Habia escuchado el momento justo en el que la directora se había llevado a su joven amo a su nuevo salón, fue su señal para volver a entrar por la ventana del cuarto, acomodo las cosas de Ciel en los cajones que eran para el y se volvió a ir, comenzó a preguntarse para que estaba ahí, traer su propia servidumbre, que propuesta tan mas inútil, y justo después de ese pensamiento los tres rostros de los atolondrados sirvientes llegaron a su mente. Suspiró, cogió su reloj de bolsillo y miro la hora
-Para esta hora la mansión ya debe estar destruida…- dijo a la nada mientras caminaba por los pasillos directito a la salida, tenia que ir por materiales de construcción, regresaría a ver como le iba a su joven amo entrada la noche.
Y repentinamente era arrastrado por la directora hacia las escaleras para ir al piso de abajo
- Señor Michaels, justo acaba de ir a dejar a su joven amo a su salón!!!- comento ella alegremente
-Si, vera, esque yo tengo que…
-Acompañeme!!!!!- le grito furiosa, aparte de todo era algo bipolar - este lugar será donde pasará más tiempo… La cocina!! - le dijo cuando se detuvieron frente a una puerta como cualquier otra.
Realmente no comprendía porque esa mujer era tan alegre, podía estarte maldiciendo con una sonrisa.
Esperaba encontrar un cuarto para el mismo con todo lo que necesitara para trabajar, mas nunca espero que hubiera toda una legión de mayordomos y sirvientas de pie en filas perfectamente alineadas escuchando lo que un fulano bien vestido les decía, y al parecer, el estaba interrumpiendo la lección
-Es Michaelis- no pudo contenerse de corregirle a la directora en voz baja. Las miradas de todos los presentes se posaron en el. El fulano, un hombre de estatura promedio, una boina en la cabeza y la mirada inquisidora de cualquier cocinero francés que se hiciera respetar lo barrio con la mirada
-Esta interrumpiendo- dijo aludiendo a lo obvio, sus pequeños bigotes se movían al compas de sus labios, incluso había carraspeado para añadirle énfasis a sus palabras
-Por la cara de sus estudiantes… no creo que su clase fuera muy relevante para sus vidas- ellos lanzaron una risilla divertida, que cesó en el preciso momento en el que el chef en jefe chasqueo los dedos.
-Veo que se llevan de maravilla! – a todos menos a ella les salió una gotita de anime en la nuca- Bien, los dejo para que sigan su clase, Señor Michaels… mucha suerte, se que e divertirá en este lugar!!- salió cerrando lentamente la puerta
- Es Michaelis- dijo Sebastian en un suspiro cuando ella se fue. Cuando vio todas las miradas seguían viéndolo con curiosidad, todas las chicas lo miraban con corazones en los ojos y flotando alrededor de ellas, por el contrario, los chicos tenían llamas en los ojos y blasfemaban mentalmente en contra suya, solo había dos personas, el profesor y un extraño mayordomo que no estaban interesados en mirarlo.
-Señor… puede acercarse para que pueda aprender el arte de cocinar un…
-No me interesa lo que usted pueda enseñar… me voy- y cuando estaba por abrir la puerta, esta se abrió
- Oh.. Señor Michaels… olvidaba decirle que usted no puede salir del internado o su joven amo será expulsado- y cerró la puerta
- O tal vez no me voy…- dijo Sebastian y se puso en el lugar más alejado que podía estar para no escuchar esa clase
- -Alice…- murmuro con una voz débil, casi la de una niña –Soy Alice Crow-
Se genero un silencio incomodo
-Aja…- irrumpió el sensei haciéndole unas señas con las manos para alentarlo a decir algo mas que solo su nombre, el peliblanco dubito
-Y…y me gusta….- Ciel levanto un poco la ceja, en todo caso el era el que tenia que estar nervioso y apenado. Fue el límite de presión que el pequeño Alice pudo soportar, se precipito a la salida tropezando con su banca y después corrió fuera del salón
- Alguien se ofrece para ir a buscar a su compañero??
- Yo voy- dijo Ciel, no porque le interesara Alice… bueno… el compañero… solo iba porque no quería estar en ese salón mucho tiempo, solo eso (aja…)
Ciel salió en busca de Alic… el… pero se dio cuenta de algo esencial: no conocía la escuela, y prefería que antes le escupiera un camello o un castor se lo violara antes de pedir instrucciones
Cuando ya no supo que más hacer decidió que estaba muy cansado como para regresar al salón y sin compañero… así que decidió excurcionar para poder regresar a su habitación.
Ciel entró y en la orilla de la otra cama estaba… Alice?? Perdón… el chico de la clase, hecho bolita
- Que haces en mi habitación??- preguntó Ciel desconcertado mas la bolita no lo escucho, el ojiazul se acerco y lo pico en un costado haciéndolo reaccionar, como si hubiese sido un fantasma el que lo había tocado palideció inmediatamente, al intentar retroceder la cama misteriosamente se termino y cayó de espaldas en el suelo. Ciel negó con la cabeza, ayudarlo a parar? No, la verdad no le daban ganas, simplemente se quedo ahí de pie, notando que su ropa ya estaba acomodada y sonriendo imperceptiblemente, los gemidos lastimeros del ojirosa llegaron a sus oídos, lo vio ponerse en pie y sobarse donde se había golpeado
-Decia, que haces en mi habitación?- volvió a preguntar el conde indiferente, era ahora el niño el que lo miraba extrañado
-Ah, no te lo dijeron? Vamos a compartir habitación- Ciel se quedo de piedra
-Los Phantomhive no comparten habitaciones- espeto algo engreídamente
-Lo siento… yo… no puedo cambiar mi habitación… juro que no haré ruido- y dicho esto se regresó a su posición de bolita en la cama
- Que es lo que ibas a decirte antes de que salieras huyendo tan cobardemente??- dijo Ciel intentando "consolarlo"
- Yo… solo… nada!! Pero… porqué no te burlas de mi por llamarme Alice??
- Los condes no hacen algo tan vulgar como eso, pero no evadas mi pregunta
- Te gusta la habitación?? Es bueno tener un nuevo compañero, mis compañeros nunca me duran mucho tiempo
-Me estas escuchando??- pregunto algo enfadado
- A alguien como tu no le gustaría escuchar lo que yo tenga que decir
- Eres… tienes razón- y dicho esto el se fu e su cama dándole la espalda
- Te puedo llamar por tu nombre??
-Comienzo a entender porque no duran tus compañeros
-Te estoy molestando??- pregunto apenado, Ciel suspiró, se pregunto porque carajos había querido ir a una escuela, lo miro, no con interés o furia, era solo una mirada que esperaba a que el dijera algo, el conde pensó que quizás, si lo escuchaba después Alice ya no tendría nada que decir y se callaría.
Solo que nunca espero que su plan diera frutos tan rápido, ya solo se miraban el uno al otro. Ciel sintió algo extraño… una muy extraña necesidad de acercarse a su compañero
- Alguien de mi rango no se molesta por ese tipo de niñerías
- Oh… lo siento… solo… me quedaré en silencio-
-Eso dijiste antes de ponerte hablar-
-Bueno pues…pues ya me voy entonces!!- le grito completamente rojo huyendo de ahí
-Dios…eso si es ser voluble (y no mamadas)-
- No soy voluble!!!- dijo abriendo rápidamente la puerta y azotándola al siguiente segundo.
Hubo Algo oprimiendo su pecho, era como el deseo innegable de querer ir tras él, sacudió la cabeza para sacarse esas ideas, eso nunca, NUNCA iba a pasar.
-Y bien, ahora que ya saben el menú de hoy para los señoritos- recito el chef, dando un sonoro aplauso –A cocinar gente!- Inmediatamente ellos se pusieron en parejas, todos menos Sebastian que no tenia ni idea de porque –Oh si…- dijo el chef recordándolo –Que usted no tiene un compañero verdad?- miro a su alrededor terminando por fijar la mirada en el rincón mas rinconoso de la cocina, su boca y su bigote se curvearon en una maliciosa sonrisa, tal vez podía haber encontrado al compañero perfecto para su dolor de cabeza -Allá- le dijo -Trabajara con el señor Aker- Sebastian le hizo una leve reverencia que hizo enfadar al chef
-Como ordene- camino tranquilamente hacia el lugar, el tal Aker estaba pelándo unas zanahorias ágilmente, era un joven apuesto, el cabello largo y de un azul oscuro brillante, alto, de cintura pequeña resaltada por el hecho de que llevaba un delantal para no manchar su pantalón de vestir, en esos momentos llevaba puesto también el clásico chaleco de mayordomo y las mangas de su camisa estaban arremangadas a la altura de los codos para que no se ensuciaran, poco cabello estaba fuera de lugar, la cara era afilada y en sus ojos morados se mostraba una concentración y dedicación que rara vez se podía contemplar
-Trate de seguirle el ritmo…- alcanzo a escuchar al chef en tono burlón. Era un desafio, perfecto…
Sebastian llegó al lado de su compañero, puso una sonrisa socarrona (que todos conocemos) y empezó a arremangarse las mangas y ponerse el delantal.
Cuando estuvo listo, tomó una zanahoria y la peló en unos pocos segundos, tomando otra al instante, generando rápidamente una pequeña montaña de zanahorias peladas. Cuando hubo terminado se dispuso a empezar a picarlas, se dio cuenta de que Aker estaba empezando a picar, al igual que el, gran desafío, pensó Sebastian, picó a gran velocidad las zanahorias, pero su compañero no se quedaba atrás, picaba con una rapidez casi inhumana al igual que el demonio de mayordomo, en ese lugar de la gran cocina las cosas pasaban tan rápido que no sabías en qué momento terminaban de hacer algo y empezaban a hacer otra cosa.
Cuando metieron todos los ingredientes en la olla todos los demás estaban terminando de picar zanahorias
-Gran trabajo- dijo Sebastian
- No es gran cosa- Contestó el otro, no con modestia sino mas bien con indiferencia, "se parece al bochan" pensó. Era extraño, al único humano casi tan habilidoso como el que había conocido era Agni, y aun se preguntaba si era humano del todo, nadie que llore sangre por los ojos puede ser humano, o clinicamente sano por lo menos- tu tampoco lo hiciste nada mal
-como mayordomo de la familia Phantomhive… qué sería de mi si no pudiera hacer algo como eso?- contestó
- Buena respuesta- dijo Aker- mi nombre es Aker
- Sebastian Michaelis
- No era Michaels??
- No, esa señora…
- Te comprendo!, cuando llegué aquí me decía Axel
El chef principal se acerco a ellos, con los ojos redondos de asombro e incredulidad, los dos sirvientes le sonrieron "amigablemente" aunque realmente era una sonrisa amenzante y aterradora. "Genial, ahora tengo dos presumidos" pensó, lanzo un bufido al aire, coño, realmente no era genial
Regresé!! Algo rápido, lo se… pero hacer esto entre dos personas es más rápido!!
la verdad ibamos a escribir "ah si, con que te gusta pelar zanahorias verdad…PUES PELAME ESTA PUTO!!!!!!!!!!!" que es un albur mexicano!! n_n!!
espero sus reviews!! El capítulo va para Sandretaaaa, quien dio el primer review a la historia!!
Muchas gracias chica!!
Un beso!!
