CAPITULO 1 HA VUELTO
POVE
-Cariño, ya esta el rey en casa!- dije nada más entrar en casa.
Después de 4 años de casados mi vida era lo más normal del mundo, claro quitando la parte de mi trabajo como detective que me podían mantener días fuera de casa y el trabajo como interna en el hospital de Bella.
Ya habíamos superado el mal trago que paso mi reina en el instituto y la muerte de su supuesta amiga. Pero como dicen por ahí, la vida continua y hay que vivir al limite, y eso era como lo hacíamos mi reina y yo. Cada vez que teníamos un tiempo para nosotros lo vivíamos al máximo, ya que ese tiempo era oro. Nunca sabíamos cuando podríamos estar de nuevo juntos solos nosotros dos.
-Nena, ¿he vuelto donde andas?- pregunte mirando por las habitaciones de nuestro apartamento.
Sabia que estaba en casa, por que su bolso y sus llaves estaban en la mesa del salón Por fin la encontré dormida en nuestra habitación, como la más maravillosa de mis visiones. Su pequeño camisón se le había levantado hasta la cintura enseñándome sus largas piernas que con mucho gusto las lamería desde sus pies hasta su cintura parándome entre sus piernas, pero se la veía tan cansada que decidí darme una ducha y tumbarme a su lado.
Sabia que había tenido durante estas ultimas semanas doble turno en el hospital para que pudiéramos tener vacaciones después de 6 meses. Yo había terminado mi ultimo caso hace solo unas horas, y me disponía a disfrutar esta semana en hacerle el amor a mi esposa hasta que alguno de los dos le fallarán las fuerzas, pero después de tanto tiempo creo que eso iba a ser difícil.
Solo pensar en las cosas que le haría a mi mujer me ponía duro, y mejor seria que me diera una buena ducha y descansara, para coger fuerzas. Y así fué como lo hice, después de darme una buena ducha me metí en la cama con ella abrazándola con miedo que fuera a desaparecer.
No se el tiempo que pasaría desde que me dormí pero un agradable calor me cogió con sorpresa en la zona de la polla, inconscientemente empece a empujar mis caderas, y cada vez estaba más dura, una sonrisa se instalo en mi cara por que sabia, a que se debía mi gran excitación. No quería abrir mis ojos por que en el momento que viera a mi Bella mamando la me iba a correr, hacia ya de unas semanas que no lo hacíamos, y yo estaba sobrecargado.
Empece a gemir cada vez más alto y baje mi mano hasta su cabeza para darme un poco más de impulso, cada día era más experta en darme sexo oral.
-Joder nena sigue... así no pares- no se ni como me salían siquiera las palabras del placer que me estaba dando.
Sentía que estaba a punto de llegar y quise hacérselo saber pero como de mi boca solo salían cada vez más gemidos le di unos golpes muy suaves en la cabeza, se que no se apartaría por que según ella le gustaba que terminara en su boca, pero aún así yo siempre la avisaba.
-Dios nena...Así...ya...ya...ahhhhh- POR FIN después de una semana un orgasmo como dios manda, por que aunque parezca mentira mis trabajitos con la mano no me lo daban de la misma manera.
-Buenos días amor mio- me dijo ella una vez que se acerco y me beso.
-Espera...un momento...-le dije yo tragando con dificultad mientras intentaba que mi respiración volviera de nuevo. Una vez que me tranquilice puede volver a hablar normal- ahora si. Buenos días a ti también- la dije besándola de nuevo.
Después de una buena sesión de más besos y caricias, conseguimos levantarnos para poder desayunar algo y según mis intenciones volver a la cama para esta vez hacerla yo el amor.
-¿Que tal termino el caso?- Me pregunto ella.
-Jodido, al final se nos escapo uno de la banda, pero a los demás los pudimos coger, pero perdimos a uno de los nuestros.
-Lo siento mucho Edward
-Si yo también era un buen hombre, pero todos sabemos a que atenernos en este trabajo.
-¿Y Jasper y Emmett?
-Jasper me dijo que se quedaría estas semanas que tengo yo de vacaciones en comisaria haber si conseguía seguir la pista al que se nos escapo, y Emmett se iba a ir a casa de los padres de Rosali.
-Todavía no me creo que vayan a casarse esos dos.
-si yo todavía me explico como Rosali le aguanta tanto tiempo, es como un niño de 10 años en el cuerpo de un hombre de 30.
-OYE no te metas con el pobre Emmett.
-¿Bueno y tu como llevas las practicas?
-Bien, aunque han llegado nuevos internos de primer año en este trimestre, parecen agradables pero hay uno que me pone los pelos de punta.
-Dame el nombre y lo investigare, no quiero que se te acerque ninguna mala hierba.
-Edward, no puedes investigar a todo el mundo que me parece raro, sino tendrías que investigar a medio Chicago.
-Pues me parece que va a ser que no. Estos días son para nosotros osea que habla el tiempo que queda de desayuno, por que en el momento en que lavemos los platos se acabo el hospital, los internos nuevos, la comisaria y los casos de asesinato, solo nuestra pequeña familia esta invitada, osea tu y yo.
-Muy bien y haber amado esposo ¿de que hablaremos tu y yo?- pregunto ella elevando esas sexys cejas.
-De como te haré chillar de tanto placer que te voy a dar esta noche que hasta toda la policía de Chicago tendrá que venir por que creerán que te estoy matando-le dije besándola el cuello.
-De eso creo que nuestros vecinos están acostumbrando.
-Si sobre todo desde que la señora Smith bajo, gritando que había un asesino en casa y te estaba matando jajajaja
-Esto fué gracioso, y más cuando apareció el Agente Jhonson recién salido de la academia pensando que iba hacer su primer arresto.
-Hey eso fué divertido. Sobre todo por la cara que se le quedo.
-¿Y que cara querías que le quedara después de casi echar la puerta abajo, y encontrarnos a ti encima de mi desnudos en el sofá de casa apunto de llegar a nuestro clímax?
-Eso le valió varias horas extras de patrullar por las calles, por joderme el mejor orgasmo que estaba teniendo.
-Pobrecillo, te lo pasaste genial castigándole por eso.
-Más genial se lo pasaron en comisaria cuando se enteraron por el capullo ese lo que había pasado en casa.
-Eso lo recuerdo, sobre todo por que Emmett se paso casi dos meses recordándonoslo.
-Ves! y fui bueno con el castigo.
-Bueno al menos desde ese día la señora Smith aprendió la lección de no llamar a la policía antes de no asegurarse lo que pasa en los demás apartamentos.
-Si la verdad es que ese día fué bastante gracioso. A por cierto antes de empezar nuestra gran noche tienes que preparar la maleta.
-¿Y eso?
-Mañana saldremos para Brasil por nuestra semana de vacaciones, Carlais me dio dos billetes para poder viajar y conocer ese País, como regalo de cumpleaños.
-Osea que celebraremos allí tu cumpleaños.
-Eso es, veras como te gusta el país sobre todo la habitación que he alquilado al lado de la playa.
-Ok, entonces me podre a ello ahora mismo, así no perderemos más tiempo para esta noche.
Dándome un beso se fué a nuestra habitación mientras yo terminaba de recoger la cocina, una vez que termine de recogerla fui hacia mi habitación haber si ya había terminado de hacer nuestra maleta, y allí estaba ella, tan bella como la primera vez que la vi, nunca me cansaría de mirarla, era mi dulce reina, la misma niña con la que me case hace 4 años, solo había cambiado en que ahora se veía más madura, pero para mi seria ese ser inocente al que tuve que proteger en su ultimo año de instituto.
-Edward ¿me estas escuchando?- la dulce voz de Bella me saco de mis pensamientos.
-Lo siento cariño me había quedado en blanco ¿Que decías?
-Que si te vas a llevar el busca, yo no tengo otro remedio cariño desde que entraron los nuevos internos tendré que llevármelo, por cierto tengo que avisar que no estaré en el país.-dijo más para ella misma que para mí.
-No yo no me lo llevare, ya lo saben todos y para que me van a avisar si no voy a estar en el país.
-Tienes razón voy a llamar a Peter para avisarle que saldremos del país, y cuando venga espero que estés metido en la cama desnudo y esperando por mi- me dijo con esa voz tan seductora que pensé que propria correrme con solo escucharla.
-A sus ordenes mi ama- le dije con la voz ronca.
En cuanto ella salio de la habitación me desnude a una velocidad que pensé que me arrancaría la ropa, la espere tumbado en la cama como ella me había pedido, pero después de casi 15 minutos de espera, empece a impacientarme, me levante para ir al salón donde estaba el teléfono, y la encontré discutiendo con alguien con el cual estaría hablando.
-No Felix, esto no me lo puedes hacer, sabias que tenia vacaciones hace casi un mes no me puedes pedir de ayer a hoy que deje todos mis planes porque dos residentes de segundo año hayan desaparecido, llevo haciendo guardias desde hace mas de un mes para esto.- se quedo callada durante un rato mientras veía como sus dulces dedos se ponían blancos alrededor del teléfono.
-Joder esto es increíble, ¿es que no hay médicos en ese hospital para que vayan?- dijo ella casi gritando.
En eso escuche mi busca que empezaba a sonar como un loco, había avisado en comisaria que no le llamaran si no era algo de vida o muerte, era Carlais osea que debía ser sumamente importante para que el me llamara personalmente. Fui a la habitación y me puse unos boxes, cogí mi móvil ya que el fijo estaba ocupado por Bella y le llame.
-Carlais ¿que pasa?- dije con mi voz más serie que podía.
-Edward siento molestarte, se que estabas a punto de empezar tus vacaciones, pero necesite que a primera hora vengas por comisaria.
-Algo muy grave tiene que estar pasando para que me avises tan urgentemente- le dije afirmando.
-Ha vuelto.
Con esas palabras todo el color de mi cara se fué de mi cara. El recuerdo del día de mi boda y la nota que habían dejado en mi coche me vino de golpe, pensé que al haber pasado 4 años desde ese día habría sido una mala broma, eso fué lo que pensamos Carlais y yo al enseñarle la nota cuando regresamos de nuestro viaje de novios. El tema se olvido al no recibir más notas. Pero al parecer que equivocado estaba.
-Mañana a primera hora estaré ahí.
Cuando me gire para decirle a Bella que nuestro viaje quedaba suspendido, ella estaba en la puerta esperando a que yo terminara de hablar, tenia la misma mirada que yo parece ser que sus vacaciones en el hospital también se había complicado.
-Lo siento cariño acabo de hablar con Felix el jefe de residentes y me ha dicho que por ahora no puedo coger vacaciones, han desaparecido dos residentes y me necesitan.- me dijo con voz triste.
-No te preocupes nena, yo acabo de hablar con Carlais y parece que también paso algo en la comisaria, tengo que volver mañana.
-Bueno por lo menos nos queda esta noche ¿no?- me dijo con una mirada de pantera acercándose a mi.
-Por supuesto, pero espera sal de la habitación y cuenta hasta 20 y luego entras- dije con una sonrisa picara.
-Muy bien lo que digas.
Cuando salio me quite mis boxes y me volví a tumbar en la cama, solo pensar en los que haríamos esta noche fué suficiente para ponerme duro de nuevo, a los 20 segundos justos mi Bella entro con una sonrisa picara mirándome con sus enormes ojos chocolates.
-Muy bien esclavo, como más me gusta desnudo y preparado para mi.
-Si mi ama y todo tuyo por esta noche.
