en su rostro. Su largo cabello rubio se encontraba distribuido sobre aquella cama, se sentó en esta, estirándose al momento de dar un gran bostezo. ¡Ah~! Eran dan agradable despertarse por uno mismo, y mas aun, saber que no volverían a estar en la jodida escuela-como lo decía Hidan- duran un muy buen tiempo. El silencio reinaba por todos lados… aguarda… había… ¿Había silencio?

-. Raro…-Pronuncio Deidara, al notar que el lugar estaba demasiado callado… demasiado-. ¿Hidan seguirá dormido, h'm?-

Quito las cobijas que lo cubrían para levantarse de la cama. Seguía pensando sobre el extraño silencio, Hidan no podria aun estar dormido… despues de todo, el hablaba dormido, y mucho, casi igual que cuando estaba despierto ¿Se habría ido?, no… primero lo hubiera despertado para que le hiciera desayuno. Joder… esto no le daba una buena espina. Se dirigió a la puerta, girando algo lento la perilla de la puerta, aun pensando. Pero fue por eso, que noto tarde el hilo amarrado en la perilla, que al momento de girar esta se rompió.

-. … -escucho un ruido extraño, volteo hacia arriba donde provenía el sonido. Abrió de golpe los ojos-. … hay no…-

Fue lo unico que logro decir antes de que una cubeta llena de agua le callera sobre la cabeza. Cayó sentado al piso por el golpe, completamente empapado. Se escuchaba una risa burlona… la risa de Hidan. Frunció el ceño, quitándose rápidamente la cubeta de la cabeza. Miro asesinamente a Hidan, el cual lo señalaba con el dedo índice y con su otro brazo se agarraba el estomago, riéndose a carcajadas.

-. ¡Hay rubia! ¿Cómo no la vistes venir?- casi no se entendía ya que lo pronuncio a risas-. Enserio, pensé que no caerías, estas mas idiota de lo que pensé-

-. ¡El idiota eres tú, ven aquí, h'm!- grito molesto.

-. Ni lo pienses, soy intocable- sonrió con superioridad, las carcajadas no cesaban.

-. ¡¿Eso tú crees, h'm?-

La risa se detuvo, cuando Hidan noto que su amigo se levantaba, el peli plata salió corriendo, siendo perseguido por el rubio. Corriendo por toda la casa, gritándose de cosas cada uno. En el proceso rompiendo varias cosas de esta.

-. ¡Hidan idiota, ese era el jarrón de mi padre, h'm!- lanzo la cubeta que aun tenía en la mano hacia el oji violeta, golpeándole la cabeza.

-. ¡Ah!- dio un quejido de dolor, agarrándose la cabeza, sin parar de correr- ¡Estúpido, esa es mi puta cabeza!-

-. Tranquilo, ¡No hay nada ahí dentro que se pueda arruinar, h'm!-

-. ¡Pendejo, eran tan lento como una tortuga!- abrió la puerta de la casa, saliendo de esta. Deidara lo imito.

Varias personas se les quedaron viendo raro, aunque a los dos chicos no les importaban seguían gritándose de cosas y corriendo, Hidan para huir de Deidara y el segundo para alcanzar al primero y golpearlo ¡Odiaba que le hiciera bromas en la mañana! Aunque la tuvo que haber visto venir aquella bromita, Hidan se las pagaría y caro.

OoOoO

Humanos… por todos lados… por cada lado que miraba… junto con ese olor repugnante que emanaban… ¡dios, se quería ir de ese lugar! Si no podía matarlos, por lo menos quería no verlos y ni hablar de oler ese aroma que lastimaba su olfato. Lo peor, se encontraba en el parque principal, en el centro de este. Sasori se sobresalto un poco al sentir que alguien le tocaba el hombro, volteo su cabeza, mirando a Escalo el cual le sonreía un poco.

-. Relájate, solo respira hondo- le aconsejo, lo cual Sasori obedeció-. Tenemos que empezar la búsqueda- esta vez, se dirigió a todos-. Iremos en grupos de dos, Yoru, iras con Kakuzu, Kimiru tu conmigo y Sasori con Itachi-hizo una pausa, cuando miro que sus subordinados asintieron, siguió-. Primero tenemos que encontrar pistas de donde quedo el libro de la mitología, para encontrar la siguiente cosa-

Asintieron, obedeciendo las órdenes y yéndose en direcciones contrarias. Ese libro… ¿Por qué eran tan descuidados?, siempre lo tenían que estar buscando, sería mejor llevárselo y solo tener que buscar las otras cosas, pero lamentablemente ese estúpido libro no podía salir de la ciudad.

-"el universo la trae contra mi"-Pensó Sasori suspirando a sus adentros

Era mejor ocuparse en encontrar pistas, como desearía la habilidad de Yoru para leer mentes, así no tendría que hablar con los habitantes del pueblo. Había pasado un buen tiempo, Itachi y Sasori platicaban mientras caminaba, escogiendo a las personas que podrían servirles. Nadie hasta ahorita les había servido. Se detuvieron unos momentos, miraron a unos chicos de unos 18 años.

-. Sasori…-le llamo el pelinegro-. Hay que ver con ellos-

-. De acuerdo… mientras más rápido mejor-

Fueron hacia ellos, empezando una conversación. Claro, Itachi la tuvo que iniciar y Sasori casi ni hablaba y cuando lo hacía, eran respuestas cortantes. Sabía que tenía que ocultar su rencor, solo por un momento, inhalo fuertemente, tenía que distraerlos para que no miraran a Itachi… y así lo hizo, intentando no sacar a luz su odio, empezó a hablar, distrayéndolos, cuando estaba seguro que no mirarían a Itachi, lo miro de reojo. Itachi, sabiendo lo que tenía que ser, cerró los ojos unos segundos, cuando los abrió sus ojos eran rojos, se podía ver como su pupila se divida en tres. Miro atentamente a los chicos, pasaron unos segundos, cuando volvió a cerrar los ojos y negar con la cabeza.

-"otra pérdida de tiempo…"- pensaron los dos.

¿Cuántos mas tendría que preguntarles?, la verdad… no querían saber esa respuesta, sabían que serán a varios, siempre quedaba el libro donde menos se lo esperaban. Sasori cerró los ojos, pensando donde podria ser el último lugar donde imaginarían ese libro, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por un olor… un olor…de… ¡¿vampiro? Abrió rápidamente los ojos, volteándose bruscamente hacia donde estaba el olor… no encontraba nada, sin decir algo salió corriendo hacia esa dirección ¡Era imposible! No… no podía haber vampiros.

-. ¡¿Sasori, a donde vas?- grito Itachi, al ver que el pelirrojo salió corriendo. Noto que no lo había escuchado-. Maldición…- maldijo por lo bajo, corriendo detrás del ojimiel.

OoOoO

Deidara y Hidan se habían detenido, completamente cansados. El rubio ya ni ganas de golpearlo tenia, eso había sido demasiado cansado. Ambos se dejaron caer sobre una de las bancas, intentando regularizar su respiración. Joder, había recorrido mas de la mitad del pueblo, gritándose y lanzándose de cosas, ni sabían cuantas personas habían empujados y cuantas otras regañándoles a gritos diciéndoles algunas blasfemias que fueron bien respondidas por el buen hablado de Hidan.

-. Joder rubia, todo esto por una simple broma-

-. Cállate, h'm- puso una de sus manos en su frente-

Ambos escucharon una risa, la cual conocían perfectamente. Voltearon a ver al proveedor de esa risa, el cual era Madara, quien los miraba divertido, teniendo sus brazos cruzados., negó un poco con la cabeza. Hidan y Deidara fruncieron levemente el ceño inflando un poco las mejillas, un claro puchero que provoco que el mayor se riera mas.

-. ¿De que te ríes idiota?- pregunto molesto Hidan.

-. ¿Han estado corriendo por todo la ciudad en pijamas?-

-. …-Los menores se miraron mutuamente…era cierto, aun seguían en pijamas.

-. Mejor vallan a cambiarse, al menos que prefieran pasar mas vergüenzas, luego los miro- sonrió un poco para despues irse tan rápido como había llegado. Paso un pequeño silencio cuando Madara se había ido, pero no duro mucho tiempo, gracias al comentario del peli plata.

-. Tú culpa rubia-

-. ¡¿Mi culpa, h'm?-

Y así fue, como el pleito empezó, primero viento quien tenía la culpa, para despues darse golpes y al final, volver a correr. Olvidando por completo que aun llevaban puesta la pijama.

OoOoO

Sasori seguía corriendo, ignorando las preguntas de Itachi. Si fuera por él correría rápidamente, pero al saber que se haría un gran escándalo, tenía que reprimirse, pero aun así, debía llegar cuanto antes a aquel olor de vampiro y descubrir que demonios sucedía. Pero para su mala suerte, el olor había desaparecido.

Mierda.

Itachi aprovecho que Sasori se detuvo para preguntarle de nuevo. A muy a su pesar, el pelirrojo le conto sobre el olor de vampiro, aunque se le hacía realmente raro que el pelinegro no lo allá detectado. Itachi olfateo un poco, intentando poder identificarlo.

-. Es inútil- pronuncio Sasori al notar eso-. Desapareció-

-. ¿Estás seguro que no lo imaginaste?- Pregunto, poniendo una de sus manos en su cadera. Sasori frunció el ceño.

-. Mi nariz jamás me ha mentido, Itachi- pronuncio molesto. Aquel comentario realmente lo había molestado, su nariz era en lo unico que podía confiar ciegamente. Su olfato jamás se confundiría con el olor de un vampiro o cualquier otra criatura-. Mejor sigamos en nuestra búsqueda-Así fue, siguieron buscando quien podria tener información sobre aquel libro.

Un segundo…

De nuevo… ese olor, pero muy leve… aun así… el olor volvió a aparecer. No dudo ni un segundo, salió corriendo de nuevo, esta vez, avisando a Itachi, no con palabras si no, moviéndolo levemente del brazo para que lo siguiera, esta vez, el pelinegro también lo detecto. Era demasiado raro, aunque se iban acercando al olor, seguía siendo leve. Se detuvieron, volteando a todos lados, habían llegado al lugar donde provenía el olor, pero solo miraban a más personas, nada fuera de lo común.

-. Parece que esta jugando con nosotros…-dijo en voz baja Itachi.

-. Espero que no sea así-

Gritos se empezaron a escuchar, para ser más específicos de dos jóvenes hombres. Por la curiosidad Sasori volteo, era raro que en esa ciudad hubieran chicos gritándose tantas groserías. Y lo mas extraño, el leve olor de vampiro se acercaba. Fue ahí…cuando los vio, al peli plata y al rubio que corrían, el primero persiguiendo la segundo ¿De ellos provenían el olor? No, era imposible, el olor de humano era mucho más fuerte, era claro que eran humanos. No eran nada de importancia.

Normalmente los ignoraría… pero no… no podía desviar la mirada del rubio… de seguro era por la curiosidad del leve olor de vampiro que tenia, si, debe ser por eso…

Intentaba convencerse a si mismo, pero muy al fondo sabía que no era por eso, el tiempo parecía hacerse mas lento, mientras miraba como la cabellera del rubio se movía con el viento y el movimiento que provocaba al correr. Frunció levemente el ceño ¿Por qué su aroma no le parecía repugnante?... ¿Por qué no podía desviar la mirada?... ¿Qué demonios sucedía? ¡Era un humano! ¡Tenia el olor de un humano! ¡¿Y no le repugnaba el olor?

-"¿…Por qué…?"-


y hasta aqui el capitulo de hoy, espero que les guste! en mi opinion... me hubiera gustado que este mas largo XDU pero mi madre ya estaba de querrer castigarme a lapti asi que... -w-UUU mejor la deje ahi~

^^ espero leerlos en un review, es la unica forma de saber si sigo y si les gusta esta historia

cuidense y mucho y FELICES VACACIONES A TODOS! matta ne!