POKÉMON GOLD SERVER

USER: Scyther8

PASS: *********

LOGIN 1 - RUTA 30

Metapods, Metapods por todas partes.

*Click*

"Yo solo diré una cosa. En mi antiguo Pokémon Oro, tardé cinco miserables minutos en llegar a Ciudad Cerezo. ¿Alguien me explica como pudimos tardar dos horas ayer?" Comentó Scyther, mientras estaba apoyado en un árbol.

A su lado, su Chikorita decía un "Chikooo-" mientras mostraba interés en seguir avanzando. Su entrenador pokémon sujetaba una pokéball vacía en su mano, que había comprado, juntamente con diez más (más el bono de la honor ball) en la tienda pokémon de ciudad cerezo, lugar donde ayer dejaron la partida, para seguirla a la mañana siguiente, que era sábado, y tendrían todo el día para jugar.

"Yo creo que fue culpa de tu Chikorita. ¡Un entrenador de tu calibre no debería tener miedo de un Hoot Hoot!" Comentó el avatar femenino del grupo.

"Coño, es que sois unos cabrones. Tenéis pokémon de agua y fuego, y decidís ir a por los putos Sentret, y a mi me dejáis los de tipo volador. ¡Claro! ¡Como mi Chikorita es débil contra sus putos tornados!"

"Haber ido más rápido" Dijo One, mientras le indicaba a su Cyndaquil que utilizase placaje con un Caterpie que acababa de aparecer entre los matojos de hierba.

"Ahora en serio, los de Nintendo han tenido una buena idea. Haced el mundo gigantesco, y así no habrá lag. ¡No habrá lag! ¡Es mi sueño hecho realidad!" Gritó Vana mientras su Totodile debilitaba a otro Caterpie.

"Pues no veas que gracia me hace a mi hacer otras dos horas de vuelta a pueblo primavera" Dijo Scyther mientras le indicaba a su Pidgey que acababa de salir que realizase un ataque tornado contra otro Caterpie.

Y es que, una de las diversiones (por decirlo de alguna forma) del juego era que, aparte de los pokémon que se podían ver deambulando por la hierba (que era opcional debilitar), de tanto en cuanto algún grupo rezagado entraba en contacto con un enjambre de pokémon en grupo, y no podía seguir avanzando hasta que los hubiese debilitado a todos, que era exactamente lo que estaban haciendo.

Y en uno de esos enjambres había sido cuando, ayer, casi al llegar a Ciudad Cerezo, se habían encontrado con uno de veinte, que, para su asombro, iban todos con el ataque tornado, para alegría del usuario del pokémon de planta del grupo.

"O cuatro, si nos ataca un enjambre de Metapod deseosos de ponerse duros" Comentó Vana mientras golpeaba críticamente al último Caterpie.

Observando como los Caterpie habían finalmente desaparecido, no sin antes capturar un ejemplar cada uno de ellos, siguieron andando hacía delante, pues hasta llegar a la casa del señor pokémon había toda una ruta por delante, y con lo largas que habían hecho las rutas, ya tenían previsto que iban a tardar lo suyo.

De hecho, como quien no quiere la cosa, el algoritmo de subida de niveles de pokémon era también un tanto extraño, pues a cada nivel que ganaban, la experiencia que ganaban peleando contra pokémon de niveles más bajos iba disminuyendo drásticamente. Eso hacía que, entre otras cosas, tal y como habían aprendido, fuese mejor llevar más de un pokémon, e irlos usando dependiendo de la situación.

"Pronto nivel 10 por lo que veo..." Comentó Scyther mirando al Cyndaquil de One, que andaba subido en el hombro de su entrenador, a diferencia de los otros dos pokémon (Totodile y Chikorita), que corrían lo más rápido que podían detrás de sus entrenadores.

Una de las grandes ideas del juego, había sido la de permitir acceder al cajero pokémon desde el menú, en vez de ir al centro pokémon a buscar un PC libre de noobs y hoygan, por lo que, por lo que estaban descubriendo, era interesante ir explorando el cajero a medida que una batalla avanzaba. De esa manera, cada uno de ellos tenía ya un ejemplar de Pidgey (que tan sólo Scyther usaba), un ejemplar de Sentret, otro de Hoot Hoot, y finalmente, un ejemplar de Caterpie recién capturado (la única cosa mala era que tenían que ir a un centro pokémon para que se recuperasen también los pokémon del cajero). Para su sorpresa, aún no habían podido capturar ningún Rattata, aunque se habían enfrentado a varios en el día de ayer.

"¿Vosotros creéis que nos encontraremos algún Spinarak?"

"Sólo te digo una cosa. Por tu madre, espero que no. Porque sino significaría que llevaríamos unas doce horas dando vueltas por esta maldita ruta" Exclamó Vana, que en la vanguardia del grupo, se había girado para añadir su comentario.

A los dos lados, árboles que impedían que el jugador decidiese investigar entre ellos. Hacía delante, agrupaciones gigantes de hierba alta con algún pokémon que andaba por dentro de los cuales. Al fondo, se podía ver un rellano en un turón, lugar en el que también se apreciaba un pequeño lago, y una bifurcación formada por árboles.

"¿Y sabéis qué? Yo tengo una teoría con Pokémon. ¿Sabéis porque no hay niveles de dificultad?" Dijo Vana, mientras apretaba en su panel las ordenes que tenía que seguir su Totodile contra un Caterpie indefenso que andaba entre la hierba y que, por supuesto, acababa de debilitarse.

"No, ¿Porqué?" Comentó Scyther, mientras repetía el ritual de Vana, y le indicaba a su Pidgey, con el panel de control de pokémon, que atacase con tornado a un Metapod rezagado que había a los pies de un árbol.

"Pues porque la elección del pokémon de inicio ya te da a elegir el modo de dificultad. Pensadlo, pues estamos jugando los tres cada uno con un pokémon distinto. El pokémon de fuego es la dificultad fácil en pokémon oro, pues siempre es un tipo bastante escaso en el juego, y con un ascuas te cargas fácilmente a los primeros líderes de gimnasio. El de tipo agua es la dificultad media, pues es un tipo que ni fu ni fa en los primeros líderes, y por último, el de tipo planta, que sólo sirve para reírse de él durante un rato" Dijo Vana terminando con su explicación, justo cuando se acercaban finalmente en el rellano.

"No me hace puta gracia" Espetó Scyther, cuando observo que, cerca de la casa, había un grupo de tres entrenadores que parecían estar descansando allí (algo ilógico en un MMORPG a no ser que quisieran algo más).

"Anda, mira. Vida inteligente. O eso creo, claro" Comentó One mientras se acercaban al grupo.

El otro grupo estaba formado por tres miembros, uno de los cuales era un avatar femenino, y otros dos avatares masculinos. Parecían estar teniendo una conversación interesante.

"Yo creo que deberíamos esperar hasta que apareciese un equipo que tuviese un chido pokémon de fuego. Sino no tendremos ninguna chance de ganar al enjambre" Comentó la chica con voz femenina, de forma que se rompía una de las reglas de internet.

Su avatar estaba formado por una camiseta blanca de manga larga ajustada con una falda con pliegues rosa, y unas medias blancas con unos zapatitos negros. Tenía el pelo naranja con unos cascos similares a los de One en el cuello. Su acento denotaba que era de procedencia latinoamericana.

"Es que... si atacamos los dos rápidamente a uno de esos Metapod, los otros empiezan a utilizar fortaleza al unísono... ¡Y así no hay jodida manera de acabar con ellos!" Comentó uno de los avatares masculinos. Ese llevaba el pelo corto, negro, y tenía la piel morena, siendo uno de los pocos avatares que había visto con ese tipo de piel. Estaba equipado con una camiseta blanca, encima de la cual llevaba una chaqueta de chandal rojo, y unos tejanos. Llevaba en vez de un cinturón una riñonera, por lo que, parecía que le había tocado el sorteo de apertura del servidor, que se realizó ayer por la noche a hora española. Suerte que tienen algunos.

"Yo hacía como todos los demás, la hostia. Que le den a la quest y nos vamos de party" Dijo el último, con un tono de voz muy característico, más que nada porque se le notaba a leguas su ascendencia vasca. Este tenía un avatar con el pelo de punta, negro, y unas gafas de sol (por lo que, ya se podía decir que se había gastado dinero en comprarse completementos), así como una camisa blanca y unos pantalones negros de americana (y unos zapatos negros), lo cual hacía que tuviera la pinta de ser un mafioso sin corbata.

"¿Qué ocurre?" Preguntó One, incluyéndose en la conversación. Los tres se giraron hacía el grupo que interrumpía la conversación.

"Que la quest es jodida de pasar. Los de nintendo han puesto tres enjambres seguidos de Metapod para llegar a la casa del señor pokémon." Dijo el chico cuyo apodo en el juego, tal y lo que decía el pequeño panel que se abría cuando lo mirabas detenidamente, indicaba que se llamaba HapFace99. Era el chico que había ganado el premio.

"¿Iba algo chulo aparte de la riñonera?" Preguntó Scyther a HapFace, interesándose por su objeto especial.

"Sí, un pack de 10 súperballs. Pero no pienso usarlo en los Metapod" Aclaró.

"Es que esos de nintendo son unos huevones. Deberían ponérnoslo más fácil, wey, que sólo hemos hecho sino empezar" Dijo la chica, cuyo apodo era "Animegirl93". La primera cosa que muchos pensarían, era en el daño que había hecho la industria del ocio japonés en las pobres mentes de muchas adolescentes, pues eran apodos tan comunes, que detrás de ellos venía una persona con personalidad gregaria.

"Quizás hay una razón por la que lo hayan puesto difícil, ¿No creéis? ¿Alguien ha superado la quest?" Preguntó Scyther, mientras miraba la ruta que se alzaba a su derecha. Arboles y un camino ascendente cuyo fin, el cual se podía observar claramente desde allí, era una pequeña casa en el centro de la casa.

"Tenemos para horas..." Comentó One mientras observaba el camino.

"Horas... si no hay lag" Replicó Vana con total tranquilidad.

"¿Sabéis porque nadie acaba la quest?" Preguntó Scyther

"En el foro oficial hay quejas al respeto. Dicen que un grupo de seis personas llegó al tercer enjambre, pero que se quedaron sin ataques que realizar, y se fueron antes de que fuese a peor" Comentó el tercer miembro del otro grupo. Arriba de su avatar, aparecía su apodo en el juego "SnacksdeKellogs1", el cual era curioso. Bueno, no tan sólo curioso, sino que hacía que le entrasen ganas de reírse.

"¿Pero usaron el combo de cambio de pokémon? ¿O algo?" Preguntó One, que era el que llevaba el apartado técnico del grupo.

"Iban con tanques. Unos Quilava. Y todos" Comentó Hap, mientras Scyther miraba en su menú.

"¿Han intentado usar ataques para cambiar los estados de los Metapod? Mi Chikorita podría usar Polvo Veneno, y luego tengo a Pidgey. Tornados a tutiplen." Comentó Scyther con tranquilidad.

A su vez, Vana y One estaban también mirando su menú. Les parecía interesante la misión, aunque estaba claro que nintendo había aplicado muchos cambios para adaptar el juego al modo online.

"¿Usáis los tres Cyndaquil?" Preguntó One, usando como referencia su conversación anterior en la que pedían otro pokémon de fuego.

"Así es. Como empezamos por libre, cada uno eligió Cyndaquil, y más adelante, nos juntamos" Comentó la chica del grupo, mientras aparecía una pantalla delante suyo que les indicaba a los miembros del grupo a unirse al grupo de One.

"Creo que podemos hacer algo. ¿Usáis más de un pokémon a la vez?" Comentó One mientras veía que aceptaban la petición. Dentro del grupo, empezaron a volar las peticiones de amistad, y poco después, todos estaban en la lista de amigos de todos.

"Pues no, solo usamos a Cyndaquil. Tampoco hemos capturado ningún otro pokémon. Estamos esperando a encontrarnos con pokémon que nos gusten. Y que tengan buenos stats" Comentó Hap.

"En este juego eso es malo. Al atacar en enjambres, tienes que contrarrestarlo con ataques masivos. Y usar las cajas como recambio del equipo, que para algo podemos ir cambiando en medio de la batalla" Comentó One.

"¿De veras?" Preguntó Ani, que parecía sorprendida con el hallazgo.

"Sí. Por ejemplo, Scyther usa un Chikorita..." Comentó One, al momento en que él y su compañero (el del avatar femenino) estallaban en un mar de risas. "Por lo que le obligamos a capturar a un Pidgey a él solo. ¡Un Pidgey con tornado!"

"Casi se nos muere..." Terminó la sentencia Vana, mientras la estridencia de sus risas desaparecía paulatinamente al mismo tiempo en que se volvían a poner serios.

"Digamos que, como hay libertad de movimientos, puedes llegar a usar a la vez un máximo de seis pokémon a la vez. Ya sea por los enjambres, o por lo que pueda haber en un futuro. El único que controla dos pokémon a la vez es Scyther, que usa a Chikorita de apoyo, y a Pidgey de tanque. De vez en cuando le vemos cambiar al Pidgey por Sentret y/o Hoot Hoot si vemos que quiere reservar su tanque para más adelante" Comentó One, que parecía que contaba eso como fundamento teórico antes de ir a por la chicha de su explicación.

"¿Estás diciendo que, para atacar a enjambres, tendríamos que golpear con dos o tres pokémon a la vez?" Comentó Hap, que parecía muy interesante con lo que le contaba uno de los nuevos miembros de su party.

"Así es. ¿Me habéis dicho que atacaban con tanques, no? Pues entonces hay que idear una buena estrategia, y acabar con los Metapod muy rápidamente. Quizás están usando los Metapod para enseñar a jugar de esta forma. Si sólo atacas con un pokémon, los otros se defienden. Si atacas con 3 pokémon, los otros se defienden. Si atacas con 36 pokémon, ¿Qué crees que pasa?" Comentó One, que parecía tener la solución a todos los problemas relacionados con la quest.

"Pues... ¿Que caen como moscas?" Contestó Smacks, el cual parecía haber pillado la idea de lo que estaban explicando.

"A todo esto... Si nadie ha superado la quest... ¿No se puede ir a Ciudad Malva? ¿Pasa como con el juego original?" Comentó Scyther, el cual parecía preocupado por ese tema.

"Que va, que va. Resulta que es una quest opcional. Lo dijeron desde moderación ayer de buena madrugada. Dicen que no afecta en nada al normal desarrollo del juego, pero que es un desafío para aquellos que quieran jugar plenamente" Contestó Smacks.

"Pues explicaron de forma escueta la misión..." Replicó Scyther

"No, simplemente te creías que sería como el juego. Y parece que han cambiado muchas cosas. Quizás la recompensa no es tan sólo un huevo. Y quizás ni tenemos que ir de vuelta a Pueblo Primavera (cosa que agradecería encarecidamente). Ellos simplemente te dijeron que tenías que llegar hasta el final. Y ya está." Comentó Vana.

"Pues bueno... ¿Qué hacemos? ¿Entramos a lo grande?" Comentó Scyther mientras abría el menú. "Mis pokémon aún están en condiciones, aunque mi Pidgey está con pocos tornados. Pero algo se puede hacer"

"Por mi bien. Tengo la intriga de saber que esconden los Metapod. Porque fijo que tiene que ser guapo" Dijo One.

"Nosotros os seguimos, men" Dijo la chica del grupo.

"Pues vamos a por ellos" Dijo Vana, mientras se ponía de nuevo en la vanguardia, les miraba un momento, y añadía una sentencia a la que acababa de decir "Y recordad, ¡Golpead lo más rápido que podáis! ¡Y no dejéis que aparezcan muchos! ¡El lag es malo para mi corazón! (bueno, y el azúcar)"