Grizz ya se encontraba a mitad de camino hacia su hogar, cuando sintió una voz muy familiar a su alrededor.
-¡Hey! ¡Pan-Pan!- Gritó Grizz al ver a su hermano, caminando apresurado por la acera, disculpándose con unas personas a las que empujó por accidente. -¿Acaso ese fue...? ¡¿Grizz?! ¡¿Qué haces aquí?!-
-También me alegra verte Panda... ¿Por qué todos están siendo tan groseros hoy?- Dijo Grizz, dando una mirada de decepción a su hermano.
-¡Deberías estar en el hospital cuidando de Polar!-
-¿Huh? Pero si Polar se encuentra en la cueva... ¡Espera!, ¿Sucedió algo?-
-¡Pero por supuesto que pasó algo! ¿Qué ya no recuerdas lo de ayer?... E-espera, ¿Dijiste que está en la cueva?-
-¿Primero Polar y ahora tú? ¿Qué pasó ayer exactamente que todos me preguntan lo mismo?- Respondió molesto el oso Grizzly.
-¡Hermano! Polar debería estar en un hospital mejorándose. ¿Qué demonios hace en la cueva?- Exclamó preocupado Panda.
-¿Mejorándose? ¿Pero de qué exactamente?-
-¡De ti!-
Grizz se encontraba completamente confundido, ya no comprendía nada de lo que Panda trataba de explicarle. Panda, al notar esto en la cara de Grizz, lo tomó de la pata y comenzó a correr en dirección a la cueva.
-¡Eeh! ¡Panda no tan rápido, llevo las bolsas con las compras!-
-¡Nuestro hermanito puede estar corriendo peligro, no hay tiempo que perder!-
Al escuchar esa frase algo dentro de Grizz hizo click. Se soltó del agarre de Panda y lo rebasó velozmente, arrojándole ambas bolsas.
Ahora Grizz se encontraba corriendo a toda velocidad en cuatro patas, el pensar que su hermanito menor podría estar en peligro le aceleraba el pulso y calentaba su sangre. Se comenzó a arrepentir de estar tanto tiempo fuera, por quedarse a jugar como un idiota dentro del supermercado Polar podría estar en problemas. Jamás se perdonaría si algo le sucediera a sus hermanos por un descuido suyo.
Al llegar a la cueva el oso Grizzly, aprovechando el impulso, corrió hacia la puerta, impactando ésta con su hombro y rompiendo la cerradura. -¡Polar! ¡Polar te encuen...!- Grizz detuvo su grito al notar que su hermanito yacía dormido en el sillón, abrazando su hacha. El peso de la preocupación comenzaba a desvanecerse del oso, que ahora se acercaba a su hermano para cargarlo y llevarlo a su nevera. Sabía que con el calor que hace dormirse en el sillón le haría mal a su pequeño hermano.
Al tomar a su hermano en brazos, Grizz sintió algo con una textura extraña debajo de Polar: se sentía blanda, pero áspera. Al intentar presionarla un poco, su hermano despertó, y su primera acción fue golpear al oso Grizzly en la nariz con todas sus fuerzas.
-¡Aaah! ¡Ouch! ¡Mierda Polar!- dijo Grizz, quien ahora se encontraba levantándose del suelo, cubriendo su nariz por el dolor del golpe, manchando parte de sus patas con la sangre que comenzó a salir de su nariz. -¡¿Qué demonios te sucede?!- Con una mirada enfadada, Grizz vió como su hermano preparaba su hacha, mirándolo fijamente.
-¡Woah! B-baja eso hermanito, soy yo, ¡Grizz!-
-Polar... Polar exige que retrocedas- Polar reflejaba en su mirada una furia que hacía temblar a Grizz. Jamás antes lo había visto un rostro como ese en Polar.
-¿Q-qué tienes hermanito? No te ves muy bien, d-deberías relajarte- Grizz retrocedía lentamente hacia la puerta muy atemorizado, ya había visto el manejo de hacha de su hermano en distintas ocasiones, y definitivamente morir cortado a la mitad no era algo que él deseara.
-¡Grizz! Ya... ¡Ya llegué! ¿Dónde esta Po...? Woah- Panda, ya habiendo llegado a la cueva, se quedó sorprendido en el umbral de la puerta, observando como ambos hermanos permanecían distanciados el uno del otro. -Eeeeh... ¡G-Grizz! ¿Por qué estás sangrando?-
El oso Grizzly, al ver a Panda observando desde la puerta, corrió en su dirección. -¡Corre Panda! ¡Algo le sucede a Polar!- Grizz tuvo que detenerse a mitad de camino, ya que su hermano menor había alcanzado al desprevenido Panda, pero parecía que éste intentaba protegerlo. -¡P-Panda!-
-Polar no dejará que lastimes a su hermano mayor- Dijo Polar, mientras intentaba esconder a Panda detrás de él.
-¿Lastimarlo? ¿Por qué haría eso?-
-¡Polar! Grizz se encuentra bien, ya no estamos en la fiesta de Nom Nom. Tranquilo, no nos hará daño-
Polar miró a su alrededor, reconociendo que el lugar en donde se encontraba era en realidad su hogar. -P... Polar... Polar...-
-Vamos hermanito, baja el hacha, todo está bien- Dijo Panda, bajándole los brazos a Polar mientras la quitaba el hacha de las manos.
-Um... Alguno de ustedes se molestaría en explicarme: ¡¿Qué rayos sucede?! Primero Panda no aparece hasta hace unos minutos, y ahora mi propio hermano menor casi me parte en dos. ¡¿Y que es eso sobre una fiesta con Nom Nom?!
Después de quitarle el hacha a Polar y dejarla en el suelo, Panda le entrego una de las bolsas con mercadería. -Enviaste a Grizz a comprar, ¿Recuerdas? Vamos, llevemos estas cosas a la cocina.-
-Polar... recuerda eso, Polar siente haberse comportado así con Grizz, no sabe que le sucedió- Su rostro de ira pasó a miedo, después a confusión y finalmente regresó a su clásica mirada estoica.
-¿Alguien planea explicarme algo de lo que acaba de suceder? ¡Creo que me acaban de romper la nariz, por dios!- Entre quejas y maldiciones, Grizz caminó en dirección al baño para lavar la sangre de sus patas e intentar detener la hemorragia de su nariz. Después de unos minutos, salió refunfuñando del baño, con dos papeles enrollados en sus fosas nasales.
Panda y Polar se encontraban en la mesa, tomando unas tazas con chocolate caliente. Grizz, al ver que también le habían servido una, se apresuró a tomar asiento.
-Y bien, ahora si me explicarán, ¿Qué es lo que sucede aquí, y por qué era necesario golpearme en la nariz?-
-¿Enserio no recuerdas nada?-
-Polar ya lo ha mencionado muchas veces-
-¿Recordar qué exactamente? Ya me han empujado, golpeado y casi me cortan a la mitad. ¿Pueden sólo explicarme que pasa?-
Panda se levanto y giró a su hermano pequeño, enseñándole a Grizz el parche que tenía éste en su espalda. Grizz, sorprendido por el tamaño de éste, escupió el sorbo que acababa de tomar de su chocolate caliente al piso y se levantó de su asiento.
-¡Wow! Hermanito, ¿Qué te sucedió?- Exclamó Grizz.
-Grizz sucedió- Dijo Polar
-¡Espera! ¡¿Qué?!-
-Grizz, ¿Sabes qué día es hoy?-
-Pues Domingo, ¿Qué no?-
-Grizz, hoy es Lunes. Viniste del supermercado. ¿Cómo no fuiste capaz de darte cuenta?-
-Oh, eso explicaría por que habían tantos lugares abiertos hoy, creí que era un día especial del trabajo o algo por el estilo. Pero, si eso es cierto- Grizz dió un fuerte suspiro de sorpresa.
-¡Significa que dormí un día completo!-
-...No, Grizz. Ni tu eres tan perezoso. Ayer salimos, intenta recordar. Nom Nom te invitó a una fiesta y nos pediste acompañarte-
-Polar había votado por rechazar la invitación, pero Grizz no paraba de quejarse-
-Espera, ¡¿Fuimos a una fiesta de Nom Nom?! ¿Y no recuerdo nada? Caray, probablemente fue la mejor fiesta de nuestras vidas, y no logro recordar siquiera que me invitaran. Apuesto a que fue asombrosa ¿No chicos?-
-Pueeees... Lo fue por los primeros 30 minutos, después sólo fue en picada-
-¿A qué te refieres?-
-Después de que Nom Nom te invitara a beber unos refrescos y nos abandonaras como tienes la costumbre de hacer, yo me di el tiempo para hablar con algunas chicas del lugar y después de que me... ehem rechazaran ehem... fui junto a Polar a buscarte-
-A Polar le prohibieron el acceso a la barra de bocadillos por comerse todas las mini pizzas-
-Y pues, no lográbamos encontrarte por ningún lado. Buscamos por toda la mansión, pero simplemente no aparecías, y entonces-
-Polar tuvo que usar su olfato, Grizz siempre huele a papitas y bagels de salmón-
-¡Hey! Eso no es cierto... a veces como otras cosas también...-
-En fin, con la ayuda del olfato de Polar encontrarte no fue tan complicado. Te encontrabas en la habitación de Nom Nom, pero la puerta estaba con seguro, así que Polar tuvo que derribarla de una patada-
-Las puertas no son rival para Polar-
-Espera, ¿Sólo rompieron la puerta? ¿No hubiera sido más simple tocar?-
-Polar si tocó, sólo que con su pie y con mucha fuerza-
-Yo si lo intenté, pero con el volumen de la música era imposible que nos escucharan. Además, no creo que siquiera pensaran en abrirla en algún momento, con lo feliz que te veías recibiendo un masaje de Nom Nom-
Después de escuchar esa frase, Grizz se ruborizó. -Umm... si, c-creo que puedes saltarte esa parte-
-¿Sabes, Grizz? Te entendemos, tu amistad con Nom Nom ha progresado y todo, pero lo que le hiciste a Polar... No fue nada cool, hermano-
-Polar intentó convencer a Grizz que nos fuéramos de la fiesta. Polar tomó a Grizz del brazo. Nom Nom también-
-Tal parecía que Nom Nom no quería que te fueras aún, entonces Polar comenzó a discutir con él, una cosa llevó a la otra, y Polar acabó pateando a Nom Nom a través del cuarto-
-Espera, ¡¿Qué?! ¡¿Polar, por qué demonios hiciste eso?!-
-Polar no dirá nada sobre el tema.- La subida de tono de Grizz pareció incomodarle a Polar, el cual se alejó un poco con su silla de la mesa.
-¡No puedes ir por ahí pateando a los amigos de otros!-
-Polar patea lo que se le da la gana-
-¡Esa no es una excusa!-
Polar comenzó a notar que los colmillos de Grizz comenzaban a notarse cada vez más, junto a las garras de sus patas, a lo cual Polar respondió levantándose de su asiento, y preparando su hacha.
-Chicos, ¡Ya basta!- Exclamo Panda, posicionándose en medio de sus dos hermanos. -Grizz, por esto es que necesitamos hablar. Anoche después de que Polar lastimara a Nom Nom, tu lo atacaste. Le diste un zarpazo en la espalda, botándolo al piso, y lo continuaste atacando hasta que dejo de moverse-
Hubo un momento de silencio, Grizz intentaba procesar lo que acababa de decir Panda. Él... ¿En verdad le hizo eso a su hermano pequeño?.. No, no había forma de que el pudiera ser capaz de hacer algo como eso. El amaba a sus hermanos, de seguro estan confundiendose con alguien más, esl debe ser.
"Yo soy un oso guapo y adorable" Pensó
"No lastimaría ni a una mosca, ni mucho menos a mis propios hermanos"
-¿Están seguros de qué no se están confundiendo de oso, o algo por el estilo? Vamos chicos, ¿Yo? ¿Lastimarlos a ustedes? Debe ser una broma o algo-
Polar y Panda se quedaron en silencio, mirando el piso de la cocina, sin saber que responder.
-Esperen... ¿No estarán hablando en serio, o sí?- Grizz intentó agarrar de los hombros a Panda, el cual dio un pequeño grito de dolor. Grizz lo soltó de inmediato y se dió cuenta de que inconscientemente había sacado sus garras.
-Polar sabe que si un oso te ataca lo mejor es fingir estar muerto-
-N-no, esto de seguro tiene una explicación, de seguro comí algo raro. Quizás Noms le puso algo a mi refresco, debe haber una clara explicación para lo que sucedió, ¿Cierto?- Grizz comenzaba a sudar, la culpa lo estaba devorando lentamente, jamás creería una historia como esa. Él no es capaz de lastimar a nadie. Es un ángel perfecto, el oso más amable de todos y el mejor hermano del mundo.
-Jugarme bromas como ésta no es divertido chicos. Vamos, ya fue divertido, pero es hora de que...-
El oso Grizzly recibió una cachetada repentina de su hermano, quien no lo dejo completar su oración, ambos hermanos quedaron sorprendidos por ese comportamiento tan violento de parte de Panda.
-...¿Crees que todo es un chiste?-
-P-panda... Yo no...-
-¡¿Tu qué?!...¿Qué me dirás ahora? ¡¿Qué no fue tu intención?! ¿Qué fue un accidente?...- Una lagrima recorrió la mejilla de Panda hasta caer en el suelo.
-...¡¿Sabes lo qué se siente tener qué correr por tu vida pensando en que te está por destripar vivo tu propio hermano?!... Tu eres el que nos debería proteger de situaciones así... no provocarlas...- Panda ya se encontraba con los ojos llorosos, abrazándose a si mismo.
-...P-panda...yo no quise... jamás querría algo así para ustedes...-
-¿Entonces por qué lo hiciste? ¿Por qué siempre que te metes en problemas nosotros tenemos que dar la cara por ti? Pero te pedimos apoyo una sola vez y, ¿Qué haces? Dejas casi muerto a tu hermano menor y al otro lo persigues por toda una mansión, hasta que te disparan un dardo tranquilizante. Creí que los perdería para siempre, ¿Por qué nos hiciste esto? ¿Por qué me hiciste eso a mi?- Panda le quito el hacha de las manos a Polar, y comenzó a dar cortes en dirección a Grizz, pero con el peso del hacha los movimientos de Panda eran demasiado lentos y muy fáciles de esquivar.
-¡Woah! ¡Cuidado con eso Pan-Pan, te puedes lastimar!-
-¡No me vuelvas a llamar así!-
-Pero hermanito, desde pequeños que te he llamado así...-
-¡Tu no eres mi hermano, eres un oso cualquiera que sólo fingía ser nuestro hermano!- Corte tras corte, Panda terminó llevando a Grizz a la salida de la cueva.
-¡No digas cosas así Panda, vamos Polar, ayúdame con esto!-
-Polar sólo ayuda a sus hermanos y ocasionalmente a sus amigos, Grizz no aplica a ninguno de esos desde que Polar ya no siente su espalda-
-Chicos, vamos, podemos hablar sobre esto. ¡Siempre solucionamos cosas así juntos!-
-Esto no es algo que arreglas disculpándote, Grizz. ¡Ya vete de aquí!-
Ya logrando hacer retroceder a Grizz hasta la salida de la cueva, Panda cerró la puerta en su rostro. Seguido de esto se sentó junto a la puerta, Polar se sentó a su lado y, ofreciéndole un abrazo, Panda finalmente rompió en llanto.
Grizz pudo escuchar como Panda lloraba desde el otro lado de la puerta. No sabía que debía hacer, se ha metido en problemas con sus hermanos muy malos antes, pero esto era algo de lo que en el fondo. Él sabía que no se resolvería de un día para otro.
Tomando la lista de compras que guardaba aun debajo de su brazo, fue al cobertizo, y logró encontrar un lápiz. Escribió al reverso de la lista una nota para sus hermanos, la dejó junto a las herramientas de Polar, y partió rumbo hacia la ciudad. Pronto iba a anochecer, y necesitaba un lugar para quedarse temporalmente y poder idear un plan para recuperar a sus hermanos.
Pero sobre todo: Para lograr encontrar una forma de que lo que pasó en esa fiesta, jamás vuelva a suceder. Sus hermanos son lo más importante en su vida y no los piensa perder por nada del mundo.
