Capitulo Nº 1: Protegido
Edward había estado callado durante todo el trayecto en avión, no dejaba de observarme y note como su mirada se volvía inquieta al ver como me cubría el estomago a causa de las pataditas del bebe.
Mientras miraba por la ventanilla me torturaba el pensamiento de lo que podría causarle a Edward mi decisión, odiaba verlo sufrir, y aun mas por mi culpa.
En cuanto nos bajamos del avión y llegamos al aeropuerto las manos me empezaron a sudar y comencé a tener nauseas, al ver que me ponía verde Edward me apretó contra su costado, seguro pensaba que era por el embarazo pero el no sabia la nada de la tarea que debía llevar a cabo.
Luego de recoger nuestro equipaje divise en la puerta a mi familia vampira. Mire de reojo a Edward, no vi nada extraño en el. Y no le quise dar oportunidad.
Apenas me encontré con la mirada de Rosalie salí disparada en su dirección y la abracé con las lágrimas corriendo por mis mejillas. Rose me escondió detrás de ella y entonces le vi el rostro a Edward.
Estaba descompuesto.
Seguro ya había visto en la cabeza de Rosalie nuestra conversación telefónica.
-Bella, por favor, ven aquí-dijo con una mano extendida en mi dirección.
Se acerco un paso y Rosalie le enseño los dientes y le lanzo un gruñido.
-Que esta sucediendo aquí?-pregunto Emmet mirando con incredulidad a Rosalie y a mi. Edward parecía estar a punto de saltar encima de Rosalie.
-Edward, Rose, este no es lugar-pidió Carlisle-discutamos esto en casa.
-No hay nada que discutir-gruño Edward-Bella-me llamo.
-No- le dije lo mas suave posible.
-Estamos llamando la atención y sugiero que nos vayamos antes de que alguien llame a seguridad-dijo Carlisle.
Esme me tomo por el otro brazo empujándome con dulzura hacia la salida.
Rosalie entro conmigo a la parte trasera del Mercedes de Carlisle mientras en el asiento del copiloto entraba Edward.
El viaje fue de un silencio sepulcral lleno de constantes miradas asesinas por parte de Edward y Rose. Si las miradas matasen…
En cuanto llegamos a la casa me sentí mejor, mi vida había cambiado tanto en unas pocas semanas que me aliviaba estar en un lugar que seguía exactamente igual a como yo lo recordaba. Todos nos dirigimos hacia la sala, apenas llegue me senté en uno de los sofá blancos. Aun no sucedía nada y ya estaba cansada. Edward entro hecho una furia mientras que Rosalie seguía de pie enfrente de mí.
-Bella, por favor, no hagas esto- me suplico Edward con un sonido extraño.
-No, Edward, escúchame…-
-Edward, que sucede?- me interrumpió Carlisle.
-Bella me llamo, necesitaba mi ayuda, ya que el descorazonado no quiere entrar en razón-respondió Rose con una mirada despectiva hacia Edward.
Carlisle me miro sin dar crédito a lo que oía.
-Carlisle, quiero tenerlo-le dije pero se pareció mas a una suplica.
-Bella, eso no es posible, tu no puedes…-comenzó Carlisle.
-Deja de incitarla a tener…deseos estupidos-respondió Edward a un pensamiento que debía de haber tenido Rosalie.
Genial, ahora se discutía mi cordura.
-No es un deseo estupido, es lo que yo quiero-eleve mi voz por primera vez.
-Aun así no se puede Bella-me contesto Edward.
-Edward, yo voy a poder, confía un poco en mi-le suplique.
-No Bella, tu no entiendes, ni usando toda tu fuerza de voluntad resistirías a algo así, no conoces todas esas leyendas que hay por ahí.
-Eso son justamente, puras leyendas-replique.
-Muchas son ciertas, sino mira lo que te he hecho-al final se le quebró la voz.
-Tu no me has hecho nada Edward…-odiaba verlo sufrir.
-No vamos a discutir esto, va a ser rápido, no vas a sentirlo.
En ese momento me aferre a mi vientre como si eso ayudara a mantener a mi bebe conmigo.
Esme se me acerco, se sentó a mi lado y me tomo de la mano con una mirada dulce en los ojos.
-Estas segura?, lo has pensado bien?-me pregunto.
Edward iba a abrir la boca.
-Claro que si, aunque no deba pensar nada, Edward-dije girándome en su dirección- es muy tarde, no puedo matarlo, ya lo quiero-dije mientras volvían las lagrimas a mis ojos.
-Si tú quieres tenerlo…-me dijo Esme dándome un apretón en una mano y con una mirada de lo más maternal.
-No!-grito Edward sobresaltando a todos-tu también?, quieres que ella muera?
-Claro que no-replico Esme medio ofendida-pero esos son sus deseos y ella es la que lo lleva adentro.
Me aliviaba tanto que ella lo entendiera, las mejillas se me empaparon a causa de la emoción.
-Con cada minuto que pasamos discutiendo esta estupidez esa cosa sigue creciendo y lastimándola-gruño Edward con una mirada desquiciada.
-Te agradecería que dejaras de llamarlo así-me hería escuchar de la manera en como se refería a nuestro bebe.
-Y como quieres que lo llame?-me grito- no es un lindo bebe lo que llevas ahí dentro Bella.
Cada palabra que utilizaba mas me dolía, no por sus elecciones sino porque fuera el quien las dijera.
-Yo no voy a deshacerme de este bebe, y ya que no puedes vivir con eso supongo que tendré que irme-le dije con las lagrimas que brotaban sin parar de mis ojos.
-No, no quiero que te alejes de mi Bella-dijo descompuesto de nuevo-pero no quiero que te lastimen.
-El único que me lastima en este momento eres tu-dije eso sin pensar, era como admitir que todos los temores de Edward eran ciertos, que todo era su culpa, y no era así.
La expresión de su rostro fue de nuevo dolor en mi pecho.
-No, Edward, no quise decir eso, no es verdad-intente remediarlo, entonces me levante y quise acercarme a el, acariciar su rostro y consolarlo, pero Rosalie no me lo permitió-Edward, te lo suplico, ten un poco de confianza en mi, voy a poder.
-No Bella, tú no sabes.
-Sepa o no mi decisión esta tomada…- en ese momento me tambalee hacia atrás, pero no me di la cabeza contra el suelo gracias a que Rose me atrapo-Estoy bien, estoy bien, solo fue un pequeño mareo-quise tranquilizar a todos.
-Edward, no puedo obligarla en contra de su voluntad, no es correcto- le dijo Carlisle.
-Pero si lo es dejarla morir?-Edward estaba a punto de explotar de la indignación.
-No, haremos todo lo que sea posible-al ver que Edward no lo iba a aceptar intento con otra cosa-al menos dejemos descansar a Bella por ahora en vista de resguardar su salud.
Edward no dijo nada pero Rose me llevo en brazos hasta arriba, al pasar por su lado quise tocar su hombro, decirle algo, cualquier cosa, pero no supe que.
De verdad espero que les guste esta loca idea, bueno, no tan loca, pero si mi manera de escribir.
Al fin lo pude subir gracias a la ayuda de Troyis, muchas gracias!
Me voy a manejar así:
Por favor, dejen un review, acepto comentarios, sugerencias, o cualquier cosa que se les ocurra para hacer de esta historia algo mejor.
He cambiado mi idea, escuchare todas sus sugerencias y tratare lo mas que pueda de llevarlas todas a la historia, esto no lo podría hacer sin su ayuda.
Esto es fruto de quedarme hasta las 5 de la mañana (en serio lo digo) leyendo sus historias, que me apasionan muchísimo.
Si alguien leyó algo casi igual a lo que yo pongo por favor hágamelo saber, no quiero que piensen que me copio de nadie, respeto muchísimo su trabajo y dedicación a los fics, y si es así les pido mil disculpas y lo cambiare en el siguiente capitulo. Tratare de subir lo mas seguido posible, también tengo varias ideas para otros fics, que luego les contare
*En vez de besos les mando mordidas jaja
P.D.: por favor, cuídense mucho de la influenza, es horrible lo que esta pasando, cuídense porque así también están cuidando a los demás.
Los saluda atentamente:
·MandySwanCullen
