Y

, el único cromosoma que parece poseer. Porque no hay ni pizca de feminidad o delicadeza en él.

-¿Y que hiciste entonces?- pregunto impaciente Peter, mientras daba pequeños saltitos en su asiento.

Sirius sonrió pagado de si mismo y echando una rápida mirada al gran comedor, donde se encontraban el y sus amigos en aquel instante rodeados de la gran mayoría de los alumnos de Hogwarts, dijo:

-Llevarla al invernadero 4, ese que esta cerrado por no se que plantas del sueño- dijo recargándose hacia atrás e inflando el pecho orgulloso.

-Entonces eso deja los resultados 15 a 13- comento Remus echando una rápida mirada a un trozo de pergamino que tenia al lado de sus huevos revueltos- ¡Vas ganando Canuto!- le felicito mientras hacia una pequeña rayita debajo del nombre de Sirius.

-¿As oído Cornamenta? ¡Voy ganando!- dijo Sirius palmeando la espalda de su mejor amigo.

James frunció el ceño y dijo algo entre dientes que no alcanzaron a oír sus amigos.

-Si no te das prisa te ganara, James- le recordó Peter.

-Ya lo se Calagusano- se quejo el aludido dando un trago a su zumo de calabaza- Pero aun puedo remontar.

-No lo creo la apuesta acaba esta noche y tu aun necesitas 3 chicas mas para ganarme- dijo felizmente Sirius.

James se dejo caer sobre la mesa y cerro los ojos pensativos.

-¿Estas seguro que as contado bien Lunático?- pregunto al cabo de unos minutos arrebatándole el pergamino a su amigo y contando una por una sus rayitas y los nombres de las chicas a las que correspondían- ¿No te habrás saltado a alguna?

-Claro que no- se quejo Remus arrebatándole el trozo de pergamino- Están todas.

-Vamos Cornamenta no seas mas perdedor y ahórrate la vergüenza de ser derrotado pagándome mis 20 galeones- se burlo Sirius apuntándolo con su tenedor repleto de salchichas.

-¡De eso nada! ¡Tú me pagaras a mí!

-Lo veo difícil, pues yo voy ganando y tu no- dijo antes de meterse el tenedor en la boca y añadir- Yof mede f tirgfo a masf tiagf qufe tusf.

-No seas guarro Sirius, mastica antes de hablar- se quejo Remus.

-Decía que yo me he tirado a mas tías que tu, he ganado- repitió.

- Ya veremos- gruño James incorporándose y echando una rápida mirada alrededor, evaluando sus presas, asta que dio con la que buscaba- Si consigo tirarme a Evans, ¿Contaría como tres? Al fin y al cabo llevo desde segundo tras ella y aun no me ha hecho caso- comento.

-Si porque no, será divertido ver como te mata- comento Sirius.

Remus dejo escapar una carcajada y Peter se atraganto con su desayuno por culpa de la risa.

-Vamos James llevas cuatro años detrás de ella, ¿que te hace pensar que ahora caerá?- pregunto Remus.

-Lunático, Lunático, Lunático mi buen Lunático- dijo palmeando su espalda para después acomodarse el cabello- Evans esta ahora muy solita porque se a peleado con Quejicus y necesita algo de consuelo- dijo alzando ambas cejas de forma sugestiva.

-¿Qué clase de consuelo?- pregunto una voz detrás de James.

Y este pensando que era Peter contesto encogiéndose de hombros:

-Sexual.

Y así señores fue como James Potter acabo el ultimo día de su quinto año en Hogwarts encerrado en la enfermería con un extraño y asqueroso sarpullido en cierta parte de su anatomía.

Pero que no piensen los lectores que James no aprendió nada aquel día que si lo hizo:

Primero a no apostar más veces que podría seducir más chicas que Sirius.

Segundo que Remus no es muy bueno llevando cuentas.

Tercero que Peter tiene voz de chica y es fácil confundirlo.

Y cuarto que no volvería a obligar a Lily Evans a acostarse con el en lo que le restaba de vida.

E aquí la segunda historia.

¿Qué os parecido? Siempre pensé que algo así tenia que haber sucedido, al fin y al cabo todo el mundo coincide al definir al personaje de James Potter como alguien que tiene los humos muy subidos (O por lo menos hasta que llega a su 7º año, pro eso pensé hacer esta historia que estaría ambientada en su 6º año. Quien sabe tal vez madurara por culpa de algo así)