"Erase una vez nosotros"

Capitulo 2.- Mi verdad

Parte I

Muchos se preguntaran como es que llegue a un baile donde todos los rostros que veo son los de mis enemigos, bueno… omitiré los primeros 16 años de mi vida.

Damas y caballeros atentos por favor, esta es… mi verdad.

-FlashBack-

Sábado por la mañana, eran más de las 12 para ser exacta, me encontraba leyendo "Historia de Hogwarts" (nunca me aburriré de este libro) en el patio de mi casa recargada en un gran roble, disfrutando del silencio, por suerte mis padres trabajan en sábado.

Mis vacaciones han estado algo deprimentes, son semanas sin saber nada de mis amigos y eso me preocupa. ¿Estarán metidos metido en líos? No me extrañaría.

Después de 3 horas mi estomago comienza a reclamar haciendo ruidos molestos.

Me pongo en pie camino a la cocina, en la mesa hay fruta, tomo una manzana y comienzo a morder mientras busco algo que pueda serme útil en el refrigerador.

Un ruido (que no es mi estomago hambriento –aclaro-) llama mi atención, miro alerta a todos lados, una sombra en la ventana…

-Pic pic pic- me acerco lentamente…

AHHH- Doy un pequeño brinco al ver a Hedwin tratando de traspasar el vidrio-¡Por Merlín que casi me da un infarto! – Abro la ventana, el ave solo deja caer un sobre y se aleja, algo extraño.

-Una carta de Harry- Digo en voz alta emocionada, quite el estorboso sobre y desdoble el pedazo de papel para comenzar a leer.

Hermione no hay tiempo que perder, necesito verte ahora mismo, he descubierto algunas cosas, Dumblendor… no sé cómo decirlo, el arma secreta, esto no es algo que se escriba fácil…

Entre mas leía menos entendía lo que Harry quería tratar de decirme ¿Dumblendor? Es estaba muerto, ¿acaso le dijo un arma?, definitivamente no entendía nada.

Tienes que salir de tu casa ahora, no puedo permitir que te hagan esto, sé que no entiendes pero confía en mí, desapareceremos por un tiempo, esto es complicado, has de pensar que estoy loco, en fin…

Nos vemos en el parque que esta por tu casa a las 4:30 pm

Te quiere Harry P.

Bueno… faltaba solo una hora para las 4:30, así que tome otra manzana y subí a mi recamara por un abrigo y me dispuse a salir de casa, gire la perilla…

-Señorita Granger iba a algún lado?- Me dijo con su característica sonrisa, esa que se te contagia sin querer, lo mire con los ojos tan abiertos que creía que se me saldrían en cualquier momento, no podía ser el, quería hablar pero no podía, ¿correr? Mis piernas no respondían, solo recuerdo que todo se fue volviendo borroso.

-¿Aun no ha despertado?

-Me temo que no, no tardara, se ha llevado una impresión muy grande, es normal que se haya desmayado entro en estado de shock, no se preocupe – Escuche que hablaban a lo lejos, trato de abrir los ojos sin mucho éxito, me pesan.

Mis manos comienzan a palpar lo que creo que es un colchón ¿dónde diablos estoy? Imágenes vienen a mi mente sobresaltándome, a tal grado de abrir los ojos rápidamente y sentarme al mismo tiempo.

-¡Señorita Granger ha despertado! – Me dijo corriendo hacia mi madame…

Esperen un momento, estoy en Hogwarts…

-No se asuste, está bien - Me decía la medimaga de mi escuela, mi cara reflejaba pánico, podría jurarlo.

-El profesor Dumblendor ¿dónde está el profesor Dumblendor? – Comencé a gritar saltando de la cama al piso y en ese instante todo se novio y volví a caer en ella.

-Calmase por favor – Me pedía.

-Estoy calmada – Le dije – ¡HARRY, RON! – Comencé a gritar

-La tendré que sedar si no se tranquiliza señorita Granger, camino hacia donde supuse estaba esa pócima sedante.

-No es necesario – respire profundamente- solo necesito…

-¡Miren quien ha despertado! – Caminaba hacia mí, no había cambiado nada… ¿era real? No.. no podía, ¡estaba muerto!

-¿Pro.. profe..sor? – Tartamudeaba, esto iba mas haya de ser miedo.

-Tranquila, te lo explicare todo ¿puedes caminar? – Asentí y me tendió una de sus grandes manos.

Nos dirigíamos a su despacho, ahora de Snape, bueno daba igual de quien era, me moría de nervios sin ninguna explicación.

-Veneno – Dijo frente a la gran gárgola y nos dejo pasar.

-¿veneno? – Pregunte incrédula

-Snape es… especial, ya sabes – me guiño un ojo.

Llegamos al despacho y tomo el lugar del director como en los viejos tiempos.

-Antes de comenzar… ¿en verdad iba a escapar con Harry? – Se mostraba serio, en realidad no entendía a lo que se refería.

-¿Escapar?

-Eso es lo que le propuso en su carta.

-Si le soy sincera no entendí mucho lo que trataba de decirme.

-Hace 2 semanas hable con Harry… –

-¿Harry lo sabía y no me lo había dicho? Yo sufriendo por la muerte del mejor mago de la historia y el no me decía nada, pero Harry me va a oír…- Hablaba mas para mí que para cualquiera que me estaba escuchando.

- El al igual que usted no sabía que yo estaba con vida - Estaba a punto de preguntar el por qué de ese asuntito pero el profesor presintiéndolo solo dijo – No daré explicaciones de nada, ni a usted ni a nadie señorita Granger, no me interrumpa – me regaño – Le conté que le aria esa visita y el por qué de ella, pero al parecer no está de acuerdo con esto por eso quería impedirlo, esto es difícil Hermione – Me dio un escalofrió cuando el profesor dijo mi nombre de pila, seguro y esto no sería nada bueno…

-Profesor, están aquí – Snape apareció de la nada.

-Diles que pasen por favor – Le contesto el viejo Albus, Snape asintió en silencio y se marcho.

-¿Cómo es posible que le hable si él lo mato? Bueno… no lo mato pero si lo mato, ya no sé ni lo que digo – Le dije como loca a mi ex director, este solo soltó una carcajada y se puso de pie.

-Buenas noches – Saludo a las personas que entraron a la oficina ignorándome a mí por completo, cruce los brazos, me puse de pie y los mire.

-¡Por Merlin! – Exclamo una señora de tés pálida, hermosa cabellera negra y grandes ojos azules al momento en que nuestras miradas se cruzaron.

-Por favor síganme – Pidió Dumblendor y nos condujo a una salita, yo aun no entendía que hacía en ese lugar. Me senté al lado de mi profesor, frente a la pareja que estaba tomada de las manos.

Observe al señor, era muy apuesto, grandes ojos color cafés, un café tan hermoso que parecía caramelo fundido, su cabello era castaño, un castaño para nada normal, tenia reflejos rubios, me observaba.

-Disculpen el retraso – Entro un agitado chico a la habitación.

-¿Zabini? – Pregunte incrédula.

Bueno esta es la primera parte, espero les guste, tratare de hacer los capítulos más largos, estoy en exámenes finales, es mi última semana de clases y mis merecidas vacaciones para después entrar a la universidad, estoy emocionada.

Dejen un RW aun que solo diga "Hola" para saber que hay gente leyendo.

Los artistas viven de los aplausos ¿no? Yo solo te pido un RW ;)

Si recibo al menos 5 subo el próximo cap.