Los personajes no me pertenecen, ellos son de Kubo Mitsurou y Sayo Yamamoto. Yo sólo los tomo para mis historias locas.
Capítulo 2: ¿Quién eres?
—Disculpa, pero no sé de qué hablas —Jean habló con calma. —No sé quién eres.
Yuri trató de reír, esto estaba yendo muy lejos.
—Esto no es divertido, Jean.
—Nadie está haciendo bromas y te pediré que no vuelvas a llamar "zorra" a mi novia. —No había ni una pizca de juego en la mirada del canadiense, él no estaba mintiendo.
Yuri no sabía qué estaba pasando y todo iba a terminar muy mal si esto continuaba, Otabek supo que era su momento de intervenir. Sin decir nada sólo tomo a Yuri del brazo y lo jaló hasta alejarlos de la multitud que se había formado por el escándalo sin que Yuri se diera cuenta.
Cuando logró encontrar un lugar sin mucha gente estuvo listo para preguntar.
—¿Qué te sucede, Yuri?
La pregunta tomó por sorpresa al rubio. —¿De qué hablas, Beka? Es normal que alguien reaccione de esa forma si su estúpido novio hace bromas de mal gusto como esas.
—Si. Yuri, pero él no es tu novio. —Yuri lo observó con poca paciencia.
—¿Tú también? ¿Cómo te convenció ese imbécil para que lo siguieras en su juego?
—¿Qué te pasa a ti hoy, Yuri? Ni siquiera sé quién es ese chico. —Otabek lo miró con preocupación.
Sin decir nada Yuri dio media vuelta y se alejó de Otabek, sentía que lo terminaría golpeando si continuaba con eso, sabía que a Otabek le agradaba Jean, pero no pensó que tanto para que lo siguiera en sus estúpidas bromas. Les prohibiría que se frecuentaran tanto, claro, cuando encontrara al imbécil y le sacara la mierda por sus tonterías.
Yuri dejó la búsqueda de Jean porque llegaba tarde a su clase, pero en el camino su salón fue interceptado por la persona que menos quería ver antes de entrar a clase.
—¿Qué quieres, Viktor? Si es sobre la clase podemos hablar perfectamente cuando empiece.
Viktor sólo lo miró para después soltar una carcajada. —Yuri, ¿qué te sucede? Me enteré de tu show en la mañana. ¿Desde cuándo haces espectáculos con novios ajenos?
Yuri lo miro molesto, el tonto de Viktor también fue convencido, extraño ya que Jean lo detestaba. —Mira Viktor, si también empezarás con esa tontería mejor déjalo, esto está dejando de ser gracioso.
—¿Cómo quieres que no hable de ello si mi pequeño novio está gritando a los cuatro vientos por otro hombre? —Viktor sonreía, pero era claro que no estaba nada contento.
—Deja de jugar, anciano, mejor vete con el cerdo de tu novio.
—No sabía que ahora tenías un calificativo tan denigrante para ti mismo, Yu-ri —se rio. —Pero está bien, pareces un poco confundido hoy. ¿Acaso tomaste alguna droga o algo? —Viktor tocó su cara.
—Parece que quienes están confundidos son otros, deja de joder y vete con Katsuki. —Yuri apartó la mano de Viktor de un manotazo.
—¿Katsuki? ¿Yuuri Katsuki? —dijo mientras sobaba su mano. —¿Enserio no tienes algo mal, Yuri? Después de todo que tú digas que me vaya con él cuando gracias a ti regresó a Japón.
—¿De qué hablas? —Yuri lo miró con duda.
—Pues claro, después de que escogiera a ti, Yuuri decidió irse. Al final no podía soportarlo, era muy débil emocionalmente.
Antes de que pudiera decir algo sobre aquello Viktor miró su reloj, le dijo que era hora de entrar al salón, le dio un beso en los labios y sin dejarlo decir algo se fue. Yuri tardó unos segundos en salir de su estado de shock.
Al terminar la clase, Yuri salió sin importarle que Viktor estuviera llamándolo, sinceramente la actitud de todos le estaba preocupando así que decidió ir con la única persona que no se uniría a Jean para molestarlo, Seung-Gil Lee.
En su camino no notó que una chica lo seguía con la mirada y empezó a ir tras él.
Cuando encontró al coreano faltaba poco para la siguiente clase así que tenía que ser rápido, acercándose con velocidad detuvo al asiático antes de que entrara a un salón.
―Seung-Gil, tú eres el único que no le seguiría el juego a idiota de JJ, así que dime a quién más metió en esto y por cuanto tiempo será.
El otro chico lo miro sin alguna emoción, pero eso era típico de él.
―Así que tú eres quien armó el escándalo esta mañana, Jean estaba demasiado molesto por eso ―rio.
―¿De qué hablas? ¿Acaso también fuiste convencido de participar en esto? Pensé que eras el único en la banda que no seguía los tonto juegos de Leroy, pero me equivoqué ―Yuri empezó a cabrearse de nuevo.
―Mira rubio, no sé de qué hablas, pero yo no estoy participando en algún estúpido juego de Jean, una cosa es que estemos juntos en la banda y otra que sea mi amigo. Ahora, si me permites tengo una clase importante y no tengo el tiempo para perderlo contigo ―empujando a Yuri entró al salón dando por terminada esa conversación.
Un aún más cabreado Yuri se fue de allí.
Al terminar sus clases, Yuri esperaba a Otabek en el patio de la universidad, seguía molesto, pero no podía enojarse por un largo tiempo con su mejor amigo. Mientras esperaba notó una mirada sobre él, fue cuando la vio.
Una chica pelirroja lo observaba desde el otro lado del patio, sus ojos azules puestos en él. Se acercó a ella, esa chica era extraña, ella sabía algo. La mujer sonrió cuando lo vio acercarse con paso decidido.
―Yuri Plisetsky ―sonrió.
―¿Cómo sabes mi nombre? No te conozco.
―Tú a mí no, pero yo a ti sí.
―¿Eres una acosadora? ―La miró con desconfianza.
Ella soltó una carcajada. ―No, Dios no. Estás un poco por debajo de mis gustos, si sabes a lo que me refiero ―ella hizo una seña para dar a entender que hablaban de su estatura, cosa que molestó aún más al rubio.
―Entonces qué quieres, mira que no tengo tiempo para esto.
―Yuri Plisetsky, edad 20 años, vives con tu pareja… O vivías con ella antes de que todo pasara, antes de pedir tu deseo al universo ―Yuri se quedó callado mientras la mujer hablaba ―¿te gusta lo que pediste?
―¿De qué hablas? ¿Jean te contrató? ¡Tan lejos tenía que llegar para darme una lección!
―Que divertido eres, Yuri, pero lamento decirte que esto no es una broma. Pediste un deseo, se te cumplió… Bueno, tal vez sea más un castigo.
―Esto ya no es divertido, para ahora.
La chica lo miró. ―Tal vez al universo le pareció bien darte una lección por tu comportamiento.
―Deja de decir tonterías, bruja.
―Insúltame, eso no cambiará que tu deseo se cumplió y ahora debes aceptarlo.
―¡Deja de decir eso! No sé de qué deseo hablas, yo nunca pedí un deseo ―dio media vuelta y agregó ―. Ahora déjame en paz, loca.
―"Podría evitar todo esto si tan sólo no lo conociera, podríamos ser más felices… En verdad deseo no conocerte" ¿No fue eso lo que pensaste anoche, mientras caminabas por el parque? ―guardó silencio ―O mejor aún "vete a la mierda Leroy, si ser tu novio iba a ser tan malditamente molesto desearía nunca haberlo sido, no, desearía nunca haberte conocido…" Esas fueron tus palabras, ¿no?
Yuri la miró sorprendido y asustado, ¿cómo ella sabía eso? De pronto el recuerdo de la anciana en el parque vino a él.
"Él nunca te conocerá."
¿Acaso lo que esa mujer había dicho se cumplió? ¿Realmente ella lo había cumplido? Si era así, JJ…
―Vaya, al fin te das cuenta, Yu-ri. Tu deseo acaba de empezar, disfrútalo.
Y cuando volvió la mirada a su dirección la chica había desaparecido.
...
¡Segundo capitulo! Espero que haya sido de su agrado y un agradecimiento a Seka Roma y The lady Naruko por sus comentarios, este capítulo es para ustedes, me alegra que este tipo de temática les sean geniales, a mí me encantan y pues no podía desaprovecharla teniendo al Pliroy para ello.~
Gracias a mi beta RosaCAcua y nos leemos en el próximo capítulo.
Capítulo tres: Mila
