Red X

La cabeza me daba vueltas y sentía el estómago pesado. Poco a poco fui abriendo los ojos y todo era muy brillante. Estaba desorientado. Cuando traté de tocarme la cara, para quitarme la mascar, me di cuenta que mi mano estaba amarrada a algo. Fue entonces que mire a mi alrededor y noté a los Titanes a mi alrededor.

-¡Robin! ¡Ya despertó!- Grito el verde

-¿Quieres bajar la voz?- dije -¿Qué carajo pasó? ¿Dónde estoy?-

- Aquí, quien hace las preguntas somos nosotros- Contestó la brujita gótica

Robin no tardo en llegar. Yo traté de soltarme, pero me di cuenta que mis manos ya no tenían los guantes, bueno, básicamente solo tenía la mascara y los pantalones.

-Es inútil Red x- era la voz de Robin -Te quitamos todos tus trucos. Así que comienza a hablar para que te llevemos a parición-

-Lo último que recuerdo es que alguien me atacó y se llevo el diamante. No sé quien fue- dije la verdad esta vez.

-Bien, entonces te quedaras aquí hasta que quieras hablar- respondió el pajarito

Todos los Titanes, menos Raven, salieron de la habitación.

-¿Se te perdió algo, princesa?- pregunte para que se fuera. Ella se veía molesta, aun debajo de su capucha podía sentir su mirada. Después de eso salió del cuarto.

Fue cuando me di cuenta que estaba en el hospital de la torre. Estaba convencido de que los titanes no me dejarían sólo, de seguro estaban atrás de algún vidrio, vigilándome. Traté de moverme, pero mi cuerpo dolía horrible, incluso mover la cabeza me dolía mucho. Fue muy humillante.

Robin:

Disidimos dejar "solo" a Red x para ver si después decidía cooperar. Mientras salíamos de la enfermeria de la torre no puede evitar notar que Raven se veía muy molesta.

-Raven, ¿todo esta bien?- pregunté mientras la tomaba por el hombro

-Sí Robin- contesto de forma fría -Es solo que me molestó un poco usar mis poderes en Red x. Cuando los uso pongo parte de mi en la otra persona-

-Lo sé Rae, pero si no lo hubieras hecho él…-

-Lo tengo en mente Robin- Respondió -¿Por qué no quisiste quitarle las máscara?- preguntó aun sin voltearme a ver.

-Créeme que quiero, pero él nos a ayudado antes. Es como una forma de agradecerle- respondí

Ella agachó la cabeza y se fue sin decir nada más.

Pasó el tiempo, Cyborg y yo no dejamos de vigilar a X. Se veía muy molesto. Era obvio que quién atacó a Red x estaba ligado con el asalto al banco.

Eran casi las 3 de la mañana, casi todos estaban dormidos, menos Raven y yo. Fue cuando decidí volver a interrogar a X. Rae y yo entramos a la enfermería, X se veía muy molesto.

-¡¿Qué?!- grito Red x al vernos

-Escucha X, podemos hacer esto por las buenas o por las malas. Dinos quién te atacó, porque quien lo hizo es una amenaza para la ciudad y para ti- Contesté

-Pajarito, no tengo ni idea de quien lo hizo. Solo recuerdo que era un tipo muy alto, después de eso…-

-Es inútil Robin, pero si gustas uso mis poderes para entrar en su cabeza- Dijo Raven en tono frio. La verdad no sabia si decía la verdad o solo quería molestarlo

-Brujita, atrévete y tú serás quien terminé ocupando la cama a mi lado- replicó X

Raven se acercó desafiante a Red x, cuando nos vimos interrumpidos por la alarma de la torre. Todo el equipo se junto rápido en la sala. De nuevo eran esos tipos desconocidos

-Titanes, prepárense para salir. Raven, tú quédate en la torre y vigila a X, si intenta algo envíalo a otra dimensión- Ordene. Deje a Raven porque era la más confiable para cuidar a X, pero ella no se veía muy feliz

Red x:

Todo esto estaba muy Jodido. Necesitaba salir de ese lugar y buscar al bastardo que me atacó. Lo bueno es que el muy imbécil se llevo un diamante falso, el verdadero aun lo tengo yo en mis pantalones.

De pronto la gótica entró a la enfermería, creí que se había ido.

-Hola princesa, ¿Dónde están tus amigos?- pregunté, pero ella no dijo nada solo se sentó a un lado de mi y se puso a leer.

Yo quería estar solo, así que fui lo más molesto posible para que se fuera. Le hablé por horas, decía tonterías y no dejaba de decirle "Brujita", pero nada funciono.

Pasaron las horas y los titanes no regresaban. Para ese momento ya me había resignado a no estar solo.

-Raven- dije después de varios minutos de silencio, ella bajó un poco su libro y me miró de reojo. -dejaré de molestar, solo ¿podrías darme un poco de agua?-

Ella, sin decir nada, se levanto y me sirvió un baso del dispensador que estaba en la habitación.

-Gracias, princesa- dije. Pareció molestarse, porque me tiro el agua directo al pecho -¡Demonios! Esta fría, ¿Qué te pasa?-

-Vuelve a decirme así y te mando a otra dimensión- contesto

Yo estaba a punto de decirle unas cuantas cosas, cuando la luz de toda la torre se apagó

-Eso es normal- pregunté

-No- dijo Raven mientras se ponía en guardia a un lado de mi

-Raven, tienes que soltarme- creía saber quien había causado el apagón

-Ni loca te soltaría, no confío en ti- me respondió

De repente unas linternas se veían por las ventanas de la puerta. Raven se mantuvo en silencio al igual que yo. De pronto 4 hombres y 2 mujeres, altos, tapados de la cara, con armas de alto calibre y con ropa militar negra, entraron al cuarto. Nos apuntaron con sus armas pero no dispararon.

-Tienes que soltarme, tú sola no podrás- susurre

-¡Entréganos al chico y te dejaremos vivir- dijo una mujer, quien parecía ser la líder

-Olvídalo- respondió Raven. Utilizó sus poderes para apagarles la luz y empezó a pelear con ellos. Creo que después de todo si podía ella sola.

No sabía que estaba pasando, solo veía las luces de los disparos y los gritos todos en el cuarto. De un momento a otro, sentí un cuchillo que cayó a mi lado, lo tomé y corté las correas con que me tenían amarrado. Tomé algunas partes de mi traje y me uní a Raven en la pelea.

Esos tipos eran muy fuertes, sus golpes eran como recibir disparos. Raven y yo pronto nos vimos superados, por lo que decidimos huir del cuarto. Nos persiguieron por toda la torre, entre disparos y explosiones sónicas.

-Tenemos que salir de este lugar- ordene a Raven

-sígueme- respondió

Entramos al ducto de ventilación y nos arrastramos hasta el sótano de la torre. Escuchamos como esos tipos nos seguían.

-Las paredes son muy gruesas para abrir un portal, pero hay un túnel de escape por aquí- dijo Raven

Por la adrenalina me había olvidado del dolor, pero estaba regresando. Ella abrió la compuerta y nos arrastramos aun más, hasta salir al mar. Estábamos a unos 60 metros de la torre. Cuando, ante nuestros ojos, la torre se desplomó y, a los pocos segundos, en su lugar apareció un holograma de la misma torre.

Raven y yo quedamos atónitos, pero podíamos quedarnos en el agua. Nadamos hasta tierra y nos pusimos a salvo…

Narrador

Mientras tanto, en la ciudad, Robin se arrastraba por un callejón, sangrante y casi al punto de la inconciencia…