Hello Babes, aquí el siguiente capitulo, la verdad es que lo modifique, no se por que fanfiction me a borrado algunas cosas o párrafos del documento en si. Así que si no lo has leído adelante y si lo leíste con esfuerzo anterior mente te pido una gran disculpa.

Sin mas que decir, adelante~

-Sasuke- la voz profunda del hombre hizo que el pequeño Uchiha pusiera atención, pero su rostro nunca se movió.

-¡Sasuke! Mírame cuando te hablo-

El pequeño pelinegro lo miro a los ojos, con una cara de fastidio impregnada. Pero esto al adulto no le molesto y ni hizo caso de ello.

Las voz calmada del chico salio cansada -¿Que quieres Madara?-.

-Solo venia a verte, hace mucho que no hablamos, ya sabes... desde que llegaste aquí-.

El Uchiha menor se levando de su cama, pero no se movió de su lugar, solo miro a algún punto de aquella habitación.

-Fugaku me dio permiso de hacer contigo lo que se me antojara, pero no por eso quiere decir que no te trate como familia, sabes que puedes pedirle a Sakura lo que quieras, ya sabes... juegos, consolas, comida, lo que quieras- el hombre camino hacia la puerta, se detuvo un momento. - Igual estarás aquí un buen tiempo-. Sin mas el hombre abandono la habitación.

El pelinegro menor se quede unos segundos parado, pero no hizo ningún gesto o sonido, se sentó en su cama y volvió su vista a un pequeño regalo de la tal "Sakura" su enfermera personal, si bien no le caí mal, lo cansaba y sacaba de sus casillas por lo melosa que era.

-Ugh- un suspiro salio de su boca y solo se recostó de lado.

-Sasuke-kunn- una aguda y melosa voz se asomo por la puerta y unos mechones rosas junto a ella.

-Pasa Sakura-

La pelirosa se adentro a la habitación, traía una pequeña bandeja de comida con ella, se acerco al pelinegro y se la dio, el chico no hizo ninguna señal de movimiento. -Sasuke-kun, sabes que debes comer...-

-Tsk- el joven se acomodo y recibió la bandeja, vio la comida y para ser sincero se le hizo agua la boca, tenia toda la mañana sin probar bocado, solo por su orgullo. Comenzó a ver la pequeña ensalada mientras "escuchaba" a la pelirosa.

-... Entonces Uchiha-sama me dijo que en media hora traeria a una chica nueva, solo espero que no sea como Karin, ella me pone de muy mal humor-

-Sakura...-

La risueña chica lo miro con pequeño sonrojo -¿Si Sasuke-kun?- el latido del corazón de la enfermera se hacia cada vez mas fuerte, ella nunca supo el por que el chico que tenia enfrente de ella era menor que ella, pero siempre que lo veía sentía ese algo en su cuerpo, algo nada profesional.

-¿Puedes callarte?-

La voz seca de chico hizo que la enfermera se cohibiera y no volviera a pronunciar nada en su estadía ahí.

[...]

Sentía como el aire se iba de sus pulmones, no creía que eso fuera posible dado que no habia nada que lo provocara, la habitación cada vez se hacia mas chica, mas oscura, mas tenebrosa. Trataba de gritar o moverse, pero nada pasaba, ni siquiera un jadeo, era horrible, sentia miedo, por primera vez sentía miedo. Pero una voz lo trajo a la realidad.

-Tranquilo Sasuke, solo es una pequeña sesión, hasta la chica mas débil de aquí lo resistió...- la voz de Madara hizo que se tranquilizara, no le tenia confianza, pero sabia que estar en el mundo terrenal era mejor que estar en su propia mente. Y como por arte de magia su respiración se tranquilizo y volvió a su tez sin emociones.

-Ya casi acabamos, Uchiha-sama-. Una tercera voz se presento, y si bien recodaba era ese tipito de anteojos llamado Kabuto, si Madara no era de confiar mucho menos el peligris.

El nombrado asintió y se alejo de los jóvenes, saliendo de la sala de quirófano. No sentía mucho cariño por su sobrino pero sabia que lo que le estaban haciendo era contra todas las leyes del mundo, pero era su única opción para ir mas allá de este mundo.

[...]

Habian pasado dias, o semanas, ya no lo sabia, pero tanto tiempo en el que no habia probado nada de comida, ni siquiera un pedazo de lechuga, no sabia por que Madara habia dejado de traerle comida, pero ni loco le rogaria por algo.

El sonido de un golpe en seco y un grito lo saco de sus pensamientos, se asomo por la ventanilla de la puerta de su habitacion, al parecer un par de enfemeros trataban de someter a una chica rubia de coleta, ella solo gritaba y lloraba mientra los hombres trataban de tranquilizarla, no le dio mas importancia y se dio la vuelta, pero lo que no vio es que una persona lo vio con una sonrisa retorcida.

El hambre lo estaba matando, decidio darse un baño, lo unico bueno de ese lugar era que podia hacer lo que quisiera, claro todo dentro de esa habitacion.

El agua en la tina subia en poco tiempo, decidio quitarse la ropa, pero un toque en la puerta lo detuvo, cerro el grifo y se dio la vuelta para ver quien entro. La cabellera rosa la delato, solo era sakura que extrañamente le daba la espalda mientras veia por la ventanilla de la puerta.

-¿Sakura?-

La nombrada se dio la vuelta con nerviosismo -Ho-hola, Sasuke-kun-

El chico la miro con interrogacion y el nerviosismo dela pelirosa aumento.

-Te prometo que si me dejas estar aqui unos minutos te traere algo de comer- sabia que hacer eso ameditaba una sancion pero lo que habia visto en la habitacion de enfrente lo valia.

El azabache asintio y se adentro al cuarto de baño, mientras tanto Sakura permanecio viendo por la ventanilla unos segundos mas y salio de la habitacion. Sasuke pudo suspirar con alivio.

[...]

La comida que Sakura le habia traido hace unos dias le ayudo a resistir un poco mas, pero creia que si no comia algo pronto terminaria por comerse la almohada de su cama, y como si hubiera invocado a la pelirosa esta se asomo por la puerta, y enseño una bandeja de comida, la chica se veia extraña, un poco incomoda si se preguntaban, pero lo adjunto al hambre que tenia.

-Tu castigo se levanto Sasuke-kun, te traje la comida recien salida - "y cortada"- dijo y penso la chica.

Sasuke aunque sentia tanta hambre solo asintio y tomo la bandeja con tranquilidad, comezo a comer despacio, el sabor que tenia debia admitir que era demasiado bueno, pero volvio a pensar que era por su apetito. Cuando termino se sintio renovado, como si solo bastara eso.

-¿Te gusto Sasuke-kun?-

La pregunta de su enfermera lo puso en duda, nunca le habia preguntado algo asi, pero no le tomo mas importancia, de seguro la comida traia medicina o algo asi, ya que Madara lo hacia aveces por que el se negaba a tomar su medicacion. Igual solo asintio sin tomarle mas importancia.

Saskura tomo la bandeja con un poco de duda, se levanto y se retiro de la habitacion.

[...]

Realmente se aburría, ya ni los videojuegos que le traía Madara o los libros que le obsequiaba Sakura lo sacaban de ese pensamiento "aburrido". Sino hacia eso, se ponía a hacer ejercicio, sino era eso se la pasaba en el quirófano o escuchando en esa habitacion las mil y un quejas de Sakura sobre el nuevo enfermero Sai, o el nuevo paciente Naruto; ese ultimo se le hacia un pequeño estúpido, por lo que le contaba Sakura el era un completo estúpido, se la pasaba hablando igual que la enfermera y le sorpredia que el supiera escribir, pues su enfermera le había mostrado unas cartas del chico confesando su amor hacia la chica.

Como si fuera un deja-vu el sonido de un golpe lo saco de sus pensamientos, y Sakura se adentro a su habitación justamente como lo había echo esa vez, mirado por la ventanilla.

-Me traerás un nuevo videojuego y 6 libros nuevos-.

Sakura lo miro un segundo y volvió su vista a la ventanilla. Pero de nuevo la voz del azabache la interrumpió de su espionaje.

-Se puede saber ¿qué tanto miras?- el suspiro de la chica hizo que el alzara una ceja en señal de interrogación.

La voz de la chica fue un susurro mientras le indicaba al chico que se acercara - Ven-.

El azabache se acerco con cautela y miro por la ventanilla, podía ver como una pequeña chica salia de la habitación, era una chica muy bonita, de hecho era la chica mas hermosa que había visto en su vida, -"bueno tampoco es como que haya visto muchas".- pensó, pero ella parecía una muñeca de porcelana, como esas que coleccionaba su madre; caminaba detrás de Madara con la cabeza gacha, su cabello era demasiado largo y sobre salían dos pequeños cuernos de ella, cosa que lo dejo demasiado sorprendido, realmente nunca había visto a alguien con... cuernos o algo que pareciera de fantasía, solo locos y raras personas -¿Es ella?-

Sakura lo miro con duda, y se alejo de la puerta, después de segundos entendió a lo que se refería - Si ella es una Hyuga-

Sasuke camino hacia su cama cuando la chica ya no era visible por la ventanilla -¿Cuernos?-.

-Recuerdas que te dije que Madara estaba buscado una llave para "hablar con Dios"- La pelirrosa dijo mientras hacia unas seña de comillas. El pelinegro asintió- Bueno veras... Hinata-chan es la llave, ahora solo falta el candado-.

Un sonido de cansancio salio de los labios de Sasuke - Desde que llegue aquí busca esas cosas, lo que no entiendo es por que una chica que parece que si la tocas se romperá, ¿realmente busca una llave? pues parece que encontró una de cristal-

La risilla de Sakura se hizo presente - Bueno, tienes razón, ella se ve muy frágil, pero por lo que escuche de Kabuto, ella es lo mas cercano a lo que han estado... de bueno, la inmortalidad...-

-¿Que?-

La pelirosa se incomodo sabia que había metido la pata, pero bueno... algún día debía saber ¿no?

[...]

Miro el calendario que tenia colgado en la pared, realmente nunca lo observaba de mas, pues era un regalo que Sakura mando a hacer, y como todo lo mandado hacer por ella este estaba lleno de fotos de Sakura, le incomodaba verlo, cada nuevo mes era ver una foto de ella, realmente incomodo, el calendario del año pasado le había quitado la foto de ella, pero este año se las arreglo para poner su foto como marca de agua bajo las rejillas.

-Tres años...- susurro al aire.

Habían pasado ya tres años desde que Sakura le hablo sobre lo que realmente pasaba ahí, de echo descubro que lo que el realmente comía era carne humana, cuando se entero fue realmente algo abrumador.

"Un chico castaño se encontraba acostado en su cama, leia por segunda vez el libro que tenia en sus manos, realmente lo leía solo por encima, ni siquiera ponía aconteció a lo que pasaba en el. El sonido de una puerta cerrarse se escucho llamando su atención, se levanto y se asomo por la ventanilla, no es que realmente le importase, pero estaba tan aburrido que ya no hallaba que mas hacer, vio a la chica que hace poco descubrió como su vecina de enfrente.

-Tsk, ya me estoy pareciendo a la chillona...

La chica llamada Hinata había entrado a su habitación así perdiéndose de la vista de Sasuke, el azabache soltó un sonido de resignación, realmente esperaba un poco mas de acción, se separo de la puerta y se dirigía a su cama pero la voz quejumbrosa de Sakura lo detuvo, se pego a la puerta pero si asomarse por la ventanilla.

Fuera del pasillo Sakura discutía con el medico; parecía una fuerte discusión pues el tono de ambos había subido.

-¿¡Como que seguirá dándole eso a Sasuke!?-

-Callate Sakura, le daré lo que yo quiera aunque signifique que comerán gusanos- la voz de Madara aunque sonaba tranquila parecía enojado por la desobediencia de la pelirrosa, ella nunca había debatido sus decisiones.

-¡Me niego rotundamente a seguir dándole de comer carne humana a Sasuke-kun!-

-¡Callate!-

El sonido mudo de un golpe los sorprendió a ambos, pues provenía del cuarto del chico que había causado tal discusión, eso solo significaba que los había escuchado."

-tsk-

Recordó que dejo de comer una semana por eso y que tuvo ataques de ansiedad, rabia y un estado de psicosis, Madara le había explicado que su metabolismo solo aceptaba eso, que había echo modificaciones en el para que el solo recibiera ese alimento. Que si no lo comía podía perder la razón ademas de mil y un cosas mas que le pasarían.

Realmente se había negado a seguir ingiriendo eso, pero no quería morir ahí, no sin antes salir de ese maldito lugar.

[...]

Los cambios que le había explicado Madara sobre su estado habían comenzado a surgir, ahora ya no soportaba la luz, cualquier brillo lo molestaba de sobre manera, se la pasaba en rotunda oscuridad dentro de esa habitación y a pesar de eso seguía viendo con claridad, podía leer o hacer lo que sea, pero tuvo que dejar los videojuegos pues la luz que emitían era realmente irritante para sus ojos.

Habian pasado ya cuatro años en los que estaba ahí, ya casi cumplía los dieciocho y según Sakura a esa edad podría conocer a otros pacientes, debía admitir que estaba ansioso por que eso pasara; habian surgido otro tipo de cambios como que ahora era mas alto pero eso lo atribuyo a su edad, uno de sus ojos cambio a un extraño color rojo, el supuso que fue un trasplante pues surgió después de una cirugía que le aplicaron, también su cabello había pasado de ese típico corte puntiagudodo a uno largo y lacio, sus colmillos se hicieron mas largos y sus orejas ahora terminaban en punta, pero el cambio mas notorio era su piel, demasiado clara y fría.

[...]

Escucho el sonido de la puerta al ser tocada, se aparto lo que mas pudo para que la luz no lo alcanzara, una vez cerrada pudo visualizar a Sakura mas nerviosa de lo normal.

-Lo siento Sasuke-kun, pero hoy no podre estar mucho contigo...- la pelirosa se sentó en la mullida cama y bajo la vista a su regazo - ¿Recuerdas a Ino? Bueno... ella era mi amiga en la secundaria, recuerdo que peleábamos mucho, pero nos queríamos, ella... ella sera llevada al quirófano hoy, no se que hará Madara con ella-. Unos pequeños hipidos de parte de la chica se dejaron escuchar- Tengo miedo Sasuke-kun, puede que ella no sobreviva-.

El azabache no dijo nada, solo se quedo ahi parado mientras la veía fijamente, realmente no sabia que decir, eso nunca se le dio bien, ni siquiera antes de llegar ahí.

La voz de Sakura se dejo escuchar mientras se levantaba e iba, pero el pelinegro no dijo nada, solo se quedo ahí, con la vista perdida.

[...]

Había pasado horas desde que Sakura se fue de la habitación, realmente no sabia que sentir, pero decidió no tomar mas importancia, supuso que la chica se sentía muy mal, pues no le había llevado de comer, cosa que lo ponía de malas, ella sabia que si no comía comenzaba a sentirse realmente mal.

[...]

Pasaron tres horas mas, Sakura no aparecía por ningún lado, el realmente estaba perdiendo la paciencia y la razón, sentía como las ansias lo estaban comiendo vivo, las alucinaciones comenzaron como siempre, se tenso al escuchar un golpe de una puerta siendo abierta fuera de su habitación, y después la luz penetrando su habitación, un exquisito olor lo saco de su estupor y se abalanzo contra lo que olía tan bien, necesitaba tenerlo, comerlo, lo necesitaba.

El increíble sabor hizo que todo su cuerpo vibrara, era delicioso, no, mas que eso... no sabia como describirlo, pero aquel liquido que brotaba de ese pequeño cuerpo era jodida mente sabroso, no podía parar, no quería parar. Comenzó a recorrer el cuerpo de su victima, deleitándose de a suave textura, no había sentido nada asi, ni la seda era tan suave, mas se apretaba contra la pequeña figura debajo de el.

Escucho un leve quejido, lo ignoro olímpicamente, pero al sentir como alguien lo trataba de apartar el mas trataba de aferrarse, no quería despegarse, pero la fuerza descomunal de algo lazandolo contra la pared que visualizo como su enfermera hizo que volviera a la realidad.

Vio como Sakura salio con el cuerpo de la inocente chica y cerraba sus puerta, la sangre estaba en todas partes, el mismo estaba lleno de sangre, comenzó a llorar y gritar de rabia como nunca.

-¿Que hice?...

-¿¡Que hice!?- sus manos temblaban, no, todo el temblaba, lagrimas gruesas corrían limpiando el rastro de sangre en su cara.