Bueno aquí esta el segundo capítulo de mi fanfic, ojalá les guste.
Disclaimer: Yuru Yuri ni sus personajes me pertenecen.
Ayano había llegado a su hogar, saludo a su madre y subió las escaleras para llegar a su habitación. Abrió la puerta, lanzo su bolso y se acostó en su cama, tomo una almohada y la abrazo fuertemente contra su cuerpo.
—No puedo creer que finalmente le confesara a Kyoko lo que siento por ella— pensaba Ayano, tenía en sus mejillas un ligero color rojizo. —Y después de todo ella también sentía lo mismo, ¡Soy tan feliz! — suspiro, mientras abrazaba tiernamente su almohada y tenia una linda sonrisa en su rostro.
La vicepresidente del consejo estudiantil aparto su almohada de su cuerpo, se levanto de la cama y fue hasta donde se encontraba su bolso, de este sacó su celular y se quedo pensando.
—¿Debería llamar a Chitose?, ¿debería decirle que estoy saliendo con Kyoko? — se cuestionaba. —¡Estoy tan feliz que quiero contárselo a alguien!, pero si se lo cuento a Chitose podría poner en riesgo su vida…—
Finalmente se decidió y después de marcar unos números acerco a su oreja el aparato.
—¿Bueno, Ayano-chan? — le contesto una amable voz que pertenecía a una chica de lentes.
—¡Hola, Chitose!, sabes…¡tengo algo que decirte! —
—Ohh..y ¿de que se trata Ayano-chan?, no me digas que al fin le confesaste tus sentimientos a Toshino-san — bromeo su amiga.
—E-espera,¿Cómo lo sabes?, Chitose,¿estuviste espiando? — preguntó decepcionada, pues parecía que su amiga ya sabia lo que quería decirle.
—…
—¿Ahh,Chitose?, ¿sigues ahí? — preguntó Ayano, al no recibir ninguna respuesta de su amiga de cabello plateado. Después de unos segundos, pensando lo peor comenzó a alterarse —¡¿Chitose, estas bien?!, ¡Chitose responde! — gritó, con un rostro de preocupación.
—¡Ahh!,¡Nee-san! —exclamó alguien a lo lejos desde la otra línea.
Ayano colgó y suspiro —sabia que algo así sucedería, pero después de todo yo no le conté nada…me pregunto como ella sabia que era eso lo que le iba a contar—
El celular de Ayano comenzó a vibrar en su mano, había recibido un mensaje de texto de su amiga.
—Lo siento, Ayano-chan.
Esa noticia si que me llego de sorpresa, yo solo estaba bromeando, nunca pensé que fuera cierto. ¡Te deseo lo mejor!
Y descuida, estoy bien. —
Era lo que decía el mensaje de texto que tenia adjunta una foto de Chitose sonriendo, con un pañuelo en la nariz y con la mano derecha en puño levantando solamente el pulgar.
—Por suerte no murió — suspiro Ayano, con una sonrisa en su rostro.
Una canción provenía de su celular, el tono de llamada.—Ahora ¿qué pasara? — se preguntaba la chica de cabello purpura, pensando que se trataba de Chitose de nuevo —¿Bueno? — contestó.
—¡Yaa-hoo!, ¿cómo se encuentra mi linda tsundere? — contestaba muy divertida una hiperactiva rubia.
Al escuchar tal respuesta desde la otra línea se le subió la sangre a la cabeza y se sonrojo de inmediato. —¡TO-TOSHINO KYO…!— fue lo único que alcanzo a decir (gritar) alarmada, antes de que fuera interrumpida.
—Parece que te sorprendí, solo te llamaba para saber donde querías salir a pasear mañana, ¿hay algún lugar en especial al que quieras ir? —
—Si, me sorprendiste K-kyoko,por cierto, no hay ningún lugar en especial…¿hay alguno al que quie…— antes de poder terminar su frase se vio nuevamente interrumpida por la chica del moño rojo.
—¡SIi!, sabes, yo quería ir a ver mañana la película de Mirakurun, pero ahora que estamos saliendo podemos ir juntas y ¡seria mejor!, ¿¡quieres!, quieres ir? — dijo muy emocionada Kyoko.
—Claro— respondió Ayano tiernamente al escuchar a la chica de ojos azules tan animada.
—¡¿Enserio?!, genial, mañana te veo a las once de la mañana en el parque que se encuentra por tu casa, ¿a esa hora esta bien? — preguntó.
—¡si!, esta bien, bueno te veo mañana,¡a-adiós! —contestó tartamudeando la ultima palabra, parecía que finalmente iba a terminar la llamada.
—Adiós, ¿Ayano…?—la interrumpió Kyoko por tercera vez, antes de que le colgara.
—S-si, ¿qué pasa? —
¡Te quiero! — respondió de golpe la amante del helado de ron con pasas.
—¡I..idiota!, ¡no digas cosas tan vergonzosas como esas! — exclamó la tsundere, con sus mejillas empapadas en color carmesí después de escuchar aquella respuesta que la tomó desprevenida.
—Yo se que te gusta, bueno, ¡adiós!— dijo despidiéndose entre risas Kyoko, colgó.
Ayano notó que la llamada había llegado a su fin.—Cierto, es vergonzoso, pero a la vez es lindo — suspiro observando la pantalla de su celular.
Era de noche, la vicepresidente del consejo estudiantil programo la alarma del despertador a las siete de la mañana, quería estar linda para salir y con ese tiempo seguro le bastaría para arreglarse bien. Finalmente decidió dormir, soñando como seria la cita de mañana.
Unos pequeños rayos de luz se asomaban por la ventana, el sol había salido, era de día. Sonó el despertador, Ayano se froto los ojos son sus manos y se levanto de la cama, tomo un baño, se arreglo y bajo a desayunar con su familia.
—Buenos días. — Saludo a su padre y madre, con una sonrisa.
—Buenos días Ayano,¡wow! hija, ¿A dónde vas tan linda?,¿saldrás hoy con alguien? — preguntaba su padre, después de quedar asombrado por su hija.
—A-ahh, y-yo…— comenzó a balbucear y a jugar con sus dedos, sentía vergüenza al tratar de mencionar que tendría una cita.
—Vamos, vamos. No la molestes querido, después de todo Ayano ha crecido, es natural que alguien como ella tenga pretendientes, seguramente saldrá con uno de ellos hoy. — comentó alegre su madre.
—Tienes razón, nuestra Ayano es muy linda, cualquiera que salga con ella es muy afortunado. Bueno, que tengas suerte hoy hija. — se despedía su padre, bebiendo rápidamente su café.
—¡Adiós, que tengas buen día! — contestaron al unísono madre e hija, sacudiendo la mano a manera de despedida.
—Por cierto madre, como se supone que es una cita, ¿Qué se hace en ellas? — preguntó la inexperta en el tema en busca de una respuesta.
—Pues…las citas… normalmente las parejas van a ver una película, después a comer, tomar un helado y finalmente si se han sentido cómodos los dos y sienten que es la situación correcta tal vez… se den un beso. Oh bueno, así fueron casi todas las citas que tuve. — aconsejo la madre, riendo.
—U-un,un,¡¿b-beso?! — exclamó la pequeña con su cara totalmente roja, escupiendo el jugo que estaba bebiendo.
—Ayano,¿aun no has dado tu primer beso? — preguntó, al ver la reacción de su hija.
La chica se limito a negar con la cabeza, mirando hacia el suelo, avergonzada.
—Oh, ya veo, si es así…entonces ¡debes pensarlo con más cuidado!, después de todo es el primero. — contestó con sabiduría.
—El primero…— pensó mientras tocaba sus suaves labios con uno de sus dedos. Mirando hacia el reloj que estaba en la pared se dio cuenta que ya eran las once. —Oh, gracias por los consejos mamá, pero ya me tengo que ir, adiós— se despidió.
—Adiós, suerte, y no llegues tan tarde. — dijo la mujer.
—Si, descuida, llegare temprano.— contestó la chica.
Después de salir de su casa, Ayano camino hasta el parque donde había quedado de verse con Kyoko, recorrió el lugar con su mirada, habían niños jugando, personas haciendo ejercicio, aves cantando, pero parecía no haber ninguna señal de la persona a la que esperaba. Desanimada decidió sentarse en una banca.
—¡Vaya!, yo me esfuerzo por llegar puntual y Kyoko… seguramente aun esta dormida en su cama— suspiro desanimada.
—¡Mou Ayano, que mala eres!, yo solo estaba escondida detrás de este árbol, quería darte una sorpresa y tu lo tomas a mal tachándome de floja— dijo molesta Kyoko, saliendo de un árbol.
— ¡Ahhh! — grito la chica, sorprendida al escuchar la voz de la persona que esperaba. —T-tu tienes la culpa, esconderse detrás de un árbol para asustar a alguien es muy infantil de tu parte. — le respondió de brazos cruzados.
—Bueno, ¡vámonos ya!, ya quiero ver la película— exclamó entusiasmada Kyoko, extendiendo la mano para que su pareja se levantara de aquella banca.
Ayano tomo la mano de aquella chica que la tenia extendida enfrente de ella, caminaron así hasta llegar a aquel cine, la chica de cabello purpura tuvo la mirada hacia el suelo y sus mejillas rojas todo el tiempo. Aunque ya era la novia de aquella alocada rubia el más mínimo contacto con ella hacia que su corazón se acelerara y la sangre se le subiera a la cabeza, era hermoso pero a la vez sentía que en cualquier momento podría desmayarse.
—Dos boletos para la función de Mirakurun, por favor— solicito amablemente una despistada rubia en la taquilla.
—De acuerdo, aquí tiene. — contesto la encargada, dándole los boletos con la mano derecha mientras extendía la otra para recibir el pago.
Entraron en la sala y tomaron asiento en una fila no muy arriba, tampoco muy abajo, la fila "perfecta" según Kyoko. Comenzó la función y la fanática de Mirakurun estaba demasiado animada al principio pero al final comenzó a limpiarse unas pequeñas lagrimas con un pañuelo.
—Fue asombroso, ¿no lo crees Ayano? — preguntaba conmovida, la autora de varios dōjinshi al ver que la película estaba terminando.
—Ahh, supongo. — se limito a responder, al ver lo feliz que estaba la chica del moño rojo.
—Bien, y ahora ¿a donde quieres ir? — preguntó Kyoko, al salir del cine.
—Bueno ya vimos una película, supongo que…— alcanzo a contestar indecisa al verse interrumpida por un pensamiento —¡Cierto!, ya vimos una película, según lo que me contó mi mamá después debemos ir a comer…seguiré sus instrucciones así todo saldrá bien— pensó. —¡A comer!, ¡quiero ir a comer! — por fin respondió.
—¡Okay!, entonces vayamos a comer. — exclamó la rubia, apuntando hacia un restaurante de comida rápida.
Al terminar de comer en aquel restaurante, pregunto de nuevo la chica que había llorado al finalizar la película de hace unas horas. —¿Y ahora?, ¿ahora que quieres hacer Ayano? — le cuestiono, mientras salían de aquel restaurante caminando por la banqueta.
—¡Un helado!, ¡ahora quiero comer un helado! — respondió, recordando que ese era casi el ultimo de los pasos a seguir de una cita según su madre.
—Buena idea, un helado como postre. — contestó con una sonrisa.
Compraron dos helados uno con sabor a ron con pasas y otro de vainilla. —Déjame probar un poco del tuyo, por favor, por favor. — suplico Kyoko.
—P-pero, si la dejo hacer eso seria como…¡u-un b-eso indirecto! — pensaba Ayano, mientras volteaba su cabeza de un lado a otro, observando su helado y después observando a su pareja. —¡Eso es!, el ultimo paso de la cita según mi madre, un beso…— seguía pensando, mientras comenzaba a tocarse levemente los labios con el dedo índice.
Kyoko noto eso —Ayano,¡¿quieres que nos besemos?! — exclamó.
—¡¿Ahhh?!, ¿P-por que lo preguntas?, n-no es que me estuviera tocando los labios por eso ni nada, era ¡p-por el helado!, si eso era me había manchado un poco y me estaba limpiando. — respondió alterada, excusando aquella acción.
—Ya veo…¿entonces no quieres? — dijo en tono melancólico.
Al notar esa tristeza en el rostro de Kyoko, la chica de cabello recogido se lleno de valor y cerrando los ojos con fuerza le contesto. —¡Si!, si quiero, solo lo estaba ocultando porque me da pena. — confesó finalmente.
—¡Lo sabia!, entonces ¡vayamos a aquella banca! — exclamó con gozo la rubia, señalando la banca en la que estaba sentada por la mañana. Tomo la mano de Ayano y la llevo hasta la banca corriendo.
— ¡Bien!, ahora si, ¡Chuuu~ ! — dijo Kyoko, moviendo sus labios y extendiendo sus brazos, esperando que Ayano le correspondiera.
—Espera Kyoko, yo, yo todavía tengo que pensarlo un poco más. — contestó, exhalando un poco de aire.
—¡Okay!, esperare por ti. — dijo Kyoko, sin apartar la mirada de Ayano.
—Um.., este será mi primer beso, mi mamá dijo que lo pensara con cuidado, supongo que ¡ya pensé suficiente!, ¡si!, estoy decidida Kyoko es la persona indicada, ella fue mi primer amor, actualmente lo es y también será mi primer beso.— pensó. Después giró su cabeza mirando fijamente a su novia. —B-bueno, aquí voy, pero ¡cierra los ojos! — solicito.
—Esta bien— respondió, haciendo lo que le pedía.
Posteriormente ella también cerró sus ojos y extendió su cuello tratando de buscar los labios de la otra. La rubia no sintió respuesta alguna por parte de su compañera abrió los ojos y ahí estaba Ayano, apretando sus ojos, totalmente sonrojada tratando de dar un beso. —Tal vez nuestras cabezas estaban en direcciones distintas— pensó la ojiazul, cerrando nuevamente los ojos, ahora dirigiéndose hacia la dirección correcta para corresponder el beso. Pero para sorpresa de esta nuevamente no pudo encontrarse con los labios de su amada, así que decidió abrir sus ojos —¡¿Qué esta pasando?!, ¡esto no puede ser verdad! — pensó la rubia, extrañada al ver que tenia la boca de Ayano sumamente cerca a la de ella pero por alguna fuerza extraña no podía besarla, era una fuerza similar a la que actúa en los imanes provocando que dos polos iguales se repelan. Kyoko intento varias veces juntar sus labios con los de su novia, al final de todo ese esfuerzo nunca logro hacerlo.
Ya habían pasado unos segundos, Ayano abrió sus ojos, pues no había sentido contacto aun, y se encontró con el asustado rostro de la rubia. —¿Qué pasa? — preguntó.
—Ayano…¿tu has besado antes?, ó ¿este tu primer beso? — cuestionó Kyoko.
—P-pues, este iba a ser el primero, pero ¿por qué lo preguntas? — respondió extrañada.
—¡¿Enserio?!, vaya, me pregunto por que paso esto…¡Oh, y si pasa lo mismo que en esa película!, pero yo no he estado con nadie antes. — exclamó la rubia.
—¿Huh?, ¿de que película hablas? — pregunto algo pasmada por aquella respuesta.
—Ah, de una que vi hace poco, trataba de un chico que quiere estar con la chica de sus sueños pero para lograrlo primero tiene que luchar contra sus malvados ex novios. Pero…¿por qué yo no puedo besarte?, si tuvieras que luchar contra mis "ex" para estar conmigo entonces no tendrías que luchar contra nadie, tu eres mi primer novia. — finalizo la chica de cabellos dorados.
—Sabes, siempre supe que estabas un poco mal de la cabeza, pero con esto estas exagerando Kyoko, lo que paso en esa película solo es ciencia ficción y nada más. — contestó la chica de ojos rojizos fastidiada. — Por otro lado, t-tal vez no puedes besarme p-porque ¡no quieres!, y si es así supongo que…¡eres una idiota Toshino Kyoko!, ¡Idiota! — respondió con voz entrecortada, unas cuantas lagrimas caían por sus mejillas, finalmente se echo a correr huyendo del lugar.
—¡Ayano espera! — exclamó, tratando de detenerla pero ya era demasiado tarde la chica ya se había esfumado.—Creo, que tomo todo lo que le dije a mal,ella no se dio cuenta de esa extraña fuerza que no dejaba que mis labios tocaran los suyos, pensó que yo en realidad no quería besarla, y que lo de la película era una excusa, ahora probablemente me odia. — se quedó pensando Kyoko, preocupada, al ver la silueta de Ayano desaparecer.
Mientras la chica escapaba de aquel lugar pensó. —Supongo que esto era demasiado perfecto que pronto tenia que terminar, ¿por qué mintió diciendo que ella sentía lo mismo por mi?, después de todo no me quiso besar y eso quiere decir que en realidad no siente lo mismo que yo por ella. Aparte al poner el argumento de esa película como excusa para no estar conmigo ¡es de lo peor! —
Ayano llego a su casa, fue hasta su cuarto y se lanzo en su cama dispuesta a llorar un buen rato por lo que le había sucedido. Después de tanto llanto quedo dormida y al fin parecía estar despertando a consecuencia de que su celular estaba vibrando. Se froto los ojos y se dispuso a leer el mensaje que había recibido. —Tal vez sea de Kyoko— suspiro, anhelando ver una disculpa en aquel mensaje, pero no fue así el mensaje provenía de un número desconocido.
—Todo lo que tu novia te ha dicho es verdad, pero ha diferencia de la película ella no ha tenido ex novios(as) por lo cual no puedes luchar con nadie para estar con ella.
Pero para poder besarla, ya que seria tu primer beso (tienes 14 y aun no has dado tu primer beso, ¡patético!) tienes que luchar por el, ahora te preguntaras ¿con quien luchare?, pues lucharas con personas a las que ha besado tu novia antes de estar contigo.
No somos muchas, pero yo soy la más fuerte así que prepárate. Atentamente: la ultima malvada ex besada por tu novia. — termino de leer el mensaje en voz alta la chica tsundere.
— ¿Pero que le pasa?, primero rompe mi corazón y trata de arreglarlo con esta farsa esperando que se lo crea, encima me llama ¡patética!, y que es eso de " la ultima malvada ex besada" ¿no pudo inventar algo mejor? — grito con ira, apunto de responder el mensaje, se vio interrumpida , otro mensaje de aquel mismo número había llegado.
—Mañana a las once, en el parque. La primera…— no termino de leer en voz alta pues quedo absorta al reconocer el nombre de la persona que envió aquel mensaje.
Y eso es todo aquí termina el segundo capítulo. Perdonen si esta mal redactado,es confuso,no muy bueno,etc. Es mi primer fanfic. Espero sus criticas/opiniones para poder mejorar.
