Acotaciones:
"..." diálogos
'...' pensamientos
(...) mis burdos comentarios
ҚxЯ ҚxЯҚxЯ cambio de escena
Datos del fic:
∞ Titulo: "Only me, only you"
∞ Autor: Celen Marinaiden.
∞ Genero: Yaoi, shonen-ai, mini-serie, lemon por ahí llegado el momento.
∞ Parejas: KaixRei y YuriyxBryan.
∞ Disclaimer: Beyblade no es mío, si lo fuese no me vería en la "penosa" necesidad de hacer esto, ya que directamente lo mandaría a hacer en el manga o en el anime ¿Conclusión? Beyblade es de Aoki Takao, por lo tanto a mi no me pagan ni un quinto por escribir esto, es solo un pasatiempo y demandarme no servirá de nada. Solo uso a los personajes (y secuestro) para mi enferma diversión, gracias por su comprensión XD
∞ Dedicatoria: ¡A mi prima! Hio Ivanov de Mizuhara, con carinio n.n
¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸, OnLy Me, OnLy YoU ¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,
Capitulo II
Aquel par de orbes azules vagaron por la habitación, a pesar de que se trataba de un apartado para los invitados, estaba realmente bien decorado con los respectivos lujos que una mansión como en la que estaban obviamente ameritaba. Escucho como la puerta del baño se abría, y dirigió su vista ahí, encontrándose con un muy atractivo chico de blanca piel, que estaba a penas a medio vestirse. Traía puestos unos pantalones de color blanco, de perfecto corte y confección, la camisa blanca que portaba no tenía ninguna arruga e igualmente ningún botón abrochado aun, dejando ver un estomago plano y firme, igual que un dorso con músculos marcados y aparentemente bien cuidados.
"¿Por qué en una habitación para los invitados?" -pregunto, apenas aquel chico le observo-.
"Porque no podemos usar mi habitación".
"¿Y por qué?".
"En serio, Yuriy, deja de hablar de ese modo o te creeré retrasado mental" -sonrió ácidamente- "Porque la molestia rosa esta en ella".
Yuriy parpadeo aparentemente con inocencia, intentando pensar en quien era "la molestia rosa". Repentinamente, pareció que dio con la respuesta.
"¿La amiga de Rei?" -cuestiono, haciendo que el bicolor asintiese- "¿Y que hace ella ahí?" -sus ojos azules se abrieron con sorpresa ¿Cómo era que Kai había permitido que ella estuviese en la habitación que ocupaban él mismo y Rei?-.
"Eso no te importa" -dijo de manera altiva-.
El pelirrojo frunció el ceño, y decidió que después se enteraría por sus propios medios de aquello. Se encamino pasando al lado del bicolor, quien comenzaba ya abrocharse los botones de la camisa, y llegando a un armario, tomo un traje negro que colgaba de un gancho.
"No entiendo como puedes estar tranquilo" -comento Yuriy, dirigiéndose hacia el baño- "Se supone que debes de estar temeroso".
"Hmpf" -Kai sonrió con burla- "Los Hiwatari no nos atemorizamos".
"Seguro" -puso los ojos en blanco- "Lo que tú digas, Kai" -obviamente, no había creído del todo en eso-.
Justo cuando desapareció por la puerta, cerrándola tras de si, Kai se paso una mano ansiosamente por sus cabellos, moviendo de su lugar los mechones azules claros. No, él no estaba temeroso... ¡Estaba aterrado! Si no fuese porque su orgullo le decía que no debía demostrar ningún tipo de desesperación frente al pelirrojo, seguramente Yuriy ahora se encontraría intentando calmar los nervios de un inseguro Kai Hiwatari. Por mas grandiosamente sorprendente que pareciese, Kai sí podía ser inseguro.
Y no era para menos ¡Desde luego que no! después de todo, apenas contaba con casi tres horas y descontando, para encontrarse completamente listo para tan importante evento. Estaba nervioso, temiendo que algo pudiese salir mal... que Rei se arrepintiese, que el juez no llegase, que repentinamente su abuelo se negase a la idea e hiciese un escándalo, que hubiese un terremoto y todos tuviesen que salir corriendo de la mansión...
'De acuerdo' -se dijo mentalmente mientras casi se daba una bofetada- 'Estas pensando estupideces'.
Nada de aquello era factible. Rei no se arrepentiría, apostaría su vida por ello, estaba completamente seguro de que sus sentimientos eran intensamente correspondidos por parte el chino. Era nada probable que el juez no llegase, porque en primera instancia el mismo ya se encontraba ahí, con todo el papeleo y demás material necesario ya dispuesto. Su abuelo no iba a negarse... no después de haber gastado una adorable suma de la riqueza Hiwatari en toda aquella celebración, y menos cuando el mismo Voltaire se había hecho cargo de la organización en cuanto a las cosas que resultaban ser más importantes. Y la idea del terremoto... bien, había que dejar de ser tan extremistas. Todo estaba en orden y preparado, desde el lugar, hasta la comida, el juez, la hora y los invitados.
Los invitados... cielos, pensar en ello le daba dolor de cabeza. No por sus "amigos" o conocidos que estaban presentes, sino por las personas que Voltaire se había dado la libertad de invitar. Grandes empresarios, personas de renombre y supuestos amigos de su abuelo... realmente no soportaba a ese tipo de gente, y no perdonaba a Voltaire por haberlos invitado bajo la excusa de que si no estaban presentes, seguramente esas personas se sentirían ofendidas. No deseaba exponer algo tan maravilloso y privado de su vida como su boda, con un montón de gente aborrecible.
Porque gracias a personas como ellos, se estaba llevando a cabo en primer lugar aquella boda.
Poco después de que Rei hubiese arribado a la mansión Hiwatari en Japón, Kai se había negado rotundamente a dejarle trabajar porque simple y llanamente no deseaba que el chino lo hiciese ¿De que le servia tener toda una riqueza si no podía usarla para que adorado chino viviese tranquilo? Sin embargo, poco tardo en darse cuenta de que Rei necesitaba demostrar que era útil, ya que al pasar de las semanas sin hacer nada, había notado como el ánimo del oriental había cambiado y se había vuelto entristecido y apático. Pensó en que seria buena idea el dejar que le ayudase con pequeños detalles de Biovolt, después de todo, Kai era quien se encargaba de que aquella compañía otrora con mala reputación, haciendo de ella una organización con un realce indudable. Se sorprendió al ver que la ágil mente del chino resolvía problemas a los que él tardaba en encontrar solución. En poco tiempo Rei le demostró que era fácil para él encontrar fluctuaciones en los contratos, mejorar los puntos a tratar en negociaciones y además de ello, sugerir buenas presentaciones. Había sido una sorpresa, sí, pero su novio era un genio y ni siquiera el mismo Rei se había dado cuenta del hecho, hasta que empezó a "ayudar" al bicolor con el trabajo. Después de todo, el chino solo había necesitado que Kai le explicase pacientemente las cosas que desconocía en cuanto a como se trabajaba con papeleo, cláusulas, reglas, violaciones, premisas y demás cosas que conllevaban el ir a la cabeza de una compañía, y lo demás pareció sencillo siempre y cuando los dos trabajasen juntos en el mismo proyecto. Rei ya no se sentía mal, era de utilidad y lo había demostrado, incluso Voltaire había reconocido la destreza del oriental. Rei podría no entender el doble sentido de algún comentario morboso, pero jamás se le escapaba algún fallo en los contratos que Kai le tendía a revisión.
Pero pese a ello, al parecer nadie del exterior estaba enterado de que el papel de Rei Kon dentro de Biovolt era importante, mas allá de un simple consejero, como muchos erróneamente creían. Y el mas grande error de todos, había sido considerarlo solamente como el novio oportunista del bicolor, que vivía tranquilamente sin hacer nada, a expensas de dinero de su pareja, siendo lo que vilmente se llamaría "un simple holgazán pagado", muchos dudaban de que realmente él ayudase de algo en la empresa. Cuando los rumores comenzaron a correr, Rei sencillamente los ignoro como si no valiesen nada para él, a las únicas personas que debía de demostrarles su valía era hacia el mismo Kai y hacia su abuelo, el resto no importaba. Sin embargo las palabrerías no se detuvieron, y pronto comenzaron a decirse cosas peores, esta vez en cuanto a su relación. Las lenguas hablaban admiradas al ver que alguien como Kai Hiwatari se rebajase a estar con un miserable pueblerino, y se hablaba demasiado de que el bicolor poco tardaría en dejarle cuando se aburriese de él, porque la idea de que aquello fuese a ser una relación duradera era ridícula. Solo era cuestión de tiempo para que el heredero Hiwatari se encontrase algo mucho mejor y sacase al pelinegro de su vida.
Kai sintió afligirse, cuando aquel par de ojos dorados le habían mirado anhelantes, antes de que Rei le preguntase si realmente siempre iban a estar juntos, como una vez el ruso le había dicho. Rei tenía dudas y era normal, sin embargo jamás perdonaría que los miserables seres que esparcían aquellos rumores, hubiesen hecho que su chino dudase por un instante de su relación. Con los días, aquello pareció olvidarse y el tema no volvió a ser tocado por alguno de los dos. Sin embargo, de hecho Kai no lo había olvidado y constantemente le molestaba mucho cada vez que pensaba en el asunto.
Un tiempo después, en una platica que había estado teniendo con Yuriy, el tema había salido nuevamente. Divertido, el pelirrojo había observado como Kai despotricaba desdeñosamente en cuanto a las personas sin vida que decían tantas tonterías, y después alegaba que si pudiese encontrar algo para cerrar la boca de todo el mundo y además de ello, darle a Rei la seguridad para que jamás volviese a dudar de la estabilidad o confiabilidad de su relación.
... Pídele que se case contigo...
Kai había volteado a ver sorprendido a Yuriy, cuando el pelirrojo le había dicho aquello. Yuriy había reído, encogiéndose de hombros diciendo a su favor, que un matrimonio era una promesa constante, además de que nadie dudaría de una relación si esta era capaz de llevarte a casarte, quizá seguirían las murmuraciones, pero esta vez Rei estaría completamente seguro que la relación que mantenía con Kai no era algo pasajero. Kai sin embargo, había parecido escéptico ante el hecho, alegando después que nunca se le hubiese ocurrido algo tan disparatado a él. Pedirle a Rei que se casase con él era en si, un hecho inusual, aunque no imposible de llevar a cabo. Pese a ello, Yuriy le había dicho que solamente era una broma y que lo mejor seria que todos se olvidasen de una vez de aquella tontería, y que no se hiciese mas caso a las malas lenguas.
Pero con el paso de los meses, la idea no se había ido de la mente del bicolor, y aunque el pensamiento de pedirle matrimonio a Rei parecía una cosa absurda, pronto se encontró pensando en eso con seriedad.
Era por ello que aquel casual día, mientras se llevaba a cabo una tranquila comida, escuchar a Rei comentar la plática que había tenido con Max no era nada inusual. Desde que las rencillas habían terminado entre su abuelo y su amor, el sentarse los tres juntos a la mesa se volvió una placentera costumbre al igual que escuchar la platica del pelinegro que entusiasmado, solía contar lo que había hecho en el día. Pronto el entusiasmo pareció contagiarse y poco a poco Kai tomo un comportamiento mas desinhibido y comenzó a contar él mismo de las cosas que solían suceder, lo que pensaba o sencillos comentarios sobre tal o cual cosa. Al final, Voltaire también había sucumbido y aunque para la servidumbre que llevaba trabajando en la mansión durante años aun no se acostumbraba al cuadro de ver aquellos tres hablar tranquilamente, era algo reconfortante de observar sin embargo. Ese día en especial, Rei había tocado el tema sobre dos de los ex-integrantes de los All Starz, y entonces la idea que había rondado los pensamientos de Kai pareció golpearle con mas fuerza. Se había quedado callado sopesando la situación y después, sencillamente tomo la decisión que meses atrás no había sido capaz de llevar a cabo. Sin importar si era el momento o no, si Voltaire se encontraba presente, o si aquello iba a carecer de romanticismo alguno... sencillamente lo pregunto, como si preguntase algo común y normal.
Una sonrisa se coló entonces por los labios del bicolor, cuando pensó en la reacción de Rei cuando le había especificado que la proposición no era un juego. El chino se había quedado momentáneamente sin palabras, y después asintió fervientemente mientras comenzaba a reír de la misma forma que había reído, cuando años atrás Kai le había pedido que fuesen novios.
"¿Y la sonrisa a que se debe?" -Yuriy le saco de sus pensamientos-.
Kai volteo hacia a un lado, para encontrarse con que el pelirrojo ya había salido del baño, esta vez usando el traje negro que semanas atrás había escogido junto con Bryan para su importante misión de ser padrinos.
"Ah, ya sé" -sonrió satíricamente, mientras se ajustaba el chaleco- "Apuesto a que tiene que ver con un Rei desnudo en tu cama".
"Que te jodan, Yuriy" -respondió con saña, buscando con la mirada sus zapatos-.
"¡Claro! Será un placer preguntarle a Bryan" -sonrió con burla- "Oh... pero mira que lindo te ves Kai".
"¿Qué quieres decir?" -pregunto extrañado, tomando el par de negros zapatos perfectamente pulidos que se encontraban sobre la cama-.
"Estas sonrojado".
Kai se enderezo, aun con el calzado sostenido en una de sus manos. Volteo a mirar hacia Yuriy, que le observaba con una sonrisa triunfal los labios. Entrecerró los ojos con molestia, regalándole al pelirrojo una de sus miradas frías y letales, que hacían que sus empleados temblasen. Sin embargo, Yuriy solo acrecentó el gesto, acostumbrado a ese tipo de miradas que por ello no tenían ningún efecto en él.
"No digas idioteces" -dijo, envenenadamente-.
"¡Pero es cierto!" -y se encamino, tomando bruscamente el brazo izquierdo del ojirubí- "Mira, ven".
Aunque Kai se resistió, Yuriy consiguió arrastrarlo hacia el espejo de cuerpo entero que estaba en una esquina de la habitación. Prácticamente coloco al bicolor frente a el y poniendo una mano tras su cabeza lo acerco casi hasta pegar su nariz sobre la fría superficie del espejo.
"¿Ves?" -le indico- "Cuando tienes piel blanca es muy fácil que se note" -sonrió sarcásticamente- "Igual que es mas fácil que por cualquier cosas te queden marcas en la piel" -suspiro trágicamente- "Yo también tengo que sufrir por eso... desdichados de nosotros que nuestro color es tan pálido" -y se llevo el dorso de la mano a la frente, en un gesto exagerado de dramatismo-.
Era aborrecible, pero el pelirrojo tenía toda la razón. Sobre aquellos pómulos níveos, un sutil color rojizo se extendía, haciendo que incluso el adusto rostro de Kai pareciese mas suavizado y menos serio que de costumbre. Yuriy soltó una carcajada cuando escucho el bufido enojado que soltó Kai, antes de girarse bruscamente del espejo, caminar con pasos pesados hacia la cama y sentarse antes de comenzar a ponerse los zapatos, atando con fuerza los cordones. Murmurando cuanta maldición parecía ocurrírsele.
"Realmente esto es tan divertido" -comento jocosamente- "Nunca había visto al temible Kai Hiwatari comportarse así... realmente resulta todo un espectáculo... ¡Ojalá tuviese una videocámara!" -se cruzo de brazos de manera pensativa- "Lo que me hace preguntarme si Rei estará igual que tú".
Kai torció la boca, antes de dejar caer su pie izquierdo, golpeando un poco sobre el suelo para ajustarse el zapato.
"No lo creo".
"Tienes razón, debe estar peor" -sonrió, divertido- "Espero que Bryan me haya hecho caso y no lo este molestando".
"Lo está" -sentencio, molesto y frunciendo el ceño- "Realmente no sé que hubiese sido peor, si tu estúpido novio fuese mi padrino o el de Rei".
"Yo sí" -se acerco al espejo, para verse a si mismo mientras ajustaba su vestimenta- "¿Por qué crees que me ofrecí para ser tu padrino? Si Bryan estuviese aquí, hubiesen terminado peleándose por el piso de la habitación y entonces la boda hubiese tenido que suspenderse... y te aseguro que Rei no hubiese tomado muy bien que lo dejases plantado, ni que decir de los invitados y tu abuelo... te mataría".
"Sí, seguro que sí" -repuso con sarcasmo-.
"Así que debes de aceptar que te he salvado" -repuso altaneramente, girándose hacia el bicolor- "Dime ¿Acaso no estoy fascinante?".
Kai enarco una ceja, bufo y sonrió cínicamente mientras negaba con la cabeza. Yuriy frunció el ceño mirándolo de mala forma y se giro nuevamente hacia el espejo.
"Tengo que lucir perfecto".
"No quisiera bajarte de tu nube, Yuriy, pero el que se supone que debe lucir perfecto soy yo" -dijo, sarcásticamente-.
"Desde luego, la boda es tuya" -sacudió con la mano su hombro derecho, quitando una pelusa imaginaria- "Que rápido pasa el tiempo" -volteo a verlo con burla- "Y pensar que apenas fue ayer cuando eres un niño molesto y presuntuoso, que se paseaba por la Abadía ignorando a todo el mundo" -chasqueo los dedos como si acabase de recordar algo- "¡Espera! Eso fue ayer, en tu visita a la Abadía... todavía eres molesto y presuntuoso e ignoraste a todos ¡Especialmente a mí!".
"Hmpf... como si me hubiese perdido de gran cosa".
Kai se inclino hacia una mesita de noche, tomando de ella un fino reloj de plata. Colocándose lo en la muñeca, aquel había sido un regalo de Rei.
"Con amigos como tú, no necesito enemigos" -dijo Yuriy-.
"No lo creo, con el psicópata novio que tienes debe de bastarte para enemigo... aun no se que viste en él" -cerro el seguro del reloj-.
"Lo que le haya visto" -respondió sencillamente- "Yo también podría preguntar que vio Rei en ti, con ese carácter de los infiernos que tienes... pero como eres mi amigo y te conozco, puedo decir que Rei tuvo mucha suerte".
"Hmpf" -prefirió no hacer comentario alguno, para que el pelirrojo no siguiese con aquello-.
Kai no deseaba halagos porque aunque pareciese un tontería, lo hacían sentirse incomodo. Aun no estaba acostumbrado, a pesar de que Rei constantemente estaba resaltando cada habilidad y cualidad que tenía.
"Aunque casi se te escapa... mira que su amiguita orejas de gato siempre estaba muy empalagosa con él, casi pude jurar que esos dos acababan juntos".
Ante el comentario, Kai frunció el ceño guardándose la maldición que pensaba soltar. La sola idea de que Rei hubiese terminado con Mao le hacia sentirse enfermo, porque era verdad que hacia mas de cuatro años, había temido que Mao se ganase el corazón del chino y lo alejase de él para siempre. Sin embargo, todos sus temores fueron borrados cuando Rei no se dejo seducir por ella, y en cambio había venido hacia él, haciéndole lo que según Kai, era la declaración sentimental mas bella de todas.
Yuriy nuevamente chasqueo los dedos, volteando a mirar al bicolor pues obviamente algún detalle acababa de recordar.
"Y a todo esto, si tan mal decías que te caía... ¿Qué hace ella en tu habitación y la de Rei?" -miro fijamente al bicolor- "No puedo creer que dejes que este ahí... ¿Qué esta haciendo?".
Kai elevo una ceja, preguntándose si debía contestar o no. Era cierto que le había desagradado Mao a morir, le repugnaba la sola mención de su nombre o cualquier alusión a ella... pero sencillamente ya no había caso, Rei iba a casarse con él, y Mao estaba comprometida con Rai. Las cosas habían cambiando, y la misma pelirosa se lo hizo ver una semana antes, cuando luego de llegar desde China y hospedarse en la mansión, había conseguido pasar a solas un momento con el bicolor para hablar con él. Al final, aparentemente todas las diferencias habían quedado resultas.
Y justo el día de ayer, Mao había ido a buscarlo, haciéndole una pequeña petición, de algo sencillo que deseaba hacer. Kai se había negado, pero al final ante la insistencia obstinada de la china, acepto más a la fuerza que otra cosa.
"Nada importante" -respondió, mientras cerraba los ojos- "Solo esta preparando el supuesto regalo que quiere darle a Rei".
Yuriy pardeo confuso e interesado. Mas Kai se dispuso a no decirle nada mas del tema, pensando que definitivamente Mao tenía ideas o muy locas en la cabeza, o bastante adecuadas.
Continuara...
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El segundo capitulo ¡Que lindo! jajajajaja... para que vean Yuriy no fue taaaan malo con Kai, el pobrecito bicolor tiene suficiente molestia con lo paranoico que es, corrió con suerte, porque Rei no puede decir lo mismo teniendo a alguien como Bryan xD oh, imaginen que están a unas horas de casarse y les toca tener que pasar ese tiempo con alguien como Bry-chan 9.9 seguro que yo desertaría del matrimonio por un ataque de nervios XD como sea... para que vean, Mao no es tan mala, si, se quiso encasquetar al neko y toda la cosa pero psss no le salio. Ya veremos que sigue en el próximo capitulo y aun no decido si ser maldosa o buenita y poner todo color de rosa (nada que ver con Mao, ósea ¬¬) o hago mis desastres, jejejeje, pero de todas formas todo tiene que ir lindo. Ok, como siempre yo estoy muy agradecida de sus comentarios, los aprecio bastante, así que les agradezco por ello a las siguientes personas:
HiO iVaNoV
Selene-Kagome-Vampire92
Asuka-Hao
Yumi Hiwatari
Addanight
H.fanel.K
Bien, me parece que es todo. Por cierto, querida prima Hio, ya luego me dirás que te ha parecido este capitulo jajajaja.
»»----- ČεĻεŋ Mдяΐŋдİđεŋ "...En la Guerra, en el Amor y en los Fanfics, todo se vale..." ------»
