Titulo:Uno más uno, no siempre son dos.

Autora:YUKI-NII

Rating: NC 13

Género: Drama/Romance

N/A: Harry Potter no me pertenece, todos los derechos son de las editoriales la WB y su autora J.K Rowling. Yo tan solo hago Slash sin fines de lucro más que el regalo de su tiempo para mis historias. Este fic participa en el reto #14 "Amortentia al azar" del foroHogwarts a través de los años.

Resumen:Estar acostumbrado a un amor no correspondido, parece ser una herencia Malfoy.

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Quinto Verano.

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Albus se presiona solo un poco más, cuando baja del último escalón, ha heredado la altura de su padre, apenas sobrepasando los hombros de Scorpius, su frente llega justo a la posición de los labios del rubio, que pasa sus brazos por la cintura y hunde su barbilla sobre el espeso cabello negro, siempre desordenado.

Albus ha llegado a la mansión para pasar una semana por vacaciones. Lucius le da una rápida mirada cuando pasa por la puerta principal acompañado de uno de los elfos, que juega con sus pequeñas manos y chilla cada vez que sus ojos se encuentran con las esmeraldas del hijo de Potter, porque puede sentir el poder que corre por esa sangre mágica. Después de todo Harry ha contraído nupcias con una sangre pura, por muy pobretones que los Wesley sean y su afición por los muggles.

Albus le da una pequeña sonrisa, ese niño, le tiene tomada la medida, con sus ideas radicalistas y su inconformidad de posición. Albus Severus Potter es alguien ambicioso, un Slytherin de los pies a la cabeza, barbilla alzada y sonrisa prometedora. Lucius casi siente vergüenza de haber caído demasiado rápido ante un chiquillo cuyo padre fue por mucho tiempo un enemigo.

Aprieta la empuñadura de su bastón, cuando mira a Scorpius perder el recato y correr a través de todo el lobby hasta la entrada, Albus abre sus brazos mucho antes de que el semblante entero de Scorpius resplandezca ante ese simple movimiento.

—¿No deberías de darles un poco de espacio, querido? —. Pregunta Narcisa, cuando ha alcanzado a su nieto desde el jardín. Pone una mano sobre el hombro de su esposo, que solo inclina la cabeza.

—¿Qué tan seguros están Draco y tú, sobre que ellos son solo amigos? —. Lucius pregunta genuinamente, ambas cejas arqueadas, porque ahora Scorpius le esta susurrando cosas al oído a Albus que le hacen revolverse en una risita que se ahoga en el cuello del rubio.

—El mismo Scorpius lo ha dicho, querido. Albus es solo su mejor amigo.

Lucius asiente, tratando que la escena frente a él, no le diga la inconsistencia entre las palabras de Scorpius y sus brazos sosteniendo protectoramente a Albus. Así que da la media vuelta, con su brazo hacia su esposa, que sonríe y le toma. Vuelven hacia el jardín. Lucius espera que sus pavorreales albinos no les dé un ataque cuando vean a Albus, quien les acaricia y da comida desde su mano, esos animales traidores, que solo dejan que Potter se acerque.

Narcisa sonríe ante el ceño fruncido de su esposo, su cabeza hacia abajo, para ocultarla, Lucius no se toma bien que sus animales favoritos prefieran a Albus que a él. Mira solo una vez hacia atrás, cuando Draco ha salido de su despacho al sentir la presencia de su invitado.

Draco, siempre dejando ver su buena etiqueta, estrecha una mano con Albus, que le sonríe, como si fuera su persona favorita en todo el mundo.

—Es un placer tenerte aquí como siempre —. Comienza Draco, tratando de obviar la mano de su hijo sobre la espalda de Potter.

—Mi madre ha enviado algunos presentes, y agradece que me dejen quedarme aquí con ustedes.

Draco asiente, acostumbrado a recibir las galletas caseras de Ginny que traen un mensaje de tregua escondidos en el gesto amable.

—Papá, estaremos en mi habitación —. Anuncia Scorpius, comenzando a jalar a Albus, que le mira fijamente, como si quisiera decir algo que no se atreve. Draco vuelve asentir. No solo a lo que su hijo dice, sino a la muda pregunta de Albus sobre verle después a solas.

Draco a veces piensa que alguna vez tendrá que decirle a su hijo, sobre la invasión de Albus en su despacho cuando él no está cerca.

Ambos chicos desaparecen escaleras arriba y Draco piensa, que Albus huele como siempre, a bosque encantado y algo prohibido.