¡Hola! Aqui esta el cap número dos espero les guste. Muchas gracias a: isaaa95 por ayudarme a Betear este capítulo. Bueno los dejo con el cap.

TODOS LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A LA FANTÁSTICA MEYER.


Capitulo 2: Procedimientos Reales. Parte I

Me quedé mirándolo toda la tarde. Siempre caminaba de un lugar a otro, siempre cargando cosas con sus manitas sucias de tierra que agarraba trabajando en el jardín. No entiendo por qué, él siendo un príncipe, siempre estaba trabajando. Yo escuché lo que me dijo mi papá, pero… No es que a mí me gusten los niños ni nada, pero como decía mi mami "Lo que es bello, es bello" y en mis cuentos, los príncipes siempre son descritos como personas muy hermosas y especiales y ese niño sí que era bonito y especia

¿Cómo puedo acercármele sin que mi papá se entere?

-¿Niña Isabella?- Escuché la voz de Leah hablarme de tras de mi puerta.

-¿Sí?- Mi voz sonó chistosa, siempre sonaba chistosa cuando había llorado.

-Su papá me ha mandado por usted, es hora de cenar- ¡No! Yo no quiero ver a mi papá.

-Yo no voy- No pienso ir, mi papá no quiere que le hable ¿Qué no se da cuenta que príncipes como él no se encuentran todos los días? Leah entro con cuidado a mi cuarto y se acerco a mí que aún estaba en el sillón.

-Niña Isabella por favor baje, no haga las cosas más difíciles. Su papá solo quiere lo mejor para usted.

-Bella.

-¿Perdón?- Me preguntó.

-No me gusta Isabella, todo mundo me dice Bella- ¿Por qué aquí todo el mundo me llama "Señorita Isabella"?–Y no pienso bajar ¿Por qué no quiere que hable con el niño?

-Ay mi niña, usted tiene que entender que no es que él sea malo o algo por el estilo. Su papá no quiere que se acerque a él simplemente porque son… diferentes – Me sonrió y me tomo de la manita para llevarme a la puerta.

-¿Diferentes cómo?- Yo no veo la diferencia.

-En muchas formas que aún usted no puede entender, pero cuando sea grande entenderá. – ¡ughh! ¿Por qué siempre me dicen que cuando sea grande entenderé? - ¿Entendió? Y si no… solamente manténgase alejada de él para evitarse problemas con su papá.

-Entendido- Le contesté. Me pregunto si habrá una puerta secreta comó en las películas que me lleven hasta el jardín y sea más sencillo encontrármelo…

-Muy bien, ahora bajemos que ya la esperan para cenar- Bajamos las escaleras y pasamos por muchos pasillos para llegar a una mesa que era dos veces más grande que la que tenía mi mami. ¿Para qué quiere mi papá una mesa tan grande y con tantas sillas si solo está sentado él y Angie?

-Qué bueno que llegas Isabella. No sé a qué hora que cenabas con tu madre, pero en esta casa siempre se sirve la cena a las ocho en punto, no a las ocho con quince gracias a tu retraso.- Angie me hizo una seña con su mano para que me sentara junto a ella y yo solo lo hice en silencio ¿En serio mi papá es así de gruñón siempre?

-Que bueno que llegaste princesa ¿Estás bien?- Me preguntó quedito Angie para que el gruñón de mi papa no escuchara.

-Sí Angie, estoy bien- Y voy a estar mejor cuando descubra como hablarle al niño príncipe.

-Que bueno, ahora come para que tu papito no se moleste más- Así que solo comí como me dijo Angie. No tengo ganas de que me vuelvan a ladrar como decía mi mami.

-¿Así que tu cumpleaños es un mes Isabella?- Me preguntó mi papá después de mucho rato callado.

-Bella.

-¿Disculpa?- Me contestó.

-No me gusta Isabella, todo el mundo me dice Bella- Bueno al menos él no me dice "Señorita Isabella"

-No seas ridícula Isabella, tu nombre es ese y así te voy a llamar.

-Pero…

-Pero nada, creo que hace un rato te había dejado claro que conmigo no hay peros y te hice una pregunta ¿Cumples años en un mes?- ¡Ughhh! Que papá tan simpático tengo.

- Sí- Le contesté enojada.

-No me hable en ese tono señorita, te pregunto porque Ángela me estaba pidiendo permiso para hacerte una fiesta aquí en la casa ¿Es lo que tú quieres?

- Pues si me dejas- Con eso que no me deja hacer nada. Como hablar con un príncipe por ejemplo.

-Ignoraré tu tono mal educado y te dejaré hacerla. Mañana te quedarás sola un rato en la mañana. Ángela irá a la ciudad a ver algunas cosas para los preparativos y arreglar tu entrada al kínder, yo estaré trabajando. Se queda la gente de servicio por si necesitas algo. Puedes pasear por la casa como gustes, pero procura no romper nada. Por el jardín también puedes, pero recuerda que tienes prohibido acercártele a ese mocoso.- Príncipe. Prin-ci-pe ¡Qué no entiende! ¡Además que aburrido quedarme sola! ¿Sin Angie que voy a hacer? No quiero quedarme solita ¿Qué voy hacer tanto tiempo…? ¡Oh! SO-LA. Voy a estar so-la ósea no Angie y no papá que me digan que no puede acercármele al niño-príncipe – ¿Está bien Isabella? ¿Tienes problema con quedarte sola?

-¡NO! – Grité emocionada. Aunque no creo que fue tan buena idea.

-Espero que esa reacción tan emocionada no sea porque estés planeando algo- Me apuntó con su tenedor y me miro molesto.

-No- Dije con voz bajita. Si quiero que esto funcione tengo que tener más cuidado.

-Más te vale Isabella, porque si me entero que me estás desobedeciendo te castigaré sin salir para absolutamente nada de tu cuarto.

-Está bien- Decidí que mejor me iba antes de que me terminara de convencer que tal vez no era tan buena idea ir a buscar al niño príncipe.

-¿A dónde crees que vas?- Me preguntó enojado cuando me para irme a mi cuarto.-Yo no te di permiso para que te pararas- Si no fuera por el niño-principe, haría una rabieta ahora mismo.

-¿Me puedo ir a mi cuarto papá?- Pregunté como niña buena.

-Se dice ¿Me puedo retirar? Pero sí, puedes retirarte.

-Gracias- Salí contando hasta diez como Angie lo hace cuando se desespera conmigo. Cuando salí del comedor me fui corriendo y dando saltitos ¡Mañana es cuando!

Llegué a mi cuarto y lo primero que hice fue quitarme mi vestidito para poderme poner mi pijama de Blanca nieves ¡Mi princesa favorita! Y acostarme en mi cama ¡Ya quiero que sea mañana!

-¿Ya estás en la cama?- Me preguntó Angie cuando entró en mi cuarto.

-¡Síp!- No la iba a esperar toda la vida, tengo prisa de que sea mañana.

-Ay Bella, no sé que estés planeando, pero espero que no tenga nada que ver con el niño de hoy- Me hice chiquita y me escondí debajo de mis cobijas ¿De verdad es tan malo juntarme con él?

-No compliques más las cosas con tu papá- Me dijo de forma dulce mientras me quitaba de encima las cobijas.

-¿Él es malo?-Pregunté.

-Claro que no mi niña, tu papá no es un hombre malo él…

-No mi papá, él niño- La interrumpí ¿Por eso no quieren que le hable? ¿Por qué es malo?

-No, bueno… ¡Ay! ¿Cómo te lo dijo?…- Se rascó su cabeza y se veía apenada.

-Solo dilo- Se rio de lo que dije, pero era cierto. Si me dice que no es bueno, tal vez considere no hablarle, pero solo tal vez.

-No, no es que sea malo, es solo que… bueno él y tu son… diferentes.- ¡Otra vez eso de diferentes! Pero ya no iba a volver a preguntar por qué éramos diferentes ¿Para qué? Para que me contesten "Cuando seas grande lo entenderás" No gracias.

-Está bien Angie-Le conteste con tono de niña buena. Aunque creo que ella se dio cuenta de que era fingido.

-Escúchame muy bien Bella, yo tampoco quiero que te le acerques a ese niño, y no es porque no me agrade o sea malo, es más, ni lo conozco, pero no quiero que te le acerques para evitarte problemas con tu papá ¿Me prometes que mañana que me vaya te portarás bien y no te le acercarás a ese niño?- Me miró seria y levantó su dedo chiquito para hacerme jurarlo.

-Bella por favor prométemelo…- Me dijo otra vez cuando vio que yo no levantaba mi dedo chiquito. ¡No es justo, esas promesas son irrompibles! Pero…

-Te lo prometo- Le dije muy segura.

-Muy bien, esa es mi niña, que tengas buenas noches pequeña- Me dio un beso en mi mejilla y se fue apagando la luz.

Sí, yo sé lo que prometí, pero nadie se tiene que enterar que cruce los dedos de mi otra manita…

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-Bella, ya despierta chiquita, ya son las 8 de la mañana y tu papá me dijo que te levantara a esa hora-¡Las ocho! Angie esta loquita. Aun no entro a la escuela, que me deje dormir cinco minutos más.

-Cinco minutitos más Angie- Me volví a meter entre mis cobijas.

-No, no, nada de cinco minutitos más Angie, ya es hora y yo me tengo que ir a las nueve. Tu papá quiere que este aquí de vuelta antes de la una, no quiere que te deje mucho tiempo sola- Enfurruñada me estiré lo más que pude en mi cama y con la misma cara que le da el pato Lucas a Box Bonie cuando le dice "eres despreciable" le dije:

-Sí, si ya voy, ahorita bajo- Me paré de mi cama para ir a donde estaba mi ropa.

-¿Segura que tú te cambias solita?-¡Claro que estoy segura tengo, cinco años, ya casi seis!

-Estoy segura- Le contesté sin ganas.

-Bueno estaré abajo en el comedor, me llevas unas liguitas y un cepillo según quieras que te peine- Y salió de mi cuarto.

Me iba tallando mis ojitos rumbo a mi closet, pero cuando pasé a un lado de mi ventana algo llamo mi atención. De golpe me dejé de tallar mis ojitos para correr a ver por ella ¡Ahí estaba! ¡Ahí estaba el niño príncipe! Próximamente mi niño príncipe. ¡¿Cómo se me pudo haber olvidado? ¡Me tengo que apurar! Iba a regresar a mi closet por mi ropa como un rayo, pero me detuve cuando algo más llamo mi atención. El niño príncipe cargaba una cubeta llena de agua casi de su tamaño y se veía su cara arrugada de que apenas podía con ella. Se veía que le pasaba mucho y apenas podía caminar. ¿En serio el trabaja así todos los días? Ayer también nunca paró de llevar cosas de un lado para otro y también se la pasó haciendo cosas en el jardín ¡Pero si apenas son las ocho de la mañana! Pero bueno… Ya le preguntaría hoy porque trabaja tanto. Y lo más importante ¿¡Por que lo hace si es un príncipe?

Baje corriendo la escalera emocionada, entre más rápido desayunara más rápido se iría Angie.

-¡Hola Angie, Hola señora Leah!- Salude feliz a Angie que estaba sentada esperándome y a la señora Leah que dejo un plato con tostadas con mermelada, fruta y jugo de naranja en donde me fui a sentar ¡Yumi amo la mermelada!

-¿Por qué no te pusiste uno de tus mucho vestiditos?- Me preguntó Angie mientras comenzaba hacerme dos coletas.

-Porque esto es mucho más cómodo que esos vestidos que pican –Señale mi pantalón de mezclilla y me playerita azul. Ayer solo me puse ese vestidito porque era mi favorito y azul.

-Contigo no se puede.

-No-Conteste con mi boca llena de tostada con mermelada. Angie solo se rio y me volvió a regañar por hablar con la boca llena.

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-Recuerda, pórtarte bien y yo trataré de no tardarme mucho ¿Está bien?- Me preguntó Angie cuando se despedía de mi en la puerta.

-Sí Angie, te prometo que me porto bien- Le sonreí y cruce mis deditos detrás de mi espalda.

-Muy bien, Leah estará en las habitaciones arreglándolas por si la necesitas.

-Sí está bien, yo voy a ver un rato la tele- Apunte con mi dedito la enorme televisión en la enorme sala de mi papá.

-Está bien, nos vemos luego y te portas bien- Corrí a sentarme en el sillón y prender la tele para encontrarme con Bob esponja. Angie me dio una última sonrisa cuando me vio cantando a todo volumen "Vive en una piña debajo del mar ¡Bob Esponja!" Pero apenas cerró la puerta yo corrí a la cocina, ahí estaba la puerta que daba al jardín. Salí corriendo en el jardín tratando de encontrarlo y cuando lo hice me paré de golpe. Me escondí detrás de uno de los muchos árboles que rodeaban el jardín y lo vi cargando una cubeta que traía algo naranja. Desde aquí, es un poco más alto y mucho más bonito. Sentí mi cara calientita por pensar eso ¡Pero que dije es un niño! Pero un niño muuuy bonito, volví a pensar. Genial, ahora me daba miedo hablarle al niño príncipe. ¡No, yo puedo! ¡Yo puedo! Dije cuando respire todo lo que pude y muy segura camine hasta él. El estaba de espaldas cargando la cubeta, y eso me hizo ser más valiente porque no me vio acercarme.

-¡Hola!- Lo salude poniéndome puntitas para alcanzar su oído cuando entube detrás de él. Pero creo que no fue buena idea, porque pegó un salto peor que el correcaminos y se cayó tirando la cubeta y lo que traía dentro. Se volteó a verme aún espantado desde abajo, pero se calmó cuando vio que no era una bruja o algo así.

-¡Lo siento, lo siento, en serio lo siento! No te quise espantar, mi nombre es Bella, y me acabo de venir a vivir con mi papá- Estire mi manita para ayudarlo a pararse, pero él no la tomó, es más, no estaba haciendo absolutamente nada más que mirarme. Quite mi manita y espere a que él se parara solito o tan siquiera me digiera su nombre, pero nada… solo seguía mirando desde el suelo. Volteé a ver hacia mis lados para ver lo que estaba viendo, porque fuera lo que fuera, lo veía como si no fuera algo real. Pero me di cuenta que él solo me veía a mí. ¿Traería algo en la cara?

-¿Traigo mermelada o algo en la cara?- Le pregunte sintiendo de nuevo mi cara caliente. ¡Con razón me dice Angie que coma con la boca cerrada! Pero él solo movió su cabeza diciéndome que no. Aun seguía mirándome. Como parecía que lo único que él iba hacer era mirarme desde el suelo, yo me agache para ayudarlo a recoger las zanahorias que se le habían caído, cuando me vio que comenzaba a poner las zanahorias en la cubeta, reaccionó y puso cara de espanto al verme recoger las zanahorias. Me quito las que tenía en la mano y él comenzó a recogerlas todas deprisa. Trate de ayudarlo con las que quedaban, pero me dijo que no con la cabeza y me indicó son su mano que dejara las que aún quedaban en el suelo. Como vi que no me dejaba ayudarlo, me senté de rodillas a esperar que terminara de recogerlas.

-Hola soy Bella- Le dije de nuevo para que me digiera su nombre, pero el solo movió su cabeza para decirme que si, de la misma forma que lo hacían Quil y Leah cada que me veían. Se paró cuando terminó de recoger las zanahorias y comenzó a caminar de nuevo.

-¡Hey espera!- Me paré rápido para alcanzarlo, porque él no se detuvo.

-¿No me vas a decir tu nombre?- Le pregunté cuando lo alcance y camine a su lado. "No", me dijo moviendo su cabeza y siempre mirando el suelo.

-¿Por qué no?- Le pregunté sorprendida. Pero él solo subió y bajo sus hombros.

Ok Bella, no te desesperes. Los príncipes son difíciles.

-¿A dónde lleva eso?- Volví a preguntar. No me contestó, pero apunto con su manita algo que parecía una casa pequeña de color blanco

-¡¿Son para los caballos?- Pregunté emocionada cuando escuché el sonido de un caballo salir de esa "casa". Él me dijo que sí con su cabeza.

-¿Te puedo acompañar?-Pregunté, pero solo me contestó subiendo y bajando sus hombros. ¡Uggghhh!

-¿¡Por qué no me hablas? ¡Que seas un príncipe no quiere decir que seas grosero!-Le grité cuando entramos en el establo. Por fin me miro cuando le grite que era un príncipe y abrió muchos sus ojos, después me miro como si estuviera loquita y volvió a mirar el suelo mientras decía que no con su cabeza.

-¿Qué no sabes hablar?- Le pregunté ya molesta. "Sí" me contestó con la cabeza y se iba a poner zanahorias en el tazón de un caballo de color negro.- ¡¿Entonces por qué no me hablas? – ¡PERO! El principito solo volvió a subir y bajar sus hombros.

-¿¡Sabes qué, pues al cavo que ni quería un príncipe?- Y enojada me iba a ir.

Pero…

¡Santa mermelada! ¡¿Cómo pude ser tan tonta?

-¡Lo siento, lo siento!- Le dije apenada ¡¿Cómo se me pudo olvidar? Él me volvió a mirar y me vio como si estuviera loca de remate. ¡Y con razón! Solo a mí se me olvidan ese tipo de cosas. - ¡¿Vas a seguir aquí?- Pregunté desesperada. Él me contestó que sí con su cabeza y con la misma cara extrañada.- ¡Ok, Ok! ¡No te muevas de ahí, ahora regreso!- Y salí como un rayo hacia mi casa.

¡Con razón no me hablaba! ¡¿Cómo lo pude olvidar?

Claro que él no me hablaba y no me hacía caso porque…

¡No había habido procedimientos reales!…


Hahaha el otro cap va estar curioso, bueno más bien chistoso XD ¿Qué ira a hacer Bella?

Para quien me pidio Edward Pov, si lo habrá, pero aun faltan 2 o a lo mucho 3 caps para el primer Edward pov (es necesario) :D

Muchas gracias a las que se molestan en dejarme un review y agregarme a favoritos y alertas. :3

Si tienen alguna duda o sugerencia, ¡Ustedes con confianza! XD

Por ultimo ¡FELIZ AÑO NUEVO! y que el proximo año encuentren todas a su Edward Cullen 3