¿Cómo era eso posible? Yo claramente podía ver atreves de él. Pero ¿Por qué?. Es que era una broma de mal gusto o…

-Q-quien eres t-tu?-

-Que no es obvio? – dijo haciendo que su mano atravesara la pared, una y otra vez.

-U-un f-fantasma!? –grite y luego todo se volvió negro. Solo escuche que alguien decía burlonamente

-Jamás me cansare de hacer eso-.

Cuando desperté me hallaba en el piso de esa habitación, miré por los lados y, gracias a Kami-sama, estaba sola. Asique me levante y sacudí mi ropa, tal vez mañana limpie este lugar y lo convierta en un hogar. Pero recordé lo que había causado mi desmayo.

-Tal vez fue solo un sueño-pensé en voz alta.

-Que fue un sueño?- oí una voz a mi espalda.

Voltee lo más rápido que mi cuello me permitía, y ahí estaba él. El fantasma que causo mi desmayo. Pero como era posible los fantasmas no existen.

-Estoy loca-volví a pensar en voz alta.

-Si tú lo dices…-me dijo burlándose de mí. Lo mire más detenidamente. Para ser fantasma era…lindo. Tenía cabello y ojos azabaches, era alto y obviamente era blanco y trasparente.

-Quién eres?- volví a preguntar mas calmada.

-Uchiha, Uchiha Sasuke-me respondió…Sasuke-san, supongo.- y tú?

-Hinata, Hyuga Hinata-me presente ante él, aunque sonara raro pero estaba entablando un conversación con un fantasma. El nombre de Sasuke-san se me hace conocido.

-Dime, Hinata ¿Qué haces aquí?-

-Yo…yo…-no sabia que decir o hacer. Tal vez corra y llame a un exorcista.