Todo le pertenece a GRRM.


Osha

Osha no recuerda la última vez que comieron algo caliente, el lobo del chico les trae esporádicamente conejos o aves que ha logrado cazar en el día, esto no los alimenta, pero ella es una cazadora. Con un árbol caído que encuentran cerca de un río, talla una lanza larga y fina que la ayudará a matar a cualquier animal que consigan, tanta carne de conejo cruda está haciendo que a Rickon le duela el estómago. «Su cuerpo no se ha acostumbrado», piensa con cansancio.

En las noches no duerme, se queda en vigilia junto al lobo del chico (se niega a llamar a una bestia de semejante tamaño "Peludo") y le saca filo a su lanza. Hace apenas unas lunas viajaba con dos cuervos desertores y ahora es protectora de un niño de seis años con un lobo huargo de compañía; nunca pensó encontrarse escapando de una guerra en tierra de arrodillados o protegiendo a un Stark por iniciativa propia. Sus manos se detienen y el lobo levanta la cabeza.

«Podría dejarlo allí acostado y escapar», el remordimiento se retuerce dentro de ella como enredaderas en un árbol, pero con una mirada hacia Rickon éstas dejan de moverse; su cabello es largo y enredado y lavado sería de un color rojizo brillante que llamaría la atención en cualquier parte. Nunca quiso ser madre, sin embargo, cuidar y proteger a Rickon, de alguien, la hace sentirse de alguna manera completa.