Capítulo 2: Hogar dulce hogar

Para nadie es un secreto que mi Geno Breaker solo cuenta con asiento, el Genosaurer solo contaba con un asiento. Nunca había necesitado más, hasta que tuve que llevar a Lizzy inconsciente hasta mi casa. Y luego ambos tuvimos que viajar en busca de Shadow y el Zoid Eve. Aun así el Geno Breaker sigue contando con un asiento únicamente.

-¿Estas bien?- me pregunta la chica que viaja sobre mis rodillas- Sé que estas herido, si te lastimo puedo irme de pie.

- Descuida, estoy bien ya casi llegamos- es verdad los golpes que recibí empiezan a pasarme la factura, mi cuerpo está cansado y adolorido. Sin embargo Lizzy es muy liviana, nunca había tenido a alguien tan cerca antes, mucho menos a una chica; pero a decir verdad no me incomoda, llevamos varios días viajando de esta forma. Afuera Shadow vuela sobre el Geno Breaker y Specular corre a nuestro lado. Un recuerdo cruza mi mente.

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- ¿Ya no me necesitas Hiltz?- dice Lizzy con un tono de tristeza en su voz, frente a nosotros el Death Stinger carga su cañón de partículas eléctricas. Me había resignado a morir sin poder salvar o vengar a Shadow. Sabía que Hiltz me había usado todo este tiempo, pero no pensé que también la traicionaría a ella, ambos eran Zoidianos, creí que ambos se entendían.

- Así es, ya no te necesito, puedes marcharte- dijo Hiltz con voz fría, como quien quiere deshacerse de una molestia. Algo en su tono y la forma en que Lizzy lo observaba hizo que me enfureciera más. Ella había venido para hacerlo recapacitar, o talvez...- Lárgate, junto a Raven.

Esas fueron las últimas palabras de Hiltz; lo demás ocurrió muy rápido. En un acto reflejo, me levante y lance hacia Lizzy intentando hacer que se agachara, aunque sabía que eso no nos protegería de las partículas eléctricas. Pero quería darle un pequeño y último gesto de aprecio a la chica que había decidido morir a mi lado. En ese momento siento como un trozo de metal nos rodea, solo atino a sujetar a Lizzy por la cintura y lo último que distingo entre la luz de las partículas eléctricas es el rugido del Geno Breaker, mientras nos elevamos en el aire.

"Shadow", fue lo primero que pensé, pero luego recordé que eso era imposible. Perdemos altura unos cientos de metros más adelante de donde Hiltz disparo, solo para ver como la capital Republicana arde en llamas. Los propulsores del Geno Breaker resuenan de nuevo y nos alejamos a toda velocidad, aunque claro Hiltz no está interesado en seguirnos. Lizzy se ha desmayado durante la explosión.

56... 57... 58... El Geno Breaker finalmente se detiene. Ella lo dijo una vez, un organoide no puede mantener por mucho tiempo el poder del Geno Breaker. Specular cae al suelo agotado y yo salto de las garras del Geno Breaker, aun con Lizzy en mis brazos. El terror se apodera de mí al ver el organoide azul inmóvil en el suelo, pero luego un gruñido me da a entender que está vivo, débil pero vivo

-¿Estas bien?- le pregunto, mientras lo veo levantarse- Lo hiciste justo a tiempo- le digo mientras coloco a Lizzy en el suelo- Ella estará bien, descansemos un rato para que podamos llevarla a un lugar seguro- Specular asiente con un gruñido, levantándose lentamente.

Veo nuevamente al Geno Breaker, al parecer el organoide de Lizzy uso toda su energía para restaurarlo un poco. Recuerdo que él puede incluso puede modificar las características de los Zoids, pero hoy hizo más que suficiente. Nos había salvado y eso me daba otra oportunidad para hacer pagar a Hiltz por lo que nos hizo.

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- Llegamos- digo deteniendo el Geno Breaker- es bueno ver que Hiltz no la destruyo.

- Extrañas mucho tu hogar ¿Verdad?- dice Lizzy levantándose de mi regazo para que salgamos del Zoid.

- Si, quizás lo reconstruya- le digo en respuesta- Este es un lugar muy tranquilo y alejado de todo.

- La fuerza guardián aún puede encontrarte

- Estarán ocupados arreglando todo lo que causo el Death Saurer, pero cuando quieran arrestarme me entregare. Las celdas tienen muchos lujos, que jamás tendré. Y la comida de la prisión es bastante buena, mejor que la que suelo cocinar. Tu podrías cuidar de Shadow, no creo que me dejen quedarme con él.

- No hablas en serio ¿O sí?- dice confundida

- Talvez- digo entrando a la casa.

- ¿Desde cuándo ese sentido del humor? ¿Estás seguro que esos golpes no soy muy graves? Quizás debes ir al médico

- ¿Quién es la del sentido de humor ahora?- ambos nos miramos un rato. ¿Quién pensaría que derrotar a Hiltz nos hizo sentir tan libres? Pero es cierto, ya había hecho las paces con Van, ya no tenía odio o rencor en mi corazón. Y lo más importante Shadow estaba de regreso. Todo era diferente, sin tensiones- Quizás necesitamos dormir, puedes usar la habitación de arriba, yo dormiré en ese sofá- le indico el centro de la sala.

- Gracias- me dice con voz cansada.

Ambos nos separamos junto a nuestros organoides. Shadow se acuesta a la par del sofá y yo me recuesto en el desgastado mueble.

- Nunca creí que conocieras mi casa amigo, lamento no haberte traído antes y lamento cuando te dije que te odiaba. Siempre creí que podía vivir solo, que no necesitaba de nadie. Pero me equivoque, yo siempre te he necesitado y tú siempre has estado allí.

Shadow levanta su cabeza y la pone sobre mi pecho, mi mano lo acaricia suavemente y él se muestra agradecido

- Ella tampoco tiene a nadie más que a Specular- le digo suavemente- Sin su ayuda no te hubiese encontrado, así que en agradecimiento la dejaremos quedarse el tiempo que ella desee- Shadow gruñe en aprobación.