Noche De Bodas Continuación:
"Ranma" susurro Akane cerrando sus ojos. "Akane" dijo Ranma besando nuevamente su cuello. No podría explicarlo pero estaba embriagado por la esencia de Akane, olía como la amapola roja en primavera y lo único que deseaba era besarla. Ella esta tan nerviosa que tenía sus manos en forma de puño, sus uñas se clavaban en su palma y Ranma rápidamente se retiro de ella pensando que lo golpearía, como siempre. Pero ella lo único que hizo fue decir "Tengo Miedo", Ranma se repuso ante su temor y se puso frente a frente a su esposa, tomo su mano y la beso. "No sé si te lo he dicho, pero hoy realmente luciste hermosa. No luciste como la habitual marimacho que eres" dijo Ranma tratando de aligerar la situación de la mejor manera que él conocía. Ella frunció el ceño y respondió "Pues tú luciste lo más varonil que te fue posible, fenómeno" ella le saco la lengua y ambos se rieron al respecto, se prometieron no pelear en todo el transcurso de su primera noche juntos. Akane tomo la mejilla de Ranma en su pequeña mano y solo fue entonces cuando él se acerco a la novia y por fin le dio el beso de marido y mujer, algo que no se atrevió hacer delante de todos los invitados. Fue Akane quien le dio un beso en la mejilla y eso fue todo lo que los invitados pudieron obtener de la joven pareja. Pero aquí y ahora eran ellos dos solamente, no tenia por que seguir actuando que se odiaban cuando en realidad no lo hacían en absoluto. Su beso fue tímido, despacio como si el tiempo se detuviera y solo fuera este instante en el que sus labios chocan. Saboreaban el sabor de la boca del otro, Ranma tenía un sabor de vainilla muy probablemente debido al pastel y Akane tenía un sabor a cereza muy probablemente las que le robo a su esposo del pastel. Y solo cuando el beso no fue suficiente tacto entre ellos, Akane rodeo sus brazos del cuello de Ranma y Ranma rodeo sus brazos a la cintura de Akane. Sus respiraciones se agitaban cada vez más, su corazón pareciera que fuera a explotar. Akane pasaba entre sus dedos la trenza de Ranma, mientras que el dejo de besar sus labios para besar su cuello, tenía cierta fascinación al respecto. Lentamente fue bajando el vestido de novia de sus hombros y los fue besando muy despacio. Akane tenía vergüenza pues era la primera vez que estaría desnuda ante él y harían el amor. Ella se aparto de él y Ranma un tanto desconcertado decidió no insistir, aunque lo que le preguntaría Akane a continuación no pudo evitar sentir mucha culpa. "¿Ranma yo te gusto? Sé que no soy bonita como Shampoo, Ukyo o incluso Kodachi, sé que no tengo cualidades de buena esposa y que suelo ser más un dolor de cabeza que una buena novia, pero ahora que estamos aquí tu y yo solos, a punto de consumar nuestro matrimonio" Ranma traga saliva y Akane continua "No puedo evitar pensar, que tal vez aceptaste casarte conmigo por nuestros padres y su estúpido arreglo..." "Detente" La interrumpió Ranma. "Akane ¿Acaso ves a nuestros padres aquí rondando presionándome para que yo te bese?" Ella niega con la cabeza. "Akane es que no lo has entendido, no era mi intención decir esto porque pensé que ya lo sabías pero estoy enamorado de ti. Te amo porque eres la única que me ama sin importar si soy hombre o mujer, te quiero porque te preocupas por mi aunque finges no hacerlo, te adoro porque siempre estás ahí para mí. Te preocupas de mis sentimientos, de lo que pienso y eso lo valoro más que lo hermosa que puede ser, aunque para mí lo eres, siempre lo has sido. En cuanto a tus faltas de cualidades de buena esposa, si eres la peor cocinera y costurera que haya conocido. Pero conociendo lo guerrera que eres, trataras de mejorarlo, mi madre te dijo que te ayudaría. Y eso que estoy ateniéndome a futuros dolores de estomago..." Akane no pudo hacer nada más que llorar de felicidad, abrazarlo lo más fuerte posible y susurrar "Te amo Ranma" Y solo así con esa seguridad en ella, ambos se despojaron de sus trajes de gala para la boda, hasta tener como única vestimenta su propia piel, no podían evitar contemplarse el uno al otro, a pesar de que ya se conocían, antes no tenían el tiempo suficiente para contemplarse con el amor que ahora por fin eran libres de sentir. El cuerpo de Ranma era tan sexy que tan solo de pensarlo Akane se ruborizo. No por nada el había dedicado su vida a entrenar y gracias a eso ella podía decir que su esposo era apuesto, demasiado pensó. Una vez recostados en la cama, los besos cada vez se hicieron más rápidos y desesperados en búsqueda de más, en búsqueda de saciar esta sed de amor que sentían uno por el otro. Ranma se tomo un momento para mirar Akane a los ojos y no hacía falta decir nada porque Akane se entrego a Ranma y Ranma se entrego a Akane. El aire en la habitación no parecía suficiente para los dos, el se comenzó a mover lentamente y ella no podía siquiera pensar en todas las cosas que su cuerpo experimentaba en este momento junto a Ranma. Ella era tan suave y calidad pensó Ranma que ni siquiera sabía lo que hacía, solo confiaba en su instinto. Llegaron al punto que se desconectaron de este mundo y se sumergieron en el mar de sensaciones que sus cuerpos sentían al estar tan cerca el uno del otro. Y estando solos ellos dos en esa embriagues de amor lo único que pudieron decir fueron sus nombres, "Ranma" "Akane"
