Ann y Ro: ¡Cuando los reyes vieron al niño, en un portal cerquita de Belen, se confirmo la tradición mas fiel, que habla de su historia hasta la eternidad n0n!
Ann: ¡¡Navidad, Navidad n0n!! Bonita época del año que me pone más idiota de lo normal, y que ya pronto terminara TT-TT
Ro: creo que hay otras cosas que deberías tomar en cuenta o.o
(Fans impacientes por la demora ¬¬)
Ann: o.o…n¬nUU, Ne es navidad, olviden mi pequeña demora ¿sí ?
Ro: Nuestra política es: Si Ann Saotomo esta alegre, pos actualiza más rápido (no incluyen estados de insomnio, ni el periodo académico en la universidad u¬uUUU)
Ann: De acuerdo, dos aclaraciones o.o, primero esto sigue siendo dedicado a ALEXA HIWATARI porque sin ella no habría Fic XD.
Ro: Y segundo, este es el primer que intenta con esta pareja o.o, así que sean pacientes n---n
Ann: Da TT¬TT De acuerdo BayBlade no nos pertenece bla, bla, bla, y bueno todas esas cosas que siempre toca repetir -.-
Homo fóbicos ¡HUYAN! BryanxKai, luego no digan que no se los advertí u.u, Kai hace de uke.
CAPITULO DOS: NEXT CONTESTANT
La impecable limpieza de una oficina era escudriñada por un par de aburridos ojos carmín, los cuales buscaban distraerse y no caer presa del naciente instinto asesino que le indicaban difamar un sinfín de insultos como único medio de sentirse mejor.
Resoplo harto. Esto era un complot para hacer su vida más miserable de lo que ya era. Ahh…pero Yuriy Ivanov lo iba a escuchar, esto era abuso de poder.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-FLASH BACK-.-.-.-.-.-.-.-.-
Siempre es bien sabido que luego de una confesión se debe esperar un tiempo prudencial para que el aludido en cuestión reaccione. Sin embargo, esperar tanto no podía ser bueno.
Fue tanto el silencio que Bryan incluso pensó que Kai no le había escuchado, o tal vez no se expreso adecuadamente y él entendía sus intenciones.
Dudoso se inclino un poco más en busca de la atención en los ojos fuego.
-.-¿Eh?- repitió Kai
Asustarse de verlo cerca fue inevitable, después sólo pudo fruncir el ceño.
-.-¿Qué dices?- cuestiono neutral. El poco autocontrol volvía, lo ponía alerta y dejaba de lado el desconcierto- No puedes estar hablando enserio.
-.-¿Por qué no?- pregunto Bryan- Yo no decido de quien me enamoro.
Kai hizo un gracioso mohín de disgusto. La inverosímil confesión amenazaba con impacientarlo. Nadie puede enamorarse de la noche a la mañana, y ciertamente no pasaban tanto tiempos juntos como para afirmar tal cosa.
En realidad su único contacto era forzado debido al beyblade, aparte de eso no existía más allá. Todo se reducía a una relación laboral en los entrenamientos de equipo.
Además, nadie puede expresar (a juicio de Hiwatari) un: me gustas. Con tanta tranquilidad, especialmente considerando que iba a ser rechazado.
Bryan enarco una ceja. Ajeno a las divagaciones contrarias noto que el agresivo bicolor se estaba enojando de verdad. No es como si pensara que él correspondería sus sentimientos, así como tampoco contemplaba la posibilidad de que sus palabras fueran creídas, después de todo, nunca ha sido bueno para estas cosas.
Sin mencionar que sus actos cínicos e irónicos de doble sentido ponía en duda su posición.
-.-Hn- mascullo
Pero como Bryan Kuznetzov además de ser un maldito bastardo era inteligente, ya tenía prevista la situación. Divertido, pero ocultado una sonrisa, apretó un poco más las muñecas de Kai sobre su cabeza. Lo que menos deseaba era ser golpeado.
-.-Mira imbécil, no me interesa nada de esto, así que suéltame- demando el bicolor con una mortal mirada.
Esa acción ponía a Kuznetzov en una difícil posición, pues aun sobre su presa, la intensidad de sus ojos lo estremeció.
Lo tenía tan a su merced que la idea comenzaba a recalcar que no sólo mantenía las piernas a cada lado de la cadera contraria, sino que el ligero roce entre ambos cuerpos producía un agradable calor. Aunque siempre conservaban una distancia prudente, después de todo Bryan no planeaba violarlo…
…no ahora. He ir tan rápido sólo estropearía sus planes viles y siniestros que quizás implicarían fastidiarle un poco la vida al bicolor.
Sonrió bajo la desconfiada expresión de Kai.
-.-No puedo soltarte- señalo entretenido, con esa naturalidad cínica de su ser- Me golpearas en cuanto lo haga
-.-Hn
¡Y claro que lo haría! Hiwatari estaba enojado, el que te besen a la fuerza influye en ello.
-.-Tienes tres segundos para soltarme- amenazo. Los ojos afilados pretendían hacer realidad sus palabras- 1, 2…
…y un beso callo sus palabras. Eso aun podía ser muy impredecible para él. Pues con los ojos bien abiertos, sólo pudo sentir la húmeda caricia de la legua contraria al delinear sus labios, y el suave contacto una vez Kuznetzov capturo sus labios entre los propios.
La unión duro unos preciosos segundos antes de desaparecer. Bryan se había ido hacia atrás, permanecía de pie frente a la cama, donde Hiwatari comenzaba a apoyarse en los codos.
El mar de fuego en la mirada contraria no auguraba nada bueno para su salud.
…salir corriendo fue casi inevitable.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Dormir es un placer sencillo y efímero que pocas veces viene acompañado con una sensación de bienestar.
Este día en particular, una delgada figura pelirroja yacía acostada en su cama envuelta entre cobijas, pues en la habitación de Yuriy Ivanov todo era perfecto. Esa placida mañana no tenía motivos para levantarse temprano, ni razones por las cuales dañar tan perfecta situación…
PUM
…seguramente pedía demasiado, tal vez ser feliz no estaba escrito en su destino.
El fuete golpe de la puerta abriéndose consiguió que se sentara alarmado. Distinguir la figura de Bryan le tomo unos eternos segundos antes de bufar de mala gana y acostarse de nuevo boca arriba mientras su amigo cerraba la puerta en un gesto más gentil.
-.-¿Qué quieres?- se quejo Yuriy al tomar una almohada y colocarla en su cabeza. Con suerte presionaría lo suficiente para quedar inconsciente.
Este no era un buen momento, quizás tuviera la mañana libre, sin embargo la tarde era un tema aparte, y sinceramente pretendía negocia cualquier altercado que su psicópata compañero estuviera planeando.
-.-Necesito un favor
Yuriy resoplo resignado. Le tomo unos perezosos segundos hacerse a la idea que ya no dormiría mas. Y aunque la petición de Kuznetzov resultaba curiosamente interesante su sueño desvanecido (a la fuerza) auguraba con ponerlo de mal humor.
-.-Hn
De mala gana gruño al sentarse.
Indiferente a el mal genio de su capitán que hacia brillar los ojos azules en resignada molestia, Bryan se acerco a la cama.
Había una inusual determinación en él que enarco una ceja de Yuriy. Normalmente el pelilavanda no pedía favores, sólo tomaba y hacia lo que quería (sin afectar al equipo claro está) Si necesitaba ayuda significaba que se trataba de algo que no podía alzar por sí mismo.
En cierta forma cruel y retorcida, Ivanov sonrió por la posición superior en la que ahora inconscientemente se hallaba.
Kuznetzov entrecerró los ojos por la desventaja que al pelirrojo le parecía tan entretenida. A pesar de ello imito la sonrisa ajena, pues, o él le ayudaba o haría de la abadía un maldito infierno en el que sus habitante huirían.
Eso lejos de intimidar a Yuriy, lo hizo sonreír arrogante una vez se sentó. La espalda contra la cabecera de la cama y los brazos cruzados contra el pecho.
-.-¿Y bien?- alentó divertido. Como ya señalo, estaba dispuesto a negociar, no precisamente a aceptar, después de todo que fastidiara a los demás lo tenía sin cuidado.
-.-Hn- Bryan resoplo. Para ser capitán, Yuriy podía ser muy inflexible cuando se habla de sus subordinados- Necesito entrar a la BBA
-.-¿Entrar?
Una mirada basto para comprender que ese "entrar" podía traducirse como: "irrumpir ilegalmente a la base de datos"
Si lo pensaba detenidamente, en realidad pasaban la mayor parte de su tiempo robando información…
…quizás deberían conseguir otros pasatiempos.
-.-¿Y cuál es el problema?- replico con neutralidad. Eso no era algo en lo que Bryan necesitara ayuda- ¿Acaso quieres que te acompañe?
-.-No, tú no- señalo- Pero puedes hacer que alguien lo haga.
Yuriy parpadeo en incomprensión frente a la peculiar posición en la que su amigo se encontraba…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. FIN FLASH BACK-.-.-.-.-.-.-.-.-
Un escueto suspiro escapo de los labios del bicolor. Sin interés miro hacia otro lado en total aburrimiento. Prefería ignorar a quien estaba sentado a su lado, detallar en él sería darle la importancia que NO tenia.
Resoplo impaciente ¡esto era injusto! Había sido obligado a venir, ¿Qué clase de equipo tiene preferencias sobre sus integrantes?
-.-Hn
Gruño por lo bajo. Él no era idiota, las sospechosas circunstancias creadas por su "querido capitán" lo obligaron a acompañar a Kuznetzov a una misión.
Esta vez frunció el ceño en disgusto. Pese a mandar al diablo la orden, Ivanov recurrió a un sucio truco para hacerlo acepar: o iba, o asistiría a Ian con los entrenamientos de los novatos.
No existía acción más tediosa y aburrida que entrenar inexpertos. Sin mencionar que la amenaza de Yuriy venía con un agregado, que le aseguraba que era muy capaz de dejarlo sin comer unas dos semanas.
Y aunque bien podía realizar ese injustificado castigo, cumplirlo seria como estar huyendo de Bryan, cosa que obviamente no hacía.
Ojos carmín se afilaron al contemplar la idea de mostrarse afectado frente a ese imbécil. Entre más rápido lo pusiera en su sitio más fácil sería su vida.
De reojo lo miro. Bryan lucia igual de aburrido que él. Con fastidio lo dejo de lado. Debía aclarar que además de besarlo y tirarlo en la cama, Kuznetzov no intento llegar más lejos con esas intensas caricias que lo hicieron sonrojar de nuevo, y si en ese momento no hizo nada, mucho menos desde que salieron de la abadía.
Él había mantenido una distancia prudente para no alterarlo, y eso era extraño y sumamente sospechoso. Kai entrecerró los ojos en desconfianza ¿Qué estaba tramando ese psicópata ahora?
-.-Disculpen a demora
La voz suave de una bonita muchacha fue audible una vez abrió la puerta de la inmaculada oficina. Ella parecía ser por quien esperaban, pues se sentó al frente del escritorio.
-.-Tuvimos un problema con un cargamento- se excuso apenada, incluso lucia agitada por venir corriendo- Mucho gusto, mi nombre es Miyu. Bueno…-exhalo con una sonrisa amable-…¿en qué puedo ayudarles?
Ignorante de los motivos que lo arrastraron a ese lugar, Kai guardo silencio. Bryan por otro lado se acomodo al filo del asiento queriendo hablar más cerca de la mujer, en una actitud mucho más cómplice.
-.-Vera, Kai quiere abandonar el equipo- soltó neutral- Y no sólo eso, en realidad pretende retirarse del BeyBlade y dedicarse al tenis de mesa. Ya sabe, está en una de esas crisis. Tal vez la falta de sexo tenga que ver…
La mujer se sonrojo ligeramente apenada de la confesión, mientras el bicolor no pareció realmente afectado de sus palabras.
-.-…de cualquier forma, lo traje porque quizás ustedes lo hagan cambiar de opinión. Pensamos en venir todos Los Blitzkrieg Boys, la terapia en grupo es buena ¿sabe?...-inquirió Bryan con el enérgico asentimiento femenino. Ella parecía en Shock, pálida con la sola idea de perder a uno de sus mejores (el mejor en realidad) jugadores.
Kai no pudo evitar preguntarse como alguien podía ser tan ingenuo, o estúpido como para creer todas las sandeces que el pelilavanda decía.
-.-…pero ellos están ocupado, así que preferimos algo más personal. La privacidad es importante, y seguramente con ustedes pueda expresar lo que a nosotros no nos quiere decir.
-.-¡Sera un placer!- exclamo emocionada de esa dulce muestra de confianza. Y pensar que sus superiores le advirtieron de los cínicos y sádicos que podía resultar ese equipo de rusos en particular. Si superas que estaban equivocados.
-.-Perfecto. Entonces los dejo solos- indico Bryan al ponerse de pie- Pórtate bien chibi-Kai
Los ojos carmín brillaron en fastidio por la indicación. El pelilavanda lo ignoro y camino hacia la puerta que cerro tras de sí una vez abandono la oficina.
-.-Comencemos Hiwatari-san- sonrió la mujer.
-.-Hn
El bicolor resoplo. Ahora debía aguantar una tediosa charla sobre los valores y la amistad que iba a enfocarse en el apoyo que podía encontrar en su equipo, y la necesidad de expresarse para no cargar con todos sus problemas.
Arrugo la nariz en disgusto. Ese maldito pelilavanda se las iba a pagar. Si necesitaba un medio de distracción para realizar lo-que-fuera-que-iba –a-hacer podría haberse inventado otra cosa.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Pasos ligeros apenas eran audibles entre el extenso pasillo de reluciente piso pulido. Necesitaba ser cauteloso, no podía dejarse ver de las cámaras de seguridad cuando fue tan difícil desaparecer de la mira.
Con cuidado se deslizo dentro de una habitación. No fue preciso forzar la cerradura, la puerta estaba abierta. El cuarto del conserje fue visible al cerrar la puerta. Generalmente terminaba en lugares así, o similares, y no porque fuese el sitio de menos vigilancia, sino que desde ahí podía ir a donde quisiera.
En la oscuridad del cuarto, Bryan Kuznetzov sonrió de medio lado al imaginar lo molesto que debería de estar el bicolor por abandonarlo de esa forma, estaba seguro que se vengaría por ello.
Se rio por lo bajo. Dejarlo podía ser algo….injusto, sin embargo le valía si se enojaba, esto era mucho más importante.
Ojos grises buscaron hasta hallar su cometido. El panel de luz de ese piso. Nada complicado, sólo las que controlaban el termostato de las oficinas. No es como si fuera a meterse al conducto del aire acondicionado, y deslizarse hasta la computadora principal.
Además de ser arriesgado, resultaba muy problemático. Demasiado esfuerzo. Lo que él necesitaba era algo más fácil, sencillo, que no implicara moverse mucho porque se día no tenía ganas.
-.-Hn
Sonrió divertido. Gracias al cielo por Graham Bell y a los celulares de alta tecnología, pues del bolsillo del pantalón saco un bonito y pequeño aparto que semejaba bastante bien a un diminuto computador. Superior sólo por su facilidad de llevarlo en el bolsillo.
Miro curioso el objeto, y vagamente se pregunto cómo diablos le hacían para meter tantas cosas en algo tan chiquito…
…
Oh bueno. Sin interés se encogió de hombros. Bryan Kuznetzov no era del tipo de persona que detalla en trivialidades. Sonrió cínico. Especialmente si esta trivialidad la tomo "prestada" del laboratorio de desarrollo tecnológico de la BBA gracias a un descuidado científico y su "casual" incursión por el lugar.
No lo había robado, esa era una palabra muy fea, él lo tomo prestado, mas tarde lo devolvería.
-.-Si no se me olvida- mascullo cínico
Sin más, enlazo el puerto USB mediante un adaptador que conecto al panel de luz. Lo único que necesitaba era vincularse a la BBA a través una conexión inalámbrica interna.
Con habilidad tecleo en el celular. Durante varios minutos irrumpió en el sistema sin que lo detectara como un intruso.
Su misión era algo muy personal en realidad. Se resumía a una sencilla cuestión: Kai Hiwatari.
Después de un rechazo, la gente normalmente desistiría teniendo en cuenta lo terco y testarudo que era el bicolor. Hacerlo cambiar de opinión seria todo un reto. Y por mucho que Bryan adore un buen desafío, esta vez una nueva duda lo asalto con tanta rapidez que comenzaba a preocuparle la iniciativa de su cuerpo en ir en busca de respuesta.
¿Se estaría dejando manipular por sus emociones?
-.-Hn- gruño ante el pensamiento.
Sin embargo, esta nueva e inusual duda, que jamás tuvo provisto contemplar debido a u escabrosa procedencia, tenía una sencilla naturaleza: la asustada expresión de Hiwatari.
Bueno, es normal que ser acorralado y casi forzado a unos (pssss) cuantos besos asusten a cualquiera.
-.-Tal vez me pase un poco- divago sin despegar la mirada del la pantalla, lo dijo con tanta calma que no parecía realmente arrepentido.
…pero el semblante de Kai no era sólo de sorpresa y susto.
Los ojos grises brillaron con la tenue luz del aparato. Recordaba muy bien el brillo de pánico en la mirada carmín.
-.-Hn- bufo
Preguntar la razón de ello resultaba inútil. Así que decidió consultar en la fuente más confiable y buscar el perfil físico-psicológico que sabía, La BBA tendría, pero que no se lo daría de buena gana y con tanta facilidad.
De todas formas así era más divertido.
-.-…
Por un segundo sus ojos titubearon. Había encontrado lo que buscaba, una carpeta dedicada exclusivamente a Kai Hiwatari…
-.-….
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-.-Hn
¡Lo iba a matar!... ¡No! primero lo descuartiza y después lo mata despacio, muy despacio.
Refunfuñando, un harisco bicolor caminaba tan fuerte que prácticamente hacía temblar el suelo.
Kai estaba más que molesto de las horas de su vida que jamás recuperaría. Frunció el ceño, pues en estas dos malditas horas con 120 minutos y 1200 segundos tuvo que aguantar esa endemoniada charla sobre los valores de la amistad.
Gruño de nuevo. El próximo imbécil que le digiera que los amigos son como una planta que debía regar lo mandaría al diablo, pero a golpes.
De no ser por la momentánea distracción de la mujer al contestar el teléfono no habría tenido una oportunidad de escapar.
Ahora sólo le interesaba salir del edificio, la "misión" de Ivanov podía irse al infierno. Le importaba tanto abortar, como las represaría posteriores.
Resoplo de mala gana. Ni siquiera sabía que buscaban o porque estaban ahí. Y no es como si importara, pero cuando pierdes dos horas de tú existencia, se hace indispensable una explicación.
Por eso cuando viera a Bryan le sacaría la verdad así tuviera que…
-.-…
Suspiro cansado. Su venganza hacia el pelilavanda podía esperar. Ahora sólo quería salir. Haber "escapado" de la mujer implicaba una segura búsqueda, por lo que debía moverse rápido.
A prisa, camino por el lago pasillo de piso brillante con dirección a las escaleras de mantenimiento. Una huida discreta era una huida sin contratiempos.
PUM
…pero, no ver el camino asegura un choque contra un objeto cualquiera. Afortunadamente basto con retroceder un par de pasos para recuperar el equilibrio y no irse de bruces contra el suelo.
-.-Hn
Contario al semblante molesto de Hiwatari, con quien choco sonrió de forma espontanea sólo por dar con su objetivo, por lo que en un fútil momento, Bryan Kuznetzov se pregunto si esa reacción inesperada de alegría podría ser algo normal.
Para Kai no podía clasificarse como algo bueno dar con el causante de todos sus recientes problemas.
-.-¡Hiwatari-san!
…¡Y su suerte mejora! Ante el llamado que en voz femenina resonó por los pasillos, el bicolor no se movió de su puesto.
Fue la cínica sonrisa de Bryan la que le hizo fruncir el ceño.
-.-Así que…te están buscando- señalo- Es descortés dejar a las personas hablando solas Chibi-Kai
-.-¿Chibi?- repitió con fastidio.
Sabía que ese imbécil era muy capaz de entregarlo, y no estaba dispuesto a soportar más tortura. Intentar pasar al pelilavanda llamaría mucho la atención (considerando que el psicópata no iba a dejarlo avanzar) tanto, que estaba seguro, atraería la atención de Miyu.
-.-¡Hiwatari-san!
No había tiempo para elaborar un detallado escape. Si Kuznetzov no planeaba ayudarlo, entonces vendría con él.
-.-¿Eh?
Sin decir nada, Kai lo tomo de la mano para tirar de él por el pasillo. Bryan se dejo guiar algo confundido, en realidad tenía pensado dejarlo seguir si ese era su deseo, sólo quería molestarlo un momento. Resoplo. Tal parece que necesitaba de más práctica con esto de comunicarse adecuadamente.
-.-…
Por el momento no todo era malo. Sonrió sin dejar de caminar. El bicolor que lo guiaba unos pasos más adelante, tenía su mano fuertemente asida.
-.-Hiwatari-san
Kai dejo de caminar tan rápido que casi se resbala. La voz provenía del final del pasillo.
Demonios, no tenía a donde ir…
-.-Por aquí- indico Bryan
…por suerte, él si sabía a dónde. Rápido, Kuznetzov lo jalo con dirección a una puerta dejada atrás.
Ambos corrieron hacia ella, y con un estruendoso movimiento, irrumpieron en un espacio bastante grande carente de urinales en la pared, suplidos por cubículos individuales a lo largo del lugar: el baño de mujeres.
Seguramente hubieran detallado más sino los vinieran persiguiendo. Presurosos entraron corriendo en uno de los cubículos antes que la mujer los alcanzara.
-.-Hn- mascullo Kai. Le tomo un segundo inspeccionar el estrecho escondite en el que termino encerrado.
Sin pensarlo se subió al sanitario. El cubículo era lo suficientemente alto para que tuviera que empinarse.
Bryan a penas y se movió cuando el bicolor se alejo. No tenia porque decirle que tuviera cuidado o lo verían, después de todo era a él a quien buscaban, y que de encontrar torturarían con largas horas de charla sin sentido.
Paciente se cruzo de brazos. La mirada de fuego seguía atenta a Miyu hasta que su dueño se agacho.
TOC, TOC
-.-Eh disculpe- llamo la rubia del otro lado. Los golpes metálicos resonaron por todo el desolado baño- No quiera importunarlo pero…. ¿podría abrir la puerta?
-.-¿Le parece que puedo?- cuestiono Bryan. Sin interés en ella se apoyo en la puerta con los brazos cruzados y la mirada perdida en algún punto de la nada.
-.-De acuerdo…entonces espero
-.-Hn, ¿no tiene nada mejor que hacer?...estoy algo ocupado ¿sabe?
-.-Bueno, Kuznetzov-san…tengo todo el tiempo del mundo.
Kai resoplo, mitad harto, mitad rendido a su maldito destino. Claro que no pudo pensar mucho en ello cuando fue jalado bruscamente de la mano.
-.-¿Qué haces?- reclamo en un susurro. Su bufanda era retirada para luego ser colgada de un perchero detrás de la puerta.
-.-Tranquilo. No te muevas, a no ser que quieras ir con ella- indico Bryan en igual tono de voz.
Rápido lo coloco contra una pared metálica. Se acerco despacio hasta acorralarlo, cuidando siempre de no alterarlo.
-.-Hn
Los ojos carmín se afilaron recelosos de la proximidad, especialmente cuando Bryan le tomo las manos y las coloco sobre su pecho.
El pelilavanda sonrió en respuesta. Sus brazos a cada lado de la cabeza de cabello bicolor le permitieron inclinarse para rozar su cuerpo. El espacio suficiente para ocultarlo debido al notable contraste de estaturas.
-.-No hables- musito Bryan en su oído.
Fue difícil no erizarse. Kai frunció el ceño. No le gustaba la cercanía ni sentir las piernas contrarias ente las suyas. Mismas que rozaron una parte muy sensible una vez Kuznetzov estiro una mano para abrir.
…vagamente se pregunto si eso fue a propósito o sólo un accidente. Uno que conllevo a ser completamente encerrado entre la pared y el pelilavanda. La puerta fue totalmente abierta.
-.-¡Entre!- indico Bryan- Pero apresúrese por favor.
Un chillido metálico opaco una muda exclamación. Un vergonzoso y notable rubor cubrió a la insistente mujer.
-.-Oh….ah….yo lo siento mucho- dijo con torpeza.
Estaba tan nerviosa que evitaba mirar a Bryan a los ojos. El ruso estaba complacido, como imagino, Miyu era demasiado inocente, con tan poco consiguió cohibirla.
-.-Me preguntaba si…si acaso había visto…a…a Hiwatari-san
Roja como estaba, sus palabras salieron tan rápido que incluso se atropellaron entre sí.
-.-…
…cosa que empeoro gracias al intenso silencio. Ella bien pudo pasar de rojo intenso a naranja fluorescente, por los fríos ojos grises que la miraban algo impacientes.
…bullir de vergüenza fue inevitable. Si lo pensaba mejor, la pregunta resultaba un poco estúpida por la comprometedora situación. Obviamente Kuznetzov estaba ocupado.
-.-¿Le parece que se, donde está Kai?
-.-yo…
Eso fue suficiente. El incentivo necesario para que comenzara a balbucear incongruencias como acto reflejo para salir tan rápido como pudiera.
-.-¡Gomen Nasai!- exclamo casi al borde del llanto.
Tan rápido como si la viniera persiguiendo un asesino en serie, abandono el baño. La puerta fue azotada en símbolo de su partida.
Bryan se permitió reír por lo bajo hasta que sintió el movimiento ajeno de quien encerraba entre sus brazos. Kai con las manos en su pecho intentaban alejarlo, por lo que bajo la mirada para encontrar la contraria.
Para Hiwatari resultaba incomodo tenerlo tan cerca. El calor de su cuerpo, el vaivén de su pecho al respirar, pero sobre todo los latidos (que estaba seguro) se intensificaron un poco más de lo normal conforme permanecían en esa posición
Por ello frunció el ceño en una inconformidad que hizo parpadear a Bryan un par de veces antes de sonreír y abrazarlo con fuerza.
-.-¡¿Qué estás haciendo?- exclamo Kai intentando sacárselo de encima.
--¿Te han dicho lo lindo que te vez cuanto te enojas?- dijo en burla.
Lo tenía tan fuertemente asido que incluso debía empinarse sin dejar de luchar por algo de espacio.
-.-Tranquilo…-susurro Kuznetzov en su oído-…es sólo un abrazo, tómalo como una compensación por ayudarte.
-.-Hn
Kai dejo de forcejar. Bufo harto. No es como si pensara que iba a ocurrir de otra manera, los favores no son gratis. Al menos podía agradecer que sólo quisiera un abrazo, eso era lo único en lo que estaba dispuesto a ceder (principalmente porque no podía soltarse)
Resignado y algo molesto, dejo de empinarse, incluso intento relajarse.
Con ello, Bryan sonrió contra el rebelde cabello bicolor. Lo estaba chantajeando, y en realidad no debería ser así, debía de haber otra forma de acercarse, pero para ser sinceros esta era la única que conocía para obtener lo que quería.
…tomo nota mental sobre buscar otros medios de persuasión que no cayeran en la extorción, coacción, y derivados.
Por el momento toda moralidad podía irse al diablo. Si, lo retenía en contra de su voluntad, y seguramente lo odiaría por ello, pero ahora estaba con él.
No se podían pedir milagros, Bryan Kuznetzov era un maldito bastardo que no puede cambiar de la noche a la mañana. Personalmente ya hacia un esfuerzo sobre humano para modificar algunos aspectos de su vida.
…sonrió un poco más. Sólo tenerlo así parecía suficiente por el momento ¿Quién diría que sería precisamente ese imbécil Hiwatari el que proporcionara esa sensación de bienestar?
Cerró los ojos. La calidez del delgado cuerpo entre sus brazos y la respiración pausada le hicieron estrecharlo un poco más cerca.
Respiro hondo, y Kai se tenso unas curiosas manos se movieron alrededor de su cuerpo para abrazarlo más fuerte; extremidades que se repartieron: una subió por la espalda con una lenta sutileza que lo hizo temblar cada vez que los dedos rozaban sobre la camisa hasta detenerse en la nuca. Mientras tanto, su gemela lo rodeo de la cadera, tanteando suaves caricias.
-.-Bryan…-llamo intentando alejarse.
El aludido no reparo en ello. Su mano cerca del cuello se deslizo por un costado para tocar la piel descubierta, libre de la bufanda, demasiado suave y tersa como para no querer sentirla por más tiempo.
-.-Bryan- reclamo con el ceño fruncido. Comenzaba a exasperarse de la incómoda y comprometedora situación.
Pero para el pelilavanda sólo existían los segundos que pudiera alargar el abrazo. Por ello su mano delineo el camino entre el cuello y el hombro. Remover el cuello de la camisa fue inevitable.
Despacio agacho la cabeza. La parte de piel descubierta hasta el hombro fue rozada por sus labios con una respiración caliente que sonrojo a su prisionero.
Kai le apretó los brazos. Tenso por el par de finos contornos que apenas y tocaban esa parte sensible entre la curvatura del cuello, y su recorrido hacia el hombro con un beso invisible que jamás llego a dar.
-.-….
Pero cuando Bryan fue bruscamente apartado por el bicolor, sólo pudo parpadear en desconcierto por el repentino movimiento que se le hacía más agresivo de lo que debería, considerando que no había hecho nada.
-.-Muy largo- señalo Kai con el ceño fruncido y un ligero rubor en las mejillas- Los abrazos no duran tanto.
Reclamo enojado, sus propios brazos aun estirados, lo asían fuertemente como si pretendiera evitar un nuevo acercamiento.
-.-De acuerdo- accedió Bryan con tranquilidad- Vamos
Esa actitud esquiva se le hacía muy divertida. Ponerlo nervioso sin razón aparente, alertarlo hasta el punto de acaparar toda su atención era la acción infantil de un niño que molesta a la persona que le gusta como único medio acercarse hasta que todos sus pensamientos giren en torno a su persona.
…era totalmente diferente a buscar alguna forma más romántica. Porque él no pretendía llenarlo con ideas empalagosas; Bryan no era así. Necesitaba que siempre pensara en él. Ese era el propósito de todo esto.
-.-Hn
Kai resoplo. Cuando estuvo totalmente seguro que no intentaría nada mas, lo soltó para salir de mala gana. Los solitarios pasillos pronto lo recibieron. La mujer no se veía cerca.
No le tomo mucho llegar a su anhelando destino. Despacio empujo la puerta de la salida, no quería hacer demasiado ruido y alarmar a alguien.
El frio viento ruso consiguió removerle el cabello en una agradable sensación. Complacido cerró ojos. Por instinto y costumbre aspiro hondo. El frio lleno sus pulmones, un trago helado que al exhalar libero un gélido vaho junto con una sonrisa.
Estos días eran sus favoritos, y parecía que incluso iba a nevar.
Sin fijarse en nada más que ese día nubloso. Kai comenzó a caminar. Bryan le seguía de cerca.
Era curioso como el bicolor lucia tan calmado cuando hacía no menos de diez minutos quería patearle el trasero hasta cansarse. Kuzentzov miro el cielo gris. Con las manos en los bolsillos del pantalón avanzo en silencio.
No es como si a Kai se le hubiera olvidado que ese molesto ruso caminaba a su lado. Sólo que prefería no inmiscuirse demasiado con él, especialmente cuando una de esas extrañas ideas se metían en su mente.
Para él (como ya venía repitiendo) era imposible creer lo que Bryan decía, no sólo porque jamás le dio motivos para ello, sino que siendo sinceros ¿Quién podría estar interesado en él a un nivel romántico-afectivo?
Kai lo admitía, no era atento, hablaba muy poco (especialmente si se trataba de sí mismo) era terco, hiriente, y sumamente cínico e irónico; sin mencionar que podía ser muy egoísta cuando se trataba de alcanzar sus metas. Y digamos que sus relaciones sociales no eran muy estables considerando lo poco que se acercaba a los demás.
De reojo observo a Kuznetzov como si quisiera ver sus verdaderos motivos porque no podía descifrar nada ¿Qué ganaba Bryan diciendo eso?
…además de fastidiarle la vida.
Un ligero sonrojo cubrió sus mejillas al fruncir el ceño. No podía pensar que él quería algo más…hmmmm…físico, de ser así no tendría sentido afirmar que estaba enamorado.
Resoplo. Comenzaba a enojarse de nuevo, mas fue un pequeño copo de nieve el que atrajo su atención. Por ello dejo de caminar.
Despacio alzo la mirada. Una suave nevada caía hasta formar una escarcha blanca en el suelo que le hizo sonreír.
Bryan a su lado también se detuvo. Parecía que Hiwatari tenía una fascinación especial por este clima. Sonrió. Ahora sabía algo más de él, y eso era bueno, conocerlo aseguraba que podría acercarse un poco más.
-.-Beybatalla conmigo
Lentamente, Kai volvió su atención en el otro. La expresión neutra e indiferente no parecía emocionada con la idea, incluso metió las manos en los bolsillos para reanudar la marcha.
Eso resultaba ofensivo. Bryan chasqueo la lengua. Sin prisa le siguió.
-.-¿Qué? ¿Acaso creías que me iba a conformar con el tercer puesto, detrás de Yuriy?- inquirió al alcanzarlo- Puede que no lo sepas (porque Ivanov es un maldito orgulloso) pero ya puedo ganarle.
Kai lo miro de reojo, no muy convencido de ello.
-.-Te propongo algo- prosiguió Bryan- Beybatalla conmigo y si tú ganas no te molestare por dos semanas.
-.-No necesito apostar contigo
En silencio, el pelilavanda dejo de caminar. Comenzaba a impacientarse.
-.-Te da miedo- esa no era una pregunta.
Ahora fue el bicolor quien se detuvo. Giro un poco, lo suficiente para verlo ¿acaso creía que lo iba a convencer con un argumento tan simple?
-.-Yuriy pensó que tampoco podía ganarme- aseguro complacido como si recordara la batalla. Sin más reanudo la marcha. Paso por un lado del otro dispuesto a no seguir insistiendo. Bastaron tres pasos para que Kai rompiera el silencio.
-.-¿Qué quieres tú si ganas?
…sonreír fue imposible para Bryan, pero cuando giro tuvo que reprimirse y sólo mostrar esa altiva actitud a la que Hiwatari estaba acostumbrado.
-.-Sal conmigo
Kai se removió incomodo. Ese desquiciado ruso tenía ideas muy extrañas. Afilo la mirada, pero basto una fracción de segundo para evaluar la situación.
-.-Serán tres semanas si gano- condiciono.
-.-Dos y media- debatió Bryan
-.-Bien-accedió Kai. De nuevo comenzó a caminar.
Una vez sobrepaso al pelilavanda, no pudo ver la mezcla de alegría y diversión que resultaba difícil de explicar, hasta que Kuznetzov negó con la cabeza como si quisiera sacar tan extrañas sensaciones.
Aun no se acostumbraba a esto, y ciertamente dejar a flote sus emociones no era algo precisamente agradable. Se sentía expuesto.
Necesitaba torturar a algunos Blade luchadores.
En silencio siguió a Kai. No le tomo mucho caminar a su lado, por lo que durante toda la trayectoria hacia la abadía no dijeron nada. Un momento de tranquilidad entre los dos no estaba mal, además si hacia algo en ese instante lo alertaría durante todo el día y resultaría difícil acercársele después.
Por otro lado, Kai intento no centrarse demasiado en él. Sólo debía relajarse y mantener la guardia por si acaso intentaba algo. Comenzaba a ponerse paranoico por su culpa.
Termino aceptando ese estúpido duelo porque (y para ser sincero) tenía un poco de curiosidad por si acaso era cierto lo dicho, además Kai Hiwatari no era ningún cobarde. Sin mencionar que el bono de descanso por las dos semanas ½ era un atractivo ítem difícil de ignorar.
-.-Hn
Justo ahí dejo de divagar. La abadía estaba al frente, sin embargo ese gruñido molesto no fue proferido por él.
Curioso del gesto, el bicolor se fijo en las personas que en la entrada se veían acompañadas por los otros tres integrantes de los Blitzkrieg Boys y algunos novatos.
Eso era curioso, además de inusual. Kai reconocía esa mata de cabello naranja sobre el resto. Sin detenerse siguió acercándose ¿Qué querría el equipo de Bega en Rusia?
-.-Hola Kai, Bryan- saludo Mystel con entusiasmo
A su lado Ming-Ming yacía sepultada bajo 4 gruesas chaquetas de lana, por lo que lucía como un gracioso bulto, en el cual era imposible distinguir el rostro (gracias a las gafas para la nieve) y los dedos por los cuatro pares de guantes (que forzosamente tenían que combinar a pesar de ser invisible bajo tanta ropa)
-.-¡¡¡ACCCHHHHHUUUUUUUUUUUUU!!! ¡¡¡TENGO FRIO!!!
…no por ello disminuía su voz chillona.
-.-Ellos los llevaran a sus habitaciones- indico Yuriy a un grupito de novatos tras su espalda. Las banderas y camisetas con el nombre de la diva pasaron por alto.
-.-Cuidado hay un escalón- indico Crusher ayudándole a ingresar al edificio, pues gracias a su (por el momento) rolliza consistencia se le dificultaba moverse.
-.-…y una rata.
-.-¡¡¡KKYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!- grito histérica Ming-Ming
-.-¡Mystel!- regaño el más grande. El rubio ya se alejaba entre risas- Ya, ya…tranquila, no es cierto.
Intento calmar a la niña aun mientras la guiaba al interior.
-.-Yo también me voy-indico Garland con aburrimiento
Spencer e Ian lo siguieron, debían acomodar a los demás, sin mencionar su nuevo trabajo de guías. Lo que menos querían era ser molestados a las cuatro de la mañana por unos extraviados Blade luchadores.
-.-En un segundo los alcanzo- dijo Brooklyn
Yuriy asintió en silencio. Así como los otros dos, él también tenía que ajustar unos cuantos detalles y unas pequeñas reglas para sus visitantes.
-.-Estas mojado- señalo el pelinaranja
-.-Esta nevando- indico Kai con obviedad.
Lejos de sentirse amedrentado, Brooklyn sonrió al arriesgarse a dar un paso más cerca del bicolor.
-.-Estamos de paso- informo- Vamos a Inglaterra. La aerolínea nos aviso anoche que el aeropuerto se cerraría por pronósticos de una tormenta. Como vez, no venimos preparados para el clima.
Un rápido vistazo, y Kai noto la ropa ligera a excepción de Ming-Ming, pero de ella tendría que ser ese camión en la entrada, del que bajaban las maletas con los trajes (y estaba seguro) de todas las estaciones del año.
…una diva preparada era una diva popular.
-.-Quizás puedas ayudarme con algo- comento Brooklyn casual- Necesito un compañero de prácticas mientras estemos aquí ¿te interesa?
Los ojos carmín brillaron en intensidad. Las batallas de las que no sabía si podía ganar desataban sus sentidos en el calor de la lucha; adrenalina corriendo por cada célula de su cuerpo en ese naciente instinto competitivo.
-.-Hn
Detalle que no le hacía gracia a Bryan. Había descubierto que era posible desaparecer mágicamente de la faz de la tierra, pues desde hace 6 minutos exactos dejo de existir. Y ese par no reparaba en otra cosa que no fuera la propuesta de una BeyBatalla.
Como si Kuznetzov fuera imbécil. No era muy difícil darse cuenta de las intenciones del líder de Bega. Desde que Kai lo derroto había estado obsesionado con él
Pero el bicolor estaba ciego a la invitación de una batalla como para detallar en pequeñeces como ser sutilmente seducido por Brooklyn.
Bryan frunció el ceño. Todo esto era culpa de Yuriy, como permite que los tipos que casi los exterminan duerman en el mismo sitio que ellos. Molesto dio media vuelta. Comenzó a caminar a la entrada. Ahora mismo le decía a su "capitán" lo que pensaba.
-.-Hn
…a una considerable distancia, y bajo el marco de piedra que lo llevaría al interior de la abadía dejo de avanzar.
Enojado volvió sobre sus pasos. De nuevo se acomodo junto a Kai, le dio una mirada de advertencia a Brooklyn, y tomo al bicolor de la mano para llevárselo consigo.
Mentalmente tomo apunte: Nunca dejes a quien te gusta, con tú posible rival por su cariño.
-.-¡Oye!- reclamo Kai de mala gana por ser obligado a caminar por los pedregosos pasillos, donde casi tropieza por la velocidad con la que Bryan caminaba, y lo fuerte que tiraba de su mano.
-.-Hn
El pelilavanda acababa de descubrir algo, podía ser muy posesivo si la situación lo ameritaba. No le gustaba que ese imbécil consiguiera la atención del bicolor con tanta facilidad. Y odiaba no poder leer sus intenciones, pues fuera de esa obsesión por Hiwatari no sabía que más había.
-.-Hn- gruño Kai. Soltó su mano con brusquedad una vez dejo de caminar. Consiguió librarse y ahora dio media vuelta luego de entrecerrar los ojos.
Sólo cuando se perdió entre los pasillos, Bryan resoplo. Como si tuviera poco con lidiar con el bicolor, ahora tenía un loco psicópata (que no era él) cuyos fines maquiavélicos aun desconocía.
…pero Yuriy se iba a enterar. Era su culpa ponerlo en esta situación, y ahora Kuznetzov quería venganza.
…o al menos alguien con quien desquitarse.
CONTINUARA:
Ann: ¡¡I FINISH °¬°!!
Ro: u.u
Ann: o.o …¡No te gusto TT0TT! Y yo que me esforcé mucho para que quedara bien TT-TT
Ro: No he dicho eso Baka òÔ
ZAPE
Ann: Eres muy violenta ¿sabías ò.x?
Ro: Así me quieres n---ñ
Ann: Dobe ¬¬, en fin en realidad nunca pensé que el fic fuera a tener tanta aceptación o.o ¡Ann esta very happy °¬°! Y aunque diría que no volveré a demorarme no puedo asegurarlo TT0TT.
Ro: Ok, como hay una estúpida norma en el FanFiction sobre no poder contestar los Reviewer en el Fic ¬¬XXX, siemrpe se hace en el profile de Ann n--n.
Bueno, para llegar al profile sólo tienen que ir a la parte superior donde dice Autor: Ann Saotomo. O si prefieren ir a esta dirección que viene siendo lo mismo o.o: h t t p / w wwf a n f i c t i o n. n e t / u / 4 8 88 2 3 /
Al final no hay necesidad de colocar "punto com." así no más como está la dirección n-n, bueno, ya saben PERSONAS ENCANTADORES QUE SE TOMARON LA MOLESTIA EN ESCRIBIRME VALLAN A MI PROFILE PARA VER SUS RESPUESTAS n--n
Tenemos un pequeño cambio o.o, para dejarme un Reviewer presionan el rectángulo de letras verdes que dice: "Reviewer this histoy/chapter" no hay necesidad de estar registrado en el Fanfiction, para que me dejen un Reviewer u.u, o si prefieren me escriben a mis e-mails los cuales encontraran en mi Profile, donde dice "Ann Saotomo" en la parte de arriba y ahí les sale n-n
Se despiden:
Ann Saotomo y Ro-Chan: ¡¡¡DESEÁNDLES UN FELIZ FIN DE AÑO NUEVO n0n!!
