Capitulo 2:

400 años despues

-Vamos Hannah –dije riendo.

Estábamos volando sobre Burgess, nuestro objetivo era llegar hasta Paris para ver a Harmony que tenia algo muy, muy, muy importante que decirnos, en un par de horas, pero al parecer mi amiga nos retrasaría.

-Vamos Idris, llevamos volando un par de horas paremos un rato –dijo.

-Eres un espíritu no puedes cansarte –dije.

-Vamos –dijo haciendo cara de borrego.

-Ok –

Con Hannah nos conocimos casi 200 años despues de que despertara. Ella era el espíritu de las bromas, Hannah Banter, tenia 10 años cuando nos encontramos. No entendía bien como una chica de apariencia de tan dulce e inocente, pudiera ser el espíritu de las bromas. Pero ahí estaba, en cuanto la vi en acción lo comprendí.

Yo ya había comprendido mis poderes, en realidad era como telequinesis, para sacar a los niños del peligro.

Me encontraba siguiendo a un grupo de niños que había ido de excursión al bosque, cuando vi a Hannah, estaba haciendo enojar a las ardillas y al principio no nos caímos muy bien, pero terminamos siendo las mejores amigas.

Viajaba por todo el mundo y había conocido a la mayoría de los espíritus incluyendo a los guardianes, Norte, Tooth, Bunnymund y Sandman. La ultima vez que hable con Bunny el me conto que habían elegido a un nuevo guardian Jack Frost, el espíritu del invierno. Pero por la forma en que lo describia Bunny no parecía muy amable. Pero Bunny era un exagerado con sus cosas.

Era invierno en Burgess, había trabajo que hacer, eso era seguro.

-Intenta no destruir una casa mientras paramos –le dije a Hannah.

-¡Idris! Fue solo una vez… -me dijo golpeándome juguetonamente el brazo.

-Frost hizo un buen trabajo ¿no? –me pregunto mientras descendíamos en un parque que se encontraba lleno de niños.

-¿Quién? –pregunte distraída.

-Jack Frost –dijo Hannah.

-¿Lo conoces? –pregunte.

-Si, pero no nos llevamos muy bien, es un arrogante –dijo ella cruzándose de brazos.

-Ahora mismo es como ver a Bunnymund quejándose –dije sonriendo -¿Qué te hizo? –

-¡Arruino una de mis mejores bromas, llevaba días planeándola! –dijo pisando con fuerza.

-Ah, hablas de Halloween de 1895 –dije, ya me había contado esa historia, pero no había dicho que espíritu fue el que se la arruino.

-Si… bueno el deber me llama –dijo sonriendo de nuevo y dirigiéndose hacia un grupo de niños.

-¡Intenta no hacerlo más difícil para mi! –le grite.

-¡Aburrida! –

Alguna de las bromas que Hannah hacia eran "peligrosas" las inocentes no, esas hasta eran divertidas.

Escuche unos gritos de sorpresa detrás mío, vi como unos niños hacían una guerra de bolas de nieve. Entre ellos había un chico de pelo blanco. Lo mire más detenidamente, y cuando vi como formaba una bola de nieve soplando en su mano. ¿Era Jack Frost?

No alcance a acercarme, una niña se alejaba corriendo de un perro, voltee y pare al perro, le acaricie el lomo y el perro se tranquilizo. La niña debía de tener unos 9 años, era rubia y se acerco al perro despacio. Le acaricio también y el perro se volteo sobre su espalda para dejar su estomago al descubierto. La niña se rio y yo sonreí.

-¡Sophie! –escuche como gritaban detrás mío voltee al mismo tiempo que la niña, era uno de los niños que estaban jugando con Frost.

-¡Ya voy Jamie! –le grito Sophie.

Se levanto corriendo y pasó a través de mí. Suspire, estaba acostumbrada a eso, pero aun así deseaba que los niños creyeran en mi.

-¡Por que no te vas a otra parte paleta congelada! –escuche que gritaban.

Voltee y vi a Hannah gritándole a Frost.

-¡Porque no quiero! –le grito de vuelta.

Me levante y camine hacia ellos:

-Hannah… -llame suavemente, pero no me escucho –Hannah –repetí más fuerte –HANNAH BANTER –grite para que se callaran.

Los dos me miraron sorprendidos, me aclare la garganta: -Recuerda que le prometimos a Harmony que estaríamos en su casa mañana, a menos que quieras hacerle enojar… -dije viendo como su cara cambiaba, ella negó rápidamente:

-Vamos Idris –dijo ella nerviosa –Adiós Paleta Congelada –le dijo a Frost sin voltear.

El me miro y yo le mire por un segundo, sus ojos eran extremadamente azules.

-¡Idris! –grito Hannah detrás de mi.

Voltee y volé hacia donde estaba ella.