Déjame un beso

Por Pryre-chan

Los personajes de Naruto no me pertenecen

Capítulo 2

Hinata abrió los ojos con pesadez notando como la luz que entraba por su ventana la cegaba.

-¿Dónde estoy?-se preguntó tallando sus ojos e incorporándose en la superficie suave donde se hallaba.

Vio a su alrededor tratando de distinguir las aun borrosas figuras, poso su vista en lo que distinguía sería un reloj con forma de flor.

-¿Flor?- Abrió los ojos de golpe -Ese es mi reloj- Paseo la vista por la estancia

-Mi cuadro, mi ropa-no había duda en su mente-Estoy en mi cuarto, pero como si….-hizo una pausa para que su mente recuperara lo pasado en la noche anterior, a lo recordaba estaba leyendo un libro, luego una voz, un beso…

-¿Beso?-se preguntó y al momento se sonrojo al ver las imágenes que le mostraba su mente con lujo de detalles.

-Pero entonces ¿Cómo llegue aquí?-era la duda que tenía. Ya que no podía recordar nada más allá del momento en el que decidió corresponder el beso del pelinegro.

-¿Habrá sido un sueño?- su corazón se estremeció con decepción - Si es eso. Entonces ¿soñé con él?-se sonrojo más ante la idea, especialmente de esa forma, pero en su mente no había otra conclusión más que la de un sueño bien elaborado por su subconsciente a consecuencia de leer novelas románticas.

Suspiro al llegar a esa conclusión.

-Fue tan real-susurraba para sí misma Hinata mientras paseaba la vista por su habitación y se preguntaba desde cuando el pelinegro había ocupado ese lugar tan especial en su corazón.

Si se respondía sinceramente habría de contestarse que fue sin que ella se diese cuenta, como ese día en el bosque.

-o-

Flash back

Había un grupo de shinobis que caminaban de vuelta a casa después de un entrenamiento conjunto.

Entre ellos, un rubio que llamaba animosamente a su pelirosa y mal humorada compañera.

-¡Sakura-chan!

-¡Que quieres Naruto!-le respondía molesta la joven

-Vamos te invito a comer ramen-le ofrecía el rubio acercándose a ella con un brillo en los ojos

-No quiero-respondía la otra secamente mientras que no lejos de ellos otros ninjas uno de lentes y otro con marcas en el rostro miraban los intentos de rubio

-Por favor-le suplicaba

-No voy a ir contigo Naruto, así que no hagas el tonto- la peli rosa se alejó del rubio con paso rápido mientras el otro le seguía.

Para ellos pasaba desapercibido la ausencia de Hinata que caminaba desganada detrás del grupo, con la vista gacha por presenciar las suplicas del rubio por la otra chica.

-Naruto kun- se decía con tristeza mientras inconscientemente detenía su paso.

-Uhmm-escucho a su costado un carraspeo y lo siguió con la vista.

-¿Eh?- Cerca de ella y apoyado en un árbol, el pelinegro la taladraba con la vista.

-Pasa algo ¿Uchiha san?- pregunto en susurros.

-No- respondió simplemente el otro mientras no la dejaba de ver.

Paso un rato y la incomodidad se hacía palpable.

-Hasta luego Uchiha san-decía rápidamente mientras se apresuraba a retomar el camino

Fin flash back

-o-

Esa había sido la primera vez, que habían juntado sus miradas, seguida de unas otras en situaciones parecidas, donde siempre se quedaban mirando fijamente y terminaban cuando Hinata se iba corriendo.

En eso ella empezó a soñar con él, pensar en él, preguntarse por él.

Cuando podía verlo pasar por las puertas de la aldea luego de una misión, podía por fin respirar tranquila.

Sus pensamientos se interrumpieron por el trinar de un ave que la hizo desviar la vista hacia el pequeño reloj de la mesa de noche

-Es temprano-se dijo a sí misma, recordando la hora en la que tenía que salir hacia una misión - Necesito pensar un poco-

Saliendo de su confortable cama empezó a prepararse para salir.

-o-

Salió de casa sumida en sus pensamientos, aun había un par de huecos en su mente que no podía rellenar.

Para pensar mejor se encamino por el camino más largo y poco concurrido hacia el punto de encuentro con su equipo.

Paso por el parque, desierto a esas horas de la mañana.

Mantenía su miraba en el piso, pensando y pensando, incluso sintió que le empezaba a doler la cabeza.

Siguió su camino distraídamente evitando una que otra piedra ocasional.

Hasta que una voz la detuvo en seco. Una corriente eléctrica recorrió su espalda e hizo que se girara lentamente temiendo reconocer esa voz

-¿Piensas pasar así de mí? -reprocho el pelinegro.

Hinata giro en sus talones y fijo la vista en Sasuke.

- Esto… Uchiha-san - Logro articular nerviosa, sin poder evitar recordar su sueño.

-¿Tienes una misión?- le pregunto Sasuke con tono indiferente mientras paseaba su vista por el equipo que cargaba la joven en su espalda.

-Eh…si-respondió a secas.

A Hinata le costaba respirar, bajo la cabeza y trato de distraer su mente con una imagen de sus pies.

El solo se quedó mirando a Hinata que parecía que en cualquier momento se vendría abajo de tanto que inclinaba la cabeza, se preguntó entonces si su encuentro había caído en el arrepentimiento y sentía culpa.

Decidió averiguarlo.

-Anoche…-empezó fijando la vista en el parque vacío- tú te desmayaste.

Hinata no quiso aceptar por el momento sus palabras convencida de su sueño y trato de hacer memoria en qué momento se había desmayado ¿En el entrenamiento? , ¿De camino a casa?, no lo sabía.

-En el bosque-continuo Sasuke- y luego te lleve a casa-

-¡Uchiha-san!- dijo exaltada levantando la cabeza ante la mirada curiosa de Sasuke- Usted…yo…nosotros-balbuceaba tratando de encontrar las palabras adecuadas y con un fuerte rojo en sus mejillas.

-¿Cuánto tiempo dura tu misión?-pregunto sin más Sasuke, ignorando el hecho del ataque de histeria de su compañera.

-Yo…yo…tres días-dijo soltando el aire de sus pulmones y chocando sus dedos.

-Entonces es mejor que me lo dejes-manifestó el pelinegro parándose frente a ella con aire despreocupado.

La joven al no entender no supo que responder, aunque también la mareaba la presencia frente a ella del pelinegro.

-El…¿Que?- forzó su pregunta a salir por su garganta.

- El que me diste ayer no me duro mucho-respondió Sasuke.

-De qu….-su pregunta quedo acabada por el repentino beso que le dedicaba el Uchiha.

Ahora tenía a las cosas claras.

Ayer lo único que le dio fue un beso.

Durante el beso ella se desmayo.

Luego la llevo a casa en medio de la noche

Entro en su casa, en su cuarto y la dejo en la cama

Y lo más importante

¡No había sido un sueño!

¡Había entregado su primer beso a ese hombre!

La vergüenza de Hinata llegaba en esos momentos a un nivel extremo, sintio que el pelinegro rodeaba su cintura con su brazo y la acercaba aún más a su cuerpo.

En respuesta ella le puso delicada y tímidamente las manos en su pecho.

La falta de aire los separo entre leves jadeos, mirándose uno al otro sin decir una palabra por un tiempo que ninguno podría discernir en ese momento.

Las risas de unos niños que se acercaban a jugar al parque cercano la sacaron de su ensoñaron, desviando su vista de aquellos ojos negros que la habían atrapado.

Y si sus cálculos no fallaban -lo que no dudaba- es que se le hizo tarde.

¿Cómo había pasado el tiempo tan rápido? ¿Y sin que ella se diera cuenta?

Esas serian preguntas que respondería luego, ahora tenía que ponerse en marcha.

Trato de moverse pero su cuerpo se hallaba anclado a otro en ese momento

¿Cómo pudo olvidarlo? Se reprendió y cayó en cuenta del pelinegro y su distancia cero a ella.

-Etto…Uchiha-san ten- tengo que irme- dijo apenas sin poder mirarlo y en tono algo apurado.

Este no respondió, solo levanto una mano y la poso en la mejilla rosa de la ojiperla y acerco nuevamente sus rostros, lentamente y sin que ella pudiese resistirse, la beso de nuevo, suavemente.

Hinata lo abrazo como antes y cerró los ojos. Su pecho latía tan rápido y fuerte que tenía miedo que en cualquier momento saltase de su pecho a las manos de Sasuke.

Al separase la joven tardo en reparar que ya no se encontraba sujeta y se dispuso a marcharse.

-Adiós Uchiha-san-se despidió Hinata a modo que se daba la vuelta para irse.

Apenas había dado un paso largo cuando sintió que la sujetaban de la muñeca y la jalaban chocando con lo que parecía algo duro pero cálido.

Busco con la vista lo que la había sujetado y vio una mano sobre pulso, la siguió con la vista ya interpretando de quien se trataría, hasta que paso la vista en unos ojos negros.

-Uchiha-san ¿Porque?-pregunto mirándole

El pelinegro no dudo en girar su cuerpo hasta que ambos quedaron de frente mirándola y no respondiendo la pregunta formulada.

-Uchiha-san llego tarde-le aviso al joven que parecía el hacer los oídos sordos.

-Primer día-dijo el pelinegro mientras la joven lo miraba sin entender-Apenas me das el beso del primer día-aclaro el otro ante la mirada atónita de la joven.

Entonces se acercó su oído y le susurro-Déjame un beso que me dure hasta que vuelvas.

F i n

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Gracias por leer.

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