Capítulo 2
Título: "Psicópata"
Capítulo: 2
Summary: Nunca creí que fuera una chica "normal", o al menos no como la sociedad consideraba a las personas normales, pero no fue hasta un hecho en particular que fui consciente de que tan "anormal" era.
Género: Drama. Romance. Psicológico.
Personajes: Sakura Haruno/Hatake Kakashi.
Rated: M.(Más adelante posible lemmon)
Advertencias: Violencia, gore.
Nota de autor:
Hola como están?
Muchísimas gracias a: Kanon21-5 / ardaluz / anzumazaki16 / Lexia Hatake Biersack Way y a Nicole-Luz de Luna. Por los reviews que me dejaron y a: yllen1875 y a MissPanic. Por agregar la historia a sus listas. Y por supuesto también a quienes no tienen cuenta y me han dejado su opinión igual!
dhk: Muchas gracias por el primer review de la historia! /(*u*)/ ojala este también te guste :)
Guest: Muchas gracias por el review realmente me motivo y me alegra mucho que te gustara, espero este mantenga las expectativas.
Youtha: jajajajajaja también te odio hermosa, espero te guste esta conti. :D
Son una gran fuente de motivación! Este capítulo va dedicado para todos ustedes por su gran apoyo y espero que les guste y lo disfruten! Acepto, como siempre digo, críticas hechas con respeto, opiniones y sugerencias. Me son de mucha ayuda! Ya no los molesto mas y los dejo leer.
Disclaimer: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, son obra de kishimoto. La historia es propiedad de mi mente y no permito el plagio.
Disfruten!
Capítulo: 2
Un accidente.
Treinta y cinco personas muertas.
Hemorragias internas y externas. Derrames cerebrales. Desgarros y estallidos de vísceras. Desgarros cardiacos y pulmonares. Desgarros diafragmáticos.
Todos eran números...
Números de los cadáveres en el accidente y las causas de sus muertes.
Los dieciocho pasajeros del colectivo. La familia de cinco con la que colisionó de frente. Siete cadáveres más de los autos sucesivos. Y cinco peatones.
Ruptura del útero grávido y de la vejiga. Rupturas e incisiones en la vena aorta. Fracturas expuestas de los miembros. Luxaciones y fracturas de la cervical.
Todos eran números...
Números separados en categorías de edades y sexo.
Catorce mujeres. Once hombres. Cinco adolescentes. Tres chicos. Un anciano. Y un bebé.
Fracturas múltiples, internas y expuestas, del tórax, de las costillas, de la pelvis y de la columna. Fracturas de maxilares producidos por el choque contra el tórax, seccionando lenguas y labios. Traumatismos craneoencefálicos...
Todos eran números...
Treinta y dos desconocidos. Una tía. Dos primos.
Incinerados. Aplastados.
No fue más que un accidente diseccionado en números.
Treinta y cinco cuerpos sin vida... Y un sobreviviente.
Esa escena es un recuerdo que no voy a olvidar. En mi mente está teñida de rojo y negro.
Sangre y oscuridad.
Había visto al conductor desmayarse y las sirenas de los bomberos a lo lejos me despertaron del trance. Me fui rápido del lugar y sin ser vista. No fue difícil, era una más en el aglomerado de gente que aparecieron queriendo ayudar.
Ya era demasiado tarde. Menos para uno.
Las compras nunca habían sido tan rápidas, sentía mi cuerpo raro y el rostro adolorido. No entendía porque. Nunca me había pasado.
La cajera me sonrió simpática. El de seguridad se despidió amablemente. Era extraño. Era gente que no conocía. Nadie era de esa manera con personas como yo, antipática ante extraños.
La vuelta a casa la había hecho caminando también, pero por un camino que rodeaba al accidente.
No era tonta. Sabía que no debía volver ahí.
Mientras avanzaba y recordaba lo visto, volvían a mí los gritos de esa mujer encerrada, que tenía las piernas comprimidas por la trompa de su auto.
Gritaba. Lloraba desesperada sacudiendo a su hijo, muerto a su lado. Pedía ayuda. Golpeaba los vidrios con sus manos ensangrentadas.
Se quemaba. Viva. Su auto se incendiaba desde el interior.
No sobrevivió.
Llegando a casa esa sensación no me abandonaba, era algo... molesta. Se convertía, en cierto sentido, desagradable, debido a nunca haberla experimentado.
Entro, dejo las cosas en la cocina y me voy a mi cuarto. Me paro frente al espejo de cuerpo completo instalado en la pared y lo que veo me deja sorprendida. Esa imagen me dejo impactada y asombrada al mismo tiempo. Fueron varios segundos los que tardé en entender lo que el espejo reflejaba.
Esa no debería ser yo.
Ahora sabía porque mis cachetes me dolían, mi estómago se sentía raro y porque la repentina amabilidad de esos extraños.
Mi rostro se veía increíblemente feliz. Mis ojos brillaban mientras mi cara estaba ruborizada y la sonrisa que me hacia doler, enseñando todos los dientes, era verdadera.
Genuina felicidad.
«Algo que nunca había experimentado.»
Nota de autor:
Tenía pensado subir el fic el miércoles pero como pude hacerlo y terminarlo antes... bueno la tentación me gano y tuve que subirlo jjajajaj
Espero que les allá gustado y me alegraría mucho que me dejen su opinión sobre el capitulo y de cómo va la historia jajaja
Para que sepan todos kakashi aparecerá pronto jajaja
Críticas, opiniones y sugerencias son bien recibidas.
Mucha suerte! Nos leemos!
Besos!
Bye~
