Capítulo segundo: La invitación
Me reincorporé con lentitud, mi cabeza había pensado todas las opciones posibles sin encontrar la solución adecuada. Entre tanto el folleto permanecía sobre la diminuta mesa de luz junto con el libro de Transformaciones que había leído la noche anterior. Ni siquiera tenía ánimos para estudiar, la idea de una fiesta ilegal me revolvía el estómago. El problema central no era el hecho de que aquella fiesta fuese ilegal, sino más bien el hecho de que jamás había asistido a una, considerándolas aburridas y una simple pérdida de tiempo.
Pero ahora era diferente, había tomado una determinación y me había propuesto firmemente cumplirla, aunque ello pudiera ocasionar malas calificaciones. Suspiré derrotada, no había ninguna excusa coherente para rechazar aquella oferta. Me puse de pie de un salto, el plazo de la entrega de las prendas había finalizado y luego de aquel pensamiento una lechuza de aspecto débil deposito con cautela un grueso paquete que contenía en su totalidad prendas de vestir.
Desgarré el envoltorio y tomé la camiseta de mangas cortas que había solicitado, era de un color morado y tenía un frunce debajo del escote en V. Me arranqué la polera con cuello alto y me coloqué la camiseta. Acto seguido tomé la minifalda y pasé ambas piernas dentro de la misma.
Observé mi figura en el espejo, mis piernas eran delgadas, pero sin perder su forma característica. Mis caderas contorneaban mi silueta y formaban una cintura estrecha. Mi busto no era demasiado grande, pero la pubertad había hecho lo suyo otorgándome un tamaño mediano.
Me dirigí al baúl de Ginny Weasley, mi amiga poseía una extensa colección de zapatos Muggles. Me decidí por unos con taco alto, negros y con una pequeña flor en su extremo. Mi cabello estaba algo revuelto, suspiré frustrada, iba a necesitar una sarta de hechizos si quería dejarlo liso y con brillo.
¿Cómo era posible que supiera realizar encantamientos protectores y nada relacionado con el cabello?
Un cuarto de hora necesité para terminar de peinarme, había logrado alisarlo (nada parecido a la perfección, pero era mi mejor intento) y había realizado unos finos bucles en las puntas. Coloqué con suavidad una flor de seda sobre mi cabello formando una media cola en el centro de mi cabeza.
Ahora sí, solo faltaba la peor parte: el maquillaje. En ese instante Ginny cruzó la puerta de nuestra habitación y se quedo perpleja mientras sus ojos escrutaban mi ropa.
- ¿Hermione Granger es la misma persona que se encuentra delante de mis ojos?- preguntó incrédula.
- Así parece- respondí con toda la naturalidad que me fue posible.
- Pero si estás maravillosa amiga- me halagó mientras daba unos pasos para abrazarme.
- ¿Qué acaso no puedo estarlo?- expulsé algo molesta por su tono sarcástico.
- claro que sí, Herms- alisó mi cabello con dulzura y me acomodó los hombros de la polera- Necesitas maquillaje.
- Sin dudas- le sonreí a modo de disculpa, estaba constantemente a la defensiva, debía relajarme si quería que todo marchara a la perfección.
Abrió nuevamente su baúl y revolvió algunos libros antes de sacar del interior un bolsito de cuentas bastante grande. Deslizó la cremallera del bolso y comenzó a colocar distintos pomos de pintura sobre la cama.
- Lárgalo Herms- Me dijo luego de colocar algo de rubor sobre mis pómulos.
- ¿Disculpa?- pregunté algo confundida por su reciente consulta.
- Dime por que has decido este cambio de apariencia, ¿acaso piensas asistir a la fiesta de mis hermanos?- me miró seria, odiaba esa mirada. La pelirroja descubría mis mentiras luego de escudriñarme con sus ojos azules.
-Sí- Un calor recorrió todo mi cuerpo hasta colorear mis mejillas de un tono perlado.
- Me parece una gran idea- enfatizó aquellas palabras con una alegría realmente estimulante. – Lo considero apropiado, te la has pasado en aquella biblioteca toda la tarde, necesitas diversión.
Aquello me enfureció, mi amiga decía la verdad sin escrúpulos, pero de todas formas no podía evitar sentir aquel cosquilleo en estómago cuando mencionaban mi falta de vida social.
- ¿Cómo van las cosas con Harry?- insistí para cambiar el aire de la conversación, demasiada información sobre mi persona.
Puede observar como Ginny rodaba los ojos, la conocía en profundidad y le dolía hablar de aquel tema. Sin embargo necesitaba conocer algunos detalles para poder ayudarla a superar el amor hacía mi mejor amigo. La pelirroja sentía un profundo cariño sobre Harry desde que tengo memoria para recordarlo, pero este estaba demasiado ocupado en sus conquistas para notarlo.
- Sabes… pienso de debería saberlo- solté luego de unos largos minutos de silencio. Ginny negó con la cabeza reiteradas veces.
- No- empleó aquel tono áspero y sin vida que tanto detestaba.
- Quiero una razón coherente para asegurarme de que tienes motivos suficientes para ocultar tus sentimientos Ginebra Weasley- le lancé aquellas palabras sin apartar la vista de aquel par de ojos azules que repentinamente, habían perdido su brillo característico.
- Simplemente…- dejó escapar un largo suspiro mientras elegía las palabras adecuadas- las cosas no cambiarían.
- ¿Cómo puedes estar tan segura Ginny?- emití con dulzura al mismo tiempo que tomaba sus cálidas manos- quiero decir, no lo has intentado.
- Ni tampoco pienso hacerlo- repentinamente las lágrimas le rodaban por aquellas mejillas que se asemejaban tanto a las de su hermano, sentí un deseo incontrolable de estrecharla en mis brazos- Sabes algo Hermione, no creo poder resistir su rechazo.
- ¿y si no lo hace? Quizá el sienta lo mismo que tú y no se atreva, ya sabes… por las mismas razones que me manifiestas ahora. – le rebatí sabiendo que no tenía razón, me sentí una cobarde. Le estaba exigiendo a mi amiga que le dijera sus sentimientos a Harry cuando yo misma no era capas de hacerlo con Ron.
- ¿Harry Potter no se atreve a decir sus sentimientos?- exclamó irónica- puedo enumerar una lista de alumnas a las cuales les ha dicho eso y más- se levantó de la cama y comenzó a vagar por la habitación.
No sabía que contestar a aquello, Ginny tenía razón. Harry poseía una interminable lista de brujas a las cuales había seducido, no distinguía estatuto de sangre, color de cabello, altura, todas eran apropiadas. Bajé la vista mirando fijamente al suelo y por un instante me planteé la posibilidad de decirle al pelirrojo todo lo que sentía. Tan pronto como pensé aquella posibilidad la descarté por completo, una sensación de angustia me inundó por completo. Comprendía los motivos por los cuales Ginny sufría, un amor no correspondido y un temor al rechazo. Me sentí identificada con ella, conocía su dolor ya que lo había experimentado a lo largo de mi vida, nada menos que con su propio hermano, Ron.
- Dean me quiere- no era una pregunta sino más bien una afirmación, no entendía donde encajaba Dean en este conflicto amoroso.
- ¿Qué sucede con el?- me había levantado y caminaba en dirección a mi amiga.
- Voy a darle una oportunidad- con el puño de su manga se enjugó una lágrima que se deslizaba por la punta de su nariz.
No pude contestar eso, simplemente me limité a abrazarla con todas las fuerzas que fui capas. Me alegraba por Ginny, sabía que Dean era un buen chico y que podría hacerla feliz. Sin embargo, mi amiga no había olvidado a Harry, ni siquiera había empezado a intentarlo. Me abrumaba la posibilidad de que la pelirroja buscara a Dean para olvidarse de el, no pude menos que sonreír… Al menos tenía alguien para ayudarla en el intento.
*__*
La sala común de Gryffindor era el punto de encuentro, solo debía salir de mi habitación y bajar las estrechas escaleras que me comunicaban a dicho lugar. Mi amiga debía darse una ducha y cumplir todos los pasos que requiere una preparación, por ende y luego de sus interminables consejos sobre el manejo de los zapatos, me indicó que me adelantara a la fiesta.
La cabeza me daba vueltas, mis pies estaban adoloridos por el reducido espacio que tenían para estirarse y mis manos sudaban. No dejaba de preguntarme que diablos hacía, porque había tomado la estúpida determinación de asistir. Sin embargo, luego de la charla que había mantenido con mi amiga reconocía una notable sensación de coraje que se apoderaba de mi cuerpo, recorría cada parte de mi cuerpo y me animaba a seguir.
Recordé como había iniciado todo esto y mis pensamientos me guiaban hacía una sola persona en particular: Ronald Weasley. Lo hacía únicamente por el, por mis sentimientos y mi deseo de algo mejor. Tenía expectativas para la fiesta que estaba comenzando, no concebía otra imagen que no fuera nuestros cuerpos unidos en un abrazo. Me reconforté ante aquella posibilidad…
La sala común de Gryffindor estaba decorada con los colores característicos de cada casa en particular, todas tendrían alumnos presentes en la fiesta. Las luces de diferentes colores giraban provocando un efecto increíble sobre los muros. Había un centenar de alumnos que se repartían sobre todo el espacio, algunos movían sus cuerpos al ritmo de la música en la pista de baile, otros habían ocupado los sillones acompañados de alguna bruja en particular y no faltaban aquellos que bebían Whisky de fuego, cerveza de manteca o alguna sustancia que contenía alcohol en una improvisada barra situada al extremo de la misma.
Una luz blanca me iluminó por completo dejándome abrumada, me costaba abrir los ojos debido a la intensidad de la misma, comprendí que la música se había detenido y que la mirada de los alumnos se fijaba únicamente en mi persona.
Sentía ganas de salir corriendo pero descarté aquella opción, podía morir en el intento con aquellos zapatos. Deseaba con todas mis fuerzas que la escalera de mármol se partiera en dos y me tragara en ese mismo instante, la idea de fingir un desmayo habría ocasionado más revuelo, estaba completamente sola, temblando y con un deseo incontrolable de desaparecer en ese preciso momento.
Uf, acá termina el segundo capítulo. Me costo bastante, si bien le había dado una releía hace un par de días decidí ampliarlo... Nunca había escrito capítulos tan largos y no me fué sencillo adaptarme.
Dos cosas:
1) Les pido pancienca, les puedo adelantar que los capítulos que siguen son realmente interesantes. Finalmente aparece nuestro querido Draco Malfoy, van a pasar cosas MUY fuertes. (JAJA, por algo decidí K+xD)
2) Reviews, reviews, nada más que eso para continuar la historia.
Saludos (:
