Bleach no me pertenece.
"lala" – dialogo
"lala"- pensamientos
Enjoy
Cálido
-Rukia, el es Ichigo Kurosaki – dijo sujetando al chico del cuello – se cambia a nuestra escuela este ultimo año – dijo riéndose
- ¡ya Renji, detente! – Gritaba el chico y luego paso la mirada hacia la peli negra- Hola
La chica volteo hacia donde estaba viendo y el vaso de ella callo y se rompió esparciendo el líquido en todas partes…
- Kaien… - dijo en susurro
La chica no podía con el peso de su corazón, aquel muchacho era igual a su novio exceptuando el cabello anaranjado, su expresión era un poco más seria a diferencia de Kaien cuando la miraba a la cara. Sus manos tiritaban sentía que todo pasaba en cuestión de segundo mientras lo miraba y él le regresaba la mirada confundido por el vaso que había votado.
- l-lo siento mucho… - dijo la muchacha tratando de recoger cada pedazo de vidrio – fue un descuido.
- yo te ayudo – dijo el peli-naranja un poco fastidiado – deberías tener más cuidado, déjame que yo lo recojo.
- n-no está bien, digo si, este no, ¿sabes qué? si gracias estoy un poco nerviosa – dijo levantándose - ¿Inoue donde está el baño? – pregunto viendo que la chica había llegado con un trapo.
- por el pasillo a la derecha, dice baño afuera – dijo sonriendo pero preocupada –adelante
-gracias – dio pasos rápidos y al entrar cerro de portazo la puerta – n-no puede ser, n-no…
Lentamente comenzó a llorar amargamente pero silenciosa, no quiera preocupar a nadie y no quería que nadie le preguntara porque estaba llorando, esta era una fecha horrible y si pudiera la borraría del calendario. Mojo su rostro con agua fría y se seco con la toalla, tomo una bocanada de aire y salió del baño para encontrarse con Hinamori que estaba apoyada en la pared.
- Rukia-san… - dijo la muchacha con un triste - ¿está bien?
- si lo estoy, es solo que… - respondió rápidamente bajando la mirada – me sorprendió un poco… ese hombre, digo eh… - cerro los ojos tratando de recordar su nombre
- Kurosaki-kun – dijo la muchacha – Ichigo Kurosaki-kun
- si eso mismo, no me podía acordar gracias Hinamori – le regalo una sonrisa
- todos están preocupados Rukia-san, porque tu-
-saliste corriendo sin previo aviso – una voz masculina se escucho- y por enana-
-¿¡a quien le dices enana! ¡Idiota! – grito la muchacha furiosa ante el muchacho
El chico hizo una mueca de molestia ante el grito
- ¡¿i-idiota! – Grito el muchacho – ¡cállate medio metro!
- descerebrado
- tonta
Pronto comenzaron a escuchar gritos de pelea en el pasillo fuera del baño los demás invitados, cuando fueron a ver podían ver una Hinamori tratando de detener la pelea que el peli-naranja tenia con la muchacha de cabello negro, peleaban como si se conocieran de toda la vida.
- Eres un… ¡idiota de nacimiento! Además ¡a que viniste, si ni me conoces! – grito Rukia ya cansada de esta pelea
- para darte esto – extendió la mano para darle una bandita – vi que tenias una herida en la mano.
Rukia quedo en silencio, ¿ha eso había ido a darle una bandita por un corte? Vi una de sus manos y tenía el corte en la palma de la mano, no le había dolido y no se había dado cuenta, tal vez se lo había hecho mientras recogía los pedazos de vidrio nerviosa.
-g-gracias – dijo apenada tomando la bandita
- para la otra ten más cuidado, enojona – dijo el chico mientras se iba del pasillo y todos los veían.
Tomo la bandita entre sus dos manos y las llevo a su pecho, algo le dolía pero por otra parte algo cálido había en el.
- Rukia-san – dijo Hinamori - ¿estas bien?
- s-si – volvió a sonreírle – no te preocupes, vamos con los demás.
La fiesta siguió su ritmo, todos estaban acalorados, ya que habían comenzado a tomar alcohol, primero en pequeñas dosis pero al final ya todos estaban en una etapa "feliz" de la fiesta. Rukia observaba por la ventana pensativa mientras veía la lluvia caer, pronto darían las 12 y ese maldito día si iba a ir de su vida por completo.
- Kushiiiiki-shaaaaaaaannn – grito un hombre – ¿pol que no vaashhh a colplalll massshhh sherveeecha? – gritaba eufórico- po-pol que tu elesh la ¡hip! Uliiica sooooliiaa
Rukia al ver su entorno podía verlo Hinamori se había quedado dormida al lado de Tatsuya, y pudo ver que otro sobrio era el chico de cabellos naranjos.
-Rukia-san, ve con Kurosaki-kun por que es muy tarde y- y podría suce-sucederte algo – decía Inoue con un poco de dificultad, ya que sus mejillas estaban sonrojadas por el alcohol.
- está bien – suspiro – iré.
La chica comenzó a salir del departamento tranquilamente con unos audífonos en sus oídos, puso la radio y comenzó a caminar.
- Espera – le grito Ichigo- iré contigo por que Renji me lo pidió – dijo de mala gana – además está lloviendo y no llevas una sombrilla.
Acto seguido puso el paraguas arriba de ella evitando que tuviera contacto con el agua.
- Da igual, a lo mejor la lluvia se lleva así lo malo de mi – dijo mirando el suelo – da igual vamos.
Comenzaron a caminar hacia la tienda, durante el trayecto Rukia le preguntaba por qué se iba a venir a vivir a karakura o sobre su familia o como conoció a Renji.
- son muchas preguntas para alguien que me grito idiota ¿sabes? – dijo con una sonrisa sarcástica
- si quieres no respondes – dijo a secas –
-suspiro – nos vinimos porque mi padre es doctor y puso una pequeña clínica, tengo dos hermanas menores Yuzu y Karin y mi madre murió cuando aún era un crio y conoció a Renji en infantes – dijo sin mirarla y sosteniendo el paraguas - ¿contenta?
- pues no – dijo – lamento preguntarte sobre lo de tu familia
- no te preocupes… - dijo mirando hacia otro lado – ¿y qué hay de ti?
- mis padres murieron cuando era muy pequeña, nii-sama y su esposa Hisana-sama si hicieron cargo de mi pero ella murió hace ya cuatro años, lo único que tengo es a nii-sama – decía con tristeza – pero soy feliz porque él está con migo
Ichigo veía a la chica cuando hablaba de su hermano ¿tan respetable era para decirle nii-sama? O el hecho que había perdido a sus dos padres… pobre Rukia Kuchiki se dijo… Kuchiki
- espera – se detuvo y tomo el brazo de la muchacha - ¿eres Kuchiki? Hermana de Byakuya Kuchiki dueño de las empresas…
- si – dijo tranquila- ¿Por qué?
- no creía que Renji tuviera una amiga tan rica y famosa – sonrió soltándola-
- ah… - la chica suspiro, que fácil era adivinar el pensamiento ajeno – pues si soy la hermana menor del dueño de las empresas Kuchiki y bla bla bla, te sabrás el resto de la historia.
- claro que sí, mi padre está haciendo negocios con tu hermano
- así que tu padre es el nuevo socio del que habla ukitake-san – dijo sonriéndole
Y él se quedo perdido en esa sonrisa, por que al hablar de ellos dos hablaba con tanta felicidad, se había quedado viéndola durante la fiesta, era una chica melancólica y triste, siempre mirando la nada; renji le había dicho que había escuchado que había sufrido mucho en el pasado ¿por la muerte de sus padres? No, había algo más algo más doloroso para ella, más profundo, si mirar tenia tristeza y mucho, mucho dolor. No había confianza y ningún apego a la vida. La lluvia se hacía más fuerte.
- será mejor que nos apuremos – dijo la chica aun siendo sostenía por el peli-naranjo- la lluvia cada vez se hace más fuerte.
"La lluvia"
Era verdad, la partida de su madre tan repentina, había hecho que la lluvia fuera tan fuerte y sin tregua.
-sabes Ichigo – dijo la chica sacándolo se sus cavilaciones – ambos hemos perdido gente preciada en nuestra vida… es completamente doloroso ese tipo de perdida… sobre todo cuando pierdes a alguien muy preciado – alzo su vista al cielo oscuro – ya no solo duele el corazón si no también el alma ¿lo has sentido alguna vez? – le miro –
-¿el qué?
- el vacio aquí – poso su mano en el pecho de él – ese vacío frio y doloroso que hace que te pese el cuerpo, que hace que cada brisa quieras romperte en mil pedazos, ese frio angustiante que no deja ni dormir. A veces es mejor que la gente te culpe por el hecho de que esa persona se haya ido… seria más fácil que te culparan – dijo cerrando los ojos y soltando unas lagrimas – todo seria más fácil, pero nadie te dice y al contrario dicen que no es tu culpa que solo tenía que pasar.
Había dado en el clavo, la chica describió aquel dolor que llevaba todos esos años, si no hubiera sido por su descuido su madre aun estaría viva, pero su padre no le regaño, sus hermanas no lo culparon, solo lo abrazaron y lloraron con él. Bajo la mirada y vio las lagrimas escapándose de el rostro de la pequeña muchacha. Era tan delgada y baja que sentía que se iba a romper, sin pensarlo soltó el paraguas y la abrazo fuertemente, ella no sabía qué hacer, era doloroso que él se pareciera a Kaien pero este abrazo le dolía, sentía el olor de sus cabellos, los fuertes brazos de él apretándolo. ¿Quién la había abrazo así luego de su muerte?
Nadie
Subió las manos a la espalda de él y lloro desconsolada, siguió llorando amargamente tratando de botar todo, mientras que él buscaba el refugio que había estado buscando por tanto tiempo luego que su madre se había ido. Sentía que Rukia era una mujer fuerte pero la tristeza, la cruz que llevaba en la espalda era mucho para ella.
- dejara de llover Rukia – le dijo aun abrazándola – te prometo que dejara de llover para los dos.
La muchacha escuchaba sus palabras y se separo de él aun con las lágrimas en sus ojos, esos ojos asustadizos. Vio su rostro tan cerca que sonrojo y bajo un poco la mirada, no tenía las pestañas inferiores largas como Kaien y sus ojos era de color miel, era un poco más moreno que su ex-novio y su mirada era totalmente diferente, se sintió tonta al compararlos al principio y ahora de nuevo, porque Ichigo tal vez detendría la lluvia que Kaien había comenzado.
Se miraron y el rostro de Ichigo se acerco al de ella lentamente, su mirada se había suavizado y su mano estaba en la cintura y en la mejilla de ella. Tomo su mentón lentamente y lo dirigió hacia el haciendo que sus labios se unieran. A pesar del frio eran cálidos, un beso con miedo pero cálido al fin y al cabo," tal vez" pensó Rukia "la lluvia ya tiene que dejar de doler".
